Monday, April 30, 2012

A la basura la esperanza

“…la esperanza que es, en realidad, el peor de los males, ya que prolonga el tormento de los hombres.”
-Friedrich Nietzsche
(Humano, Gradifco, 64)

Monday, April 23, 2012

El infantilismo de la religión

La religión infantiliza. Especialmente la judeo-cristiana-musulmana, pero en general, es el mismo efecto. Se trata de una creencia en que hay algo más, una cosa o cosas, un ser o unos seres eternos que están por encima de nosotros, y por ende, les debemos pleitesía. Le debemos nuestra existencia a Él, a ellos, a uno de ellos, etc. ¿Recuerdan? Los superhéroes se juntaban para combatir el mal en los muñequitos. Así han habido religiones con legiones de dioses, y también dioses que juran ser los justicieros del bien, los salvadores, los…bueno, llenen el blanco. Aunque claro, en las religiones políteístas los dioses no son tan blanco o negro. Sin embargo, incluso a los dioses de la guerra como Apolo, les debemos algo, porque nuestras intenciones y capacidades como humanos tienen que venir de algún lado, ¿o no? Y tiene que haber un punto de origen.


Pero hagamos un paréntesis. Vamos a ponernos metafísicos por un momento. Vamos a pensar en la fragilidad de la vida, en lo fácil que es perderla, en todas las preguntas que nos ahogan sobre la razón “de estar aquí”, ahora, en este planeta, en este tiempo. ¿Quién soy? ¿Por qué estamos aquí? ¿Por qué pienso? ¿Por qué existo? ¿De dónde venimos? ¿Cuál es nuestro destino? Son las preguntas más clichés del mundo y las que no hemos podido contestar desde que el mundo es mundo. Sí, comimos de la manzana y nos dimos cuenta que era mejor ignorar que saber que estábamos desnudos. Esa incertidumbre, esa falta de comprensión de todo lo que nos rodea, ese hacer las preguntas que no nos tocan y que no nos incumben como seres vivos es la que nos ha llevado a crear dioses desde los primeros tiempos de la civilización. Ante estas preguntas salta otra, ¿algún dios nos creó o nosotros creamos a los dioses?


Es una pregunta válida. Si uno piensa en las primeras expresiones del ser humano, se trataban de dioses, y a partir de sus nombres se firmaba el orden de X o Y sociedad, desde las más rústicas, hasta los egipcios, griegos y, cómo no, los israelitas, que hasta tenían un dios que les indicaba el tamaño de sus altares. Del mismo modo, casi todas esas expresiones hablan de lo que es bueno o malo, organizando lo que se puede o no se puede hacer. Damas y caballeros he aquí la eterna lucha del bien versus el mal. Sabemos que el cristianismo e islamismo tienen de eso, pero en general todas las religiones y corrientes dualistas pecan de esto, con el extremismo maniqueísta que platea una batalla literal entre bien y el mal. Y es que como cada uno de nosotros es capaz de ambas cosas, necesitamos dioses que nos digan cómo diferenciar una de la otra. ¿O no? Porque… ¿Qué carajo es eso del bien? ¿Qué carajo es el mal? ¿Quién lo define? Nadie. Y es porque estos dos conceptos no existen por sí mismos. No se sostienen porque en la naturaleza expresa lo que se pudiera catalogar perteneciente al bien o perteneciente de igual forma y sin ningún tipo de valoración moral. Son valores éticos totalmente arbitrarios. Pero si se necesita tener un sentido de orden, hay que balancear ciertos aspectos para que una comunidad funcione. Y pues, ahí entran los dioses a dictar sus pautas, y del Dios cristiano Occidente exprime su sentido moral y sus leyes.


No puedo negar lo interesante que me resulta este dilema y esta necesidad del ser humano de crearse dioses para poder “obedecer”, ya que parece incapaz de vivir si no es obedeciendo a algo que se nos escapa de las manos. Quizás esa la única forma de entender la muerte. Cada una de esas expresiones (religiosas) me resultan sumamente interesantes, especialmente los dioses africanos, americanos, y los griegos, listos para abofetearse en cualquier momento. Pero claro, que fuera de todos esos dioses cuando se habla de dios es del dios judeo-cristiano-musulmán al que se refiere en la mayor parte de las veces (recientemente alguien me cuestionó cuál otro dios existe). Sea Yahvé, Dios, Señor, Jehová, o Alá, es de ese dios el que muchos atribuyen las preguntas que no podemos responder y que no podemos aceptar que no nos compete comprender (como preguntas de origen…llegamos al planeta millones de criaturas extintas y de años después de la creación del mismo y, ¿pretendemos saber la respuesta de la creación??? O es la mayor soberbia que existe o la más grande estupidez). Y es ese dios, el dios con letra mayúscula, el que se presenta como figura creadora, protectora, y en su ala cristiana, padre.


¿Cómo entonces la religión no va a infantilizar? Su figura más poderosa e importante es un padre eterno, por los siglos de los siglos, amén. El padre del hijo que vino a morir, el padre que lo sabe todo y nos castiga y nos corrige, pero nos ama, a menos que no seamos obedientes que entonces nos vamos directitos al infierno, al castigo eterno….pero nos ama igual mientras cumplimos sentencia eterna por no seguir sus caprichosas leyes. Porque son caprichosas, ¿cuál es el bendito empeño en que le obedezcan? Si yo fuera dios (uy, ¿vamos a jugar ese juego?), me importaría tres pepinos lo que quieran hacer los humanos. Es más, si yo los hago libre, pues que hagan lo que les dé la soberana gana y si se quieren joder, ¡pues en horabuena! Si se auto-destruyen, creo otro modelo más avanzado. Pero no, a este hay que hacerle caso al pie de la letra o se enchisma (chusma, chusma, ¡pfft!) Así que el Padre nuestro que está en los cielos tiene la última palabra de todo, la respuesta que no entendemos (aunque nunca nos las dé), la sabiduría de lo que debemos seguir y obedecer. No tenemos derecho a expresarnos por voz propia sin ser castigados, por ende, estamos sometidos a la ley del padre y, nosotros, relegados al lugar de infantes.



Pero ese infantilismo no se limita al dios cristiano. Vivimos en los tiempos post-new age en donde los que se creen muy brillantes por irse por encima de las reglas del cristianismo vuelven a ese infantilismo en busca de algo que les dé paz, algo que les dé sentido a su vida. Porque el niño llora cuando no le falta su figura paterna y crea relaciones filiales con algún sustituto. Hijos de Cohelo y la autosuperación tenemos un ni tan nuevo grupo de gente que se cree tan cool y tan over-all porque hacen yoga y porque leen alguna que otra cosa derivada de la filosofía budista (que no es origen del yoga). Saben la respuesta (que si he entendido bien se trata de paz interior), están por encima de la humanidad y, especialmente, de los pesimistas que cuestionan cada cosa. El yoga o la madre que me parió los libre de las energías negativas que eyaculen las almas en pena…porque se les va el “cool”. Así de fuerte es su creencia que si alguien sopla se les desmorona todo y, como los niños, se ponen a llorar. Y es que en esos casos el dios Padre se convierte en el “universo”, el “karma” o algún etc. que se supone nos proteja de lo que sigue siendo parte de la vida: el dolor, la infelicidad, la injusticia, elementos siempre necesarios para apreciar la felicidad y para intentar formar un mundo mejor. No existe el paraíso sin infierno (hablando de dualismos) ¿Pero quién le rompe la burbuja sin ser acusado de criminal? El universo, el karma, la buena vibra y la paz nos protege, pero al final, uno sigue siendo el mismo mamaracho igual de indefenso que busca desesperadamente una balsa que le socorra ante las preguntas que nos cicatrizan por el mero hecho de poseer la razón. Ante este panorama, es difícil no ver con recelo y nostalgia un mundo que no viví, aquel pesimismo de finales del siglo pasado donde se aceptaban las cicatrices con el absurdo, con el existencialismo, con un pesimismo que ayudaba a crear, a pensar, a querer ser mejores que asesinos en serie con misiles nucleares. Si la vida era absurda, ¿y qué? Aceptémoslo y creemos nuestro propio sentido, sin Dios o dioses, sin reciclados…nuestros signos, nuestro sentido sin-sentido.


Pero después de esta diatriba quiero decir que incluso ese sentido fungiría como balsa, aunque es una balsa que no ofrece un lado tan complaciente y cómodo para aferrarse, y ese es precisamente mi problema con estas figuras paternas, quieren retornaros al calor del regazo paterno, a ese regreso al hogar del que fuimos expulsados para lanzarnos entre gritos de infante a eso que llamamos vivir. Sin embargo, todos tienen ese derecho en creer lo que les venga en gana, y quiero hacer también la salvedad que no todo el que está en yoga se pone a perseguir al conejo (el yoga puede ser un ejercicio muy saludable y fructífero para el cuerpo). Mi problema es cuando esta creencia se vuelve intocable, tan intocable como el mismo Dios. Entonces, que Dios me libre de cuestionar, ser cínico o usar un lenguaje agresivo para hablar de las creencias de los demás porque se hieren las sensibilidades en los tiempos apologéticos de la sensibilidad a-la-extremis (aun cuando yo no les niegue la posibilidad de hacer lo mismo con mis creencias o planteamientos), los tiempos del I’m sorry. Y ahí mismo se ven los resultados finales del infantilismo porque, ¿acaso no es el niño el que se tiene que andar disculpando todo el tiempo al quebrantar el orden paterno? ¿No es el infante el que forma una pataleta cuanto le contrarían?


Pues yo quiero apostar a otro tipo de niñez y es esa que siempre cuestiona, que siempre duda, que hincha las pelotas porque nunca silencia sus “¿y por qué?” hasta que agota las respuestas, del que hace gritar un frustrado “¡por que sí!”. Yo prefiero apostar por ese infantilismo de los malos modales (que son travesuras, ¿eh?), de los mocos colgados y las manos sucias, el niño que no se conforma y siempre apuesta por imaginar y crear, como ser humano que es. El niño huérfano que se las tiene que buscar para existir. Ese es el niño al quiero apostar, el niño al que aspiro a ser en estas pataletas mías.

…. ¡Chusma, chusma, ppft!

Saturday, April 21, 2012

“A veces lo mejor es el silencio.” -Roberto Bolaño (Detectives, Anagrama, 359)

I will never change

“Either kill me or accept me as I am, for I shall never change” -Marquee de Sade

Monday, April 16, 2012

La falsedad del “te amaré por siempre”….

“Podemos prometer actos, pero no sentimientos, ya que éstos no son voluntarios. Quien promete a otro amarlo, odiarlo o serle fiel eternamente, promete algo que no está a su alcance; lo que se puede prometer son actos que por lo general derivan del amor, del odio o de la felicidad…”
-Friedrich Nietzsche
(Humano, Gradifco, 59)

Friday, April 13, 2012

Todo empieza por hipocresía

“La profesión de casi todos los hombres, incluyendo a los artistas, empieza por una hipocresía, por un imitar lo exterior, por un copiar lo que produce efecto.”
-Friedrich Nietzsche
(Humano, Gradifco, 56)

Monday, April 02, 2012

Las Malvinas no son argentinas

Una de las cosas que más disfrutaba en Argentina era hablar de las Malvinas. Los argentinos, pero especialmente los porteños, son re-pasionados con todo tema y especialmente si es político o de alguna tendencia seudo-intelectual. Mas a la hora de hablar de las islas, se vuelven energéticos, comienzan los discursos nacionalistas, de historia y, claro, anti-imperialistas. Viniendo de una isla sujeta al imperialismo yanqui, no me molesta la última, como tampoco me molestó ver la Plaza de Mayo repleta de argentinos apoyando a un Puerto Rico libre, aun cuando esto le sigue sonando al cuco a muchos puertorriqueños. Pero en el caso de las Malvinas (Falkland baby!) el imperialismo es el británico, lo que siempre resulta irónicamente cómico en un país tan obsesivamente obsesionado con creerse europeo (no que sea el único en Latinoamérica, pero quizás sí el más que peca de esto). En fin, que a la hora de cuestionar el tema, se volvían frenéticos, a la defensiva, más pasionales que nunca.

¿Que por qué salgo con esto ahora? Pues porque el tema de las Malvinas sigue siendo traído incesantemente a la discusión pública de mi querido país sureño, al punto que he estado temiendo que la Presidenta finalmente haya perdido tanto la cabeza como para volver a enfrentarse a los británicos, como en aquel 1982 lo hizo la dictadura (quizás la más violenta de Latinoamérica en el siglo 20) para firmar su sentencia de muerte. Pero ella insiste que es por vías pacíficas que trae el tema, mientras ha logrado que la mayoría de los otros países del continente la apoyen en su reclamo (gran cosa, dado que llevan años rechazando el embargo a Cuba y su exclusión de la “Cumbre de las América y de mucho que le sirvió a la isla). Lo que pasa es que en 1833 Inglaterra invadió las islas (después de estar de pasemisín-pasemisón entre las potencias europeas y el naciente Estados Unidos y sacando a la colonia argentina del lugar), que quedan al sur-oeste de Argentina y que fue considerado como territorio estratégico de la nueva nación argentina hasta que les dieron la patada final, y colorín colorado esta historia…se ha acabado para los británicos (que reafirman su posición después de ganarle la guerra a los argentinos en el 1982), sigue ad infinitum para los argentinos.

Sin embargo, y lo que siempre he cuestionado, incluso cuando estaba en Argentina, es…. “ ¿Y qué tienen que decir los habitantes de las islas?”. En toda esta discusión, nunca se les pregunta ni se les considera a ellos. No. Se trata de los británicos malvados imperialistas versus la soberanía del pueblo argentino. Sin embargo, las islas fueron usurpadas por los británicos hace ya casi doscientos años, y si bien no es justificable, han pasado generaciones y, al parecer, ya la gente que habita en las Malvinas NO se consideran argentinos, clamor que usan los británicos para sostener su posición, aunque no he encontrado información sobre alguna votación formal o algo oficial. Por ende dudo de la validez de esta información, pero nunca he visto a nadie que se preocupe por ello, ni los argentinos que claman una soberanía fundacional, ni los británicos que clama “el derecho de los habitantes a ser parte de los británicos”. Entre ambos países juegan al ping-pong con las islas como si nadie viviera en ellas y como si ellos no tuvieran nada que decir al respecto.

Ni Argentina ni Inglaterra tiene el derecho pleno sobre la gente que vive allí (y me importan un huevo los informes de la ONU al respecto, sabemos de dónde cojean). Así de sencillo. Así que lo siento Cristina y el gobierno argentino, lo siento Página 12, no se trata de una invasión a la soberanía cuando no se tiene en cuenta la soberanía de los habitantes en las islas y lo que ellos desean hacer. Tampoco se trata de un asunto “ganado bélicamente” como asumen los británicos. Yo he dicho y vuelvo y repito que las islas no deben estar bajo el yugo británico, que los ingleses nada tienen que ver con las islas, pero tampoco los argentinos. En todo caso, las islas deben tener su propia soberanía y los habitantes en ellas deben decidir de qué forma negociar con el resto de los países de la región y del mundo. Eso es lo justo. Clamar que las islas son argentinas es el mismo disparate que pasa en Chile con las Islas de Pascua, en donde básicamente hay una colonización chilena de unas islas y unos habitantes que no se sienten chilenos y que están lejos con cojones de Chile (sin embargo tienen que hacer todo trámite oficial en Santiago, teniendo que viajar en avión para ello). Y doy ese ejemplo con vías de ejemplificar el sendo disparate que suena eso de que “las Malvinas son argentinas”. ¿Qué distingue el significado de tal frase con cualquier otra intención colonialista?

No, las Malvinas son las Malvinas, y no son ni británicas ni argentinas. Inglaterra debe ceder el espacio para que sus habitantes se expresen, libremente y fuera de toda intervención mediática, sobre cuál debe ser su futuro político y geopolítico. ESO sería defender la soberanía, no del discurso nacionalista patético usado por Argentina, no por el discurso imperialista británico de “we won”, pero de los habitantes que viven el día a día en eso lares del sur. ¡Que vivan las Malvinas libres!

Ahora falta que ellos griten lo mismo.

Tuesday, March 27, 2012

Is Latino a race?

Going to the USA is a treat. I don’t mean it as an adventure travel, but as a temporary or final destiny for wherever reason. A land based on diversity, but with a lot of trouble understanding it, they have a bunch of categories for you to enter, even among themselves. I mean, Caucasian, African-Americans, native-Americans, you know, the holy trinity of continental America. But we have to grant it for them; they are the only ones recognizing this diversity by every little category they could name. Just try to fill a race and ethnicity sheet while applying to, well, almost everything. They are at least –ehem!- AT LEAST six to seven categories. Being from Puerto Rico, I recently found for my first time (though some people said this was old stuff) a Puerto Rican space to check for “race”, apart from “Hispanics” or “Latinos”. I have even being told that the same thing have happened once or twice on Censuses with Mexicans. I don’t know if in that case there was an extra space for other “Hispanics”, but I can say for sure there was another in the one I saw with the Puerto Rican space on its own. And that made me wonder, are Puertorricans not “Hispanics” or “Latinos” anymore? I mean, besides the citizenship, we are not treated as Americans, so we are not either one or the other. Ahhh, the ambivalence of being a territory.

But forget about “Puerto Ricans”, what about the whole “Latino” thing? What about the “Hispanics”? What’s up with that? I mean, don’t get me wrong, let the USA or whoever take care of the name dropping. Fine by me! And so, I consider myself a “latino”, but, why is there a category in which identifying a person in terms of race is based on language (and don’t let me go back to the Puertorrican shot again…but form now on, the same questions can-will apply)?

We can go even further and question the concept of race altogether. Divisions among humans are always imaginary. We tend to create them in order to feel we belong to something, a group, a nation, a gender, and so on. However, these divisions can and had become problematic in our history. Insisting on difference and lacking of understanding those who are part of another group is what have caused a lot of wars and blood spilled. In other words, things that meant to give some sense to a group of people end up in a division that becomes violent.

In terms of the USA and their multi-cultural inheritance, the race factor have been a diving factor between themselves and, even when the relationships between these “races” (groups within a group) have been easing-up to the point they had a “mulato” President, the spilled of blood has not ended. In fact, one of the most discussed news over the last weekend was the brutal murder of Treyvon Martin, a teenage (black) kid which was executed by a “white” Charles Bronson wannabe in what smells as a hate crime (those where someone kill another human being for not “belonging” to his imagined group). This is where these man-created divisions turn ugly, especially when they are created by the color of the skin. For, what is this thing we called “race” besides that? Skin color and physical traits, that’s it.

If race division seems absurd, then the “latino” thing is even worse. I mean, I get it, you need your statistics and shit to fix the wrongs an unbalanced system where certain groups are privileged by….well, let’s say “historical situations” and leave it at that. And of course, been mostly immigrants who left their countries trying to find a better way to live by fitting in the “American Dream BS”, “latinos” are one of those “under-privileged” groups, what we call minorities. However and this was the point I was trying to get to, “latinos” is not a “race”. In fact, “latinos” are supposed to be everyone that is American (the Continent) but not American (as a member of the USA….unless you are a “latino” living there of course). Get it? That’s a whole bunch of people, from different backgrounds, histories and countries (Minority my ass!) There’s no way it can be just one race. In fact, most of the “latino” countries have their own races too, and there are European descendants as white as a Caucasian of North America (now THOSE are minorities) who cease to be “white” to become “latinos” once they step into Americanland. What does this tell us about race and the whole Frankestein son of the “latino race”? And let’s not get started with “Hispanics”. That’s a language for fucks sake! If that’s the deal, USA will be “Hispanic” in the not so distant future! And while this seems like a parodic exaggeration, just remember that I got there by questioning what was the deal with this “latino” thing. Ask yourself that question and a 100% Hispanic USA will not sound absurd at all.

Monday, March 19, 2012

Estancados en la charca (o de cómo Puerto Rico cagó el mojón más representativo de su estancamiento ideológico)

Puerto Rico está atrás y no avanza. Comienzo con ese cliché que si no es refrán popular debería serlo. Y es que esa es la que. Cada vez que uno se pone a analizar las cosas que pasan en la isla se da cuenta que la brecha entre la realidad histórica que vivimos a nivel mundial y la que se vive en la isla se sigue abriendo. No que hayan tantos adelantos a nivel mundial, pero ¡coño!

Me voy a saltar la guapería y el guille del querer ser más listo que el otro porque esa ideología es social y porque ya he hablado de ese consumismo desmedido, del hacer filas por tiendas en cadena pero coquí-coquí a la hora de manifestarse, del guille de reguetonero y de que soy la ostia sin llegar a peo. Mas que quede claro que el resto de los problemas se desprenden de esta jaibería y distrofia cerebral, uno de los resultados de vivir queriendo imitar al norte y de la colonización sicológica de los menos de cuatro millones de habitantes que aun viven en la isla, entre otras cosas.

Y es que de esa imitación nos embarraron con la partidocracia, que es la dictadura de los partidos disfrazados de democracia, siempre y cuando votes por el partido X, el partido Y....y para seguir el modelo gringo, que sean DOS las opciones, hasta limitarse al votar por “el menos malo”, y seguir alargando el hilo hasta que…pues, aquí hemos llegado. En una isla en que la política es deporte nacional finalmente llegó la apatía y el no saber por quien carajos votar (Y que quede claro, la situación y el mal gobierno del pasado cuatrienio ameritaba que el pueblo se volcara pidiendo la renuncia de la cúpula en el poder…y no el mero chupársela hasta las elecciones…pero los guillao’s son así de mamao’s).

Opción 1: Reelegir al partido en el poder por los últimos 8 años, causante del cierre del gobierno, del colapso económico, de la imposición de impuestos adicionales, del descontrol del crimen, de la violencia en contra de estudiantes y manifestantes, del aumento paulatino en la matrícula de la universidad del estado, de la repartición de los pocos terrenos que quedan para magnates millonarios con planes de autopistas y hoteles de lujo para extranjeros, y claro, el despido de miles de empleados con la excusa de una “crisis” que no les impide seguir despilfarrando el dinero del pueblo en dietas, viajes, y hacerle estatuitas a los presidentes gringos entre otras cosas, porque no hay nadie más colonizado y más dispuesto a enseñar las nalgas al gringo que el estadista.

Opción 2: Votar por el Partido Popular para seguir con la partidocracia bipartidista, con el cambia-cambia, con los votos castigo y etc. Esa es la mayor apuesta de ese partido, a que la gente va a pensar que “no hay escapatoria” y que van a dar un voto castigo, pasando por alto que a muchos le gusta la violencia política del partido en el poder y que creen en la propaganda del progreso que han vendido (¡si arreglaron la economía!), lo que es más fácil de comprar cuando los populares se aferran al colonialismo como forma de voto castigo. ¿Algo más paseé??

Opción 3: No hay. ¿El PIP? Ese partido de una elite independentista que se cree prócer y única en llevar ese proceso, irónicamente, mediante votos impuestos de manera colonial (como si la independencia se pidiera por votos coloniales) y descartando cualquier otro movimiento o intento de lograr la independencia para la isla. Ese partido redefine aquella frase de uno de los exgobernadores más infames de la historia reciente con aquello de “¿Derrota? ¡¿Qué derrota?!” Si hasta el presidente de este partido entiende que cambiarle el nombre a la presidencia sin dejar la silla es una “renovación” mientras el resto de los miembros se turnan los puestos cada cuatro años a piedra, papel y tijera.

Ante ese panorama hay otras dos opciones, perder toda esperanza de un cambio (dado que la isla no tiene tradición ni apoyo por otros métodos como una revolución) o ver con ojos de enamorado cualquier intento de otro partido que logre sacarnos del estanque político, social e ideológico que asfixia a la isla.

Pero ante el “¡Oh! Y ahora, ¿quién podrá defenderme?” No tenemos a ningún Chapulín. En el 2008 tuvimos al PPR, o Puertorriqueños por Puerto Rico. Tremendo chiste. Mejor dicho, el excremento del proyecto de Sila. ¿Recuerdan a Sila con su consenso? Pues Rogelio era su hijo bastardo. Todo su discurso era esa mierda del consenso y del “todos los puertorriqueños” sin tener un proyecto político. Eso del lado light, porque ese partido también era hijo de Sila en que fue fundado por un empresario hijo de puta en busca de hacer un partido político con tal de echarse al bolsillo el dinero del fondo electoral, -creado por Sila- dinero garantizado y pagado por el pueblo para que los partidos políticos pudieran darse a conocer sin depender meramente de las inversiones comprometidas y millonarias de los sectores privados a lo “empresarios con Rosselló”. Sip, Rogelio, el pillo que vio la oportunidad con aquel proyecto de Sila mientras hablaba disparates como construir puentes a Vieques sin ningún proyecto que explicara que esto es posible. Pero que quede claro, estoy de acuerdo con el intento del fondo electoral, es mejor que el estado garantice cierto dinero para que los políticos puedan anunciar sus propuestas en los medios antes que deberse a los intereses de los millonarios que hacen favores. Claro, Rogelio era un monstruito que no se preveía y es que se nos olvida que siempre hay un cabrón listo para cagarse encima de las mejores intenciones, especialmente cuando son políticas.

Y ahora tenemos al MUS. ¡!!AL MUS!!! Al….mismo partido que suena a algo que te pones en el pelo. No voy a negar que me entusiasmé un poco cuando escuché de este movimiento la primera vez. El hijito bastardo del discurso melón de Aníbal (soberanía, que no es lo mismo que independencia… ¿recuerdan? Whatever that is….) que no le valió un carajo, se intenta poner en dos patas tras cuatro años. Pero hace dos semanas nada más y nada menos decidieron afirmar su afiliación a aquel discurso mongoloide al elegir a Vásquez Quintana de candidato a gobernador. ¿Qué qué tiene de malo? En primer lugar, se suponía que este era un nuevo esfuerzo y, después de meses de jugar a que no tenemos candidato porque somos tan avant-guarde, decide elegir a un anciano como candidato a gobernador. No estoy discriminando por edad ni por chocheras pero, ¿“Nuevo movimiento” con “viejo candidato”? Suena a queso dañado. Por otro lado, Quintana es más que reciclado. En primer lugar, fue parte de la primera administración de Pedro Rosselló, para salirse encojonao’ en el segundo mandato. En segundo lugar, ya había intentado eso de un partido nuevo cuando formó al PAC en el 2000, o Partido de Acción Civil, que no llegó ni a ser subscrito pero que le valió varias columnas de opinión en “El nuevo día” con el subtítulo de “candidato a gobernador”. Y ahora se presenta nuevamente como quien no quiere la cosa, cantándose de “soberanista”. ¡Chaz! ¡Acto de magia! ¡Un aplauso para el acto camaleónico! Pero no solo eso, para colmo el partido decidió no participar en el plebiscito, y aun cuando entiendo que el lenguaje utilizado para representar a la “libre asociación” no representa esa opción, me temo que la jugada responde más a imitar las movidas seudo-populetes de evitar decir las cosas como son. ¿O acaso no son el producto de aquel discurso de la mongo de Aníbal y su soberanía? O sea, el producto de no llamar las cosas como son (república asociada) por miedo al miedo de la palabra REPÚBLICA. Y luego la fila de miembros en ese partido parece ser la reunión de los descontentos de siempre, pero tan metidos en el sistema como los partidos de siempre, como Quintana y Gallisá, desde David Noriega a Silverio Pérez y hasta la madre que los parió.

Tremenda desilusión pero representativa del estanque ideológico que hay en la isla, cuando ni los partidos nuevos son capaces de esbozar nuevas soluciones mientras muestra también los cojones de intentar romper el ciclo. Y ese es el problema que existe en Puerto Rico, que nadie en realidad quiere salir de ese ciclo, y mientras la gente lo siga tomando como si fuera un deporte o con el encogimiento de hombros de la indiferencia (no me importa la política, me voy a la playa), la isla va a seguir quedándose atrás ante un mundo que sigue cambiando y no espera por nadie, mucho menos por una isla que muchas veces parece estar llena de fanáticos y parásitos que permiten que hayamos llegado a esta basura que pretende pasar por liderazgo político (nada con mirar las fotos en los rotativos de este fin de semana). Que conste, no todos en la isla son así, pero estas pobres voces disidentes parecen quedar ahogadas ante la basura descrita y los medios masivos que siguen reproduciendo el discurso de que “esta es la que hay” (nada como ver la entrevista disponible en Internet al profesor y ahora candidato a representante por acumulación de Ángel Rosa afirmando en su posición de “experto” que solo hay dos opciones “reales” de triunfo….)…pero seguiremos apostando.

PD. No mencioné al Partido del Pueblo Trabajador porque ese peca de la misma mierda del MUS pero con el nombre más enajenado de la realidad cultural y social en la isla que haya existido nunca….
PDD. Para ver la entrevista vaya a: http://www.youtube.com/watch?v=bYeF7_BrIJ8&feature=player_embedded#!

Saturday, March 17, 2012

El 'american way of life'

“El ‘american way of life’, fundado en el privilegio del despilfarro, sólo puede ser practicado por las minorías dominantes en los países dominados. Su implantación masiva implicaría el suicidio colectivo de la humanidad.”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 101)

Monday, March 05, 2012

New Orleans vs. Las Vegas

Las Vegas sucks! Ok, ok…I began with the conclusion but because there is not much to say about it anyways. So, and sorry Vegas fans and citizens....I will repeat it, Las Vegas sucks!

Why? A lot of reasons. First one to comes into my mind is that it’s not a city. Like Miami (or most of Florida), is a make-believe. A bunch of hotels in the middle of the dessert, a bunch of games and gambling, a lot of cheap stuff and of bad taste (even strippers come cheap and in paper adds), a bunch on shiny things and voila, there’s your campy city. I was there. I know.


But don’t get wrong. I like campy. I love my Almodóvar and my Tarantino and mi Kar Wai Wong as any other campy lover. I love my old James Bond movies, and the over-dramatic voice of Elvis in music (Sandro too, the Argentenean equivalent). That’s the reason why I loved New Orleans. And man how I loved that city!

New Orleans: a mélange. Black. White. The city in the South. The city that was the beginning of the Caribbean, with everything that meant...constant movement, travelers, European merchants, Africans (they were not happy about it and who’s to blame them), languages…..so, New Orleans, a haven of Caribbean with their wood posts, spicy and fishy in their food (I ate ‘gator there for the first-time-ever….not bad, not bad at all), white as Louisiana, Black with its jazz, French, hot, moist.

I went to both cities. The time I went to New Orleans I was fascinated. I saw houses with bad-taste fake cats staring at the window, pink blinds, shiny green balls hanging over the wall. It was so wrong, such a slap in your face, that I loved it! Add that to the food, the river, the music, the people, the weather and the vibe, and you can really enjoy yourself in this city.

So New Orleans is a campy city, but it’s campy in its core. Las Vegas is campy just to sell, there is nothing there you can live without and that is just not there to make a buck. It was founded by a gangster for fucks sake! And in fact, I remember how I wanted to throw up when I saw the imitations of Eiffel, of Egypt, and of my beloved Venice, in these fucking touristy packs for people who think that the rest of the world is a Disney version of it, an Epcot Center.

But I get it, America is all about the show. That’s why people were saying “fuck New Orleans” after Katrina, while Las Vegas was LAS VEGAS, to the point that I have heard people saying it is a great city. I don’t agree, but I do think it should be the capital of the USA. No history, no food, no culture, no taste, no nothing…but a bunch of artificial wows, many lights, much bling-bling, a lot of fake. Isn’t that what “America” is all about? Making a lot of crap to sell out of nothing? Hell, I say, make Las Vegas the fucking capital! It makes way more sense than DC!

Don’t worry, there’s space for all kind of people over the world. So I guess there is enough space for the Las Vegas lovers, and the New Orleans lovers. In fact, it defines your way of perceiving life and your personality. Either you are a big-bang Vegas dude, an all-for-all New Orleans, or you could hate camp all together and hate both cities. They are three sides of the same coin anyways (yes, I said three).

….I will leave the capital for the campy ones in pursuit of games and fun. Meanwhile, I will be at New Orleans any day, were campy is an essence and not a mere thing to buy and bet (you still do though). So, to recapitulate, New Orleans rules, Las Vegas Sucks!

Wednesday, February 29, 2012

El capitalismo se cree eterno

“Como Dios, el capitalismo tiene la mejor opinión sobre sí mismo, y no duda de su propia eternidad.”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 94)

Monday, February 20, 2012

El zombie del Partido Popular (o cómo vivir después de la muerte de un partido político)

Unos meses antes de morir, Willie Miranda Marín dio el discurso de su vida y el de mayor trascendencia para el partido político en el cual militaba- el Partido Popular- desde al menos la década de los 80. En aquel entonces, el ex-alcalde de Caguas, que había aspirado a correr a la gobernación aun después de haber sido diagnosticado con un cáncer del páncreas fatal, dijo en arroz y habichuelas que, o el partido cambiaba y volvía a ser un instrumento de cambio político y social, o moría. Al otro día, el que figuraba de calvito presidente del partido (un mal hereditario en los líderes de ese partido) en aquel entonces, Héctor Ferrer, contrarió la relevancia de las palabras de Miranda Marín con una oración que, sin decir mucho, pretendía servir de agua fría: “el Partido Popular se hizo para ganar elecciones.” Pa’l carajo el cambio político, pa’l carajo el intentar regresar a un proyecto social (que a favor o contra que uno esté el Partido sí tuvo en sus momentos fundacionales), y con más acento que en cualquier tilde, pa’l carajo eso de la soberanía, parte importante de aquel discurso y que Marín llevó apoyando abiertamente y por convicción desde finales de la década del noventa. La plancha estaba preparada y los calvitos estaban listos para usarla a los insolentes que dijeran la verdad; el Partido Popular se había convertido en un nido de estadistas y una reliquia política para la isla. Claro, Willie murió, y el hipócrita de Ferrer, junto a muchos de los que ahora aspiran a grandes puestos en ese partido, se secaron las lágrimas de cocolía frente a las cámaras mientras hablaban de la “importancia de Willie para Puerto Rico.” El discurso de Willie fue para aniversario 112 del natalicio del fundador del partido, Luis Muñoz Marín, un 15 de febrero del 2010. El 4 de junio de ese mismo año, Willie había sido otra víctima del cáncer.

2012. El calvito de Ferrer no solo cedió la presidencia del partido, sino que tras bastidores hizo arreglos políticos para dejar atrás sus intenciones originales de correr a la comisaría residente y retar a un Santini en San Juan que por más periquero que sea (por compararlo con cualquier animal….aunque el perico es muy bonito pa’ sendo orangután), se sabe que se necesita a más que un calvito para ganarle. (A ver calvito, ¿un puestito en el Supremo? ¿O te ofrecieron la Secretaría de Estado?) En su antiguo lugar de presidente de partido está el nene-lindo (ya que se cansaron de perder con sus patitos feos y quisieron jugarse la Rosselló….puñeta, digan lo que digan de Rosselló, cambió la forma de hacer política en la isla al punto que 20 años más tarde todavía es el cabrón modelo a seguir) de Alejandro García Padilla, una versión popular no tan distinta de Fortuño, pero con espejuelos y menos protección (hace 4 años yo pensaría que alguien con menos proyección que Fortuño sería imposible), o sea, comunicación oral CERO. Sus “ideas” para cambiar al gobierno son básicamente la misma mierda pero sin fuerza de macana, su cara linda, y su sonrisa falsa. Poco ha dicho de cambiar las políticas más antipáticas de este gobierno…de hecho, poco ha dicho de nada.

Pues la semana pasada el candidato a la gobernación por el Partido Popular le dio senda estacada al cadáver de Willie y se aseguró de tener una fosa al ladito para el partido cuando decidió, como estrategia política, defender la opción del “sí” al mantener el ELA colonial, sin más tapujos. Había que ver la foto en la cual solo dejaron hablar a Alejandro para que mostrara sus cojones de candidato, pero en la que se rodeaba de una fila de zombies del partido de los cuales muchos ni sabíamos que aun estaban vivos. Miguel Hernández Agosto, Victoria Muñoz Mendoza, Héctor Luis Acevedo….y los que sabemos zombies pero que salen caminando a plena luz del día a cada rato, Cuchín y Aníbal. ¡Creí que estaban promocionando la nueva temporada de “Walking Dead” para AMC! ¡Creí que en la nueva temporada los zombies atacaban a la isla del caribe!…pero no, era en serio la mierda, y los zombies se confabularon para matar al partido. Hasta Sila salió a favor desde las noticias secundarias de los rotativos, porque al parecer, la mujer con más cojones que King Kong en la pasada década los perdió en alguna trifulca con el calvito de Aníbal. Todos juntos, unieron sus manos temblorosas para apostar por el SI.Volvemos, a la pregunta de que si quieres ser una colonia, el partido popular dice que sí, que aclamemos con orgullo que somos una colonia. Estuve horas mirando la foto a ver si veía la sombra de Willie tipo Jedi dándose contra la pared…o auto decapitándose con su espada….

En un principio pensé que “por fin tenían los cojones de aceptar lo que son, y defenderlo”. Porque siempre están huyendo a afrontar este tema y salen con eso del “ELA mejorado”, “lo mejor de dos mundos”, “ninguna de las anteriores”, y hasta el “ELA soberano”, cualquier excusa es buena para salir a juyir de la definición…..joder, el Gangster ya no sale en TV, ¿todavía se usa esa palabra en la isla?

Pero luego me detuve a leer las razones o sin-razones del voto que convocaron los zombies. Se trata de nada más y nada menos de “un voto de rechazo a Fortuñoooo”. O sea, ¿!qué carajos es eso?! No estoy solo cuando digo que para eso están las otras tres papeletas, ¡coño! ¡Cualquier analista político fatulo está de acuerdo con ese gran WFT! Esa cuarta papeleta pregunta sobre el status… ¡el status! Y en ese sentido Fortuño les salió al paso muy bien al decir “ahí vienen de nuevo a engañar”.

Y es que esa es la estrategia, tratar de engañar. No solo Alejandro y su ganga de zombies, sino el PNP, experto en el tema, y aquí tengo que dar rewind a todo este invento de la cuarta papeleta. El proyecto de decidir por si nos quedamos como colonia o no, y si no, cual de las definiciones definidas por el PNP y el informe de Casa blanca (sin más ni más….eso suena a imposición y no a elección) fue empujao’ por el hijo de pu… ¡ehem! por el gobernador. Era parte de su campaña en el 2008 pero como los gringos no le hicieron caso (what else is new?), decidió empujársela por el culo a los puertorriqueños, porque en eso de empujárselo a los puertorros el PNP también tiene post-doctorado. Y Fortuño, nada más y nada menos, decidió que debía ser el día de las elecciones, dis que para “ahorrar dinero al pueblo”. Salió Rosselló a decir que eso era una metía de pata y Rivera Schatz se hizo eco, ya que la gente podía votar en contra de la estadidad como voto de castigo. Pero Fortuño, mostrando más cojones que nunca, decidió jugárselas frías y jugárselas el todo por el todo, y en eso lo admiro. La estrategia del gobernador es distraer a la gente del fracaso de su gobierno para hablar de status. Esto es tan básico en publicidad y relaciones públicas que ha sido tema en la serie americana de Madmen; “si no te gusta lo que están hablando de ti, cambia el tema”. ¡Bravo! Se las jugó bravas y en contra del líder del partido, digo, el presidente del Senado. De hecho, ese hizo buche.

Y por eso el Partido Popular decide jugar con la misma carta. Porque no nos engañemos, siempre juegan la misma carta, tantos azules como rojos. Así que si el PNP iba a engañar y se las iba a jugar frías, los populares también, que las tienen colorás. Y de la noche a la mañana el Partipo Popular se tiró lo mejor de dos mundos, la versión 2.0 de “ninguna de las anteriores”, votar “sí”. Votar sí porque se trata de un voto castigo al gobernador y a su intento de engaño, aunque esa papeleta sea sobre el status. Votar sí porque si ganara esta opción junto a la estadidad pueden ir al congreso a decir que el voto no tiene sentido claro (de nuevo, una séquela del “ninguna de las anteriores”). Votar sí porque si convertimos al status en un asunto de la administración, le devolvemos la paleta. O sea, si el gobernador trata de desviar el tema sobre su fracaso administrativo con lo del status, el Partido Popular trata de desviar el tema del status devolviéndole el favor y diciendo que TODO se trata de esta administración, que no vamos a desviar el tema. “Si no te gusta lo que hablan…cambia el tema…”…esta es la mesa de ping-pong…. ¿la bola? La gente que vive en la isla. Azules, verdes y rojos….GO!

El resultado de esta maroma del Partido va a ser la culminación de las palabras proféticas de Miranda Marín, su inutilidad como instrumento político de cambio social y su próxima muerte, ya que, al afirmar el inmovilismo político, pierden todo sentido ideológico, motor que mueve a los partidos en la isla. Y es que finalmente esta les va a salir mal, tan mal que preveo que la estrategia del gobernador va a ser efectiva y va a lograr su reelección, aunque por un estrecho margen. Y es que ante la incapacidad de Alejandro García de proyectarse y de mover pasiones, cosa que sí lograba el patito feo de Aníbal, el único motor que encienda pasiones va a ser el asunto del status. En ese sentido los populares deben ir preparándose para perder las elecciones, en primer lugar porque el voto melón, independentista y soberanista los va a dejar a pie ante el dispara en el pie que se acaba de hacer Alejandro, en segundo lugar porque el mismo partido se ha reafirmado en una inutilidad que no va a mover gran parte del voto independiente que aun está indeciso, y a la hora de la verdad, el PNP tiene mucho más seguidores al partido que el PPD. De hecho, el PPD no ha ganado unas elecciones desde el 2000 y fue tomando votos prestados del PNP y el PIP. Por otro lado, la derrota al sí es inminente, es cuestión de suma y resta. Los populares fieles que acudan al llamado del “sí” se van a tener que enfrentar al voto estadista sumado al voto pipiolo y al voto soberanista, defendido por el ala izquierdista del PPD, el MUS y el ALAS. No veo al voto independiente sumándose al sí para derrotar a un gobernador a cambio de un cheque en blanco….y de hecho, no veo a muchos en ese grupo saliendo a votar por “el menos malo”.

Ante este panorama solo queda dar un pésame y decir…adiós Partido Popular. Que descanse en paz.


PD. El partido sobrevivirá porque igual sigue mostrándose como bastión inútiles que se niegan a morir, y porque la isla lleva estancada ideológicamente al menos unas tres décadas y el partidismo de rojos, verdes y azules es entendida como la única política posible (el sistema y el media se asegura de preservarlo así). Sin embargo, fuera de colores y de ocupar en espacio en una oposición cada vez más débil, no serán nada más que no sea una séquela al PIP.

Monday, February 13, 2012

Las múltiples identidades II:

…Y qué dice eso de mi? De mí, que soy producto del Dr. Frankestein también, asomado por mil rostros difusos que se hacen pasar por rostros, que se hacen pasar por identidades. Dice muchas cosas. Si cada uno es marcado por el lugar en dónde vive, sus circunstancias y sus experiencias, como creo que es el caso, cada boricua debe cargar con las múltiples identidades a flor de piel. En mi caso, esa multiplicidad se multiplica al cuadrado hasta volverse casi esquizofrénica.

En primer lugar, viniendo de familia estadista, alguna última patada de una moda piti-yanquista le dio a mis padres por nombrar a sus hijos con nombres anglosajones en una isla de habla hispana (en continua mutación). Así, me pusieron David pero pronunciado al inglés, “Deivid”. Pues “Deivid” se las vio negras diciéndole a la gente que su nombre no era David, como se pronuncia en español, sino, bueno, ya saben. Así que llegada su pre-adolescencia dijo “al carajo” y comenzó a acuñar el nombre que le tocaba en castellano. Y resultó que sus amigos y las personas de por ahí le llamaban David en español, y en su casa y su familia le llamaba David, en inglés. Ya a finales de la adolescencia mis padres encararon mi primera dualidad evidente cuando algunos amigos de la escuela superior llamaban por teléfono a preguntar por David, en español, a lo que respondían con sarcasmo y parodiando el nombre en castellano, de igual forma que parodiaban el nombre en inglés los otros. Recuerdo que una noche mi madre me encaró con la pregunta de por qué permitía semejante desvarío, o desvarío semejante, a lo que contesté que si ella tanto quería que me llamaran David, como se dice en “inglich”, en una isla de habla hispana, en vez de David me hubieran bautizado DEIVID. Silencio.

Y así resultó que mis amigos me llaman David, y mi familia sigue con “Deivid”….cosa que no tuvo grandes contratiempos hasta que me mudé a los Estados Unidos. Dado que en este país sí se habla inglés, pues decidí dejar atrás el exotismo de hacerme llamar David en español y hasta me atreví a poner en mi celular que dejen un mensaje a David, en anglosajón. Todavía es la hora que amigos me reclaman paródicamente y con el mismo sarcasmo de mis padres hace unos años, pero esta vez con esa malicia que pretende sugerir que he vendido mi identidad por querer pasar por gringo, cosa que con mi color de piel jamás y nunca va a pasar y que no me interesa. Lo mejor de dos mundos…. Sí Pepé. Este vaivén de los dos idiomas es una jodienda, y más cuando esa es una de las herramientas principales para construir el concepto de nacionalidad.

No acaba ahí, es más, ¡ya quisiera yo! En plena guerra fría a mis padres se les ocurrió eso de llamarme Iván como segundo nombre, por eso de heredar el nombre del Padre. Y nos jodimos, o me jodí, con otro nombre bíblico (Juan) ¡pero en cabrón ruso! O sea, un nombre anglosajón y asociado con los yanquis en la isla junto a un nombre ruso! Esa se la debo a mi abuela que le dio por llamar a mi padre de esa forma, si más recuerdo por un hermano que tuvo y murió de niño. Pero claro, para aquel tiempo no había guerra fría y esas connotaciones políticas no pasaron por la cabeza de mi abuela cuando explotó la guerra de tal nombre en una colonia estadounidense. Lo que le importaba era la tradición de seguir pasándonos los mismos nombres por eso de honrar a nuestros antepasados. Cool…!pero sigue habiendo un mundo ahí fuera! Claro, mi padre solo lleva el nombre ruso y no compartía a la Guerra Fría en sus dos nombres…no tenía un nombre gringo-judío por un lado, y otro ruso-judío por el otro.

Entonces…mi apellido: Gregory. O sea, mi apellido que hace más veces de nombre que de apellido, y que viene de una isla que fue italiana cuando surgió el “Gregori” y ahora es francesa (Córcega), pero que se regó mucho por el mundo anglosajón y que de hispano suena a tres carajos, pero cool, ¿quién quiere ser otro Ramos o Rodríguez, no (con mis disculpas)? Pero como para colmo ese apellido es más común como nombre, no se imaginan la cantidad de veces en que me han preguntado mi apellido y al contestar me vuelven a preguntar el apellido. Siempre he pensado que de llegar a tener un hijo, la peor broma que le puedo gastar es llamarlo Gregory. ¡¿Se imaginan?! … ¿Nombre? Gregory. ¿Apellido? Gregory. Dije Apellido. Gregory. ¿Y el nombre?

Y los latinos tenemos este respeto por el apellido materno que es verdaderamente hipócrita porque igual termina por borrarse tarde o temprano, pero al menos se les pasa a los hijos. Nunca he entendido bien cómo son los latinos los que tenemos famas de machos y machistas pero son los anglosajones los que pasan solamente su primer apellido. Eso significa que en el minuto que decidí irme a Estados Unidos, Gregory dejó de ser mi apellido para convertirse en… ¡¿Qué carajos!? ¿¿¿Tercer nombre??? No se imaginan las miles de veces que mi estudiantes me llamaban Profesor Negrón, que es mi segundo apellido, ni las miles de cartas que he recibido con eso de David Negrón….o sea, who the fuck is that?! Y a veces hasta he recibido cartas con eso de David Negro… porque se les acabó el espacio o la tinta para la última n o el acento. Bendita cosa que soy el Prof. Negro. Y no que me de vergüenza, pero suena raro en un país donde esa palabra ofende a muchos. Y ni hablar cuando me han llamado de David Negroni, porque al parecer eso de Negrón suena, no sé, ¿muy Negro?

Sumemos a eso las nacionalidades. En Puerto Rico siempre me hacían y hacen sentir como árabe. En Italia pensaban que era no sé de qué parte de Italia. En Madrid los españoles de otros lados me pedían direcciones…solo para decirles con mi acento caribeño que no tenía puta idea. En Francia me hablaban inglés después de ver mi pasaporte gringo o de escuchar mi terrible pronunciación de la palabra más sencilla del mundo; “eau” (agua). En Argentina decían que podía pasar como argentino morocho. En Chile….se daban cuenta que no era chileno cuando empezaba a preguntar los significados de las miles de palabras peculiares del lugar más arrinconado del mundo. En Estados Unidos me llegaron a preguntar que si yo era de Brasil….nada más y nada menos que por Paulo Lins , escritor de la novela que dio vida a “Cidade de Deus” o sea, ¡un brasileiro! ….pero aun así no puedo entrar sin visa a Brasil por el cabrón pasaporte…. ¿y en Cuba? En Cuba me tuvieron esperando veinte minutos paseándose el pasaporte de soldado a soldado mientras me miraban con recelo….éste cara de gringo no tiene.

Y así por el estilo. Cuando estaba en la escuela superior me llamaban el santurceño porque nací en ese barrio de San Juan. Y si me pongo a nombrar la fila de nombres que me dieron en la escuela no acabo….Goofy porque les parecía bobolón, y bobolón también. También me llegaron a llamar Boofy…una mutación del Goofy mezclado con bufón, y Bufón también. Luego “Cookie-Monster”, insecto, apestao’…en fin, miles y miles de nombres a los que responder. Y algunos me llaman por mi apellido, y algunos por alguno de mis nombres, y yo me llamo de una forma en ciertos momentos, de otros en otras. Y me han dicho que tengo muchas personalidades y muchos personajes, y que debí haber sido actor. Y me han dicho que mis “mood-swings” van del cielo a la tierra, y así por el estilo, en la eterna definición del ser que se basa mucho en el otro.

Yo: David, Deivid, Gregory, y mis múltiples personalidades. Yo: puertorro, gringo, argentino, italiano, gallego, brasileiro, chileno, árabe. Yo: otro boricua más, una mezcla de indefiniciones. Yo: otro ser humano más.

Tuesday, February 07, 2012

Las múltiples identidades I:

Vengo de una isla llena de ambigüedades. Muchas de ellas son hijas bastardas de la identidad o falta de identidad de la isla, o la identidad contraída a partir de una falta de identidad, o una identidad inconclusa, o una identidad que se sabe mentida (toda identidad colectiva es sospechosamente mentida pero a la boricua se le nota la costura), o la vaina del status. No. Borremos eso. No todo es del status…pero ese monstruo de mil cabezas que muchas veces se jura mierda sin llegar a peo tiene mucho que ver con eso de que somos o no somos. Y es que la cuestión del “ser o no ser” Hamletaniano, que tanto he malgastado por aquí y por allá, en Puerto Rico asoma como pregunta lanzada al vacío para su procreación de ecos. Somos o no somos el gran invento de las Américas (el otro lado del otro gran invento-disparate de las Américas: Cuba) o el proyecto Frankenstein de Estados Unidos; el Estado Libre Asociado de Puerto Rico….y por ahí se siguen muchos somos: somos o no somos nación, somos o no somos nación con soberanía, somos o no somos una nación libre y soberana, somos o no somos estado, somos o no somos Estados Unidos, somos o no somos estadounidenses (más allá de la libretita azul), somos o no somos boricuas….y ese engendro asoma como Narciso de mil cabezas. Porque, ¿Qué es eso de ser boricua? A juzgar por las payasadas, muchas malas paradas, muchos clichés, mucha peste a guapetón de barrio y de reguetón…y también mucha gente que se jode día a día por trabajar…o por conseguir trabajo, y en fin, mucha gente, conglomerado de gente, múltiples gentes. Así que si cada ser humano se ve construyendo sus complejos egos a partir del reflejo del espejo o del reflejo de Narciso, imagínese si en esa cabeza hay miles de rostros deformados. ¡Gracias a todos! Desde Juan Ponce de León hasta Muñoz Marín o Ferré…una fila eterna de hijos de puta que nos chichó desde principios que ya no podemos recordar.

Insisto, ¿qué somos? Mucho se ha escrito al respecto. Llene su blanco. Mas si en algo podemos coincidir es que, como en toda definición, se trata de algo complejo. Claro, nosotros tenemos nuestras peculiaridades caribeñas, y luego las otras peculiaridades como colonia o no de una nación Otra con diferente historia y cultura. También podemos coincidir que estas definiciones parecen quedarse cortas la mayoría de las veces. El proyecto inconcluso que hubo como colectivo (para no usar el término de nación que tanto cansa a los posmo con guilles de auto-superados…mientras se jactan de su independencia en duchas de quesos y vinos) parece asomar en cada uno de los rostros, en cada uno de los maquillajes. Somos muchas cosas, y ninguna. O quizás somos como aquella canción ochentosa de Chayanne, así de pop, así de símbolo a comprar…

…“un trozo de hielo en la escarcha que no llegó a abrir.”

Sunday, January 29, 2012

Los tiempos de la insinceridad

YO. Condenado por muchos. Amargado, negativo, anormal, apestao’…..¡culpable!

Hola. Mi nombre es David Gregory, David Iván Gregory Negrón, y soy un amargao’.
En coro: Hola David!

No, no hemos superado la hipocresía. Y es que a veces nos parece de porque tenemos ciertas libertades y formas de expresión que no existían antes, hemos superado la censura, el desdén, el rechazo a todo aquel que no vaya de acuerdo a lo que pensamos. No es así.

Mi nombre es David Gregory y muchos me ven culpable por no compartir sus ideologías y, peor de los males, ¡atreverme a cuestionarlos! A veces no se trata siquiera de cuestionar los ideales de ciertas personas sino de cuestionar la forma en que vivimos, las cosas que hacemos, las cosas que se supone que hagamos sin preguntas. Pero yo soy el impertinente que siempre pregunta y eso me vale una mala nota, una F, esa F que siempre busca reprimir al indisciplinado desde Kinder hasta el fin de los estudios.

F=David es un apestao’, en negativo, “bad-vibe”, un “hater”…no puedo con él.

He sido acusado. Culpable, dicen, y que no se defienda, dicen. He sido declarado culpable por decir las cosas como las veo. Culpable por cuestionar cada cosa que no entiendo, que entiendo que son muchas. He sido pintado como Gargamel, como alguien que ni siquiera se puede disfrutar el atardecer, el amanecer, el día a día.

Y es en esa sentencia que se les cae el caso, que demuestran que ignoran cuantas veces yo me siento a ver a la gente pasar y sonreír con ellos, interesarme en sus días, cuantos amaneceres y atardecer he visto, cuantos poemas a la luna he escrito....los que ignoran que tengo al mar y a la luna tatuados por siempre en mi piel para que estén siempre conmigo. ¿Eso hace un amargado?

Pero seguimos viviendo en los tiempos de la insinceridad. Todos debemos sonreír y callar. Todos debemos evitar las preguntas, los cuestionamientos, especialmente si han de ser directos. No, hay que estar con etiqueta, con amores y mojones y namasté. No hablemos, no pensemos, no cuestionemos, todo es buena onda y el lado bonito de la moneda, no vaya a ser que hiramos a los egos de los frágiles. Pobre de aquel que no se incorpore porque va a ser condenado a la alteridad, que por más cool que suene sigue siendo tabú.

Ante ese panorama a mí me queda sola una cosa…levantar mi dedo malo y decir…!Móntense aquí!!Móntense en éste! Tengo que admitir que a veces duele ese menosprecio…pero al final del camino, mi pecado no es ser amargado…una persona amargada no ríe tanto, no contempla tanto, no es tan pasional ni racional….mi pecado es ser sincero, cantarlas como son, y si ese es mi pecado, que digan lo que quieran, que digan que soy el diablo mismo, pero prefiero vivir así con esos nombres antes de vivir engañando y engañándome. Prefiero vivir cada día con mis botas puestas y expresarme como quiero cuando quiero antes que censurarme para cultivar el cariño de las mentes pequeñas, esas que ni siquiera soportan cuestionamientos, esas que son así de delicadas. Prefiero esa libertad de expresarme que ser un verdadero hipócrita. Y esos de las fragilidades dirán que mis palabras son de un apestao’…pero mientras ellos digan eso, yo me alegro al saber que son los intolerantes los que me acusan así, el montón de la pila de mierda.

Una sonrisa. Eso es lo que me queda marcado en el rostro cuando pienso en eso, más allá del dolor de ser incomprendido por algunos en los días grises. Porque creo que todos debemos aspirar a salir del montón de la mierda, y que al parecer ya yo voy saliendo, y eso no lo gusta al montón. Pero no estoy solo. Tengo muchos amigos hermosos que también se van separando del manojo (sin hacerlo…porque al final todo es la misma mierda… ¿ves? ¡Es un amargao’!) de una forma u otra, pero que no están dispuestos a seguir a las manadas con soluciones facsímiles. Una fila de amigos que sí me entienden, que saben que puedo estar apeastao’ pero que no soy un apestao’, que comparten conmigo mis risas, mis llantos y mis apestamientos, o no los comparten, pero no se ofenden y me dejan expresarlos, y mejor aun, debatirlos, porque de eso se trata el deseo de entendimiento, el probar y debatir las cosas que uno cree va aprendiendo de esto que llamamos vida. Una fila que disfruta estar conmigo como yo disfruto estar con ellos.
Esos que saben que yo no soy el monstruo que aquellos me llaman, y que si lo soy, que lo seamos todos los que queremos que las cosas cambien, aquellos que saben que la felicidad y la sonrisa al por mayor solo encubre un conformismo que no cambia nada que no sea la percepción de su vida…si es que en realidad lo hace.

Yo, ellos, nosotros….los apestados….los que se necesitan para explotar las burbujas de aire. Los sinceros.

Tuesday, January 24, 2012

El socialismo no ha muerto

“[…] el socialismo no murió, porque todavía no era […]”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 91)

Tuesday, January 17, 2012

De la pluralidad de la navidad

De El Nuevo Día, la propaganda cristiana, y la pluralidad de la navidad


Podría comenzar preguntando ¿Dónde quedó la libertad de culto en este país? O más amplio, ¿Dónde queda la libertad? Pero no lo voy a hacer por más tentado que me vea. Y no lo voy a hacer porque tal cosa nunca ha existido, ni siquiera en los primeros latidos del sistema republicano de gobierno. Sí, la idea, que sale de los “ilustrados” franceses, casi todos libres pensadores (hoy serían disminuidos peyorativamente con la calificación de “ateos”), y puesta en práctica por los estadounidenses, era la de separar la Iglesia del Estado, pero eso era para que el estado-nación no fuera gobernado teocráticamente, lo que no significaba que no eran creyentes o que no creyeran que la nación no necesita de la religión, entre otras cosas, para ser formulada. En el caso de Estados Unidos, la mayoría se sentía representada religiosamente por el cristianismo y lo daban por hecho. En fin que nunca hubo tal cosa como libertad de culto porque no existía en la mente de los que crearon estos sistemas de gobierno y no tenían razón para ello.

Pero Puerto Rico es especial. Pareciera que uno vive en esos tiempos donde no cabe en la cabeza que hay gente con otras creencias o religiones. La prensa refleja esto al hablar de Dios pa’quí y pa’llá como si todos creyéramos en eso o como si fueran parte de FOX News. No puedo hablar del resto de los países americanos con la excepción del Cono Sur. En Argentina sería inconcebible que un reportero terminara una oración con “gracias a Dios” o algo por el estilo. En Uruguay tampoco lo vi. En Chile puede pasar y pasa en Perú, así que imagino que no estamos solos (no vi televisión en Colombia). Pero sé que los “amigos” de Facebook en Puerto Rico siempre juegan a los más creyentes, los más que mencionan a Dios y que él te libre si los contradices. No, nada que ver, nosotros los desgraciados “ateos” tenemos que tener respeto por sus creencias mientras ellos le faltan al respeto del resto de la gente al imponer su doctrina. Si quieres hablar de tus creencias en lugares públicos pero eres sensible a la crítica, ¡pues no hables de ellas en un lugar público que sugiere un espacio de ideas y creencias que no son necesariamente las tuyas!

Pero, ¿qué se puede esperar? El Nuevo Día, 24 de diciembre del 2011. Reportaje en la página 6 cuyo titular lee: “Sobre la Navidad verdadera: Más allá del festejo, se conmemora el nacimiento de Jesucristo el Salvador”. Y luego sigue, “si Cristo no hubiera nacido no hubiera muerto en la cruz.” Se jodieron los musulmanes en la isla, se jodieron los judíos, sí, se jodieron los ateos también y todo el que crea en otra cosa porque estamos excluidos de la “verdadera navidad”. Pero claro, la navidad es cristiana, o eso me van a decir. Para el cristiano lo es, pero, ¿a dónde puta fue a parar la objetividad del periódico cuando alega que es verdadera? ¿Dónde carajos queda la separación con la fé? ¿Dónde mi libertad? ¿Dónde el respeto al conglomerado de lectores que no todos son cristianos? Hablan del consumismo como contra partida, pero nada dicen de que la navidad como nacimiento de Jesucristo es un invento (no nació en invierno), de que el cristianismo cogió una costumbre pagana (Saturnalia para los romanos) para sustituirla por la religión y robarle a las otras costumbres (como hacen en Halloween), y aun más, que no todos creen que es “el Salvador”, ¡cosa que dan por hecha! Entonces, ¿qué clase de artículo es este que asume verdades sin fundamentos y sin cuestionar o presentar otros argumentos? ¿Cuál es la diferencia entre esto y un panfleto propagandístico? ¿Qué es lo que pasa? ¿Es que El Nuevo Día se ha vuelto un excremento informativo que no cumple con su misión y ética comunicativa como el resto del media o es que hay iglesias dándole dinero al periódico para que subsista en su mísera existencia?

Yo creo que la navidad no es cristiana. La navidad es plural, es pagana y es cristiana y significa distintas cosas. Para unos significa comprar, para otros ir a la iglesia, para otros el nacimiento de su Dios, para otros se trata de comer, de cantar, de celebrar la vida, de estar con los que uno quiere, de ver la nieve caer, de cantar villancicos, de dar parrandas, de celebrar que estamos vivos y que hemos llegado a otro año para bien o para mal, se trata de ver sonreír a tu amigo, a tu madre, a tu esposo, a tu hijo, a tu sobrino. Si se trata de tantas cosas, ¿cómo se puede alegar un solo significado? Yo creo que hay muchos significados. Y creo también que cada cuál debe tener el derecho a tener su celebración y de que no venga un periódico, ni un religioso, ni nadie a decirme cómo yo la celebro. De eso se trata la libertad, pero muchos olvidan eso a la hora de hablar de su fe…..lo que me hace recordar las palabras de un fenecido profesor mío; “la gente habla del medioevo como si fuera cosa del pasado…”

Sunday, January 08, 2012

Borrar el pasado

Fue triste ver a mi hermana en el día de reyes escuchando su I-pod mientras cenaba y se sentaba a lado de su familia. No se incorporaba a compartir con nadie, en todo caso, pretendía des-corporarse, desaparecer con su música del lugar que al parecer era el equivalente al infierno. No se trataba de la compañía de su familia, sino más bien de la música navideña que rociaba los cuartos de la casa, y por ende, de la sala, del comedor. Con un “no soporto esa música”, que era más un trasfondo que un fondo, se espetaba esos audífonos en las orejas para borrar cualquier señal de “esa música”, y mientras lo lograba, se borraba ella misma de nuestra mesa, de la sala…Y no estamos hablando de aguinaldos, ni de música jíbara, era música de navidad, sí, pero salsa inmortalizada por Hector Lavoe. El odio a toda peste a navideño en la música hacía que cualquier otra basura fuera buena, como si Wisín y Yandel o Luis Fonsi fueran a perdurar tanto como Lavoe, como si Lavoe no fuera una música que sobrepasa tiempos y géneros. Quizás los primeros no sobrevivan al juicio del tiempo; Lavoe ya lo hizo.

Me enfoco aquí en la música navideña (y no en el menú servido, en los adornos que servían de contexto, en los regalos de “Reyes” con los que todavía jugaban los niños) como signo de una supuesta tradición. De hecho, pensaba nombrar a esto “Las tradiciones olvidadas”, pero eso me hubiera metido en el meollo de qué es eso de la tradición, de dónde sale, y quién la impone. Pero yo, que voy perdiendo la juventud en cada respiro, recuerdo las parrandas cuando yo era niño, recuerdo los aguinaldos, recuerdo los aguajes de estar unidos con la familia en nombre de la familia y la borrachera. También recuerdo que mi padre dejaba de poner otra música que no fuera de aguinaldo o navidad, o lo que él entendiera como tal (jíbara, plena, criolla, bomba). Navidad era sinónimo de cierta…si no tradición, costumbre, en donde el lechón y el coquito iban de la mano con el güiro y el ritmo repetitivo del aguinaldo, de la salsa, y las voces y temáticas que en su mayoría pecaban por monótonas, por las que quedaban encasilladas para esas ocasiones.

Eso, al parecer, resulta insoportable para alguien de la generación de mi hermana (me consta que no es la única cuando tuve que despedir el 2011 con canciones de los 90 de Ednita, Luis Fonsi, y cuanta música genérica se pueda nombrar…KQ para gente que se cree cool pero que no se da cuenta que ya también van escuchando esas “viejeras” que dicen no soportar). Esa generación de la que yo soy parte pero que, nostálgico al fin, me diferencio en ciertos aspectos, cree que hay que borrar ese rastro del pasado, al punto de borrarse ellos mismos de la actividad que sea, y en el caso de mi hermana, dejar de responder a conversaciones y preguntas por estar simplemente sentada absuelta en su música. O sea, dejar a la familia atrás, y por ende, a su pasado representados en los antepasados, borrar de cierta forma un pasado que, aunque siempre es re-inventado en nuestra imaginación y percepción, tiene que ver con nuestro presente y eso que creemos ser hoy. Así, dejar atrás a uno mismo en una actitud adolescente a destiempo, ya que hablamos de gente que merodea y ya entró en sus treinta, pero que primerizos en acoplarse a los clichés sociales, olvidaron encontrar su propia voz y ahora rechazan cualquier cosa que suena a imposición para su ego mercadeado por las payolas y le televisión. Todo con tal de borrar ese ruido “infernal” que yo solía identificar con navidad.

Y en eso estamos. A eso vamos. Me ponía a pensar. Imaginaba una navidad no muy lejana en donde en vez de cantar “dame la mano paloma” se cantara “atada a tu volcán” o “imagíname sin ti”….o “me calientas cuando siento frío” (lo que contrasta con los gringos en South Bend, que para mi sorpresa, estudiantes cantaban canciones de navidad en karaokes y en todos lados, y eso que aquella música tiene menos sazón….para mí, claro). Y quizás a eso vamos, y quizás peco de melancólico, y quizás me voy poniendo viejo y por eso sueno como tal, aun cuando soy parte de la misma generación y que también heredo una adolescencia tardía, pero la mía sin ser mercadeada por payolas y más bien guiada por una rebeldía inconsecuente que peca mucho de pataleta que de verdadera rebelión.

Pero qué diferencia cuando fui al centro de la isla y me topé con la ñapa de una fiesta familiar en donde, no se escuchaba meramente un CD de música navideña de fondo, sino que toda la familia se unía a coro con canciones, poesía, guitarra, güiro, coros desafinados, etc. Sí, tocó a mi anhelo de parque navideño tipo Disney boricua-o de Banco Popular, que es nuestro Disney local- pero al menos pude terminar la noche pensando que quizás no todo lo que nos quede sea esta desesperación de borrar todo pasado al nivel de quedar totalmente aislado, de que hay gente que todavía cree que hay que compartir lo que tienen, los momentos, lo que pueden, que de si algo debe servir la mentira de la navidad es para eso, para usarla como excusa de hacer lo que deberíamos hacer cada día, acercarnos….convivir…vivir.

Sunday, January 01, 2012

2012

Mucho se ha hablado del nuevo año: que si año eleccionario, que si el año del dragón, que si el fin del mundo decían los mayas…hasta hay una película mala por demás que lleva por nombre, bueno, “2012”, y por eso de que estamos comenzando el año…pues hablemos del 2012.

En primer lugar, sí, es año eleccionario tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos. Puedo decir sin miedo a exagerar que en ambos países el panorama es tétrico por demás y demuestra la carencia de voz que tiene el pueblo a la hora de elegir a sus líderes encargados de representarlos en la llamada democracia representativa. Ya no se trata (si alguna vez se trató) de emitir un voto por el líder que uno cree mejor lo represente, sino “del menos malo”. Claro, esto no es nuevo. Llevamos décadas de este sistema del cambia-cambia, en ambos países, de rojo a azul y de azul a rojo. Allá implica un cambia-cambia de republicanos a demócratas y viceversa, mientras acá de populares a penepés y…bueno, ya saben por dónde voy. El problema es que si estas décadas nos han enseñado algo, es que ese sistema del cambia-cambia y del voto por “el menos malo” perpetua y agrava los problemas que llevamos cargando por más de medio siglo. Si en Puerto Rico se trata de un sistema económico-colonial que no pare más, en Estados Unidos se trata de un complejo militar y empresas multimillonarias que se han encargado de ir disecando a su sociedad mientras consolidó un gobierno que funciona independientemente del individuo que duerma en Casa Blanca. Sin embargo, el sistema bipartito solo se diferencia en estilos y no en política, y es por eso que hemos llegado a un estanque económico, político y social que se venía venir desde hace tiempo pero que la maquinaria del status quo se empeñó en silenciar.

Del año del dragón poco puedo decir, ya que no estoy muy familiarizado con el tema. Aparentemente la gente que nace en estos años gozan de buena fortuna, y por eso el símbolo del dragón, que para los chinos era un símbolo de fortuna y que debía ser respetado. ¿Cuánto esto se expanda o signifique algo? No tengo ni la menor idea, pero hay gente que le gusta jugar con esos símbolos, incluyéndome, aunque prefiero las vainas del occidente porque soy su hijo bastardo.

Finalmente…el fin del mundo….en diciembre 20, así que tenemos tiempo, ¿no? Sin embargo, ¿esta es la predicción del fin del mundo número qué? ¿Cuántas veces viene un pendejo a anunciar el fin del mundo? Y es que en Occidente viven fascinados con una visión histórica-lineal del mundo, donde todo tiene un alfa y un omega, un principio y un fin, mentalidad subrayada por el cristianismo con su Génesis y Apocalipsis, el juicio final y la segunda venida. Así que cualquiera que diga algo sobre el fin del mundo es el show de última hora….claro, aunque cada vez menos y con más cinismo. Solo hay que recordar al viejo Harold Camping que quiso predecir el fin del mundo por segunda (y tercera) vez para tener a media humanidad burlándose del viejito. Aun así hubo par de creyentes que salieron corriendo a arrepentirse y a esperar lo que sea que esperaban. Pero la pregunta aquí es, ¿hay un fin de los tiempos? En Oriente no creían en esta visión lineal de la historia y sí en algo más cíclico (de lo que tenemos millones de ejemplos en los seres vivos de este planeta).

Por otro lado, ¿quién dice que hay un principio y un final? Eso es una visión limitada del mundo ya que, para empezar, el tiempo es una forma de medición humana para dar sentido al transcurrir de las cosas, desde lo que uno ve usualmente hasta el planeta y cosas más grandes que uno. Podemos estar seguros que hay un final del mundo, del nuestro, cuando nuestro corazón deje finalmente de latir. También podemos asegurar que va a haber un fin para la raza humana, ya sea porque evolucione a algo mejor (o peor) o porque eventualmente el sol deje de calentar, congelando a nuestro sistema solar para siempre. Si eso llegara a pasar, millones de años en el futuro, no será por predicciones ni nada por el estilo, sino porque todo lo que nace tiene que morir, es ley de vida, y eso incluye a los sistemas solares y planetas. No obstante, como van las cosas, puede que llegue ese mentado fin de los días, si seguimos consumiendo al planeta y sus recursos sin renovar lo que consumimos, si seguimos poniendo la avaricia y el individualismo por encima de todas las cosas….o si, por defender los intereses de las grandes corporaciones y las industrias militares acabamos por bombardear al planeta con el veneno más grande inventado por el hombre (el hombre, no el diablo ni ningún demonio); la bomba atómica. Si llegara ese día, que bien puede ser en el 2012 o 2013 o 2063 o lo que sea, sería por nuestros salvajismo como especie, y no porque “estaba escrito”, así que dejémonos de mierdas y de esperar a mesías y aceptemos las cosas cómo son, aceptemos nuestra responsabilidad y punto, dejemos de culpar a deidades de lo que hacemos nosotros y solo nosotros. El futuro no está escrito, nosotros lo vamos escribiendo día a día.

En cuanto a los mayas, al parecer se atrevieron a predecir el fin del mundo en el 20 de diciembre del 2012, pero no predijeron su propio fin, cuando el salvaje europeo vino a exterminarlo. Nada más con el testigo.