Saturday, August 18, 2012

El PNP: y el deo’ malo (del miedo)


"If you don't like what's being said,
change the conversation."
-Don Draper (Madmen)

La foto emblema para manipular a la gente a votar por el sí en el referéndum ha sido la foto de dos jóvenes acusados de asesinatos que decidieron sacarle el “deo’ del corazón”, o lo que llamamos “el deo’ malo”, a los periodistas que tomaron las fotos, esto después de ser arrestados. Poco sabían que esa foto iba a ser manipulada para una campaña de miedo en donde se vende que, o votas que sí para limitar el derecho a fianza (a acusados de asesinato…para comenzar), o esos “irrespetuosos se salen con la suya”. ¡Qué barbaridad!

El alza desmedida de la criminalidad y el fracaso de la administración en poder lidiar con el problema ha logrado esta manipulación del pueblo que resulta muy peligrosa: se la da el derecho al estado de utilizar su poder para encerrar a personas en la cárcel aun cuando no se ha demostrado que son culpables. Nuestro sistema supuestamente democrático nos garantiza por ley que “somos inocentes hasta que se pruebe lo contrario”. Bajo esta enmienda no se da el espacio para que se demuestre lo contrario, y es ese mismo el peligro, especialmente ante un gobierno tan inepto y corrupto. Claro, la gente con sus definiciones en blanco y negro, los que olvidan las metidas de pata que ha tenido el sistema policial y judicial aplauden, sin pensar qué pasaría si alguien acusara falsamente a un ser querido, como pasó en el caso de Robert Anel para nombrar un caso (http://www.elnuevodia.com/estonovaabajarlacriminalidad-1321787.html). Robert mismo sabe lo que se cae de la mata, que un asesino no va a dejar de matar por que no tenga derecho a fianza, pero un inocente sí va a perder su libertad si se le acusa falsamente. También sabe que este referéndum se vende como una solución al problema del crimen que no es para nada una solución. No sirve y punto, no va a ayudar en nada al problema real del crimen. Pero son muchos los que se salivan con la posibilidad de poder linchar a personas, aun si no se sabe con certeza que son los culpables. El miedo y el deseo de venganza van de la mano en un pueblo que hipócritamente se hace llamar cristiano.

Ese es el primer punto del referéndum y el que más se ha discutido ya que es más fácil de vender ante la ola crimina que arropa a la isla, haciendo que el segundo punto pase casi desapercibido. Sin embargo, la segunda pregunta, que se trata sobre limitar el número de legisladores, también busca utilizar la insatisfacción del pueblo con el mismo gobierno que ahora propone esta dis que solución para manipularlos a reducir las sillas que ellos quieren seguir calentando. Esta propuesta no se trata de respetar el voto sobre la unicameralidad, del que ya el pueblo se expresó y no hicieron NADA al respecto, no se trata de reducir el presupuesto, no se trata de que haya menos dietas, carros, cierres de la asamblea para el público y la prensa, no se trata de asegurar un mejor funcionamiento, se trata de limitar el número de representantes del pueblo, que, indiferentemente si funciona o no ese sistema, es lo que se supone hagan los legisladores electos. El sistema democrático representativo supone que los electores eligen a gente que los represente y apruebe medidas y leyes para el beneficio de sus representados. Sin embargo, este emblema reduce a la gente que representa a sus electores, dejando el poder en la manos de unos pocos. De lo que se trata no es de tener a menos cabrones, sino de que los cabrones puedan cerrar las puertas a otras voces que intenten balancear el proceso para que el sistema no acabe de convertirse en una dictadura. Se trata de otro intento más de este gobierno para asegurarse de mantener a Rivera Schatz y su mafia en el poder, se trata de asegurarse de que solo haya un partido que controle y otro que haga eco y salte, o de lo contrario, se les persiga como a Sila Marie González.

Pero más allá de eso todo este referéndum se trata de una bomba de humo que el gobierno ha trazado para desviar la atención del problema, del fracaso del gobierno en lidiar con la corrupción en la legislatura -dominada por ellos mismos- y de que es el gobierno con los números registrados de asesinatos más altos en la historia, con el número de esclarecimiento más bajo en los últimos años.

Como solo se trata de una distracción, sacada de las páginas de relaciones públicas 101, la campaña se basa en el miedo y la mentira. Se trata de falsificar estadísticas, de presentar casos en los que no se dieron fianza, en obviar el hecho de que de todos los casos que presentan no hay una muestra evidente de que el problema de la criminalidad se da porque existe el derecho a la fianza en estos casos de asesinatos, en obviar que el que mata no va a dejar de matar porque no va a poder salir bajo fianza ni que no puede asesinar al que quiera desde la cárcel, se trata de una mentira y punto, se trata de un artificio. En esto de crear mentiras y espejismos el gobierno es experto, al hecho de hacer creer a la mayoría de la gente, con la ayuda del media, que el problema de la economía se resolvió con despedir a la nómina y con las medidas de la “medicina amarga”. Ya han salido varios artículos sobre la falacia de tal presuposición y en cuanto a las catalogaciones provenientes de Wall Street, pues claro que las van a poner en mejores números si lo que buscan es menos empresa pública y más privada para hacer sus negocios por debajo de la mesa, como los que está acostumbrado a hacer este gobierno.

Pero no hablemos de eso, hablemos del miedo, hablemos de más castigos, más cárceles, más aguajes para este fanático, para este Reagan wannabí que, como aquel, ha sido un tremendo peligro pa’ la democracia y los derechos de los ciudadanos. Hablemos de miedo y más miedo, hablemos de todo menos de este gobierno. Hablemos de que son los malos versus nosotros en vez de hablar de lo que en realidad se trata, como si viviéramos dentro de unas caricaturas (el bien vs. el mal)…aunque bastante caricaturas nos hemos vuelto al seguir este jueguito. MIEDO, hablemos de miedo y más miedo, y es ese mi miedo, que la gente se está dejando manipular por el miedo. Mis aplausos entonces el PNP y su estrategia para seguir alimentando su poder, para cambiar el tema de su mal gobierno, para quedarse con más sillas.

Y es que el PNP se ha vuelto en el mejor estratega político de este nuevo siglo y a partir de Rosselló en la década pasada, quien cambiara la forma de hacer política en la isla (hay que ser cool, sexy deportista con pantalones cortos, tener slogans cortos y pegajosos tal como hicieran los nazi, bailar y hasta irse de sky si es necesario). Como toda derecha extrema, los penepés tienen una agenda y se va a cumplir con toda su disciplina, no importa a quién se lleve por medio. No se confunda, su agenda no es la estadidad, sino perpetuar su poder en la colonia. Así lo han hecho y así lo siguen haciendo. Así hicieron con el mal llamado “gobierno compartido” en donde planificaron trancar al ejecutivo desde la legislatura (que aprueba o desaprueba los recursos que necesite el ejecutivo) para luego culpar al gobernador de TODO el desastre, aunque se jodiera la gente que les dio el voto. Y les salió. Fortuño recogió los frutos de su mentor el Pedrito (ya vuelto loco, si no lo estuvo siempre) y su partido casi neo-nazi arrasó de forma histórica. Todo “fríamente calculado”.

El referéndum de este domingo, al igual que el plebiscito en el mismo día de las elecciones, forman parte de esta mentalidad metodológica para mantener el poder. ¿Por qué ahora, tan cerca de las elecciones o en el mismo día? Si estos esfuerzos fueran genuinos, ¿por qué no se hicieron antes y se espera al huracán de las elecciones si no es para desviar el tema? Es el más viejo de los trucos, un recurso elemental en las relaciones públicas y mentado en la serie americana (Madmen) al respecto, “si no te gusta lo que dicen de ti, cambia el tema de discusión”. Dicho y hecho, Fortuño ha logrado que la mayoría aclame coartar derechos, limitar la legislatura, en fin, desviar el tema de los atropellos de su gobernación, de la realidad de que ha sido el peor gobierno en la historia de la isla, y mira que hemos estado lleno de mediocres y simpletones, rojos, azules y verdes por igual.

Sí, todo fríamente calculado. Eso es a lo que apuesta el fascista que tenemos por gobernador y de ser así, la isla estará más cerca a una dictadura “de facto” como nunca antes, y todo gracias al pueblo que se ha dejado manipular a través del miedo y la desinformación. Lo peor es que, como son enmiendas a la constitución, son permanentes y difícilmente revocables. Si es el sí, es con aplausos que se recibe a la dictadura, a la falta de representación de derechos, a la falta de derechos del ciudadano, mientras los problemas reales como el crimen y la corrupción y el despilfarro del gobierno en nada se verán afectados. Ese sería el nuevo Puerto Rico, el que queda más lejos de mí y el que lloro por la gente que quiero y tengo allí, por mis amigos, por mis sobrinos que fácilmente podrían ser acusados injustamente en un futuro, por los sobrinos e hijos de mis amigos. Ese el futuro cada vez más negro de la que fuera llamada la isla del encanto….que ahora solo es el espanto del espanto, y sus consecutivos ecos.


PD: prometí continuar con un tema del libro de Avelar, pero esta reflexión me pareció más urgente. Mi próximo blog será sobre el libro.

Monday, July 30, 2012

La crucifixión de Nietzsche



Leyendo un libro sobre la llamada “ficción postdictatorial” en el Cono Sur, de Idelber Avelar, me topé con una pregunta que a mi también me sorprende y es sobre la fascinación de Occidente con la religión cristiana. En una lectura a Nietzsche, Avelar se pregunta, y cito: ‘¿De dónde viene el poder persuasivo de “esa terrible paradoja de un ‘Dios en la cruz’, ese misterio de una crueldad inimaginable y autocrucifixión de Dios para la salvación del hombre”?’ Aparentemente el filósofo alemán no dejaba de sorprenderse del poder de convocatoria que ha tenido el “Dios en la cruz”, y de eso ya ha pasado más de un siglo. No es de sorprender, entonces, que yo me sorprenda de cómo todavía muchos se sientan interpelados por una deidad que no tiene ni pies ni cabeza (literalmente), hasta que se hace hombre (y es hijo) y muere (o se hace matar, esto debe ser el primer caso de eutanasia entonces, ¡no jodas!) dis que para salvarnos o salvar a aquellos mismos que lo estaban crucificando (aunque tenían que hacerlo porque si no, pues, bye-bye salvación) de …vaya usted a saber de qué carajos. Algunos dicen que de la manzanita, otros que del pecado original, otros que de nuestros pecados que no hemos hecho cuando nacemos pero que estamos destinados a hacer de la misma forma en que Dios tenía que morir para salvarnos. Sí, cada vez que pienso en esto, termino rascándome la cabeza y diciendo “what?!”. Peor aun cuando me pongo a pensar que todavía hay millones que creen en alguna variante de este despelote.

No me extraña entonces que el alemán se preguntara sobre la fascinación de ese Dios cruel crucificado. En realidad, ¿necesitamos tan desesperadamente de una salvación? ¿Tanto miedo nos produce la muerte? En otras religiones previas la muerte era mucho más existencial, un limbo en donde se iban para la eternidad las almas, sin importar las valoraciones éticas del bien y el mal. Ante esa versión tan sombría pues claro que un boleto a la salvación (she’s got a ticket to ride) suena super nice. Pero la cosa es que para que esa salvación sea posible y nos vayamos a janguear con Dios en togas blancas y con arpas doradas en mano Dios tenía que morir, o mandar a matar a su hijo (escoja una o ambas), no podía simplemente perdonar lo que le causó tanta rabia de sus mismas creaciones así por que sí.

Y si la gente compra a este Dios ensangrentado (por los siglos de los siglos, amén), ¿hablará esto de nuestros deseos salivados de violencia? A mi no me miren que yo no sé la respuesta, la lanzo como una posibilidad, porque si bien se entiende el deseo de salvación, no se entiende esta morbosidad de la necesidad de un Dios que supuestamente es amor pero que condena, castiga, manda a matar a su hijo, etc., etc. Eso es lo que yo llamo amores que matan.

Quizás no hay una respuesta a tal fascinación. Quizás el alemán la tiró demasiado pronto. Quizás yo todavía esté muy a destiempo para contestarla y de aquí a otros siglos más (si es que no nos autodestruimos primero) y una vez purificados de las supersticiones primitivas que conocemos como “religión” (teología si queremos ponernos más chic), podremos mirar atrás y hallar la respuesta. Y eso que conozco a suficiente gente que ni siquiera se molesta por preguntar dichas cosas y les parecen ser irrelevantes, Dios ha muerto indeed. Mas venga a dar una vuelta por este pueblo que por errores de la vida me ha tocado parar y va a encontrar más Iglesias que escuelas, que hablar de Dios en la cruz es más cool que esa cosa que llaman educación, mejor es creer que aprender, mejor es tener fe que pensar, mejor rezar que hacer. Y, de nuevo, para el grupo de fans del ‘Dios en la cruz’, que Dios me libre y me coja confesao’ si me escuchan cuestionándome estas cosas en voz alta, que no solo la primera piedra me van a tirar.

Lo que me trae nuevamente a la pregunta, ¿será por nuestra condición humana de ser seres violentos y apegados a las imágenes de la violencia? Joder, antes de la Biblia estaba la Ilíada y ese otro “best-seller” oral hablaba de carruajes resbalando entre sangre y cuerpos desmembrados. No me sorprende que ante el destino trágico de Nietzsche muchos se saliven aun de su muerte, mas de cien años después. Recuerdo ver en los baños de la universidad que respondían a aquel famoso y ya mentado “Dios ha muerto” con un “Nietzsche ha muerto”. Pues sí, y hace tiempo, pero ese no era el punto de aquella primera frase, sino del reconocimiento de una sociedad en donde la Iglesia y la religión no dictaban la política internacional y todo aspecto de la vida social…bueno, al menos no tanto como en el medioevo. ¡Pero con que alegría hablaban de su muerte como humano! Era como si sugirieran una venganza del “Dios del amor”, un NO JODAS CON ESO o mira lo que te pasa y luego a quemarte en la pailas del infierno, un slogan de miedo que es uno de los más que ha ayudado a esa religión. Entonces, así, traviesamente, lanzo la pregunta, si hubiera sido Nietzsche en una cruz, ¿habría gente rezándole ahora? Seguramente no porque ya no era original y tampoco traía ninguna salvación, a menos que todos queramos terminar abrazados a un caballo (idea que en muchos momento no me suena tan descabellada). En todo caso, el hecho de que la gente escriba eso como en sentido de venganza si sugiere cierto paralelo; Dios en la cruz, Nietzsche en el caballo, y aun así, solo los judíos de algún tiempo se alegraban de la primera y no se vestían con las túnicas de la “bondad” ni del “amor” mientras se salivaban por muertes ajenas.

Entonces, esta fascinación, ¿es tan solo por la salvación prometida, o la violencia que conlleva esa salvación? Si pensamos que dicha salvación se antepone a la condena de la mayoría, pues, no tengo que escribir mucho para contestar someramente a esa pregunta. Y claro que no todos se alegran de la muerte de nadie o esperan la condena de los muchos, pero el que hayan dos o tres que en realidad sigan al cristianismo en su praxis (dogma incluido o no) no contesta la primera pregunta ni cómo el supuesto amor prometido se contradice ante la crueldad del mismo Dios.

Mas claro, no pretendo contestarme la pregunta sino más bien arrojar ciertas reflexiones ante la misma a partir de los ecos que encontré en este libro. Cada uno tendrá sus razones, pero incluso los que siguen fascinados con esta imagen, deberían al menos intentar preguntarse seriamente de dónde viene esta fascinación, no solo para ellos, sino para media humanidad. ¿Cómo la promesa de una “salvación” puede ir por encima de todas estas inconsistencias que ni el alemán se pudo contestar, ni yo me puedo contestar? Y dije seriamente, así que los hocus-pocus de referir la pregunta a otros entes, a un libro, o a otros mundos, no cuentan. ¿Por qué? ¡Porque así cualquiera!

Quizás solo queda rascarnos la cabeza y pasar la papa caliente, a ver si de aquí a cien, doscientos, quinientos años, u otro milenio, alguien pueda mirar hacia atrás y decir “he allí la razón”. Mientras tanto, a todos los que nos hagamos esta pregunta sin poder responderla, quizás debamos buscar a un caballo y abrazarlo. Y sí, Nietzsche ha muerto, como yo y todos moriremos también (hasta el Dios en la cruz), salvación o no, ya que ese es el punto (violento) que pone final a esta corta oración que llamamos vida.


(El libro al que me refiero se llama “Alegorías de la Derrota: La ficción postdictatorial y el trabajo del duelo, escrito por Idelber Avelar. La semana que viene voy a hablar un poco sobre algo que se expone en dicho libro y de lo que quisiera reflexionar un poco)

Sunday, July 22, 2012

Buyé: no la playa, sino la cerveza (“no cómo fue, sino como pudo haber sido”)



Siempre es una experiencia leer “El nuevo día” versión impresa, uno se encuentra con las joyitas editoriales, de opinión o artículos sueltos que dan de qué hablar, reír, o llorar. Casi siempre es esta última, pero en esta ocasión me tocó reír (en momentos de sequía), y es que en el periódico del 12 de julio (2012) publicaron un reportaje sobre una nueva cerveza local; la cerveza Buýe. No me estoy riendo de que haya una nueva cerveza local, sino de la forma en que presentaron la información y de cómo todo pasó de ser un artículo a una pieza de publicidad para la cerveza con un slogan tan malo – ¡ehem! – más bien irreal, como el de “Puerto Rico lo hace mejor” (El nuevo slogan difundido en los medios de “Puerto Rico lo hace cabrón” me parece más interesente por la arbitrariedad con las que usamos ese adjetivo tan cabronamente cabrón de la palabra cabrón, en donde puede ser de algo sumamente bueno, a un insulto, a algo sumamente malo o absurdo).

La nueva cerveza es de Ponce, lo que me sorprendió porque pensaba que era otro intento más de la Medalla o la antigua cervecería India, que lleva llenando al mercado de nuevas cervezas para competir con su mismo producto en los pasados tres años. Al igual que Medalla y una de sus nuevas cervezas (Silver Key), Buyé es liviana, ya que, según el artículo, es “la categoría preferida a nivel local”, lo que ya deja de sonar a noticia. Claro que a la gente le gusta la “Light” si con los calores de esta isla hay que beber liviano y a cul-cul (de golpe, de sopetón). De eso no se habla, solo se da la información alimentada por estadísticas que siguieron estos pendejos para crear la cerveza y venderla.

Pero luego el artículo de Buyé se pone kinky. Y es que se deja llevar por los que dicen sus creadores y presidentes de la empresa. Así, Buyé es la cerveza que todos esperábamos, la cerveza que van a tomar padres e hijos juntos (si son adolescentes se jodieron con estas proyecciones) y, según el presidente de la empresa, la cerveza que apelará a “boricuas de corazón”. ¡Boom! Aquí tenemos a la patria en venta a través de la bebe-lata de una cerveza nueva que se atreve a saltar al abismo del mercado en tiempos de total incertidumbre. O sea, la cerveza usando discursos nacionalistas para echar el pie (Niiiice, ya veo a un Carlos Pabón saltando). No que Medalla u otras cervezas locales no vendan la idea de lo “nacional” para atraer cierto sentido de, vamos a llamarle identificación para dejarla pasar. Pero esta nueva cerveza apela también a “los jóvenes de corazón”. Me imagino a todos los adultos de mediana edad queriendo ser cool porque beben Buyé, si es que esa promoción llega a calar en algo. Bueno, sale más barato que una motora.

Pero eso no es ná’ ya que luego hablan del origen (ah, el origen…ese siempre crea disparates)del nombre de la cerveza. Y así cuenta la historia de los mil intentos por encontrar un nombre para escoger el de la playa en Cabo Rojo, en donde “se conjuga la agresividad del océano Atlántico con el sosiego del mar Caribe, un elemento descriptivo de nuestra raza”. Fue en este punto que me tuve que tirar al suelo a carcajadas y pensar que algo tenía que decir de este artículo e intento de venta tan charro. Luego se aventuran aun más a decir que “Buyé es para todos aquellos que llevan dentro de sí la pasión para que las cosas sean distintas. A Puerto Rico lo van a cambiar unos pocos, y detrás de esos pocos vamos nosotros”.

Primero que nada, ¡¿de qué carajos habla el tal Álvarez (presidente de la joven empresa)?! Si son pocos imagino que piensa en los pipiolos (más que nada) o los independentistas del rollo (que no son ni tan pocos pero bueno), la nación en venta indeed. Llamemos las cosas como son, esto es un burdo intento de utilizar un sentido nacionalista de dos o tres para vender un producto que, de hecho, tiene alcohol. Imagino que las cabezas alcoholizadas de esos que “van a cambiar” a la isla cambiarán, no solo a Puerto Rico, ¡sino al mundo entero, al estilo del Che! Imagino que esos son los “locos que quieran hacer de Puerto Rico un lugar mejor”, como mencionan luego. Claro, ¡borracho se cambia al mundo entero! Lo que pasa es que al otro día uno se encuentra tirado en el suelo en estados que no sin dignos de recordar, pero qué rayos, otra cerveza y… ¡volvemos a cambiar al mundo! ¡Porque somos unos locos! ¡Wooooo!


En segundo lugar, ¿qué carajos es esa mierda de la conjugación Atlántico con el Caribe? Eso es peor que hablar de la mezcla de razas con españoles, taínos y africanos agarrados de las manos como si fuera una canción de José Luis Rodríguez “El puma” (o como en aquellas cabras que nos metían bien duro en la escuela). Mis palabras al presidente éste son: mire so pendejo, ¿usted se ha puesto a ver al Mar Caribe? ¿De dónde puñeta cree que tuvo su fama? Y déjeme decirle que no es de “sosiego”. ¿Y de cuándo acá “nuestra raza” (al parecer tenemos una) se define a partir de “agresividad y sosiego” en un batido de definición colectiva? En fin, ¡deje de estar hablando mierda!

Y es que toda esta mierda de cerveza (aunque no le ha probado…pero dudo que “la agresividad conjugada con el sosiego” sepan a otra cosa) es un intento desesperado por usar un sentimiento que solo se suele utilizar en la isla para cosas irrelevantes, cosas que se pueden comprar (o ver a través de pagar algo como nuestro gran orgullo por los boxeadores). Así pues claro que todo el diseño parece ser un Macho Camacho (o Tito, Tito, Tito) con la bandera en los pantalones cortos, un Aníbal hablando de soberanía, un “Chevy el ponzoñú”, un Tito Kayak en Noticentro. Ok, entendemos, al parecer beber Buyé nos hace los nuevos liberadores de la patria, nos abrazamos a la bandera y a las aguas y a un sentimiento patrio genuino. ¿No? Seremos jóvenes de cora’ y cambiaremos al mundo. Ante toda esa mierda (repetida por el periódico como si fuera noticia) solo puedo decir que estoy de acuerdo en algo, y es que si están buscando “a unos locos” los van a encontrar, porque hay que ser mínimamente pendejo o estar loco para beber esa cerveza por las razones que nos las quieren vender.

Monday, July 16, 2012

About demonizing Iran


“…if you question the use of these methods of demonization of Iran, the immediate reaction from the intellectual class is that ‘you’re supporting Ahmadinejad. You’re a Holocaust denier.’ That’s a useful technique. It’s extremely important to protect the right to lie. For intellectuals particularly, that has a very high value. You must protect the right to lie in support of power. And one of the ways of doing it is by participating in the demonization of an enemy. That’s a standard.”
-Noam Chomsky
(What we say Goes, Metropolitan, 112)

Sunday, July 15, 2012

Eulogy



This one is for my sister.

So long. We’ll miss her…..we already do.


Pero esta va en español también porque casi todos los que no conocen ese idioma, no la conocieron tampoco. Y ¿qué decir? Tuve que poner en pausa nuevas escrituras porque a mi hermana lo tocó abandonarnos así como si nada. Y aun no estoy seguro si ponchó antes de que yo pudiera decirle mis últimas palabras….y por si las dudas las digo aquí y para ella.

Pero, ¿qué decir? Su vida no fue fácil. Desde que recuerdo tuvo asma. Yo era asmático cuando niño también, pero algo de tener acné hizo que se me fuera pa’l carajo al igual que a mi padre. Ese no fue el caso de Jamie. Yo nunca fui hospitalizado. Ella siempre estaba hospitalizada. Y cada vez más, y más, y más….y cuando se murió mi madre aun más, hasta el punto que en los últimos dos años pasaba la mitad de ellos en el hospital y la otra libre, con sus hijos (como en su último fin de semana con vida). Hay que sumarle a eso el diabetes, enfermedad que según mi padre le fue diagnosticada a sus 14 años y que con los medicamentos “hard-core” del asma se descontrolaba como arena en medio de tormenta. Pero muchos de ustedes saben eso. Dos enfermedades letales, más una mentalidad descuidada en muchos casos.

No es de sorprender que nunca pudo lograr sus sueños profesionales. Estuvo a apenas unos créditos de ser enfermera, pero una larga hospitalización siempre le impedía terminar. Soy testigo de que intentó muchas veces aun cuando no es el mejor trabajo, aun cuando desarrolló una alergia letal al latex que le impedía trabajar. Aun así ella quería ayudar, quería ser útil, quería estar en la carrera más ingrata dentro de la salud, ser parte de los que hacen trabajo sucio. Hasta que no pudo más. Ni tenía dinero para terminar su grado, ni podía trabajar como enfermera en el hospital en donde murió.

No, no es que se rindió, es que no la dejaron. La despidieron, le impidieron seguir….intentó irse en contra de su voluntad por incapacidad en seguro social y hasta eso le denegaron. Para el gobierno ella no podía hacer lo que quería, que era trabajar, ni tampoco podía ser declarada como incapaz de hacerlo. Y que conste, trató de pedir dinero por incapacidad cuando su asma asfixiaba todo lo que era su vida, no era que ella quisiera dejar de trabajar, aun con tres hijos, aun cuando se puso encima todo el peso de una familia a la deriva ante mi ausencia, aun cuando bregó con cosas que yo no podía ni pude bregar. Ella aun seguía luchando. De hecho, una de las últimas veces en que pude hablar con ella me dijo que soñó con la muerte. Yo me desesperé pensando que era que estaba teniendo premoniciones, pero ella me dijo, “no, no soy yo, yo me quedo aquí por mucho más tiempo”. Esa era mi hermana. Una luchadora que vivió su vida como quería pero sudando cada gota hasta el final, verdadera heredera del espíritu de mi madre.

Mi hermana es mi héroe. Y no, casi nunca estábamos de acuerdo…en casi nada. Nos pasábamos peleando por temas como el aborto, la música, la tradición, y ella no me entendía como muchas veces yo no la entendía a ella. Éramos tan parecidos y tan diferentes. Pero aun así yo siempre admiraba el valor que ella tenía ante su vida, su gran batalla, y su gran interés por seguir luchando, especialmente después de tener sus tres hijos. Y es que heredó eso de mi madre también, esa pasión por hacer lo imposible porque sus hijos tuvieran lo que querían, aun cuando ella no tenía el dinero para mantenerlos felices. Miles de veces le cuestionaba porqué gastaba todo el dinero que no tenía para estupideces como un cumpleaños con casas saltarinas, visitas a parques, etc. Ella prefirió gastarse todo su dinero en darle un juego de cama a su hija antes de arreglarse los dientes que había perdido como resultado de su enfermedad. Yo, con mi vanidad, hubiera corrido a arreglarme los dientes antes que nada. Pero para ella era mejor sacrificarse aun cuando ella en realidad no tuviera los medios para lograr las fantasías que deseaba. Y ese espíritu, ese deseo de honrar a mi madre, lo llevó hasta su último día, ya que mi madre deseaba donar sus órganos, pero la leucemia se encargó de fundirlos todos antes que pudiera hacerlo. Así que mi hermana decidió donar los suyos, los que quedaran buenos, y así se ha cumplido.

Su vida fue una tragedia, y muchas veces me pregunto que carajos hizo para merecer tal condena. Pero dentro de toda tragedia siempre hay cierta belleza, y así tuvo a un marido que se mantuvo con ella más en las malas que en las buenas, que la quiso más allá de sus miles de defectos. Y, como ya mencioné, tuvo tres hijos que la inspiraron a seguir adelante cuando tenía duda si todo esto valía la pena. Tres hijos que veían la luz cada vez que salía del hospital, dos de ellos que están concientes aun para llorarla y extrañarla y clamar por el poema que ella hizo de ser madre, aun con su condición. Dos de ellos que la han llorado hasta que no puede doler más y que les han dejado pinturas, collares, flores, para que se los lleve con ella al viaje del que no se regresa.

Ella vivió la vida que yo debí haber vivido. Muchas veces deseé cambiar posiciones, especialmente porque ella tenía razones para seguir adelante, contrario a mi. También pensaba que era una pena que ella dejó de escribir y leer, porque su condición podía ser terreno para ser una profeta de la palabra y la sensación a través de ella….pero las complicaciones hicieron que dejara eso a un lado. Lo de ella no eran las palabras ya, sino su pan de cada día, y su luchar por su familia.

Por eso es que me siento mal al escribir palabras. Yo les hago un mal servicio. Era ella la que debía escribir. Yo miento a través de ellas, finjo, actúo. Ella las vivió. Yo sé de teoría y pretendo, ella vivió el dolor y la alegría, ella vivió la vida en carne viva.

Y ahora que estamos unidos en la muerte, solo me queda deberle a ella. Cada palabra que escriba será la palabra que ella debió haber escrito y no pudo escribir. Cada cosa que yo haga llevará su firma, porque se lo debo a ella, a todo lo que ella pudo haber dado y sus enfermedades no la dejaron. Ahora me toca vivir por ella, aun cuando ella es la que debiera estar viva y yo debería estar enterrado (ya sé, sueno al “por qué no me llevas a mí?” pero en estos momentos uno se multiplica de clichés). Hubiera dado todo porque así fuera, así que ahora debo dar todo.

Solo espero no quedarme corto.

Tuesday, July 03, 2012

Chaos as North

Chaos as North

Uncertainty excites me
-Björk

I love chaos. I will not pretend that I’m all above it. I’m not. Chaos produces chills on my bones like any other neighbor, especially when things are out of my control. Don’t we all (hate THAT!)? Anyone who knows me personally knows that I tend to overreact and that I didn’t deal that well with my recent chaotic year. Still I wasn’t that bad. Still, I like-ehem!-LOVE chaos! And why, you may wonder? Simple. Chaos and disorder brings you the opportunity of new possibilities, and above all, gives you tools to create (them).

Each and every one of us needs a little bit of chaos, if just only a little, that is, if he can take the heat of the kitchen. We could use a lot of examples of how this is so, but it’s the figure of the artist the first one to pop into my mind. The artist owes everything to chaos. Chaos is his ever lasting leech; he needs it in order to have the tools to reorganize how he understands the universe under his eyes. Re-create, re-present, take all the crap and build something out of it to use that creative window.

We can go even further and think of the beginning of it all (holy shit!) as chaos. In that sense, chaos should be understood as metaphysical. Therefore, if we think in a divinity that created it all, that god needed the chaos of nothingness to create and to create us. Chaos is nothing more that a lack of sense from out understanding. It is impossible to think that a nothingness in the beginning implies a divinity making sense or it without thinking of the need of chaos. Therefore, explaining the “creation”, with capital letters, means that, in the beginning, there was only chaos. In the beginning, all was chaos, and then it was God, or the human trying to understand order and naming it as a deity. Anyhow…in order for the big creation to happen, there was chaos.

But here is the thing, once there is an “order”, its all over baby. No more possibilities of creating anything. No more possibilities of reinventing or reinterpreting things. No more possibilities of finding new meanings….it is all said and done. Period. Be it a painting, a tasty new dish, a book, whatever, it’s all over man! That’s why I hate order and, even when I look for some sense of, well, sense, in every little thing I do, even the trivial ones as the little messes of my apartment (they do make sense for me…but just for me, that’s why I can’t stand another’s person mess), I always look for an escape vault in front of the commodities that ‘order’ gives me. Because if everything is neat, if there is an established order, if all the rules are spoken, if everything is said and done, then, what the fuck can I do?! Order robs me of any possible sense of agency (action). Period.

In fact, that’s the whole “end of History” premise of the post-capitalist nihilism: Everything is done. These theories just mean for us to kneel for the established order, this is the best of all words possible, not that far away of some Church teachings in the past (forget about this world, if you are fuck, you will have all the goodies later). This is the best we can do, nothing is going to change the world, every attempt of something else is futile, and in a more metaphysical way, corruption is in “our human nature” and that’s why we can’t do better than this (as if in the failing of every new attempt-political or not- there was no chance for a new effort).

However, the little secret beneath any sense of order is that it is finite. Go ahead; make your room neat as hell, and in time, you will new ways to destroy that order and begin again. In terms of those political theories that said this was it, we are already learning that it wasn’t, and we start to think of new possibilities and new ways of achieving a better place, to balance the check if you will. United States, Argentine, Greece, and many other countries were people thought they achieved their best of their capacities are staring to see the renewal of old ideas flourished with new colors, new proposals and new attempts that, even when they could be doomed to fail, stress-out that every sense of order have an expiration date. In that sense, if we think of every little thing supposed to be finished, we see the same result over and over: deterioration, change, and then, new beginnings. That’s why we have so many movements within artistic creations; in painting, in music, in literature, each of them grasping the ideals of the different periods they were part of and, at the same time, opening doors for new attempts after their deterioration.

Leaving aside this idea of deterioration, let us just think in change by itself. Better yet, let’s think in deterioration, but of “order”, which opens the possibility of new (incomplete) forms of chaos. The fact of the matter is that order is finite, like everything, which is why I have problems with such concepts as “eternity”. Nothing lasts forever. So, if we think of an infinite order as something “eternal”, we will find the impossibility of new forms of creation, the end of a “devenir”. If everything is neat and in order, if everything is already established and already written, then there’s nothing more to do: everything is done. That is precisely the idea that scares the shit out of me, especially when we live in the world that we live, in the days that we live. A world where everything is done nullifies my “agency”, my capacity of action. A world where there’s nothing to be done is a place where I cannot feel alive.

That’s the reason why I love chaos. That doesn’t mean that I suggest an anarchy of the “survival of the strongest”, which will mean a different kind of chaos where destruction is the only possibility, the annihilation of creativity. I do suggest the disorder of an order which renounces to be fixed, to be eternal, an order full of cycles that echoes every living thing. I search for that chaos every day. I live that chaos.

Now, let’s embrace it!



Monday, June 25, 2012

Threat of Nuclear War

“The threat of nuclear war is extremely serious and growing, and part of the reason is that the nuclear states, led by the United States, simply refuse to live up to their obligations, or are significantly violating them.”
-Noam Chomsky
(What we say Goes, Metropolitan, 92)


Monday, June 18, 2012

El pueblo tiene lo que se merece



En mi ensayo anterior mencioné que esperaba abundar pronto sobre el voto en la isla y lo prometido es deuda, aunque hago la salvedad que no hay tanto que abundar. ¿Qué se puede decir de un pueblo que le dio todo el poder al PNP en el 2008 solo por hacer un cambio, el que fuera (sin analizar las implicaciones del candidato por el que votaban)? Sola una cosa: NO MERECE EL VOTO. Sé que suena fuerte, especialmente cuando se toma en cuenta que la imbecilidad del electorado no es una cosa exclusiva en la isla, y que el sistema está infectado de la imbecilidad imperante del sistema gringo, pero…Come on! Entiendo que Aníbal no merecía ser reelegido y que, para colmo, no había ningún otro candidato que valiera la pena más allá del vasallo de Rubén Berríos, ¿pero eso significaba votar, no digo por Fortuño, pero por el PNP en todas las facetas? Ok, ok, la división y constante pelea en el cuatrienio anterior junto al fracasado “gobierno compartido” del 2004 (otro hijo bastardo del consenso de Sila) invitaban a votar íntegro pero, ¿votar por el PNP? O sea, ¿darle un voto de confianza al mismo partido que trazó la estrategia de impedir gobernar por todo un cuatrienio en contra de los intereses de aquellos que juraron representar con la única intención (lograda) de subirse al poder? ¡¿Votar por un Rivera Schatz!? Me reí cuando, aquel día de los macanazos frente al capitolio, una radio escucha que había votado por ese neo-nazi decía estar arrepentida y no esperar la actitud macharrana, autoritaria y homofóbica de ese tipo. ¿Y qué esperaba?! ¡¿Acaso no lo había escuchado hablar y actuar antes?! ¿Qué carajo hace la gente antes de votar? ¡¿Tin-marín-de-los-pingués?!

Entonces vuelvo, no se merecen el voto. Escoger a ese gobierno y volver a elegirlo de un color u otro (la oferta del partido que se ofrece como solución o el “voto útil” es exactamente la misma pero con un color de corbata diferente) demuestra una falta de conciencia ética a la hora de emitir el voto. Y no pare más, el fanatismo y la imbecilidad no pueden ser el norte de una comunidad. Por eso entiendo que se debiera hacer lo pertinente para reexaminar el derecho al voto. Cada persona con la intención a votar debería tomar un examen con un porcentaje mínimo de requisito para pasarlo y que solo esos tengan el derecho a escoger con conciencia a sus representantes en el gobierno. La pregunta sería, ¿qué examinar en ese examen? Pero cierta conciencia de contextualización histórica y cultural, de capacidad crítica y de libertad de pensamiento deberían ser un “must”.

Sí, sé que suena anti-democrático, elitista, extremo, cruel, etc., pero, ante un sistema como este, donde los candidatos son meros objetos de consumo y se promueve un mismo sistema bajo leves oposiciones que varían en estilo pero venden candidaturas, ante una prensa que es loca por criticar al sistema y a los elegidos para vender titulares pero fomentan el pensamiento del cambia-cambia y favorecen al que mejor negocio les traiga, ¿queda otra alternativa? Por eso es que tenemos a una gama de candidatos de las que ninguno sirve (ni siquiera los de los nuevos partidos), y la gente se tiene que conformar con “el menos malo”. El problema es que el “menos malo” nos ha cavado esta tumba. Y, ahora, ¿quién podrá defendernos?

Tuesday, June 12, 2012

Towards Freedom

“This is the first time since the Spanish conquest that Latin America has begun moves toward independence and integration. I have to qualify that-they have tried it before but were crushed.”
-Noam Chomsky
( What we say Goes, Metropolitan, 62)

Sunday, June 10, 2012

Robarse las elecciones: Ensayo #1



Un fiasco. Eso fueron las pasadas primarias de los principales partidos políticos, pero nada huele tan fuchi como el complot que se anda descubriendo día a día en “Guaynabo City”. Y es que en esa burbuja de ecosistema anormal, donde se marcaron pautas al ser pioneros en usar nombres en inglés para subrayar dos mentiras (1. que se habla inglés y 2. que Guaynabo es tal cosa como un “city”), ha perdido su caché y se ha hecho el emblema más grande del robo, la estafa, y la conspiración que mancilla al ya delicado orden electoral, ese que pretende montar la quimera de la democracia. Del mismo modo, O’Neill, alcalde que hasta ese evento tuvo mis respetos y el de la mayoría de las personas, aun cuando no militaran en ese partido, se ha embarrado hasta el cuello con su actitud y su sospechosa participación en todo eso. De ser un alcalde respetable y líder, parece haber pasado a ser autor intelectual de la conspiración. Todo apunta a eso.

El caso: Dos representantes enfrentados en primarias. En una esquina, Antonio “Tony” Soto, en la otra, Ángel Pérez. El primero apoyado por el alcalde de Guaynabo y la maquinaria del partido, el segundo, al parecer, por la presidenta de la Cámara de representantes. Ambos usaron a electores falsos para sumarse votos. El ganador, específicamente, logró movilizar a empleados para decir que vivían en direcciones falsas de hogares vacantes que al parecer fueron identificadas y separadas por el gobierno municipal.

Esto parece demostrar que hubo un esquema para burlar el ejercicio del voto. Todo orquestado por la mano del partido que jura defender los principios democráticos inspirados en los valuarles estadounidenses (que sean aquellos ciertos o no es otro tema). Parece mentira que ante tanta gente guardando silencio, el informe tardó tanto en ser remetido a justicia, pero ahora que el proceso va en marcha, pobres de los policías y empleados que se jugaron el todo por el todo a cambio de favores políticos en algún futuro, poco a poco deben estarse dando cuenta que el pago de todo esto va a ser la espalda de aquellos que prometieron villas y castillas (empezando por el acalde, que dudo que vaya preso), y la cárcel. Parece que no aprendieron de Rosselló y como éste dejó hasta a su mano derecha pudrirse solita sin ningún cargo de conciencia, aun cuando, al fin y al cabo, ella rompía la ley para mantener contento a su jefe.

Que quede claro, lo que ha pasado en Guaynabo no es nada nuevo. De hecho, es un robo calcado de los Estados Unidos, donde presidentes de alta reputación como JFK lograron la presidencia con sospechas de nombres fatulos llenando votos que debieron ser invisibles.

Y sin embargo, me temo que este caso de Guaynabo no es más que el principio, un ensayo del partido en el poder para tratar de robarse las elecciones. Si las elecciones son cerradas, como me doy el todo por el todo de que van a serlo, ya el PNP sabe cómo darse el pequeño empuje que necesitan. Fíjense que el ejercicio fraudulento fue probado por ambos candidatos y por distintas facciones del mismo partido. Claro, llegadas las elecciones será más difícil, dado que se supone que hayan representantes de los otros partidos velando la cosa, pero aun así, cuando el pulseo se va de parte y parte, suena a que alguien va probando las aguas. A mi me importa tres carajos que le afecte al PPD u a otro partido, lo que me importa es que se burle al electorado y que luego sean tan descarados de ponerse guapos en cámara, mientras mascan palabras como democracia, libertad, progreso… ¡un asco!

Eso es lo que pasa cuando se gana tan abrumadoramente como ganó ese partido en el 2008. El partido que, históricamente (no, no es de ahora, el PNP siempre ha estado lleno de guapetones de barrio que implementan su voluntad a fuerza de cojón, desde Romero Barceló y sus presuntos balazos ordenados a domicilio, hasta Rosselló y su “Frankly my dear, I don’t give a damn”), ha demostrado que se pasa la voluntad del pueblo por donde no le da el sol una vez se sienten validados por los votos, recibió un cheque en blanco sin que mediara ninguna oposición para balancear la cosa.* Pero la gente quería un cambio, sin detenerse a pensar por qué cambiaban. ¿El resultado? El peor gobierno que hemos tenido…el más corrupto, el más incompetente, el más anti-democrático. Punto. El que diga lo contrario, olvida la historia reciente.

Hay muchos que ya han olvidado, como si alguno de los “Men in Black” le hubiera borrado la memoria, y repiten lo que dicen los que viven borrachos de poder: todo es culpa de la pasada administración (que de hecho fue dominada por el PNP, algo que la gente ha olvidado) y nosotros hemos salvado esto. Con un electorado así, es fácil seguir engañando, seguir robando. Con un electorado así, no me cabe duda que este ejercicio fue un ensayo para robarse las elecciones en noviembre (y en las otras consultas este año), y nadie dirá mucho, aunque mucho penepé vendrá con su “¿y qué?” guapetón de siempre, y todo el mundo pa’ su número.

*Abundaré pronto sobre el voto en la isla

Sunday, May 27, 2012

Free Press


“The ‘free press’ means we have a monopoly and you have to shut up and listen to what we say.”
-Noam Chomsky
(What we say Goes, Metropolitan, 62)

Morir a tiempo

“… ¿por qué es más digno de alabanza que un hombre que ha llegado a la vejez, cuyas fuerzas lo han abandonado de pronto, espere a agotarse y disolverse lentamente en lugar de decidir él mismo su final con plena lucidez? En este caso el suicidio es un acto plenamente natural y al alcance de la mano que en Justicia debería inspirar respeto por ser un triunfo de la razón; de hecho así ocurría en los tiempos en que los principales filósofos griegos y los patricios romanos teman la costumbre de suicidarse. Por el contrario, resulta mucho menos respetable el ansia de ir prolongando la vida día a día a base de consultar con angustia a los médicos y de llevar un régimen de vida sumamente penoso, sin fuerza para afrontar su final.”
-Friedrich Nietzsche
(Humano, Gradifco, 65)

Tuesday, May 08, 2012

En la búsqueda del caos


Uncertainty excites me
-Björk

Soy amante del caos. Esto no quiere decir que no le tenga miedo o que no deje de producirme ansiedad como a cualquier otro, especialmente cuando son cosas que están fuera de mi control. Cualquiera que me conozca personalmente sabe que no he manejado tan bien el constante caos de este pasado año, aunque con todo y eso lo he manejado bastante bien. Aun así, con rodillas temblorosas, prefiero al caos antes que al orden, la seguridad. Y es que el caos, el desorden, siempre abre la puerta a nuevas posibilidades, especialmente la de crear o, mejor aun, volver a crear. En ese sentido, toda persona necesita de ese caos (si puede evitar perderse). Entre las figuras que vienen a mi mente, el artista sobresale como deudor del caos, y es que todo artista necesita del mismo en orden de poder reorganizar la versión del universo que quiere presentar. Re-crear, re-presentar, ya que los elementos tienen que existir de alguna forma u otra para que el caos ofrezca esta ventana creativa.

Podemos ir más allá y pensar en el origen de las cosas como un caos. En ese sentido, la nada, que imagino existiría antes de la primera cosa creada, sería una especie de caos metafísica. Así, si pensamos a una deidad creadora, esta se debió del caos de la nada para poder crear y crearnos, y así el artista se hace eco del más allá de nuestra comprensión. Y es que el caos no es otra cosa que la falta de sentido desde un punto de vista organizativo. En ese caso, pensar que no había nada, o que había (un) nada, implica un caos cuya alguna existencia divina tuvo la función de conjugar en orden, por ende, (una) creación.

Una vez que el orden está establecido se cierra la posibilidad de creación, de reinventar, de dar nuevo sentido a las cosas….ya sea un cuadro, un plato de comida, o una habitación. Es por eso que detesto el orden, y aunque busco cierto espacio y sentido en cada cosa que hago, o hasta en cosas triviales como los regueros de mi apartamento (tienen un sentido para mí, por eso me cuesta digerir los regueros ajenos), siempre busco alguna válvula de escape ante los frutos que me ofrece. Y es que si todo está recogido, si hay un orden establecido, si ya las reglas están delineadas, pues ya todo está hecho, no hay nada más que hacer.

Esa misma es la premisa del “fin de la historia” o del nihilismo post-capitalista: Ya todo está hecho. Idea mal parida de estas teorías que pretenden decir que todo acabó y que esto (el capitalismo salvaje y desmedido del neoliberalismo) es lo mejor que podemos hacer, o sea, el mundo no va a cambiar, todo nuevo intento está condenado al fracaso, y en su sentido más metafísico, hay que culpar a la existencia humana de la corrupción en cada modelo que se ha intentado (como si la corrupción fuera nuestra única capacidad en cada sistema, como si en el fracaso de cada nuevo proyecto no se asomara nuevamente el rostro del caos para un nuevo comienzo).

Sin embargo, la magia del anhelado orden es que no es infinito. Así, estas teorías ya comienzan a agrietarse y vemos nuevas posibilidades y nuevos intentos de re-crear, de volver a cambiar y balancear las distintas sociedades en las que vivimos. Estados Unidos, Argentina, Grecia, y muchos otros países en donde se pensaba que ya esto no paría más, han visto el renacer de viejas ideas con nuevos colores, nuevas propuestas y nuevos intentos que, aunque lo más probable estén condenadas a nuevos fracasos, subrayan que no hay tal cosa como el fin de la historia, dejan muy claro que todo orden es pasajero. Así, si pensamos en toda cosa creada o terminada, vemos el mismo resultado, un futuro cambio que, aunque casi siempre sea deterioro, da paso a nuevas formas de crear. Así tenemos distintas corrientes en la pintura, la música, la literatura, que reflejan los distintos momentos en el tiempo del que fueron parte y, con su deterioro, abren la puerta a nuevos intentos.

Pero dejando a un lado esta idea del deterioro, pensemos solamente en el cambio por sí, o mejor aun, en un deterioro del orden que abre la puerta al nuevo caos, comenzando nuevamente la posibilidad de nuevas formas de establecer ordenes. Y es que el orden no puede ser infinito, bueno, en realidad nada puede ser infinito, por eso tengo problemas con los conceptos de eternidad. Si algo sabemos es que nada es eterno, “todo tiene su final” como dice la canción de Lavoe, pero me estoy desviando del tema….bueno, ni tanto si pensamos lo eterno como un orden infinito. La existencia de éste, implicaría el fin de la creación, el fin del devenir. Si todo está en orden y recogido, si todo ya está escrito y establecido, entonces ya no queda nada por hacer, todo está hecho. Esa idea, especialmente cuando vivimos en el mundo en que vivimos, en los días en que vivimos, me aterra más que ninguna otra cosa. Un mundo donde todo esté hecho me priva a mí de toda capacidad de acción, por ende, de estar y sentirme vivo.

Y violà, por eso soy amante del caos y esta es mi carta de amor al mismo. Esto no quiere decir que abogo por un sálvese quien pueda o el equivalente de ese anarquismo del joder por joder que no lleva a nada. Eso no construye nada que no sea el caos por el caos, razón por la que no se puede asomar el rostro de ningún intento creativo. Pero sí apuesto por el desorden de un orden que se niega a ser eterno y que tiene muertes y ciclos como cada ser viviente. Busco ese caos como norte y guía cada día. Vivo ese caos.

Monday, April 30, 2012

A la basura la esperanza

“…la esperanza que es, en realidad, el peor de los males, ya que prolonga el tormento de los hombres.”
-Friedrich Nietzsche
(Humano, Gradifco, 64)

Monday, April 23, 2012

El infantilismo de la religión

La religión infantiliza. Especialmente la judeo-cristiana-musulmana, pero en general, es el mismo efecto. Se trata de una creencia en que hay algo más, una cosa o cosas, un ser o unos seres eternos que están por encima de nosotros, y por ende, les debemos pleitesía. Le debemos nuestra existencia a Él, a ellos, a uno de ellos, etc. ¿Recuerdan? Los superhéroes se juntaban para combatir el mal en los muñequitos. Así han habido religiones con legiones de dioses, y también dioses que juran ser los justicieros del bien, los salvadores, los…bueno, llenen el blanco. Aunque claro, en las religiones políteístas los dioses no son tan blanco o negro. Sin embargo, incluso a los dioses de la guerra como Apolo, les debemos algo, porque nuestras intenciones y capacidades como humanos tienen que venir de algún lado, ¿o no? Y tiene que haber un punto de origen.


Pero hagamos un paréntesis. Vamos a ponernos metafísicos por un momento. Vamos a pensar en la fragilidad de la vida, en lo fácil que es perderla, en todas las preguntas que nos ahogan sobre la razón “de estar aquí”, ahora, en este planeta, en este tiempo. ¿Quién soy? ¿Por qué estamos aquí? ¿Por qué pienso? ¿Por qué existo? ¿De dónde venimos? ¿Cuál es nuestro destino? Son las preguntas más clichés del mundo y las que no hemos podido contestar desde que el mundo es mundo. Sí, comimos de la manzana y nos dimos cuenta que era mejor ignorar que saber que estábamos desnudos. Esa incertidumbre, esa falta de comprensión de todo lo que nos rodea, ese hacer las preguntas que no nos tocan y que no nos incumben como seres vivos es la que nos ha llevado a crear dioses desde los primeros tiempos de la civilización. Ante estas preguntas salta otra, ¿algún dios nos creó o nosotros creamos a los dioses?


Es una pregunta válida. Si uno piensa en las primeras expresiones del ser humano, se trataban de dioses, y a partir de sus nombres se firmaba el orden de X o Y sociedad, desde las más rústicas, hasta los egipcios, griegos y, cómo no, los israelitas, que hasta tenían un dios que les indicaba el tamaño de sus altares. Del mismo modo, casi todas esas expresiones hablan de lo que es bueno o malo, organizando lo que se puede o no se puede hacer. Damas y caballeros he aquí la eterna lucha del bien versus el mal. Sabemos que el cristianismo e islamismo tienen de eso, pero en general todas las religiones y corrientes dualistas pecan de esto, con el extremismo maniqueísta que platea una batalla literal entre bien y el mal. Y es que como cada uno de nosotros es capaz de ambas cosas, necesitamos dioses que nos digan cómo diferenciar una de la otra. ¿O no? Porque… ¿Qué carajo es eso del bien? ¿Qué carajo es el mal? ¿Quién lo define? Nadie. Y es porque estos dos conceptos no existen por sí mismos. No se sostienen porque en la naturaleza expresa lo que se pudiera catalogar perteneciente al bien o perteneciente de igual forma y sin ningún tipo de valoración moral. Son valores éticos totalmente arbitrarios. Pero si se necesita tener un sentido de orden, hay que balancear ciertos aspectos para que una comunidad funcione. Y pues, ahí entran los dioses a dictar sus pautas, y del Dios cristiano Occidente exprime su sentido moral y sus leyes.


No puedo negar lo interesante que me resulta este dilema y esta necesidad del ser humano de crearse dioses para poder “obedecer”, ya que parece incapaz de vivir si no es obedeciendo a algo que se nos escapa de las manos. Quizás esa la única forma de entender la muerte. Cada una de esas expresiones (religiosas) me resultan sumamente interesantes, especialmente los dioses africanos, americanos, y los griegos, listos para abofetearse en cualquier momento. Pero claro, que fuera de todos esos dioses cuando se habla de dios es del dios judeo-cristiano-musulmán al que se refiere en la mayor parte de las veces (recientemente alguien me cuestionó cuál otro dios existe). Sea Yahvé, Dios, Señor, Jehová, o Alá, es de ese dios el que muchos atribuyen las preguntas que no podemos responder y que no podemos aceptar que no nos compete comprender (como preguntas de origen…llegamos al planeta millones de criaturas extintas y de años después de la creación del mismo y, ¿pretendemos saber la respuesta de la creación??? O es la mayor soberbia que existe o la más grande estupidez). Y es ese dios, el dios con letra mayúscula, el que se presenta como figura creadora, protectora, y en su ala cristiana, padre.


¿Cómo entonces la religión no va a infantilizar? Su figura más poderosa e importante es un padre eterno, por los siglos de los siglos, amén. El padre del hijo que vino a morir, el padre que lo sabe todo y nos castiga y nos corrige, pero nos ama, a menos que no seamos obedientes que entonces nos vamos directitos al infierno, al castigo eterno….pero nos ama igual mientras cumplimos sentencia eterna por no seguir sus caprichosas leyes. Porque son caprichosas, ¿cuál es el bendito empeño en que le obedezcan? Si yo fuera dios (uy, ¿vamos a jugar ese juego?), me importaría tres pepinos lo que quieran hacer los humanos. Es más, si yo los hago libre, pues que hagan lo que les dé la soberana gana y si se quieren joder, ¡pues en horabuena! Si se auto-destruyen, creo otro modelo más avanzado. Pero no, a este hay que hacerle caso al pie de la letra o se enchisma (chusma, chusma, ¡pfft!) Así que el Padre nuestro que está en los cielos tiene la última palabra de todo, la respuesta que no entendemos (aunque nunca nos las dé), la sabiduría de lo que debemos seguir y obedecer. No tenemos derecho a expresarnos por voz propia sin ser castigados, por ende, estamos sometidos a la ley del padre y, nosotros, relegados al lugar de infantes.



Pero ese infantilismo no se limita al dios cristiano. Vivimos en los tiempos post-new age en donde los que se creen muy brillantes por irse por encima de las reglas del cristianismo vuelven a ese infantilismo en busca de algo que les dé paz, algo que les dé sentido a su vida. Porque el niño llora cuando no le falta su figura paterna y crea relaciones filiales con algún sustituto. Hijos de Cohelo y la autosuperación tenemos un ni tan nuevo grupo de gente que se cree tan cool y tan over-all porque hacen yoga y porque leen alguna que otra cosa derivada de la filosofía budista (que no es origen del yoga). Saben la respuesta (que si he entendido bien se trata de paz interior), están por encima de la humanidad y, especialmente, de los pesimistas que cuestionan cada cosa. El yoga o la madre que me parió los libre de las energías negativas que eyaculen las almas en pena…porque se les va el “cool”. Así de fuerte es su creencia que si alguien sopla se les desmorona todo y, como los niños, se ponen a llorar. Y es que en esos casos el dios Padre se convierte en el “universo”, el “karma” o algún etc. que se supone nos proteja de lo que sigue siendo parte de la vida: el dolor, la infelicidad, la injusticia, elementos siempre necesarios para apreciar la felicidad y para intentar formar un mundo mejor. No existe el paraíso sin infierno (hablando de dualismos) ¿Pero quién le rompe la burbuja sin ser acusado de criminal? El universo, el karma, la buena vibra y la paz nos protege, pero al final, uno sigue siendo el mismo mamaracho igual de indefenso que busca desesperadamente una balsa que le socorra ante las preguntas que nos cicatrizan por el mero hecho de poseer la razón. Ante este panorama, es difícil no ver con recelo y nostalgia un mundo que no viví, aquel pesimismo de finales del siglo pasado donde se aceptaban las cicatrices con el absurdo, con el existencialismo, con un pesimismo que ayudaba a crear, a pensar, a querer ser mejores que asesinos en serie con misiles nucleares. Si la vida era absurda, ¿y qué? Aceptémoslo y creemos nuestro propio sentido, sin Dios o dioses, sin reciclados…nuestros signos, nuestro sentido sin-sentido.


Pero después de esta diatriba quiero decir que incluso ese sentido fungiría como balsa, aunque es una balsa que no ofrece un lado tan complaciente y cómodo para aferrarse, y ese es precisamente mi problema con estas figuras paternas, quieren retornaros al calor del regazo paterno, a ese regreso al hogar del que fuimos expulsados para lanzarnos entre gritos de infante a eso que llamamos vivir. Sin embargo, todos tienen ese derecho en creer lo que les venga en gana, y quiero hacer también la salvedad que no todo el que está en yoga se pone a perseguir al conejo (el yoga puede ser un ejercicio muy saludable y fructífero para el cuerpo). Mi problema es cuando esta creencia se vuelve intocable, tan intocable como el mismo Dios. Entonces, que Dios me libre de cuestionar, ser cínico o usar un lenguaje agresivo para hablar de las creencias de los demás porque se hieren las sensibilidades en los tiempos apologéticos de la sensibilidad a-la-extremis (aun cuando yo no les niegue la posibilidad de hacer lo mismo con mis creencias o planteamientos), los tiempos del I’m sorry. Y ahí mismo se ven los resultados finales del infantilismo porque, ¿acaso no es el niño el que se tiene que andar disculpando todo el tiempo al quebrantar el orden paterno? ¿No es el infante el que forma una pataleta cuanto le contrarían?


Pues yo quiero apostar a otro tipo de niñez y es esa que siempre cuestiona, que siempre duda, que hincha las pelotas porque nunca silencia sus “¿y por qué?” hasta que agota las respuestas, del que hace gritar un frustrado “¡por que sí!”. Yo prefiero apostar por ese infantilismo de los malos modales (que son travesuras, ¿eh?), de los mocos colgados y las manos sucias, el niño que no se conforma y siempre apuesta por imaginar y crear, como ser humano que es. El niño huérfano que se las tiene que buscar para existir. Ese es el niño al quiero apostar, el niño al que aspiro a ser en estas pataletas mías.

…. ¡Chusma, chusma, ppft!

Saturday, April 21, 2012

“A veces lo mejor es el silencio.” -Roberto Bolaño (Detectives, Anagrama, 359)

I will never change

“Either kill me or accept me as I am, for I shall never change” -Marquee de Sade

Monday, April 16, 2012

La falsedad del “te amaré por siempre”….

“Podemos prometer actos, pero no sentimientos, ya que éstos no son voluntarios. Quien promete a otro amarlo, odiarlo o serle fiel eternamente, promete algo que no está a su alcance; lo que se puede prometer son actos que por lo general derivan del amor, del odio o de la felicidad…”
-Friedrich Nietzsche
(Humano, Gradifco, 59)

Friday, April 13, 2012

Todo empieza por hipocresía

“La profesión de casi todos los hombres, incluyendo a los artistas, empieza por una hipocresía, por un imitar lo exterior, por un copiar lo que produce efecto.”
-Friedrich Nietzsche
(Humano, Gradifco, 56)

Monday, April 02, 2012

Las Malvinas no son argentinas

Una de las cosas que más disfrutaba en Argentina era hablar de las Malvinas. Los argentinos, pero especialmente los porteños, son re-pasionados con todo tema y especialmente si es político o de alguna tendencia seudo-intelectual. Mas a la hora de hablar de las islas, se vuelven energéticos, comienzan los discursos nacionalistas, de historia y, claro, anti-imperialistas. Viniendo de una isla sujeta al imperialismo yanqui, no me molesta la última, como tampoco me molestó ver la Plaza de Mayo repleta de argentinos apoyando a un Puerto Rico libre, aun cuando esto le sigue sonando al cuco a muchos puertorriqueños. Pero en el caso de las Malvinas (Falkland baby!) el imperialismo es el británico, lo que siempre resulta irónicamente cómico en un país tan obsesivamente obsesionado con creerse europeo (no que sea el único en Latinoamérica, pero quizás sí el más que peca de esto). En fin, que a la hora de cuestionar el tema, se volvían frenéticos, a la defensiva, más pasionales que nunca.

¿Que por qué salgo con esto ahora? Pues porque el tema de las Malvinas sigue siendo traído incesantemente a la discusión pública de mi querido país sureño, al punto que he estado temiendo que la Presidenta finalmente haya perdido tanto la cabeza como para volver a enfrentarse a los británicos, como en aquel 1982 lo hizo la dictadura (quizás la más violenta de Latinoamérica en el siglo 20) para firmar su sentencia de muerte. Pero ella insiste que es por vías pacíficas que trae el tema, mientras ha logrado que la mayoría de los otros países del continente la apoyen en su reclamo (gran cosa, dado que llevan años rechazando el embargo a Cuba y su exclusión de la “Cumbre de las América y de mucho que le sirvió a la isla). Lo que pasa es que en 1833 Inglaterra invadió las islas (después de estar de pasemisín-pasemisón entre las potencias europeas y el naciente Estados Unidos y sacando a la colonia argentina del lugar), que quedan al sur-oeste de Argentina y que fue considerado como territorio estratégico de la nueva nación argentina hasta que les dieron la patada final, y colorín colorado esta historia…se ha acabado para los británicos (que reafirman su posición después de ganarle la guerra a los argentinos en el 1982), sigue ad infinitum para los argentinos.

Sin embargo, y lo que siempre he cuestionado, incluso cuando estaba en Argentina, es…. “ ¿Y qué tienen que decir los habitantes de las islas?”. En toda esta discusión, nunca se les pregunta ni se les considera a ellos. No. Se trata de los británicos malvados imperialistas versus la soberanía del pueblo argentino. Sin embargo, las islas fueron usurpadas por los británicos hace ya casi doscientos años, y si bien no es justificable, han pasado generaciones y, al parecer, ya la gente que habita en las Malvinas NO se consideran argentinos, clamor que usan los británicos para sostener su posición, aunque no he encontrado información sobre alguna votación formal o algo oficial. Por ende dudo de la validez de esta información, pero nunca he visto a nadie que se preocupe por ello, ni los argentinos que claman una soberanía fundacional, ni los británicos que clama “el derecho de los habitantes a ser parte de los británicos”. Entre ambos países juegan al ping-pong con las islas como si nadie viviera en ellas y como si ellos no tuvieran nada que decir al respecto.

Ni Argentina ni Inglaterra tiene el derecho pleno sobre la gente que vive allí (y me importan un huevo los informes de la ONU al respecto, sabemos de dónde cojean). Así de sencillo. Así que lo siento Cristina y el gobierno argentino, lo siento Página 12, no se trata de una invasión a la soberanía cuando no se tiene en cuenta la soberanía de los habitantes en las islas y lo que ellos desean hacer. Tampoco se trata de un asunto “ganado bélicamente” como asumen los británicos. Yo he dicho y vuelvo y repito que las islas no deben estar bajo el yugo británico, que los ingleses nada tienen que ver con las islas, pero tampoco los argentinos. En todo caso, las islas deben tener su propia soberanía y los habitantes en ellas deben decidir de qué forma negociar con el resto de los países de la región y del mundo. Eso es lo justo. Clamar que las islas son argentinas es el mismo disparate que pasa en Chile con las Islas de Pascua, en donde básicamente hay una colonización chilena de unas islas y unos habitantes que no se sienten chilenos y que están lejos con cojones de Chile (sin embargo tienen que hacer todo trámite oficial en Santiago, teniendo que viajar en avión para ello). Y doy ese ejemplo con vías de ejemplificar el sendo disparate que suena eso de que “las Malvinas son argentinas”. ¿Qué distingue el significado de tal frase con cualquier otra intención colonialista?

No, las Malvinas son las Malvinas, y no son ni británicas ni argentinas. Inglaterra debe ceder el espacio para que sus habitantes se expresen, libremente y fuera de toda intervención mediática, sobre cuál debe ser su futuro político y geopolítico. ESO sería defender la soberanía, no del discurso nacionalista patético usado por Argentina, no por el discurso imperialista británico de “we won”, pero de los habitantes que viven el día a día en eso lares del sur. ¡Que vivan las Malvinas libres!

Ahora falta que ellos griten lo mismo.