Sunday, January 29, 2012

Los tiempos de la insinceridad

YO. Condenado por muchos. Amargado, negativo, anormal, apestao’…..¡culpable!

Hola. Mi nombre es David Gregory, David Iván Gregory Negrón, y soy un amargao’.
En coro: Hola David!

No, no hemos superado la hipocresía. Y es que a veces nos parece de porque tenemos ciertas libertades y formas de expresión que no existían antes, hemos superado la censura, el desdén, el rechazo a todo aquel que no vaya de acuerdo a lo que pensamos. No es así.

Mi nombre es David Gregory y muchos me ven culpable por no compartir sus ideologías y, peor de los males, ¡atreverme a cuestionarlos! A veces no se trata siquiera de cuestionar los ideales de ciertas personas sino de cuestionar la forma en que vivimos, las cosas que hacemos, las cosas que se supone que hagamos sin preguntas. Pero yo soy el impertinente que siempre pregunta y eso me vale una mala nota, una F, esa F que siempre busca reprimir al indisciplinado desde Kinder hasta el fin de los estudios.

F=David es un apestao’, en negativo, “bad-vibe”, un “hater”…no puedo con él.

He sido acusado. Culpable, dicen, y que no se defienda, dicen. He sido declarado culpable por decir las cosas como las veo. Culpable por cuestionar cada cosa que no entiendo, que entiendo que son muchas. He sido pintado como Gargamel, como alguien que ni siquiera se puede disfrutar el atardecer, el amanecer, el día a día.

Y es en esa sentencia que se les cae el caso, que demuestran que ignoran cuantas veces yo me siento a ver a la gente pasar y sonreír con ellos, interesarme en sus días, cuantos amaneceres y atardecer he visto, cuantos poemas a la luna he escrito....los que ignoran que tengo al mar y a la luna tatuados por siempre en mi piel para que estén siempre conmigo. ¿Eso hace un amargado?

Pero seguimos viviendo en los tiempos de la insinceridad. Todos debemos sonreír y callar. Todos debemos evitar las preguntas, los cuestionamientos, especialmente si han de ser directos. No, hay que estar con etiqueta, con amores y mojones y namasté. No hablemos, no pensemos, no cuestionemos, todo es buena onda y el lado bonito de la moneda, no vaya a ser que hiramos a los egos de los frágiles. Pobre de aquel que no se incorpore porque va a ser condenado a la alteridad, que por más cool que suene sigue siendo tabú.

Ante ese panorama a mí me queda sola una cosa…levantar mi dedo malo y decir…!Móntense aquí!!Móntense en éste! Tengo que admitir que a veces duele ese menosprecio…pero al final del camino, mi pecado no es ser amargado…una persona amargada no ríe tanto, no contempla tanto, no es tan pasional ni racional….mi pecado es ser sincero, cantarlas como son, y si ese es mi pecado, que digan lo que quieran, que digan que soy el diablo mismo, pero prefiero vivir así con esos nombres antes de vivir engañando y engañándome. Prefiero vivir cada día con mis botas puestas y expresarme como quiero cuando quiero antes que censurarme para cultivar el cariño de las mentes pequeñas, esas que ni siquiera soportan cuestionamientos, esas que son así de delicadas. Prefiero esa libertad de expresarme que ser un verdadero hipócrita. Y esos de las fragilidades dirán que mis palabras son de un apestao’…pero mientras ellos digan eso, yo me alegro al saber que son los intolerantes los que me acusan así, el montón de la pila de mierda.

Una sonrisa. Eso es lo que me queda marcado en el rostro cuando pienso en eso, más allá del dolor de ser incomprendido por algunos en los días grises. Porque creo que todos debemos aspirar a salir del montón de la mierda, y que al parecer ya yo voy saliendo, y eso no lo gusta al montón. Pero no estoy solo. Tengo muchos amigos hermosos que también se van separando del manojo (sin hacerlo…porque al final todo es la misma mierda… ¿ves? ¡Es un amargao’!) de una forma u otra, pero que no están dispuestos a seguir a las manadas con soluciones facsímiles. Una fila de amigos que sí me entienden, que saben que puedo estar apeastao’ pero que no soy un apestao’, que comparten conmigo mis risas, mis llantos y mis apestamientos, o no los comparten, pero no se ofenden y me dejan expresarlos, y mejor aun, debatirlos, porque de eso se trata el deseo de entendimiento, el probar y debatir las cosas que uno cree va aprendiendo de esto que llamamos vida. Una fila que disfruta estar conmigo como yo disfruto estar con ellos.
Esos que saben que yo no soy el monstruo que aquellos me llaman, y que si lo soy, que lo seamos todos los que queremos que las cosas cambien, aquellos que saben que la felicidad y la sonrisa al por mayor solo encubre un conformismo que no cambia nada que no sea la percepción de su vida…si es que en realidad lo hace.

Yo, ellos, nosotros….los apestados….los que se necesitan para explotar las burbujas de aire. Los sinceros.

Tuesday, January 24, 2012

El socialismo no ha muerto

“[…] el socialismo no murió, porque todavía no era […]”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 91)

Tuesday, January 17, 2012

De la pluralidad de la navidad

De El Nuevo Día, la propaganda cristiana, y la pluralidad de la navidad


Podría comenzar preguntando ¿Dónde quedó la libertad de culto en este país? O más amplio, ¿Dónde queda la libertad? Pero no lo voy a hacer por más tentado que me vea. Y no lo voy a hacer porque tal cosa nunca ha existido, ni siquiera en los primeros latidos del sistema republicano de gobierno. Sí, la idea, que sale de los “ilustrados” franceses, casi todos libres pensadores (hoy serían disminuidos peyorativamente con la calificación de “ateos”), y puesta en práctica por los estadounidenses, era la de separar la Iglesia del Estado, pero eso era para que el estado-nación no fuera gobernado teocráticamente, lo que no significaba que no eran creyentes o que no creyeran que la nación no necesita de la religión, entre otras cosas, para ser formulada. En el caso de Estados Unidos, la mayoría se sentía representada religiosamente por el cristianismo y lo daban por hecho. En fin que nunca hubo tal cosa como libertad de culto porque no existía en la mente de los que crearon estos sistemas de gobierno y no tenían razón para ello.

Pero Puerto Rico es especial. Pareciera que uno vive en esos tiempos donde no cabe en la cabeza que hay gente con otras creencias o religiones. La prensa refleja esto al hablar de Dios pa’quí y pa’llá como si todos creyéramos en eso o como si fueran parte de FOX News. No puedo hablar del resto de los países americanos con la excepción del Cono Sur. En Argentina sería inconcebible que un reportero terminara una oración con “gracias a Dios” o algo por el estilo. En Uruguay tampoco lo vi. En Chile puede pasar y pasa en Perú, así que imagino que no estamos solos (no vi televisión en Colombia). Pero sé que los “amigos” de Facebook en Puerto Rico siempre juegan a los más creyentes, los más que mencionan a Dios y que él te libre si los contradices. No, nada que ver, nosotros los desgraciados “ateos” tenemos que tener respeto por sus creencias mientras ellos le faltan al respeto del resto de la gente al imponer su doctrina. Si quieres hablar de tus creencias en lugares públicos pero eres sensible a la crítica, ¡pues no hables de ellas en un lugar público que sugiere un espacio de ideas y creencias que no son necesariamente las tuyas!

Pero, ¿qué se puede esperar? El Nuevo Día, 24 de diciembre del 2011. Reportaje en la página 6 cuyo titular lee: “Sobre la Navidad verdadera: Más allá del festejo, se conmemora el nacimiento de Jesucristo el Salvador”. Y luego sigue, “si Cristo no hubiera nacido no hubiera muerto en la cruz.” Se jodieron los musulmanes en la isla, se jodieron los judíos, sí, se jodieron los ateos también y todo el que crea en otra cosa porque estamos excluidos de la “verdadera navidad”. Pero claro, la navidad es cristiana, o eso me van a decir. Para el cristiano lo es, pero, ¿a dónde puta fue a parar la objetividad del periódico cuando alega que es verdadera? ¿Dónde carajos queda la separación con la fé? ¿Dónde mi libertad? ¿Dónde el respeto al conglomerado de lectores que no todos son cristianos? Hablan del consumismo como contra partida, pero nada dicen de que la navidad como nacimiento de Jesucristo es un invento (no nació en invierno), de que el cristianismo cogió una costumbre pagana (Saturnalia para los romanos) para sustituirla por la religión y robarle a las otras costumbres (como hacen en Halloween), y aun más, que no todos creen que es “el Salvador”, ¡cosa que dan por hecha! Entonces, ¿qué clase de artículo es este que asume verdades sin fundamentos y sin cuestionar o presentar otros argumentos? ¿Cuál es la diferencia entre esto y un panfleto propagandístico? ¿Qué es lo que pasa? ¿Es que El Nuevo Día se ha vuelto un excremento informativo que no cumple con su misión y ética comunicativa como el resto del media o es que hay iglesias dándole dinero al periódico para que subsista en su mísera existencia?

Yo creo que la navidad no es cristiana. La navidad es plural, es pagana y es cristiana y significa distintas cosas. Para unos significa comprar, para otros ir a la iglesia, para otros el nacimiento de su Dios, para otros se trata de comer, de cantar, de celebrar la vida, de estar con los que uno quiere, de ver la nieve caer, de cantar villancicos, de dar parrandas, de celebrar que estamos vivos y que hemos llegado a otro año para bien o para mal, se trata de ver sonreír a tu amigo, a tu madre, a tu esposo, a tu hijo, a tu sobrino. Si se trata de tantas cosas, ¿cómo se puede alegar un solo significado? Yo creo que hay muchos significados. Y creo también que cada cuál debe tener el derecho a tener su celebración y de que no venga un periódico, ni un religioso, ni nadie a decirme cómo yo la celebro. De eso se trata la libertad, pero muchos olvidan eso a la hora de hablar de su fe…..lo que me hace recordar las palabras de un fenecido profesor mío; “la gente habla del medioevo como si fuera cosa del pasado…”

Sunday, January 08, 2012

Borrar el pasado

Fue triste ver a mi hermana en el día de reyes escuchando su I-pod mientras cenaba y se sentaba a lado de su familia. No se incorporaba a compartir con nadie, en todo caso, pretendía des-corporarse, desaparecer con su música del lugar que al parecer era el equivalente al infierno. No se trataba de la compañía de su familia, sino más bien de la música navideña que rociaba los cuartos de la casa, y por ende, de la sala, del comedor. Con un “no soporto esa música”, que era más un trasfondo que un fondo, se espetaba esos audífonos en las orejas para borrar cualquier señal de “esa música”, y mientras lo lograba, se borraba ella misma de nuestra mesa, de la sala…Y no estamos hablando de aguinaldos, ni de música jíbara, era música de navidad, sí, pero salsa inmortalizada por Hector Lavoe. El odio a toda peste a navideño en la música hacía que cualquier otra basura fuera buena, como si Wisín y Yandel o Luis Fonsi fueran a perdurar tanto como Lavoe, como si Lavoe no fuera una música que sobrepasa tiempos y géneros. Quizás los primeros no sobrevivan al juicio del tiempo; Lavoe ya lo hizo.

Me enfoco aquí en la música navideña (y no en el menú servido, en los adornos que servían de contexto, en los regalos de “Reyes” con los que todavía jugaban los niños) como signo de una supuesta tradición. De hecho, pensaba nombrar a esto “Las tradiciones olvidadas”, pero eso me hubiera metido en el meollo de qué es eso de la tradición, de dónde sale, y quién la impone. Pero yo, que voy perdiendo la juventud en cada respiro, recuerdo las parrandas cuando yo era niño, recuerdo los aguinaldos, recuerdo los aguajes de estar unidos con la familia en nombre de la familia y la borrachera. También recuerdo que mi padre dejaba de poner otra música que no fuera de aguinaldo o navidad, o lo que él entendiera como tal (jíbara, plena, criolla, bomba). Navidad era sinónimo de cierta…si no tradición, costumbre, en donde el lechón y el coquito iban de la mano con el güiro y el ritmo repetitivo del aguinaldo, de la salsa, y las voces y temáticas que en su mayoría pecaban por monótonas, por las que quedaban encasilladas para esas ocasiones.

Eso, al parecer, resulta insoportable para alguien de la generación de mi hermana (me consta que no es la única cuando tuve que despedir el 2011 con canciones de los 90 de Ednita, Luis Fonsi, y cuanta música genérica se pueda nombrar…KQ para gente que se cree cool pero que no se da cuenta que ya también van escuchando esas “viejeras” que dicen no soportar). Esa generación de la que yo soy parte pero que, nostálgico al fin, me diferencio en ciertos aspectos, cree que hay que borrar ese rastro del pasado, al punto de borrarse ellos mismos de la actividad que sea, y en el caso de mi hermana, dejar de responder a conversaciones y preguntas por estar simplemente sentada absuelta en su música. O sea, dejar a la familia atrás, y por ende, a su pasado representados en los antepasados, borrar de cierta forma un pasado que, aunque siempre es re-inventado en nuestra imaginación y percepción, tiene que ver con nuestro presente y eso que creemos ser hoy. Así, dejar atrás a uno mismo en una actitud adolescente a destiempo, ya que hablamos de gente que merodea y ya entró en sus treinta, pero que primerizos en acoplarse a los clichés sociales, olvidaron encontrar su propia voz y ahora rechazan cualquier cosa que suena a imposición para su ego mercadeado por las payolas y le televisión. Todo con tal de borrar ese ruido “infernal” que yo solía identificar con navidad.

Y en eso estamos. A eso vamos. Me ponía a pensar. Imaginaba una navidad no muy lejana en donde en vez de cantar “dame la mano paloma” se cantara “atada a tu volcán” o “imagíname sin ti”….o “me calientas cuando siento frío” (lo que contrasta con los gringos en South Bend, que para mi sorpresa, estudiantes cantaban canciones de navidad en karaokes y en todos lados, y eso que aquella música tiene menos sazón….para mí, claro). Y quizás a eso vamos, y quizás peco de melancólico, y quizás me voy poniendo viejo y por eso sueno como tal, aun cuando soy parte de la misma generación y que también heredo una adolescencia tardía, pero la mía sin ser mercadeada por payolas y más bien guiada por una rebeldía inconsecuente que peca mucho de pataleta que de verdadera rebelión.

Pero qué diferencia cuando fui al centro de la isla y me topé con la ñapa de una fiesta familiar en donde, no se escuchaba meramente un CD de música navideña de fondo, sino que toda la familia se unía a coro con canciones, poesía, guitarra, güiro, coros desafinados, etc. Sí, tocó a mi anhelo de parque navideño tipo Disney boricua-o de Banco Popular, que es nuestro Disney local- pero al menos pude terminar la noche pensando que quizás no todo lo que nos quede sea esta desesperación de borrar todo pasado al nivel de quedar totalmente aislado, de que hay gente que todavía cree que hay que compartir lo que tienen, los momentos, lo que pueden, que de si algo debe servir la mentira de la navidad es para eso, para usarla como excusa de hacer lo que deberíamos hacer cada día, acercarnos….convivir…vivir.

Sunday, January 01, 2012

2012

Mucho se ha hablado del nuevo año: que si año eleccionario, que si el año del dragón, que si el fin del mundo decían los mayas…hasta hay una película mala por demás que lleva por nombre, bueno, “2012”, y por eso de que estamos comenzando el año…pues hablemos del 2012.

En primer lugar, sí, es año eleccionario tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos. Puedo decir sin miedo a exagerar que en ambos países el panorama es tétrico por demás y demuestra la carencia de voz que tiene el pueblo a la hora de elegir a sus líderes encargados de representarlos en la llamada democracia representativa. Ya no se trata (si alguna vez se trató) de emitir un voto por el líder que uno cree mejor lo represente, sino “del menos malo”. Claro, esto no es nuevo. Llevamos décadas de este sistema del cambia-cambia, en ambos países, de rojo a azul y de azul a rojo. Allá implica un cambia-cambia de republicanos a demócratas y viceversa, mientras acá de populares a penepés y…bueno, ya saben por dónde voy. El problema es que si estas décadas nos han enseñado algo, es que ese sistema del cambia-cambia y del voto por “el menos malo” perpetua y agrava los problemas que llevamos cargando por más de medio siglo. Si en Puerto Rico se trata de un sistema económico-colonial que no pare más, en Estados Unidos se trata de un complejo militar y empresas multimillonarias que se han encargado de ir disecando a su sociedad mientras consolidó un gobierno que funciona independientemente del individuo que duerma en Casa Blanca. Sin embargo, el sistema bipartito solo se diferencia en estilos y no en política, y es por eso que hemos llegado a un estanque económico, político y social que se venía venir desde hace tiempo pero que la maquinaria del status quo se empeñó en silenciar.

Del año del dragón poco puedo decir, ya que no estoy muy familiarizado con el tema. Aparentemente la gente que nace en estos años gozan de buena fortuna, y por eso el símbolo del dragón, que para los chinos era un símbolo de fortuna y que debía ser respetado. ¿Cuánto esto se expanda o signifique algo? No tengo ni la menor idea, pero hay gente que le gusta jugar con esos símbolos, incluyéndome, aunque prefiero las vainas del occidente porque soy su hijo bastardo.

Finalmente…el fin del mundo….en diciembre 20, así que tenemos tiempo, ¿no? Sin embargo, ¿esta es la predicción del fin del mundo número qué? ¿Cuántas veces viene un pendejo a anunciar el fin del mundo? Y es que en Occidente viven fascinados con una visión histórica-lineal del mundo, donde todo tiene un alfa y un omega, un principio y un fin, mentalidad subrayada por el cristianismo con su Génesis y Apocalipsis, el juicio final y la segunda venida. Así que cualquiera que diga algo sobre el fin del mundo es el show de última hora….claro, aunque cada vez menos y con más cinismo. Solo hay que recordar al viejo Harold Camping que quiso predecir el fin del mundo por segunda (y tercera) vez para tener a media humanidad burlándose del viejito. Aun así hubo par de creyentes que salieron corriendo a arrepentirse y a esperar lo que sea que esperaban. Pero la pregunta aquí es, ¿hay un fin de los tiempos? En Oriente no creían en esta visión lineal de la historia y sí en algo más cíclico (de lo que tenemos millones de ejemplos en los seres vivos de este planeta).

Por otro lado, ¿quién dice que hay un principio y un final? Eso es una visión limitada del mundo ya que, para empezar, el tiempo es una forma de medición humana para dar sentido al transcurrir de las cosas, desde lo que uno ve usualmente hasta el planeta y cosas más grandes que uno. Podemos estar seguros que hay un final del mundo, del nuestro, cuando nuestro corazón deje finalmente de latir. También podemos asegurar que va a haber un fin para la raza humana, ya sea porque evolucione a algo mejor (o peor) o porque eventualmente el sol deje de calentar, congelando a nuestro sistema solar para siempre. Si eso llegara a pasar, millones de años en el futuro, no será por predicciones ni nada por el estilo, sino porque todo lo que nace tiene que morir, es ley de vida, y eso incluye a los sistemas solares y planetas. No obstante, como van las cosas, puede que llegue ese mentado fin de los días, si seguimos consumiendo al planeta y sus recursos sin renovar lo que consumimos, si seguimos poniendo la avaricia y el individualismo por encima de todas las cosas….o si, por defender los intereses de las grandes corporaciones y las industrias militares acabamos por bombardear al planeta con el veneno más grande inventado por el hombre (el hombre, no el diablo ni ningún demonio); la bomba atómica. Si llegara ese día, que bien puede ser en el 2012 o 2013 o 2063 o lo que sea, sería por nuestros salvajismo como especie, y no porque “estaba escrito”, así que dejémonos de mierdas y de esperar a mesías y aceptemos las cosas cómo son, aceptemos nuestra responsabilidad y punto, dejemos de culpar a deidades de lo que hacemos nosotros y solo nosotros. El futuro no está escrito, nosotros lo vamos escribiendo día a día.

En cuanto a los mayas, al parecer se atrevieron a predecir el fin del mundo en el 20 de diciembre del 2012, pero no predijeron su propio fin, cuando el salvaje europeo vino a exterminarlo. Nada más con el testigo.

Tuesday, December 27, 2011

Los 1,100 asesinatos

Puerto Rico lo hace mejor. No cabe duda que, si no lo hacemos mejor, estamos ahí-ahí, compitiendo cuello a cuello con otras regiones…en ser los mejores….en hacer lo peor. Finalmente hemos pasado el record de asesinatos por año. Hace rato pasamos los 1,000 en una isla que casi no se destaca en el mapa mundial, y que no tiene ni 4 millones de habitantes. Pero gente, ¡aplaudan! ¡Somos el país más violento en términos proporcionales de América Latina! ¡Lo hacemos mejor! ¡Nos cogimos por el culo a la mierda esa del cordero blanco y nos volvimos más violentos que nadie! ¡Somos locos con ver la sangre correr! Somos locos matando a hermanos boricuas, y no solo al que estaba en negocios turbios, sino a todo el que se lleve uno de por medio….y a veces, esto es hasta literal, dado que se han dado caso de personas que le han pegado un tiro a alguien solo porque te tocaron bocina cuando el asesino guiaba tan mal que hizo un corte de pastelillo. Así de grande somos que no tenemos ningún respeto por la vida humana.

Claro, estos son los resultados de años de cosecha con semillas podridas. Yo no sé si es el complejo colonial o el insularismo o la cosa del tamaño de la isla (sí, la tenemos pequeña, ¡vive con eso mijo!), pero el boricua lleva siglos de querer ser el más guapetón, el más listo, la pendejá, no del caribe, ¡sino del mundo! Eso no es nuevo. Libros hay demás que hablan del tema, lo que es nuevo desde hace unas décadas y que ha ido incrementando hasta salirse de control es mostrar esa marca de territorio a fuerza de balas o violencia en general. Basta ver a la gente empujándose y entrándose a pescozas en el viernes negro solo para ahorrarse pal’ de pesos por algo que bien pudieran encargar por Internet con el mismo descuento. Ver a la gente empujándose solo por entrar mostraba este guille bien boricua de que “el más listo soy yo”, ese mismo guille que mostró Carlos Pesquera al entrar a la cañona a la procuraduría de la mujer, ese mismo guille que se ven con los cabrones que empuja o se cuelan para llevarse 20 bolsas de hielo (que se jodan los demás) cuando no hay luz después de un huracán, esa misma desconsideración de llevarse la comida por cajas en momentos de emergencia. En fin, ese guille de que YO, YO, y YO soy el más cabrón aquí.

Ese individualismo salvaje y desmedido denota una falta de empatía con el otro. Si no es parte de tu familia, que se joda, que esto es la ley de la jungla al cuadrado, el sálvese quien pueda. Yo estoy seguro que si este chorro de cabrones asesinos que se pasan matando por joder, o tirando balas al aire porque ganó Cotto, o atropellando a gente por su borrachera, lo pensarían dos veces si se tratara de su hijo, de su madre, de su abuela, de alguien cercano. Pero la guapería y la ley del más malo traducen el todo en un “que se joda”, y en una vendetta si me tocan a mí a los míos, tipo mafia italiana pero sin el orden ni la disciplina.

Siempre está el que vincule este crecimiento en asesinatos con el gobierno de turno. No es de sorprender. De hecho, yo lo he vinculado una que otra vez. Este gobierno se ha caracterizado por insistir en un lenguaje y un estilo sumamente violento, desde los insultos del presidente del senado contra mujeres, homosexuales, y minorías, hasta el despliegue de la policía para entrarles a macanazos y gases pimienta a estudiantes desarmados. De igual forma, el crimen se les ha salido de las manos al derrumbar puntos para lucir bien ante la opinión pública sin garantizar luego la seguridad necesaria que los bichotes proveían dentro de sus territorios asignados en el bajo mundo. Y es que por supuesto, aun siendo el territorio estadounidense con más uniformada, la policía no da abasto para proteger si tienen que dividirse en derrumbar puntos de droga, proteger luego al caos consecuente, y servirle al ciudadano. Mucho menos va a dar abasto cuando los recursos policiales son malgastados en perseguir a ciudadanos que protestan contra los atropellos del gobierno, o contra los estudiantes que exigen una mejor educación a un costo limitado.

Pero el problema es mucho más complejo que eso y yo no pretendo ser quién para dar al punto con todos sus aspectos. Sin embargo, si bien es cierto que el gobierno de turno tiene que ver con la creciente ola de asesinatos y violencia, este es un país violento en el que el promedio de asesinatos no ha bajado de 700 en los últimos 25 años, lo que, nuevamente, para una isla tan pequeña, es inaceptable. De igual forma, la violencia del día a día que contrasta con eso de la “isla del Edén, Isla del encanto” también es algo que yo y mi generación vivió en carne viva y por la que muchos decidimos irnos de la isla, buscando nuevos lugares y nuevas situaciones, buscando nuevas perspectivas a las ideologías imperantes estancadas de la isla.

Por un lado, la falta de educación en la isla ha sido un problema que llevamos arrastrando por décadas. Basta con comparar la calidad de educación de las generaciones anteriores a nosotros para darse cuenta de que esto huele a fuchi. No estoy diciendo que todo tiempo pasado era mejor, pero mientras hoy en día nuestra jerga se vuelve más hacia el spanglish, las generaciones de antes del 50 batallaron una lucha campal contra la imposición del inglés en la isla, aferrándose al español boricua como fuente de identidad. De igual forma, la música popular tenía más riqueza temática y musical, especialmente a partir de los setenta, y en las mismas artes plásticas teníamos a personas haciendo las propuestas más interesantes desde Oller. Hasta el político más charro tenía cierto dominio de la oratoria como Albizu Campos, y hasta en menor medida un Luis Muñoz Marín y un Rubén Berríos. Todo esto reflejaba cierto nivel educativo, que se ha ido perdiendo poco a poco por la pereza colectiva y por una educación atada a reglamentaciones federales basadas en números y porcentajes en lugar de calidad, que no funcionan ni a nivel federal, mucho menos en un territorio. Para colmo, en la pasada década esta erosión ha sido más marcada con la cancelación de actividades culturales como las noches de galería (ahora amenazan a las fiestas de San Sebastian también), y el aumento del miedo colectivo como resultado de la ola de asesinatos, aumentando cada vez más el aislamiento y la falta de empatía con el otro. Y claro, si cuando habían ciertos estándares de calidad versus cantidad esto se reflejaba en los quehaceres culturales, ahora tenemos reguetón, Maripily, la Castro, y la Comay como el programa local número uno. ¿Dónde están los programas infantiles que me amamantaron cuando niño? ¿A dónde se ha ido la programación local? ¿Cómo es posible que mis sobrinos hablen de pastel y no de bizcocho? Ahora tenemos jóvenes que no saben que es “iba” y no “iva” o “hiba”, que es “ha” y no “a” cuando se trata del verbo “haber”, que es trabajo y no “job”, etc. No, la TV se ha mal parido de programas donde las gaznatás enlatadas son la orden del día, dónde el juzgar al otro es lo que hay que hacer (no mostrar empatía sino antipatía…a tirar la primera y todas las piedras en una isla hipócritamente cristiana), donde el sensacionalismo y la violencia hacen noticia. Y sí, esto no es único de Puerto Rico, pasa en Perú, en Estados Unidos, en México, en Chile…pero, ¿por qué tenemos que copiar siempre lo malo para luego quejarnos de los problemas que nos van asfixiando colectivamente?

Y es que el gran experimento de Puerto Rico culminó finalmente en convertirnos en la isla-ghetto. Aquí voy a usar un poco la ficción porque es lo que hago, y me voy a referir a “The Wire”, esa serie de HBO que hacía una crítica cuasi perfecta a todo el sistema norteamericano a través de la ficción televisiva por cable. En esa serie se retrata cómo el sistema norteamericano está corrompido por todas partes, desde el bajo mundo hasta la policía, la política, la educación, los sindicatos, y el media. Lo más triste de ver la serie es pensar que ese mismo sistema es el que se ha impuesto en la isla, convirtiéndola en un ghetto donde todos están atados a unas reglas de las cual es imposible salir; la educación se basa en números y no en resultados concretos (gente educada), la policía se rige por los mismos parámetros, los cuales no resuelven más que estadísticas, la política se debe a los que invierten dinero, los sindicatos viven su propia mafia, y el media….el media es el poder que hace lo que le da la gana sin que nadie lo fiscalice, persiguiendo agendas y vendiendo noticias en lugar de informar y educar sobre lo que informa. Lo peor de todo esto es que, dada nuestra relación con los Estados Unidos, estamos sujetos a esas reglamentaciones federales, que si no les funcionan a ellos, mucho menos a nosotros. Cosa que no se resuelve a menos que dejemos de estar sujetos a esas leyes, o sea, ni con la estadidad ni con el ELA….pero claro, no todo se basa en eso, y hay cosas que he mencionado antes que también tienen que ver con el tener un poquito de respeto por el otro, cosa que cada vez parece ser cosa más rara.

Mas claro es que esta violencia no se va a resolver en un futuro cercano, por más que los números bajen, y no se va a resolver a menos que se atiendan los problemas de raíz…..tardando una o dos generaciones aun. Y nunca se van a resolver si seguimos poniendo parchos y seguimos atados a las cadenas del absurdo que rigen en el norte. Y ya es hora que nos levantemos para resolverlos en lugar de seguir encerrándonos.

Monday, December 19, 2011

El capitalismo latino

“En América Latina, el capitalismo es antidemocrático, con o sin elecciones: la mayoría de la gente está presa de la necesidad y está condenada a la soledad y a la violencia.”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 90)

Monday, December 12, 2011

Sin embajada

“[…] bien dicen por ahí que los Estados Unidos están a salvo de cuartelazos y dictaduras militares porque en los Estados Unidos no hay embajada de los Estados Unidos.”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 89)

Tuesday, December 06, 2011

Los nueve de Calle 13 (Sin-Censurarme)

Los nueve de Calle 13


No es la primera vez que hablo de Calle 13 y sospecho que no será la última, pero recientemente se llevaron el galardón de 9 premios de Grammys Latinos, sumando a 19 los que se han llevado en tal concurso en sus seis años de formación. También han sido nominados para los Grammys de Estados Unidos en la categoría latina de música pop, rock o álbum urbano. Por un lado no debe sorprendernos. El último disco de Calle 13, “Entren los que quieran”, ha sido el trabajo más maduro y de mensaje más profundo que han sacado al mercado. La canción de “Latinoamérica”, que ganó el premio a mejor canción del año (si fuéramos a hablar de calidad y resonancia, ¿cabría duda?), no solo ha dado mucho de qué hablar, sino que se ha convertido en himno de lucha desde Puerto Rico hasta Chile y de toda Latinoamérica. En adición a eso, el disco tiene una variedad de ritmos y experimentaciones musicales como nunca antes habían hecho, aun cuando a mi entender, lo mejor del grupo es precisamente la música más que la letra, aunque en “Entren los que quieran” la letra me dio un tapaboca, justo cuando ya creía que René se había quedado un poco estancado en cuanto a rima y temática. Por el otro lado, sí es de extrañarnos que haya ganado. En primer lugar, estamos hablando de un grupo que se las ha jugado duro al criticar los valores atesorados por el status quo, desde la Iglesia católica hasta los políticos de turno. De igual forma ha sido censurado por la radio en Puerto Rico y en Colombia, hasta dónde sé, y criticados por los que se han sentido ofendidos por sus mensajes. Además, no estoy acostumbrado a que los grupos o cantantes musicales ganen en base a la calidad de su música y sí en base a ventas e influencias. El mejor ejemplo es que Calle 13 acabó de desbancar a Juanes como el más galardonado en los Grammys Latinos: Juanes 17, Calle 19. O sea, Juanes, que desde que le pide a Dios por la camisa negra yo no sé cuál es la diferencia entre las cosas que canta. ¿Otro ejemplo? Shakira, que también fue galardonada. ¿En serio que tengo que hablar al respecto?


Por mi parte digo que aun cuando los Grammy latinos valen mierda, los 9 de 10 que ganó Calle 13 han sido más que merecidos, no por ventas como otros, sino por calidad, tanto musical como lírica. Pero claro, no faltó la mitad de la boricuada abochornada que puso el grito en el cielo. Hablaban de “esos cafres”, “esa gente que auspicia la violencia contra la mujer”, esos que dan “mal ejemplo”, “esos ateos”, esos representantes de “una minoría” en la isla, “la mierda está de moda”, esos que “se creen suramericanos”, “esos que a mí no me representan” sino a “esas sociedades latinoamericanas”. Luego salió el gobernador diciendo que le felicitaba pero que debía de estar agradecido de vivir en una democracia ya que en otros países no podría decir lo que dice, a lo que René le salió al encuentro con una magnífica respuesta: “él habla de la democracia como si fuera un privilegio” dado, claro, por el Tío Sam. Irónicamente, si no fuera por la conflictiva relación de Estados Unidos con Puerto Rico, el gobierno pitiyanqui de Fortuño sería el primero en acabar con los derechos de la mal llamada democracia. ¿No fue él quien censuró a la izquierda de la Universidad de Puerto Rico? ¿Acaso no fue su gobierno el que atropelló estudiantes? ¿Acaso no fue su gobierno el líder detrás del espionaje político que hace la policía en las marchas? ¿Acaso no fue su gobierno el que cerró las gradas del Capitolio a la prensa, el que censuró las expresiones de Calle 13 (que el gobernador era un hijo de puta….hijo de puta, hijo de puta, HIJO DE PUTA….que mucho me gusta repetirlo carajo…y es que hasta el “cabrón” le queda corto….o sea, Aníbal era un cabrón…es más, Rosselló era un hijo de puta, Fortuño es un cabrón hijo de puta y más), que lo censuró en la radio y le prohibió presentarse en San Juan? ¿Acaso no fueron ellos los que colgaron un proyecto de felicitación para el grupo, que entiendo es una estupidez, pero que sí fueron capaz de otorgarle al mafioso cubano Julito Labatut, quien fuera nombrado por Ernesto Abraham Arzola Martínez, ex agente de la policía de Puerto Rico y en testimonio para el FBI, como el que conspiró y dio la orden para asesinar a Carlos Muñiz Varela, cubano en la isla a favor de la revolución cubana?

¿De qué democracia habla este …..hijo de puta? ¿Me quiere decir que matar es permitido y hasta homenajeado pero criticar al gobierno es, como mucho y después de mil censuras, un “privilegio”? No en balde ya hemos pasados los 1,000 asesinatos por año. Si esa es su democracia…pues, como andan las cosas, sálvese quien pueda.

Mas después de toda esta diatriba es obvio que los que fueron heridos cuando Calle 13 ganó más premios que nadie en la historia del certamen son todos de obvia tendencia derechista, penepé y pitiyanqui, que amparados en el concepto de ser la “mayoría”, cosa que es totalmente relativa y cambiable, pretenden que se erradique cualquier otro discurso que no sea el que ellos favorecen, y hasta aplauden cuando tal acción es ejecutada (¿hasta la muerte?), diciendo que “gracias a Dios acá no se escucha eso”, “se pasaron”, “se creen suramericanos”, y/o “a mi no me representan”. Lo más cómico, por no decir patético, es que esta gente hablan del resto de los países latinoamericanos como si fueran una cosa totalmente distante y ajena, como si Puerto Rico no fuera parte de los países latinos.

Al parecer, tener esa libretita azul les confunde y les hace imaginarse blanquitos. Es de entender, a veces, que hasta en “esas sociedades latinoamericanas” (fíjese la negación a ser naciones….no, son meras sociedades) crean que esa libretita nos hace hablar perfecto inglés y que no somos parte del conglomerado de países latinos, pero los norteamericanos tienen muy claro que el inglés no es nuestro primer idioma y que somos de otra cultura (sorry). Es más, por lo general, creen que somos otro país y no su territorio, y hasta se confunden cuando uno les muestra la dichosa libretita que también hace confundir a esos boricuas que se creen estadounidenses. Son esos abochornados los que hablan de “esas sociedades latinoamericanas”, demarcando el desprecio con el uso del pronombre demostrativo (esas), tratando de profundizar que hay una diferencia.

Yo me pregunto qué cabeza tan enajenada piensa que Puerto Rico tiene más características en común con Texas o cualquier otro estado de Estados Unidos que con cualquier país latino. Quizás es que temen que si los estadounidenses entienden lo que canta Calle 13 nos darían una patada, así que necesitan pedir perdón y decir que ese grupo solo representa a una “minoría”, que su mensaje carece de ningún valor, etc. Quizás es que prefieren cantantes monótonos que no tengan ninguna propuesta meramente retante y que, mucho menos (horror de los horrores), canten de cómo los latinos andamos de jodíos. Mejor que canten de amor a que canten de “la operación cóndor invadiendo mi nido”. Mejor que canten del “Waka Waka” y que muevan las caderas antes de cuestionar la “payola”. Pensar es inaceptable, mezclar ritmos con nuevos ritmos es muy incómodo, mejor es quedarse en lo que uno conoce en estos días de mucha gente sin cojones….(pero que se están viendo amenazados por las protestas en Puerto Rico, Chile, Colombia, Estados Unidos, Grecia, Irlanda, Italia, España, Inglaterra…de gente que sí está dispuesta a poner hasta sus cuerpos para protestar en nombre de un mundo mejor).


Para esos que se molestaron, es aun mucho peor es que un grupo de Puerto Rico que ha sido reconocido a nivel mundial busque las conexiones que unen y nos unen a “esas sociedades latinoamericanas”, que promuevan la unión de Latinoamérica, aquel proyecto que todavía late en las cabezas de nosotros los utópicos, heredada desde el siglo 19 y que por personas como éstas que no se creen latinos, que se empeñan en la diferencia en lugar de construir desde ella, y que son locos con aliarse al Norte siempre y cuando ellos estén bien, ha sido imposible de alcanzar (además de por otros factores como la corrupción de los líderes, la violencia, y la traición de esas ideas por gente que se han enamorado de su rol patriarcal).

No, es mucho más fácil ampararse en la ignorancia y hablar despectivamente del grupo, haciendo a un lado la acción política que han ido llevando a cabo más allá de la tarima por todo esto tiempo (no toda va a sus bolsillos…como sí todo va a los bolsillos de los cantantes que defienden), ignorando la intención detrás de los insultos y las palabras fuertes, ignorando incluso su temática ya que no se han dado a la tarea de escuchar con detenimiento. Y no solo eso, sino descartar cualquier defensa del grupo aun cuando se le argumente en su defensa, y es que, volvemos a lo mismo, los que hablan de democracia son los primeros en descartar cualquier otro argumento que no sea parte de la fantasmagórica “mayoría”, como si la mayoría no tuviera la carga histórica de cometer errores, horrores y estupideces.

¿Saben quiénes representaron a ciertas “mayorías” en determinados momentos y contextos? Los Nazi. La gente alemana, en su “mayoría”, apoyó a Hitler. Pero no nos vayamos tan lejos, la “mayoría” también apoyó a Bush Jr. en su reelección, la “mayoría” apoyó a Rosselló y la “mayoría” cometió la estupidez más grande de poner a Fortuño y a Rivera Schatz en el poder. Esa es la sabiduría de la “mayoría”, y se vuelve peligrosa cuando esa mayoría quiere silenciar cualquier disidencia, desde Hitler hasta Pinochet, desde Franco hasta Videla. De hecho, esa “mayoría” sería mucho más poderosa si el gobernador pudiera silenciar a cualquiera que no esté de acuerdo con él, que apuesto es lo que él quisiera. ¿O acaso no es eso lo que sugiere entrelíneas cuando le responde a Calle 13? “Que dé gracias que vive en una democracia”…..porque si no….si no ¿qué? ¿Le van a dar pam-pam? Imagino se babean con la mera idea, un gobierno con guille paternalista pero con complejos de adolescente (y qué no van a adolecer si adolecen su identidad).

Sin embargo, Calle 13 es el mal ejemplo. Lo serán, quizás para aquellos que defienden cierta moral y hasta cierta religión, ¿pero eso significa que todos tienen que seguirla o creen en ella? Hay muchos que dicen pregonarla y se matan, se insultan, se traicionan…al menos el mensaje de Calle 13 siempre ha sido paródico en cuanto a la violencia y ahora solo promueve la violencia a través del arte y no de las balas. Si ese es el mal ejemplo, prefiero a mil Calle 13 que hablen mal del Vaticano pero que promuevan la paz, no solo en Puerto Rico, sino en toda Latinoamérica y más. Que vengan mil Calle 13 que se cuestionen las cosas un poco y que no repitan cosas y odien la diferencia, que aboguen por la educación y no las balas, que aboguen por los derechos del pueblo y no los gobernantes y sus amigos millonarios. Si así fuera, quizás no tendríamos más de mil asesinatos, quizás cambiaríamos las balas por palabras, por el diálogo, quizás haríamos tantas cosas juntos, como esas en que creemos nosotros los utópicos. Mientras no lo haya, yo me uno a las felicitaciones al grupo, y a todos aquellos que, como yo, tratamos de sacudir un poco las cosas que andan mal a través de las palabras, del diálogo y la educación.


*Gracias a Alfredo por incluir este artículo en su revista cibernética “Puerto Rico Indie”. Aclaro que la censura fue, irónicamente, autoimpuesta y no del editor, solo por si acaso eso de repetir el nombre del gobernador hijo de puta tantas veces pudiera ser ofensivo para los lectores en general.

En nombre de la democracia

“A lo largo de este siglo, América Latina ha sido invadida más de cien veces por los Estados Unidos. Siempre en nombre de la democracia, y siempre para imponer dictaduras militares o gobiernos títeres que han puesto a salvo el dinero amenazado. El sistema imperial de poder no quiere países democráticos. Quiere países humillados.”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 88)

Cuba

“Nunca he confundido a Cuba con el paraíso. ¿Por qué voy a confundirla, ahora, con el infierno? Yo soy uno más entre los que creemos que se puede quererla sin mentir ni callar.”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 75)

Tuesday, November 15, 2011

cambiar la realidad

“Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable.”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 75)

Tuesday, November 08, 2011

El exilio boricua

No es noticia nueva de que hay una emigración masiva de boricuas al exterior, desde los Estados Unidos hasta España y Argentina, entre otros. De acuerdo con el último censo, la población en la isla se vio reducida por primera vez gracias más que nada al constante flujo de jóvenes que buscan fuera de la isla el clichoso “futuro mejor”. Sin embargo, basta ir de visita a la isla para darse cuenta que la mayoría de los que se van son los más talentosos, los más brillantes, los que, cansados de encontrar las puertas cerradas a falta de pala, se larga pa’la mierda, fuera del calor y de los mosquitos, fuera de la humedad y los polvos del Sahara, fuera del mantengo y el fanatismo religioso y político, fuera de la corrupción socializada y la mediocridad. También es notable que los que se van, los que nos fuimos, somos los más que queremos a la isla, y aun cuando detestemos lo que pasa en ella, guardamos vínculos con la misma porque, a fin de cuentas, es nuestro lugar de procedencia. Contrario a la mayoría de los que se quedan, que lo que buscan son repeticiones, comodidades, estereotipos…y los peores, consagrarse a los partidos de poder para guisar o para mamar de la teta del mantengo, los que nos vamos somos los que podríamos aportar algo para que las cosas cambien, y sin embargo, encontramos las puertas cerradas tantas veces, que somos condenados a un exilio del que no hay regreso. ¿Por qué? Porque no encontramos cabida en ningún lugar dentro de esa sociedad enajenada, el laboratorio del Norte.

Así, he visto a 98% de mis amistades abandonar la isla en la pasada década. De hecho, solo me quedan unos tres amigos, y mi familia. Los demás andan esparcidos por los países antes mencionados y sin ninguna intención de regresar ya que no encuentran las mismas oportunidades que en Argentina, que en Estados Unidos, que en España. Y con la mayoría de los boricuas esparcidos ahora por el mundo, y volviendo a esas estúpidas estadísticas del último censo, los boricuas nos hemos convertido en los nuevos judíos, esparcidos por el desierto del mundo y merodeando de lugar en lugar solo por sobrevivir, sin ninguna tierra ya que el Puerto Rico del que vinimos no existe, y no tenemos patria u hogar en ningún lugar que no sea en el constante ir y venir, en el constante movimiento de andar 40 días en el desierto.

Irónicamente, este exilio sitúa a Puerto Rico en el mismo lugar del resto de Latinoamérica, y digo irónicamente porque mira que está el puertorriqueño tierra que se cree superior o diferente a los latinos por dis que la gran relación que tenemos con Estados Unidos, o esa libretita azul que tenemos que enseñar si nos vamos de viaje. El tener a la mitad de la familia y las amistades esparcidas por el mundo nos pone en el mismo lugar que los imbéciles de la isla temen, en el lugar de la isla mayor, Cuba. De igual forma nos pone en el lugar de México, de Colombia, de Nicaragua, de Guatemala, de Perú, de Bolivia, de República Dominicana y de Paraguay. Si no me creen, busquen en el tema más resonante en las películas de estos países, en su nueva literatura, y entonces me dicen. Tanta come mierdería de los que se sienten orgullosos de su ciudadanía americana y al final del día la emigración nos subraya como lo que somos; latinos. No hay forma que te borres la mancha de plátano mijo.

Sí, tenemos que partir a caminar regados por el mundo, como todos los latinos, siendo parte de una nacionalidad que se cuenta fuera del país de procedencia. Y no hay regreso, ya que desde el exterior vemos como gobiernos de extrema derecha siguen cerrando las puertas para los que no son parte de su mafia y mucho más para los que tienen materia gris, peligrosos porque son capaces de cuestionar. Por ende la guerra contra los departamentos de Ciencias Sociales, de Humanidades, de Artes plástica….la guerra y el boleto de ida sin vuelta, que se vayan porque en el proyecto de vender lo que queda de la isla a los grandes intereses, puedo citar irónicamente a un Fidel y decir lo que los gobernantes neoliberales nos dicen y les dicen a esos que no estén de acuerdo….”no los queremos, no los necesitamos”. Ajá, el gran temor de la derecha boricua de convertirse en Cuba se logró desde los gobiernos asimilistas y no desde ninguna izquierda, prácticamente inexistente en la isla gracias al deseo protagonista de las pequeñas elites.

Y es por que tenemos que partir…cantando quizás un viejo San Juan pero sin el “un día volveré”…..a menos que sea de visita porque en el caribe siempre se pasa bien, siempre y cuando no se viva allí. Esa es nuestra realidad, ese es nuestro día, esa la historia del exilio de los que quieren a la isla.

Monday, November 07, 2011

Cosa para pensar sobre USA e Israel en estos dias de amenaza a Iran

“IMPUNIDAD. Recompensa que se otorga al terrorismo, cuando es de Estado.”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 53)

Monday, October 31, 2011

Cops

“Una nueva era: los Estados Unidos pueden ejercer impunemente su función de policías del mundo. Y ya se sabe que este país, que nunca fue invadido por nadie, tiene la vieja costumbre de invadir a los demás. En un par de siglos de vida independiente, más de doscientas agresiones armadas contra otros países independientes.”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 47)

Tuesday, October 25, 2011

Las dictaduras

“Para obligar a los adultos a pensar derechamente, las dictaduras militares usan terapias de sangre y fuego y las democráticas usan la televisión.”
-Eduardo Galeano

(Ser como ellos, siglo XXI, 43)

Tuesday, October 11, 2011

A little thing called difference

I want to continue on that note and make an important distinction: is not about exoticism, is about plain difference and understanding of that difference. Every one of us shares similar needs, fears, feelings, while we blend our own receipt of understanding the world with that which we call “self”. That receipt inherits a bunch of stuff that we experience, as well as parts and bits of family, friends, the culture that surrounds us, and so on. They become part of who we are.

However, one thing is to like and be proud of his own inherence and another is to be packed along with the sack of stereotypes people understand of your culture (and other aspects too like gender, sexual orientation, etc.). While stereotypes help us approach difference faster, that is just the cover of a book, and if you have the experience of meeting that person, you should go beyond the package and forget about them. I mean, you need to really understand or try to understand that person, go pass the curtain. That is difficult, that is hard for each one of us to understand others with similar background, or even oneself, imagine a person of another culture then. In my case, while I am very proud of my background and my variety of tastes, and while I would defend Latin music and culture any day, it does not mean that I am your puppet of “puertorricanness”. I will laugh about it, I will mock myself about it, but you need to know where the joke lays. I won’t dance a-la-“West Side Story”, nor I’m a good salsa dancer, nor I would be your latin lover symbol. I will not sing just Latin crap because that’s the role you expect me to play, I’m not your toy (Latino Barbie model?). I’m a person …just like you.

Tuesday, October 04, 2011

PD.

Some of the groups I forgot: I didn’t mentioned anyone in the Anglo world so here it goes….Nirvana (their boom was in the 90’s, sorry), The Cranberries, Sublime, NIN (same as Nirvana), Dookie of Green Day, Red Hot Chilli Peppers, Manson, Eminem, Tool, Garbage, No Doubt, Portishead, Massive Attack, Prodigy….in Latin America I forgot about Mano Negra, Manu Chao, Bohemia Suburbana, Café Tacuba, Aterciopelados, Extremoduro, Mago de Oz….in Germany Rammstein, Subsonica in Italia….fill the blank with the French, Asians, Africans and Portuguese….

Monday, September 19, 2011

A 90’s boy

I’m a 90’s boy…or at least that is something I repeat a lot. Why? Because I hate the 80’s and the whole fascination with what it’s just a myth. It’s all fashion, I know, and thank God we are about to turn the page and start remembering the 90’s, because the 80’s were pure crap! Politically, it meant propaganda, a USA President who used to be an actor and it was going to be the first in line of a succession of morons, a lot of invasions to Latin America, the support to Osama Bin Laden and Saddam Hussein (seeds for pain to pay later), the end of counter-culture and the beginning of enslavement with a tie. In music it meant a lot of rock stars who looked like women and the excess of music as an industry. In fashion, a bunch of…well, bad taste, there’s no other word for it, (well, those were actually two words). Period. And of course there were some cool shit going on, but I was too little to even care. I had toys and old cartoons. That was about it. It was in the 90’s where I began to be more aware of it all and I became a fan of music, saw the CD’s and Internet becoming popular (remember ICQ? And chat rooms?) and affordable, saw an American President who played Sax (while he got his d*ck sucked) and saw a bunch of artists that were all about the attempt to recover a shock long gone in the industry. Movies went a little shittier as well as pop music, and there was Vainilla Ice but hey! I never said it was perfect! Those were my teenager years (as if I have escaped them).

It is funny however how some people have called me a bluff just because I don’t know some music or some Anglo reference of that decade. “And you call yourself a 90’s boy??”. Fucking idiots seem to forget that there is a whole world out there who doesn’t speak English and that have their own culture, their own events. As a 90’s boy in the Caribbean I saw other things besides the things I just mentioned; I saw 440, the rise and fall of merengue music, Chevy, El general, Vico-C on the top, Soda Stereo, the good times (were they any?) of Maná, The cup of life, Draco Rosa, Bunbury, Bersuit, Manjar de los dioses, oh and there was Daddy Yankee with a mustache…I mean, a hole of other shit going besides the Anglo world. But of course, to be a 90’s boy means to fit under the limited definition of the people who dared to say that I don’t have a fucking clue of the 90’s …and God forbids I don’t know any reference that didn’t make it to the island, even though they know shit about the 90’s in other parts of the world. It is the same arrogant ignorance (an oxymoron I know) of thinking that the whole world needs to know and follow your culture while you know shit about the other cultures. Or is it just plain old-fashioned colonialism? The mentality of the colonizer but without assuming any responsibility in the world of fake happiness?

So I am sorry, beyond your limited expectations I am a 90’s guy….I was too little in the 80’s and it was in the 90’s when I developed my tastes and personality….just a different 90’s from the one you know…just a bit. So, I’m glad we are about to forget about the 80’s and celebrate the 90’s…which means different things along the different latitudes.

Monday, September 12, 2011

Puppets of Identification

Motherfucking media….If there is a thing that characterizes us as human beings –if we are indeed–it’s our capacity to connect with others, to empathize. There are many ways we connect with the pain of another person, from a tear to a story, but there is a click (a thing) that appeals to us, to our sensitivity. Media, however, has learned to use this human trait in their advantage. It has become a technological machine that builds ideas for us, images, words and their definitions. It is the complex used to invalidate us from any action, to try to makes us feel comfortable at home and be entertained, and repeat what they say. Of course, media is a broad word right now. It is also used to manipulate people to think that “media is all bad”. It’s not. But take film for instance. You do want the good guy to get the girl at the end. That is Film 101, unless you think you are more sophisticated than that and that it’s just bull-shit, life is not like that, and that it’s just Hollywood crap (we teenagers). Fine, then he won’t get it and it will appeal to you, the snob who thinks is beyond all of that or the guy who doesn’t get the girl at the end. You choose. And I don’t know about you, but back when I was a kid, most of the games were “I am Luke and you are Darth Vader”, or you wanted to be the Raphael Ninja Turtle, or Leono, or even Ryu in a game. It was all about role playing because we all want to be something else, don’t we? As long as we are the heroes (or villains, not secondary characters, in other words, we want to be special).

We still play those role playing games. Why do we want to escape our reality? I don’t know, maybe just to underline our own sense of identity. However, we do play those games, and media uses that to build us heroes like Elvis or JFK, villains like Chávez and Gaddafi, or why we like this or that candidate instead of another. We will vote for the one we like at the end and make out a villain out of the other. Of course it is more complicated than that but media wants to keep it simple, to keep our brains at the same level of a kid, thinking in Manichean terms of good versus evil, either/or.

Hollywood is a product of the media construction of fantasies. I mean, Hollywood was meant to be the “blue blood” of America for fuck’s sake! Hell, not only America, most of the world has incorporated this model and has their own brand of celebrities to serve as our heroes and villains. We see in them our new frustrated gods to play “I am”, the ones we envy, the ones we imitate, the one were we see our own frustrated desires, the ones we like to see fall and condemn. It isn’t by chance that we treat them as if we knew them. We get happy when they marry, we cry their deaths. Don’t believe me? Remember the crying multitudes mourning for Michael, that’s all, I’m not even going to challenge that with previous examples like Lennon, Elvis or Monroe, but go and watch “Madmen” to see a representation of what happened when she died (season 2). Of course, it is not only them who die, but the icon on where we rested our own fantasies. Every single tear were a symbolic death of us.

The sad thing about it is that sometimes they cried more the life of these models more than their own friends or relatives. I mean, Winehouse is more important that your neighbor? MJ? Really? What about the real people who die from OD, from crime, from diseases? Are they just statistics? The ones with names in CDS and DVDS end up having their own films, museums, statues, improve sales and hall of fames, the everyday Joe ends in the long archive of numbers. STORED.

I know, I know, I do sound above all this shit. I’m not. I’m also a junkie of the fake gods (aren’t they all?) and like to play the role plays too. On the contraire, I have a lot of fallen heroes thanks to the ready-made models for the eye, ear and mouth. Lennon, Morrison, Cobain (I which I died at 27!), I was surprised by Whinehouse’s death, remember where I was when I learned about Brando’s death, and I know that I will see others fall, which I will mourn (heroes) or could care less (villains). My point is that it shouldn’t be like that. I should care more about my motherfucking neighbor (which I have just saw….but I don’t know), the one that I see in the street without food to eat, the person that gets shot in the street, the junkie…all of these people should have faces, should have names, and don’t just be mere numbers. They aren’t numbers, they aren’t statistics; they are human beings, each one with their own stories to tell but without the fame, all of them building the face of the human race. I hope that one day we get to see all of them and that we price them as much as those strangers sold by the media. Life should not just be a thing to buy, life is more than that.