Going to the USA is a treat. I don’t mean it as an adventure travel, but as a temporary or final destiny for wherever reason. A land based on diversity, but with a lot of trouble understanding it, they have a bunch of categories for you to enter, even among themselves. I mean, Caucasian, African-Americans, native-Americans, you know, the holy trinity of continental America. But we have to grant it for them; they are the only ones recognizing this diversity by every little category they could name. Just try to fill a race and ethnicity sheet while applying to, well, almost everything. They are at least –ehem!- AT LEAST six to seven categories. Being from Puerto Rico, I recently found for my first time (though some people said this was old stuff) a Puerto Rican space to check for “race”, apart from “Hispanics” or “Latinos”. I have even being told that the same thing have happened once or twice on Censuses with Mexicans. I don’t know if in that case there was an extra space for other “Hispanics”, but I can say for sure there was another in the one I saw with the Puerto Rican space on its own. And that made me wonder, are Puertorricans not “Hispanics” or “Latinos” anymore? I mean, besides the citizenship, we are not treated as Americans, so we are not either one or the other. Ahhh, the ambivalence of being a territory.
But forget about “Puerto Ricans”, what about the whole “Latino” thing? What about the “Hispanics”? What’s up with that? I mean, don’t get me wrong, let the USA or whoever take care of the name dropping. Fine by me! And so, I consider myself a “latino”, but, why is there a category in which identifying a person in terms of race is based on language (and don’t let me go back to the Puertorrican shot again…but form now on, the same questions can-will apply)?
We can go even further and question the concept of race altogether. Divisions among humans are always imaginary. We tend to create them in order to feel we belong to something, a group, a nation, a gender, and so on. However, these divisions can and had become problematic in our history. Insisting on difference and lacking of understanding those who are part of another group is what have caused a lot of wars and blood spilled. In other words, things that meant to give some sense to a group of people end up in a division that becomes violent.
In terms of the USA and their multi-cultural inheritance, the race factor have been a diving factor between themselves and, even when the relationships between these “races” (groups within a group) have been easing-up to the point they had a “mulato” President, the spilled of blood has not ended. In fact, one of the most discussed news over the last weekend was the brutal murder of Treyvon Martin, a teenage (black) kid which was executed by a “white” Charles Bronson wannabe in what smells as a hate crime (those where someone kill another human being for not “belonging” to his imagined group). This is where these man-created divisions turn ugly, especially when they are created by the color of the skin. For, what is this thing we called “race” besides that? Skin color and physical traits, that’s it.
If race division seems absurd, then the “latino” thing is even worse. I mean, I get it, you need your statistics and shit to fix the wrongs an unbalanced system where certain groups are privileged by….well, let’s say “historical situations” and leave it at that. And of course, been mostly immigrants who left their countries trying to find a better way to live by fitting in the “American Dream BS”, “latinos” are one of those “under-privileged” groups, what we call minorities. However and this was the point I was trying to get to, “latinos” is not a “race”. In fact, “latinos” are supposed to be everyone that is American (the Continent) but not American (as a member of the USA….unless you are a “latino” living there of course). Get it? That’s a whole bunch of people, from different backgrounds, histories and countries (Minority my ass!) There’s no way it can be just one race. In fact, most of the “latino” countries have their own races too, and there are European descendants as white as a Caucasian of North America (now THOSE are minorities) who cease to be “white” to become “latinos” once they step into Americanland. What does this tell us about race and the whole Frankestein son of the “latino race”? And let’s not get started with “Hispanics”. That’s a language for fucks sake! If that’s the deal, USA will be “Hispanic” in the not so distant future! And while this seems like a parodic exaggeration, just remember that I got there by questioning what was the deal with this “latino” thing. Ask yourself that question and a 100% Hispanic USA will not sound absurd at all.
Tuesday, March 27, 2012
Monday, March 19, 2012
Estancados en la charca (o de cómo Puerto Rico cagó el mojón más representativo de su estancamiento ideológico)
Puerto Rico está atrás y no avanza. Comienzo con ese cliché que si no es refrán popular debería serlo. Y es que esa es la que. Cada vez que uno se pone a analizar las cosas que pasan en la isla se da cuenta que la brecha entre la realidad histórica que vivimos a nivel mundial y la que se vive en la isla se sigue abriendo. No que hayan tantos adelantos a nivel mundial, pero ¡coño!
Me voy a saltar la guapería y el guille del querer ser más listo que el otro porque esa ideología es social y porque ya he hablado de ese consumismo desmedido, del hacer filas por tiendas en cadena pero coquí-coquí a la hora de manifestarse, del guille de reguetonero y de que soy la ostia sin llegar a peo. Mas que quede claro que el resto de los problemas se desprenden de esta jaibería y distrofia cerebral, uno de los resultados de vivir queriendo imitar al norte y de la colonización sicológica de los menos de cuatro millones de habitantes que aun viven en la isla, entre otras cosas.
Y es que de esa imitación nos embarraron con la partidocracia, que es la dictadura de los partidos disfrazados de democracia, siempre y cuando votes por el partido X, el partido Y....y para seguir el modelo gringo, que sean DOS las opciones, hasta limitarse al votar por “el menos malo”, y seguir alargando el hilo hasta que…pues, aquí hemos llegado. En una isla en que la política es deporte nacional finalmente llegó la apatía y el no saber por quien carajos votar (Y que quede claro, la situación y el mal gobierno del pasado cuatrienio ameritaba que el pueblo se volcara pidiendo la renuncia de la cúpula en el poder…y no el mero chupársela hasta las elecciones…pero los guillao’s son así de mamao’s).
Opción 1: Reelegir al partido en el poder por los últimos 8 años, causante del cierre del gobierno, del colapso económico, de la imposición de impuestos adicionales, del descontrol del crimen, de la violencia en contra de estudiantes y manifestantes, del aumento paulatino en la matrícula de la universidad del estado, de la repartición de los pocos terrenos que quedan para magnates millonarios con planes de autopistas y hoteles de lujo para extranjeros, y claro, el despido de miles de empleados con la excusa de una “crisis” que no les impide seguir despilfarrando el dinero del pueblo en dietas, viajes, y hacerle estatuitas a los presidentes gringos entre otras cosas, porque no hay nadie más colonizado y más dispuesto a enseñar las nalgas al gringo que el estadista.
Opción 2: Votar por el Partido Popular para seguir con la partidocracia bipartidista, con el cambia-cambia, con los votos castigo y etc. Esa es la mayor apuesta de ese partido, a que la gente va a pensar que “no hay escapatoria” y que van a dar un voto castigo, pasando por alto que a muchos le gusta la violencia política del partido en el poder y que creen en la propaganda del progreso que han vendido (¡si arreglaron la economía!), lo que es más fácil de comprar cuando los populares se aferran al colonialismo como forma de voto castigo. ¿Algo más paseé??
Opción 3: No hay. ¿El PIP? Ese partido de una elite independentista que se cree prócer y única en llevar ese proceso, irónicamente, mediante votos impuestos de manera colonial (como si la independencia se pidiera por votos coloniales) y descartando cualquier otro movimiento o intento de lograr la independencia para la isla. Ese partido redefine aquella frase de uno de los exgobernadores más infames de la historia reciente con aquello de “¿Derrota? ¡¿Qué derrota?!” Si hasta el presidente de este partido entiende que cambiarle el nombre a la presidencia sin dejar la silla es una “renovación” mientras el resto de los miembros se turnan los puestos cada cuatro años a piedra, papel y tijera.
Ante ese panorama hay otras dos opciones, perder toda esperanza de un cambio (dado que la isla no tiene tradición ni apoyo por otros métodos como una revolución) o ver con ojos de enamorado cualquier intento de otro partido que logre sacarnos del estanque político, social e ideológico que asfixia a la isla.
Pero ante el “¡Oh! Y ahora, ¿quién podrá defenderme?” No tenemos a ningún Chapulín. En el 2008 tuvimos al PPR, o Puertorriqueños por Puerto Rico. Tremendo chiste. Mejor dicho, el excremento del proyecto de Sila. ¿Recuerdan a Sila con su consenso? Pues Rogelio era su hijo bastardo. Todo su discurso era esa mierda del consenso y del “todos los puertorriqueños” sin tener un proyecto político. Eso del lado light, porque ese partido también era hijo de Sila en que fue fundado por un empresario hijo de puta en busca de hacer un partido político con tal de echarse al bolsillo el dinero del fondo electoral, -creado por Sila- dinero garantizado y pagado por el pueblo para que los partidos políticos pudieran darse a conocer sin depender meramente de las inversiones comprometidas y millonarias de los sectores privados a lo “empresarios con Rosselló”. Sip, Rogelio, el pillo que vio la oportunidad con aquel proyecto de Sila mientras hablaba disparates como construir puentes a Vieques sin ningún proyecto que explicara que esto es posible. Pero que quede claro, estoy de acuerdo con el intento del fondo electoral, es mejor que el estado garantice cierto dinero para que los políticos puedan anunciar sus propuestas en los medios antes que deberse a los intereses de los millonarios que hacen favores. Claro, Rogelio era un monstruito que no se preveía y es que se nos olvida que siempre hay un cabrón listo para cagarse encima de las mejores intenciones, especialmente cuando son políticas.
Y ahora tenemos al MUS. ¡!!AL MUS!!! Al….mismo partido que suena a algo que te pones en el pelo. No voy a negar que me entusiasmé un poco cuando escuché de este movimiento la primera vez. El hijito bastardo del discurso melón de Aníbal (soberanía, que no es lo mismo que independencia… ¿recuerdan? Whatever that is….) que no le valió un carajo, se intenta poner en dos patas tras cuatro años. Pero hace dos semanas nada más y nada menos decidieron afirmar su afiliación a aquel discurso mongoloide al elegir a Vásquez Quintana de candidato a gobernador. ¿Qué qué tiene de malo? En primer lugar, se suponía que este era un nuevo esfuerzo y, después de meses de jugar a que no tenemos candidato porque somos tan avant-guarde, decide elegir a un anciano como candidato a gobernador. No estoy discriminando por edad ni por chocheras pero, ¿“Nuevo movimiento” con “viejo candidato”? Suena a queso dañado. Por otro lado, Quintana es más que reciclado. En primer lugar, fue parte de la primera administración de Pedro Rosselló, para salirse encojonao’ en el segundo mandato. En segundo lugar, ya había intentado eso de un partido nuevo cuando formó al PAC en el 2000, o Partido de Acción Civil, que no llegó ni a ser subscrito pero que le valió varias columnas de opinión en “El nuevo día” con el subtítulo de “candidato a gobernador”. Y ahora se presenta nuevamente como quien no quiere la cosa, cantándose de “soberanista”. ¡Chaz! ¡Acto de magia! ¡Un aplauso para el acto camaleónico! Pero no solo eso, para colmo el partido decidió no participar en el plebiscito, y aun cuando entiendo que el lenguaje utilizado para representar a la “libre asociación” no representa esa opción, me temo que la jugada responde más a imitar las movidas seudo-populetes de evitar decir las cosas como son. ¿O acaso no son el producto de aquel discurso de la mongo de Aníbal y su soberanía? O sea, el producto de no llamar las cosas como son (república asociada) por miedo al miedo de la palabra REPÚBLICA. Y luego la fila de miembros en ese partido parece ser la reunión de los descontentos de siempre, pero tan metidos en el sistema como los partidos de siempre, como Quintana y Gallisá, desde David Noriega a Silverio Pérez y hasta la madre que los parió.
Tremenda desilusión pero representativa del estanque ideológico que hay en la isla, cuando ni los partidos nuevos son capaces de esbozar nuevas soluciones mientras muestra también los cojones de intentar romper el ciclo. Y ese es el problema que existe en Puerto Rico, que nadie en realidad quiere salir de ese ciclo, y mientras la gente lo siga tomando como si fuera un deporte o con el encogimiento de hombros de la indiferencia (no me importa la política, me voy a la playa), la isla va a seguir quedándose atrás ante un mundo que sigue cambiando y no espera por nadie, mucho menos por una isla que muchas veces parece estar llena de fanáticos y parásitos que permiten que hayamos llegado a esta basura que pretende pasar por liderazgo político (nada con mirar las fotos en los rotativos de este fin de semana). Que conste, no todos en la isla son así, pero estas pobres voces disidentes parecen quedar ahogadas ante la basura descrita y los medios masivos que siguen reproduciendo el discurso de que “esta es la que hay” (nada como ver la entrevista disponible en Internet al profesor y ahora candidato a representante por acumulación de Ángel Rosa afirmando en su posición de “experto” que solo hay dos opciones “reales” de triunfo….)…pero seguiremos apostando.
PD. No mencioné al Partido del Pueblo Trabajador porque ese peca de la misma mierda del MUS pero con el nombre más enajenado de la realidad cultural y social en la isla que haya existido nunca….
PDD. Para ver la entrevista vaya a: http://www.youtube.com/watch?v=bYeF7_BrIJ8&feature=player_embedded#!
Me voy a saltar la guapería y el guille del querer ser más listo que el otro porque esa ideología es social y porque ya he hablado de ese consumismo desmedido, del hacer filas por tiendas en cadena pero coquí-coquí a la hora de manifestarse, del guille de reguetonero y de que soy la ostia sin llegar a peo. Mas que quede claro que el resto de los problemas se desprenden de esta jaibería y distrofia cerebral, uno de los resultados de vivir queriendo imitar al norte y de la colonización sicológica de los menos de cuatro millones de habitantes que aun viven en la isla, entre otras cosas.
Y es que de esa imitación nos embarraron con la partidocracia, que es la dictadura de los partidos disfrazados de democracia, siempre y cuando votes por el partido X, el partido Y....y para seguir el modelo gringo, que sean DOS las opciones, hasta limitarse al votar por “el menos malo”, y seguir alargando el hilo hasta que…pues, aquí hemos llegado. En una isla en que la política es deporte nacional finalmente llegó la apatía y el no saber por quien carajos votar (Y que quede claro, la situación y el mal gobierno del pasado cuatrienio ameritaba que el pueblo se volcara pidiendo la renuncia de la cúpula en el poder…y no el mero chupársela hasta las elecciones…pero los guillao’s son así de mamao’s).
Opción 1: Reelegir al partido en el poder por los últimos 8 años, causante del cierre del gobierno, del colapso económico, de la imposición de impuestos adicionales, del descontrol del crimen, de la violencia en contra de estudiantes y manifestantes, del aumento paulatino en la matrícula de la universidad del estado, de la repartición de los pocos terrenos que quedan para magnates millonarios con planes de autopistas y hoteles de lujo para extranjeros, y claro, el despido de miles de empleados con la excusa de una “crisis” que no les impide seguir despilfarrando el dinero del pueblo en dietas, viajes, y hacerle estatuitas a los presidentes gringos entre otras cosas, porque no hay nadie más colonizado y más dispuesto a enseñar las nalgas al gringo que el estadista.
Opción 2: Votar por el Partido Popular para seguir con la partidocracia bipartidista, con el cambia-cambia, con los votos castigo y etc. Esa es la mayor apuesta de ese partido, a que la gente va a pensar que “no hay escapatoria” y que van a dar un voto castigo, pasando por alto que a muchos le gusta la violencia política del partido en el poder y que creen en la propaganda del progreso que han vendido (¡si arreglaron la economía!), lo que es más fácil de comprar cuando los populares se aferran al colonialismo como forma de voto castigo. ¿Algo más paseé??
Opción 3: No hay. ¿El PIP? Ese partido de una elite independentista que se cree prócer y única en llevar ese proceso, irónicamente, mediante votos impuestos de manera colonial (como si la independencia se pidiera por votos coloniales) y descartando cualquier otro movimiento o intento de lograr la independencia para la isla. Ese partido redefine aquella frase de uno de los exgobernadores más infames de la historia reciente con aquello de “¿Derrota? ¡¿Qué derrota?!” Si hasta el presidente de este partido entiende que cambiarle el nombre a la presidencia sin dejar la silla es una “renovación” mientras el resto de los miembros se turnan los puestos cada cuatro años a piedra, papel y tijera.
Ante ese panorama hay otras dos opciones, perder toda esperanza de un cambio (dado que la isla no tiene tradición ni apoyo por otros métodos como una revolución) o ver con ojos de enamorado cualquier intento de otro partido que logre sacarnos del estanque político, social e ideológico que asfixia a la isla.
Pero ante el “¡Oh! Y ahora, ¿quién podrá defenderme?” No tenemos a ningún Chapulín. En el 2008 tuvimos al PPR, o Puertorriqueños por Puerto Rico. Tremendo chiste. Mejor dicho, el excremento del proyecto de Sila. ¿Recuerdan a Sila con su consenso? Pues Rogelio era su hijo bastardo. Todo su discurso era esa mierda del consenso y del “todos los puertorriqueños” sin tener un proyecto político. Eso del lado light, porque ese partido también era hijo de Sila en que fue fundado por un empresario hijo de puta en busca de hacer un partido político con tal de echarse al bolsillo el dinero del fondo electoral, -creado por Sila- dinero garantizado y pagado por el pueblo para que los partidos políticos pudieran darse a conocer sin depender meramente de las inversiones comprometidas y millonarias de los sectores privados a lo “empresarios con Rosselló”. Sip, Rogelio, el pillo que vio la oportunidad con aquel proyecto de Sila mientras hablaba disparates como construir puentes a Vieques sin ningún proyecto que explicara que esto es posible. Pero que quede claro, estoy de acuerdo con el intento del fondo electoral, es mejor que el estado garantice cierto dinero para que los políticos puedan anunciar sus propuestas en los medios antes que deberse a los intereses de los millonarios que hacen favores. Claro, Rogelio era un monstruito que no se preveía y es que se nos olvida que siempre hay un cabrón listo para cagarse encima de las mejores intenciones, especialmente cuando son políticas.
Y ahora tenemos al MUS. ¡!!AL MUS!!! Al….mismo partido que suena a algo que te pones en el pelo. No voy a negar que me entusiasmé un poco cuando escuché de este movimiento la primera vez. El hijito bastardo del discurso melón de Aníbal (soberanía, que no es lo mismo que independencia… ¿recuerdan? Whatever that is….) que no le valió un carajo, se intenta poner en dos patas tras cuatro años. Pero hace dos semanas nada más y nada menos decidieron afirmar su afiliación a aquel discurso mongoloide al elegir a Vásquez Quintana de candidato a gobernador. ¿Qué qué tiene de malo? En primer lugar, se suponía que este era un nuevo esfuerzo y, después de meses de jugar a que no tenemos candidato porque somos tan avant-guarde, decide elegir a un anciano como candidato a gobernador. No estoy discriminando por edad ni por chocheras pero, ¿“Nuevo movimiento” con “viejo candidato”? Suena a queso dañado. Por otro lado, Quintana es más que reciclado. En primer lugar, fue parte de la primera administración de Pedro Rosselló, para salirse encojonao’ en el segundo mandato. En segundo lugar, ya había intentado eso de un partido nuevo cuando formó al PAC en el 2000, o Partido de Acción Civil, que no llegó ni a ser subscrito pero que le valió varias columnas de opinión en “El nuevo día” con el subtítulo de “candidato a gobernador”. Y ahora se presenta nuevamente como quien no quiere la cosa, cantándose de “soberanista”. ¡Chaz! ¡Acto de magia! ¡Un aplauso para el acto camaleónico! Pero no solo eso, para colmo el partido decidió no participar en el plebiscito, y aun cuando entiendo que el lenguaje utilizado para representar a la “libre asociación” no representa esa opción, me temo que la jugada responde más a imitar las movidas seudo-populetes de evitar decir las cosas como son. ¿O acaso no son el producto de aquel discurso de la mongo de Aníbal y su soberanía? O sea, el producto de no llamar las cosas como son (república asociada) por miedo al miedo de la palabra REPÚBLICA. Y luego la fila de miembros en ese partido parece ser la reunión de los descontentos de siempre, pero tan metidos en el sistema como los partidos de siempre, como Quintana y Gallisá, desde David Noriega a Silverio Pérez y hasta la madre que los parió.
Tremenda desilusión pero representativa del estanque ideológico que hay en la isla, cuando ni los partidos nuevos son capaces de esbozar nuevas soluciones mientras muestra también los cojones de intentar romper el ciclo. Y ese es el problema que existe en Puerto Rico, que nadie en realidad quiere salir de ese ciclo, y mientras la gente lo siga tomando como si fuera un deporte o con el encogimiento de hombros de la indiferencia (no me importa la política, me voy a la playa), la isla va a seguir quedándose atrás ante un mundo que sigue cambiando y no espera por nadie, mucho menos por una isla que muchas veces parece estar llena de fanáticos y parásitos que permiten que hayamos llegado a esta basura que pretende pasar por liderazgo político (nada con mirar las fotos en los rotativos de este fin de semana). Que conste, no todos en la isla son así, pero estas pobres voces disidentes parecen quedar ahogadas ante la basura descrita y los medios masivos que siguen reproduciendo el discurso de que “esta es la que hay” (nada como ver la entrevista disponible en Internet al profesor y ahora candidato a representante por acumulación de Ángel Rosa afirmando en su posición de “experto” que solo hay dos opciones “reales” de triunfo….)…pero seguiremos apostando.
PD. No mencioné al Partido del Pueblo Trabajador porque ese peca de la misma mierda del MUS pero con el nombre más enajenado de la realidad cultural y social en la isla que haya existido nunca….
PDD. Para ver la entrevista vaya a: http://www.youtube.com/watch?v=bYeF7_BrIJ8&feature=player_embedded#!
Saturday, March 17, 2012
El 'american way of life'
“El ‘american way of life’, fundado en el privilegio del despilfarro, sólo puede ser practicado por las minorías dominantes en los países dominados. Su implantación masiva implicaría el suicidio colectivo de la humanidad.”
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 101)
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 101)
Monday, March 05, 2012
New Orleans vs. Las Vegas
Las Vegas sucks! Ok, ok…I began with the conclusion but because there is not much to say about it anyways. So, and sorry Vegas fans and citizens....I will repeat it, Las Vegas sucks!
Why? A lot of reasons. First one to comes into my mind is that it’s not a city. Like Miami (or most of Florida), is a make-believe. A bunch of hotels in the middle of the dessert, a bunch of games and gambling, a lot of cheap stuff and of bad taste (even strippers come cheap and in paper adds), a bunch on shiny things and voila, there’s your campy city. I was there. I know.
But don’t get wrong. I like campy. I love my Almodóvar and my Tarantino and mi Kar Wai Wong as any other campy lover. I love my old James Bond movies, and the over-dramatic voice of Elvis in music (Sandro too, the Argentenean equivalent). That’s the reason why I loved New Orleans. And man how I loved that city!
New Orleans: a mélange. Black. White. The city in the South. The city that was the beginning of the Caribbean, with everything that meant...constant movement, travelers, European merchants, Africans (they were not happy about it and who’s to blame them), languages…..so, New Orleans, a haven of Caribbean with their wood posts, spicy and fishy in their food (I ate ‘gator there for the first-time-ever….not bad, not bad at all), white as Louisiana, Black with its jazz, French, hot, moist.
I went to both cities. The time I went to New Orleans I was fascinated. I saw houses with bad-taste fake cats staring at the window, pink blinds, shiny green balls hanging over the wall. It was so wrong, such a slap in your face, that I loved it! Add that to the food, the river, the music, the people, the weather and the vibe, and you can really enjoy yourself in this city.
So New Orleans is a campy city, but it’s campy in its core. Las Vegas is campy just to sell, there is nothing there you can live without and that is just not there to make a buck. It was founded by a gangster for fucks sake! And in fact, I remember how I wanted to throw up when I saw the imitations of Eiffel, of Egypt, and of my beloved Venice, in these fucking touristy packs for people who think that the rest of the world is a Disney version of it, an Epcot Center.
But I get it, America is all about the show. That’s why people were saying “fuck New Orleans” after Katrina, while Las Vegas was LAS VEGAS, to the point that I have heard people saying it is a great city. I don’t agree, but I do think it should be the capital of the USA. No history, no food, no culture, no taste, no nothing…but a bunch of artificial wows, many lights, much bling-bling, a lot of fake. Isn’t that what “America” is all about? Making a lot of crap to sell out of nothing? Hell, I say, make Las Vegas the fucking capital! It makes way more sense than DC!
Don’t worry, there’s space for all kind of people over the world. So I guess there is enough space for the Las Vegas lovers, and the New Orleans lovers. In fact, it defines your way of perceiving life and your personality. Either you are a big-bang Vegas dude, an all-for-all New Orleans, or you could hate camp all together and hate both cities. They are three sides of the same coin anyways (yes, I said three).
….I will leave the capital for the campy ones in pursuit of games and fun. Meanwhile, I will be at New Orleans any day, were campy is an essence and not a mere thing to buy and bet (you still do though). So, to recapitulate, New Orleans rules, Las Vegas Sucks!
Why? A lot of reasons. First one to comes into my mind is that it’s not a city. Like Miami (or most of Florida), is a make-believe. A bunch of hotels in the middle of the dessert, a bunch of games and gambling, a lot of cheap stuff and of bad taste (even strippers come cheap and in paper adds), a bunch on shiny things and voila, there’s your campy city. I was there. I know.
But don’t get wrong. I like campy. I love my Almodóvar and my Tarantino and mi Kar Wai Wong as any other campy lover. I love my old James Bond movies, and the over-dramatic voice of Elvis in music (Sandro too, the Argentenean equivalent). That’s the reason why I loved New Orleans. And man how I loved that city!
New Orleans: a mélange. Black. White. The city in the South. The city that was the beginning of the Caribbean, with everything that meant...constant movement, travelers, European merchants, Africans (they were not happy about it and who’s to blame them), languages…..so, New Orleans, a haven of Caribbean with their wood posts, spicy and fishy in their food (I ate ‘gator there for the first-time-ever….not bad, not bad at all), white as Louisiana, Black with its jazz, French, hot, moist.
I went to both cities. The time I went to New Orleans I was fascinated. I saw houses with bad-taste fake cats staring at the window, pink blinds, shiny green balls hanging over the wall. It was so wrong, such a slap in your face, that I loved it! Add that to the food, the river, the music, the people, the weather and the vibe, and you can really enjoy yourself in this city.
So New Orleans is a campy city, but it’s campy in its core. Las Vegas is campy just to sell, there is nothing there you can live without and that is just not there to make a buck. It was founded by a gangster for fucks sake! And in fact, I remember how I wanted to throw up when I saw the imitations of Eiffel, of Egypt, and of my beloved Venice, in these fucking touristy packs for people who think that the rest of the world is a Disney version of it, an Epcot Center.
But I get it, America is all about the show. That’s why people were saying “fuck New Orleans” after Katrina, while Las Vegas was LAS VEGAS, to the point that I have heard people saying it is a great city. I don’t agree, but I do think it should be the capital of the USA. No history, no food, no culture, no taste, no nothing…but a bunch of artificial wows, many lights, much bling-bling, a lot of fake. Isn’t that what “America” is all about? Making a lot of crap to sell out of nothing? Hell, I say, make Las Vegas the fucking capital! It makes way more sense than DC!
Don’t worry, there’s space for all kind of people over the world. So I guess there is enough space for the Las Vegas lovers, and the New Orleans lovers. In fact, it defines your way of perceiving life and your personality. Either you are a big-bang Vegas dude, an all-for-all New Orleans, or you could hate camp all together and hate both cities. They are three sides of the same coin anyways (yes, I said three).
….I will leave the capital for the campy ones in pursuit of games and fun. Meanwhile, I will be at New Orleans any day, were campy is an essence and not a mere thing to buy and bet (you still do though). So, to recapitulate, New Orleans rules, Las Vegas Sucks!
Wednesday, February 29, 2012
El capitalismo se cree eterno
“Como Dios, el capitalismo tiene la mejor opinión sobre sí mismo, y no duda de su propia eternidad.”
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 94)
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 94)
Monday, February 20, 2012
El zombie del Partido Popular (o cómo vivir después de la muerte de un partido político)
Unos meses antes de morir, Willie Miranda Marín dio el discurso de su vida y el de mayor trascendencia para el partido político en el cual militaba- el Partido Popular- desde al menos la década de los 80. En aquel entonces, el ex-alcalde de Caguas, que había aspirado a correr a la gobernación aun después de haber sido diagnosticado con un cáncer del páncreas fatal, dijo en arroz y habichuelas que, o el partido cambiaba y volvía a ser un instrumento de cambio político y social, o moría. Al otro día, el que figuraba de calvito presidente del partido (un mal hereditario en los líderes de ese partido) en aquel entonces, Héctor Ferrer, contrarió la relevancia de las palabras de Miranda Marín con una oración que, sin decir mucho, pretendía servir de agua fría: “el Partido Popular se hizo para ganar elecciones.” Pa’l carajo el cambio político, pa’l carajo el intentar regresar a un proyecto social (que a favor o contra que uno esté el Partido sí tuvo en sus momentos fundacionales), y con más acento que en cualquier tilde, pa’l carajo eso de la soberanía, parte importante de aquel discurso y que Marín llevó apoyando abiertamente y por convicción desde finales de la década del noventa. La plancha estaba preparada y los calvitos estaban listos para usarla a los insolentes que dijeran la verdad; el Partido Popular se había convertido en un nido de estadistas y una reliquia política para la isla. Claro, Willie murió, y el hipócrita de Ferrer, junto a muchos de los que ahora aspiran a grandes puestos en ese partido, se secaron las lágrimas de cocolía frente a las cámaras mientras hablaban de la “importancia de Willie para Puerto Rico.” El discurso de Willie fue para aniversario 112 del natalicio del fundador del partido, Luis Muñoz Marín, un 15 de febrero del 2010. El 4 de junio de ese mismo año, Willie había sido otra víctima del cáncer.
2012. El calvito de Ferrer no solo cedió la presidencia del partido, sino que tras bastidores hizo arreglos políticos para dejar atrás sus intenciones originales de correr a la comisaría residente y retar a un Santini en San Juan que por más periquero que sea (por compararlo con cualquier animal….aunque el perico es muy bonito pa’ sendo orangután), se sabe que se necesita a más que un calvito para ganarle. (A ver calvito, ¿un puestito en el Supremo? ¿O te ofrecieron la Secretaría de Estado?) En su antiguo lugar de presidente de partido está el nene-lindo (ya que se cansaron de perder con sus patitos feos y quisieron jugarse la Rosselló….puñeta, digan lo que digan de Rosselló, cambió la forma de hacer política en la isla al punto que 20 años más tarde todavía es el cabrón modelo a seguir) de Alejandro García Padilla, una versión popular no tan distinta de Fortuño, pero con espejuelos y menos protección (hace 4 años yo pensaría que alguien con menos proyección que Fortuño sería imposible), o sea, comunicación oral CERO. Sus “ideas” para cambiar al gobierno son básicamente la misma mierda pero sin fuerza de macana, su cara linda, y su sonrisa falsa. Poco ha dicho de cambiar las políticas más antipáticas de este gobierno…de hecho, poco ha dicho de nada.
Pues la semana pasada el candidato a la gobernación por el Partido Popular le dio senda estacada al cadáver de Willie y se aseguró de tener una fosa al ladito para el partido cuando decidió, como estrategia política, defender la opción del “sí” al mantener el ELA colonial, sin más tapujos. Había que ver la foto en la cual solo dejaron hablar a Alejandro para que mostrara sus cojones de candidato, pero en la que se rodeaba de una fila de zombies del partido de los cuales muchos ni sabíamos que aun estaban vivos. Miguel Hernández Agosto, Victoria Muñoz Mendoza, Héctor Luis Acevedo….y los que sabemos zombies pero que salen caminando a plena luz del día a cada rato, Cuchín y Aníbal. ¡Creí que estaban promocionando la nueva temporada de “Walking Dead” para AMC! ¡Creí que en la nueva temporada los zombies atacaban a la isla del caribe!…pero no, era en serio la mierda, y los zombies se confabularon para matar al partido. Hasta Sila salió a favor desde las noticias secundarias de los rotativos, porque al parecer, la mujer con más cojones que King Kong en la pasada década los perdió en alguna trifulca con el calvito de Aníbal. Todos juntos, unieron sus manos temblorosas para apostar por el SI.Volvemos, a la pregunta de que si quieres ser una colonia, el partido popular dice que sí, que aclamemos con orgullo que somos una colonia. Estuve horas mirando la foto a ver si veía la sombra de Willie tipo Jedi dándose contra la pared…o auto decapitándose con su espada….
En un principio pensé que “por fin tenían los cojones de aceptar lo que son, y defenderlo”. Porque siempre están huyendo a afrontar este tema y salen con eso del “ELA mejorado”, “lo mejor de dos mundos”, “ninguna de las anteriores”, y hasta el “ELA soberano”, cualquier excusa es buena para salir a juyir de la definición…..joder, el Gangster ya no sale en TV, ¿todavía se usa esa palabra en la isla?
Pero luego me detuve a leer las razones o sin-razones del voto que convocaron los zombies. Se trata de nada más y nada menos de “un voto de rechazo a Fortuñoooo”. O sea, ¿!qué carajos es eso?! No estoy solo cuando digo que para eso están las otras tres papeletas, ¡coño! ¡Cualquier analista político fatulo está de acuerdo con ese gran WFT! Esa cuarta papeleta pregunta sobre el status… ¡el status! Y en ese sentido Fortuño les salió al paso muy bien al decir “ahí vienen de nuevo a engañar”.
Y es que esa es la estrategia, tratar de engañar. No solo Alejandro y su ganga de zombies, sino el PNP, experto en el tema, y aquí tengo que dar rewind a todo este invento de la cuarta papeleta. El proyecto de decidir por si nos quedamos como colonia o no, y si no, cual de las definiciones definidas por el PNP y el informe de Casa blanca (sin más ni más….eso suena a imposición y no a elección) fue empujao’ por el hijo de pu… ¡ehem! por el gobernador. Era parte de su campaña en el 2008 pero como los gringos no le hicieron caso (what else is new?), decidió empujársela por el culo a los puertorriqueños, porque en eso de empujárselo a los puertorros el PNP también tiene post-doctorado. Y Fortuño, nada más y nada menos, decidió que debía ser el día de las elecciones, dis que para “ahorrar dinero al pueblo”. Salió Rosselló a decir que eso era una metía de pata y Rivera Schatz se hizo eco, ya que la gente podía votar en contra de la estadidad como voto de castigo. Pero Fortuño, mostrando más cojones que nunca, decidió jugárselas frías y jugárselas el todo por el todo, y en eso lo admiro. La estrategia del gobernador es distraer a la gente del fracaso de su gobierno para hablar de status. Esto es tan básico en publicidad y relaciones públicas que ha sido tema en la serie americana de Madmen; “si no te gusta lo que están hablando de ti, cambia el tema”. ¡Bravo! Se las jugó bravas y en contra del líder del partido, digo, el presidente del Senado. De hecho, ese hizo buche.
Y por eso el Partido Popular decide jugar con la misma carta. Porque no nos engañemos, siempre juegan la misma carta, tantos azules como rojos. Así que si el PNP iba a engañar y se las iba a jugar frías, los populares también, que las tienen colorás. Y de la noche a la mañana el Partipo Popular se tiró lo mejor de dos mundos, la versión 2.0 de “ninguna de las anteriores”, votar “sí”. Votar sí porque se trata de un voto castigo al gobernador y a su intento de engaño, aunque esa papeleta sea sobre el status. Votar sí porque si ganara esta opción junto a la estadidad pueden ir al congreso a decir que el voto no tiene sentido claro (de nuevo, una séquela del “ninguna de las anteriores”). Votar sí porque si convertimos al status en un asunto de la administración, le devolvemos la paleta. O sea, si el gobernador trata de desviar el tema sobre su fracaso administrativo con lo del status, el Partido Popular trata de desviar el tema del status devolviéndole el favor y diciendo que TODO se trata de esta administración, que no vamos a desviar el tema. “Si no te gusta lo que hablan…cambia el tema…”…esta es la mesa de ping-pong…. ¿la bola? La gente que vive en la isla. Azules, verdes y rojos….GO!
El resultado de esta maroma del Partido va a ser la culminación de las palabras proféticas de Miranda Marín, su inutilidad como instrumento político de cambio social y su próxima muerte, ya que, al afirmar el inmovilismo político, pierden todo sentido ideológico, motor que mueve a los partidos en la isla. Y es que finalmente esta les va a salir mal, tan mal que preveo que la estrategia del gobernador va a ser efectiva y va a lograr su reelección, aunque por un estrecho margen. Y es que ante la incapacidad de Alejandro García de proyectarse y de mover pasiones, cosa que sí lograba el patito feo de Aníbal, el único motor que encienda pasiones va a ser el asunto del status. En ese sentido los populares deben ir preparándose para perder las elecciones, en primer lugar porque el voto melón, independentista y soberanista los va a dejar a pie ante el dispara en el pie que se acaba de hacer Alejandro, en segundo lugar porque el mismo partido se ha reafirmado en una inutilidad que no va a mover gran parte del voto independiente que aun está indeciso, y a la hora de la verdad, el PNP tiene mucho más seguidores al partido que el PPD. De hecho, el PPD no ha ganado unas elecciones desde el 2000 y fue tomando votos prestados del PNP y el PIP. Por otro lado, la derrota al sí es inminente, es cuestión de suma y resta. Los populares fieles que acudan al llamado del “sí” se van a tener que enfrentar al voto estadista sumado al voto pipiolo y al voto soberanista, defendido por el ala izquierdista del PPD, el MUS y el ALAS. No veo al voto independiente sumándose al sí para derrotar a un gobernador a cambio de un cheque en blanco….y de hecho, no veo a muchos en ese grupo saliendo a votar por “el menos malo”.
Ante este panorama solo queda dar un pésame y decir…adiós Partido Popular. Que descanse en paz.
PD. El partido sobrevivirá porque igual sigue mostrándose como bastión inútiles que se niegan a morir, y porque la isla lleva estancada ideológicamente al menos unas tres décadas y el partidismo de rojos, verdes y azules es entendida como la única política posible (el sistema y el media se asegura de preservarlo así). Sin embargo, fuera de colores y de ocupar en espacio en una oposición cada vez más débil, no serán nada más que no sea una séquela al PIP.
2012. El calvito de Ferrer no solo cedió la presidencia del partido, sino que tras bastidores hizo arreglos políticos para dejar atrás sus intenciones originales de correr a la comisaría residente y retar a un Santini en San Juan que por más periquero que sea (por compararlo con cualquier animal….aunque el perico es muy bonito pa’ sendo orangután), se sabe que se necesita a más que un calvito para ganarle. (A ver calvito, ¿un puestito en el Supremo? ¿O te ofrecieron la Secretaría de Estado?) En su antiguo lugar de presidente de partido está el nene-lindo (ya que se cansaron de perder con sus patitos feos y quisieron jugarse la Rosselló….puñeta, digan lo que digan de Rosselló, cambió la forma de hacer política en la isla al punto que 20 años más tarde todavía es el cabrón modelo a seguir) de Alejandro García Padilla, una versión popular no tan distinta de Fortuño, pero con espejuelos y menos protección (hace 4 años yo pensaría que alguien con menos proyección que Fortuño sería imposible), o sea, comunicación oral CERO. Sus “ideas” para cambiar al gobierno son básicamente la misma mierda pero sin fuerza de macana, su cara linda, y su sonrisa falsa. Poco ha dicho de cambiar las políticas más antipáticas de este gobierno…de hecho, poco ha dicho de nada.
Pues la semana pasada el candidato a la gobernación por el Partido Popular le dio senda estacada al cadáver de Willie y se aseguró de tener una fosa al ladito para el partido cuando decidió, como estrategia política, defender la opción del “sí” al mantener el ELA colonial, sin más tapujos. Había que ver la foto en la cual solo dejaron hablar a Alejandro para que mostrara sus cojones de candidato, pero en la que se rodeaba de una fila de zombies del partido de los cuales muchos ni sabíamos que aun estaban vivos. Miguel Hernández Agosto, Victoria Muñoz Mendoza, Héctor Luis Acevedo….y los que sabemos zombies pero que salen caminando a plena luz del día a cada rato, Cuchín y Aníbal. ¡Creí que estaban promocionando la nueva temporada de “Walking Dead” para AMC! ¡Creí que en la nueva temporada los zombies atacaban a la isla del caribe!…pero no, era en serio la mierda, y los zombies se confabularon para matar al partido. Hasta Sila salió a favor desde las noticias secundarias de los rotativos, porque al parecer, la mujer con más cojones que King Kong en la pasada década los perdió en alguna trifulca con el calvito de Aníbal. Todos juntos, unieron sus manos temblorosas para apostar por el SI.Volvemos, a la pregunta de que si quieres ser una colonia, el partido popular dice que sí, que aclamemos con orgullo que somos una colonia. Estuve horas mirando la foto a ver si veía la sombra de Willie tipo Jedi dándose contra la pared…o auto decapitándose con su espada….
En un principio pensé que “por fin tenían los cojones de aceptar lo que son, y defenderlo”. Porque siempre están huyendo a afrontar este tema y salen con eso del “ELA mejorado”, “lo mejor de dos mundos”, “ninguna de las anteriores”, y hasta el “ELA soberano”, cualquier excusa es buena para salir a juyir de la definición…..joder, el Gangster ya no sale en TV, ¿todavía se usa esa palabra en la isla?
Pero luego me detuve a leer las razones o sin-razones del voto que convocaron los zombies. Se trata de nada más y nada menos de “un voto de rechazo a Fortuñoooo”. O sea, ¿!qué carajos es eso?! No estoy solo cuando digo que para eso están las otras tres papeletas, ¡coño! ¡Cualquier analista político fatulo está de acuerdo con ese gran WFT! Esa cuarta papeleta pregunta sobre el status… ¡el status! Y en ese sentido Fortuño les salió al paso muy bien al decir “ahí vienen de nuevo a engañar”.
Y es que esa es la estrategia, tratar de engañar. No solo Alejandro y su ganga de zombies, sino el PNP, experto en el tema, y aquí tengo que dar rewind a todo este invento de la cuarta papeleta. El proyecto de decidir por si nos quedamos como colonia o no, y si no, cual de las definiciones definidas por el PNP y el informe de Casa blanca (sin más ni más….eso suena a imposición y no a elección) fue empujao’ por el hijo de pu… ¡ehem! por el gobernador. Era parte de su campaña en el 2008 pero como los gringos no le hicieron caso (what else is new?), decidió empujársela por el culo a los puertorriqueños, porque en eso de empujárselo a los puertorros el PNP también tiene post-doctorado. Y Fortuño, nada más y nada menos, decidió que debía ser el día de las elecciones, dis que para “ahorrar dinero al pueblo”. Salió Rosselló a decir que eso era una metía de pata y Rivera Schatz se hizo eco, ya que la gente podía votar en contra de la estadidad como voto de castigo. Pero Fortuño, mostrando más cojones que nunca, decidió jugárselas frías y jugárselas el todo por el todo, y en eso lo admiro. La estrategia del gobernador es distraer a la gente del fracaso de su gobierno para hablar de status. Esto es tan básico en publicidad y relaciones públicas que ha sido tema en la serie americana de Madmen; “si no te gusta lo que están hablando de ti, cambia el tema”. ¡Bravo! Se las jugó bravas y en contra del líder del partido, digo, el presidente del Senado. De hecho, ese hizo buche.
Y por eso el Partido Popular decide jugar con la misma carta. Porque no nos engañemos, siempre juegan la misma carta, tantos azules como rojos. Así que si el PNP iba a engañar y se las iba a jugar frías, los populares también, que las tienen colorás. Y de la noche a la mañana el Partipo Popular se tiró lo mejor de dos mundos, la versión 2.0 de “ninguna de las anteriores”, votar “sí”. Votar sí porque se trata de un voto castigo al gobernador y a su intento de engaño, aunque esa papeleta sea sobre el status. Votar sí porque si ganara esta opción junto a la estadidad pueden ir al congreso a decir que el voto no tiene sentido claro (de nuevo, una séquela del “ninguna de las anteriores”). Votar sí porque si convertimos al status en un asunto de la administración, le devolvemos la paleta. O sea, si el gobernador trata de desviar el tema sobre su fracaso administrativo con lo del status, el Partido Popular trata de desviar el tema del status devolviéndole el favor y diciendo que TODO se trata de esta administración, que no vamos a desviar el tema. “Si no te gusta lo que hablan…cambia el tema…”…esta es la mesa de ping-pong…. ¿la bola? La gente que vive en la isla. Azules, verdes y rojos….GO!
El resultado de esta maroma del Partido va a ser la culminación de las palabras proféticas de Miranda Marín, su inutilidad como instrumento político de cambio social y su próxima muerte, ya que, al afirmar el inmovilismo político, pierden todo sentido ideológico, motor que mueve a los partidos en la isla. Y es que finalmente esta les va a salir mal, tan mal que preveo que la estrategia del gobernador va a ser efectiva y va a lograr su reelección, aunque por un estrecho margen. Y es que ante la incapacidad de Alejandro García de proyectarse y de mover pasiones, cosa que sí lograba el patito feo de Aníbal, el único motor que encienda pasiones va a ser el asunto del status. En ese sentido los populares deben ir preparándose para perder las elecciones, en primer lugar porque el voto melón, independentista y soberanista los va a dejar a pie ante el dispara en el pie que se acaba de hacer Alejandro, en segundo lugar porque el mismo partido se ha reafirmado en una inutilidad que no va a mover gran parte del voto independiente que aun está indeciso, y a la hora de la verdad, el PNP tiene mucho más seguidores al partido que el PPD. De hecho, el PPD no ha ganado unas elecciones desde el 2000 y fue tomando votos prestados del PNP y el PIP. Por otro lado, la derrota al sí es inminente, es cuestión de suma y resta. Los populares fieles que acudan al llamado del “sí” se van a tener que enfrentar al voto estadista sumado al voto pipiolo y al voto soberanista, defendido por el ala izquierdista del PPD, el MUS y el ALAS. No veo al voto independiente sumándose al sí para derrotar a un gobernador a cambio de un cheque en blanco….y de hecho, no veo a muchos en ese grupo saliendo a votar por “el menos malo”.
Ante este panorama solo queda dar un pésame y decir…adiós Partido Popular. Que descanse en paz.
PD. El partido sobrevivirá porque igual sigue mostrándose como bastión inútiles que se niegan a morir, y porque la isla lleva estancada ideológicamente al menos unas tres décadas y el partidismo de rojos, verdes y azules es entendida como la única política posible (el sistema y el media se asegura de preservarlo así). Sin embargo, fuera de colores y de ocupar en espacio en una oposición cada vez más débil, no serán nada más que no sea una séquela al PIP.
Monday, February 13, 2012
Las múltiples identidades II:
…Y qué dice eso de mi? De mí, que soy producto del Dr. Frankestein también, asomado por mil rostros difusos que se hacen pasar por rostros, que se hacen pasar por identidades. Dice muchas cosas. Si cada uno es marcado por el lugar en dónde vive, sus circunstancias y sus experiencias, como creo que es el caso, cada boricua debe cargar con las múltiples identidades a flor de piel. En mi caso, esa multiplicidad se multiplica al cuadrado hasta volverse casi esquizofrénica.
En primer lugar, viniendo de familia estadista, alguna última patada de una moda piti-yanquista le dio a mis padres por nombrar a sus hijos con nombres anglosajones en una isla de habla hispana (en continua mutación). Así, me pusieron David pero pronunciado al inglés, “Deivid”. Pues “Deivid” se las vio negras diciéndole a la gente que su nombre no era David, como se pronuncia en español, sino, bueno, ya saben. Así que llegada su pre-adolescencia dijo “al carajo” y comenzó a acuñar el nombre que le tocaba en castellano. Y resultó que sus amigos y las personas de por ahí le llamaban David en español, y en su casa y su familia le llamaba David, en inglés. Ya a finales de la adolescencia mis padres encararon mi primera dualidad evidente cuando algunos amigos de la escuela superior llamaban por teléfono a preguntar por David, en español, a lo que respondían con sarcasmo y parodiando el nombre en castellano, de igual forma que parodiaban el nombre en inglés los otros. Recuerdo que una noche mi madre me encaró con la pregunta de por qué permitía semejante desvarío, o desvarío semejante, a lo que contesté que si ella tanto quería que me llamaran David, como se dice en “inglich”, en una isla de habla hispana, en vez de David me hubieran bautizado DEIVID. Silencio.
Y así resultó que mis amigos me llaman David, y mi familia sigue con “Deivid”….cosa que no tuvo grandes contratiempos hasta que me mudé a los Estados Unidos. Dado que en este país sí se habla inglés, pues decidí dejar atrás el exotismo de hacerme llamar David en español y hasta me atreví a poner en mi celular que dejen un mensaje a David, en anglosajón. Todavía es la hora que amigos me reclaman paródicamente y con el mismo sarcasmo de mis padres hace unos años, pero esta vez con esa malicia que pretende sugerir que he vendido mi identidad por querer pasar por gringo, cosa que con mi color de piel jamás y nunca va a pasar y que no me interesa. Lo mejor de dos mundos…. Sí Pepé. Este vaivén de los dos idiomas es una jodienda, y más cuando esa es una de las herramientas principales para construir el concepto de nacionalidad.
No acaba ahí, es más, ¡ya quisiera yo! En plena guerra fría a mis padres se les ocurrió eso de llamarme Iván como segundo nombre, por eso de heredar el nombre del Padre. Y nos jodimos, o me jodí, con otro nombre bíblico (Juan) ¡pero en cabrón ruso! O sea, un nombre anglosajón y asociado con los yanquis en la isla junto a un nombre ruso! Esa se la debo a mi abuela que le dio por llamar a mi padre de esa forma, si más recuerdo por un hermano que tuvo y murió de niño. Pero claro, para aquel tiempo no había guerra fría y esas connotaciones políticas no pasaron por la cabeza de mi abuela cuando explotó la guerra de tal nombre en una colonia estadounidense. Lo que le importaba era la tradición de seguir pasándonos los mismos nombres por eso de honrar a nuestros antepasados. Cool…!pero sigue habiendo un mundo ahí fuera! Claro, mi padre solo lleva el nombre ruso y no compartía a la Guerra Fría en sus dos nombres…no tenía un nombre gringo-judío por un lado, y otro ruso-judío por el otro.
Entonces…mi apellido: Gregory. O sea, mi apellido que hace más veces de nombre que de apellido, y que viene de una isla que fue italiana cuando surgió el “Gregori” y ahora es francesa (Córcega), pero que se regó mucho por el mundo anglosajón y que de hispano suena a tres carajos, pero cool, ¿quién quiere ser otro Ramos o Rodríguez, no (con mis disculpas)? Pero como para colmo ese apellido es más común como nombre, no se imaginan la cantidad de veces en que me han preguntado mi apellido y al contestar me vuelven a preguntar el apellido. Siempre he pensado que de llegar a tener un hijo, la peor broma que le puedo gastar es llamarlo Gregory. ¡¿Se imaginan?! … ¿Nombre? Gregory. ¿Apellido? Gregory. Dije Apellido. Gregory. ¿Y el nombre?
Y los latinos tenemos este respeto por el apellido materno que es verdaderamente hipócrita porque igual termina por borrarse tarde o temprano, pero al menos se les pasa a los hijos. Nunca he entendido bien cómo son los latinos los que tenemos famas de machos y machistas pero son los anglosajones los que pasan solamente su primer apellido. Eso significa que en el minuto que decidí irme a Estados Unidos, Gregory dejó de ser mi apellido para convertirse en… ¡¿Qué carajos!? ¿¿¿Tercer nombre??? No se imaginan las miles de veces que mi estudiantes me llamaban Profesor Negrón, que es mi segundo apellido, ni las miles de cartas que he recibido con eso de David Negrón….o sea, who the fuck is that?! Y a veces hasta he recibido cartas con eso de David Negro… porque se les acabó el espacio o la tinta para la última n o el acento. Bendita cosa que soy el Prof. Negro. Y no que me de vergüenza, pero suena raro en un país donde esa palabra ofende a muchos. Y ni hablar cuando me han llamado de David Negroni, porque al parecer eso de Negrón suena, no sé, ¿muy Negro?
Sumemos a eso las nacionalidades. En Puerto Rico siempre me hacían y hacen sentir como árabe. En Italia pensaban que era no sé de qué parte de Italia. En Madrid los españoles de otros lados me pedían direcciones…solo para decirles con mi acento caribeño que no tenía puta idea. En Francia me hablaban inglés después de ver mi pasaporte gringo o de escuchar mi terrible pronunciación de la palabra más sencilla del mundo; “eau” (agua). En Argentina decían que podía pasar como argentino morocho. En Chile….se daban cuenta que no era chileno cuando empezaba a preguntar los significados de las miles de palabras peculiares del lugar más arrinconado del mundo. En Estados Unidos me llegaron a preguntar que si yo era de Brasil….nada más y nada menos que por Paulo Lins , escritor de la novela que dio vida a “Cidade de Deus” o sea, ¡un brasileiro! ….pero aun así no puedo entrar sin visa a Brasil por el cabrón pasaporte…. ¿y en Cuba? En Cuba me tuvieron esperando veinte minutos paseándose el pasaporte de soldado a soldado mientras me miraban con recelo….éste cara de gringo no tiene.
Y así por el estilo. Cuando estaba en la escuela superior me llamaban el santurceño porque nací en ese barrio de San Juan. Y si me pongo a nombrar la fila de nombres que me dieron en la escuela no acabo….Goofy porque les parecía bobolón, y bobolón también. También me llegaron a llamar Boofy…una mutación del Goofy mezclado con bufón, y Bufón también. Luego “Cookie-Monster”, insecto, apestao’…en fin, miles y miles de nombres a los que responder. Y algunos me llaman por mi apellido, y algunos por alguno de mis nombres, y yo me llamo de una forma en ciertos momentos, de otros en otras. Y me han dicho que tengo muchas personalidades y muchos personajes, y que debí haber sido actor. Y me han dicho que mis “mood-swings” van del cielo a la tierra, y así por el estilo, en la eterna definición del ser que se basa mucho en el otro.
Yo: David, Deivid, Gregory, y mis múltiples personalidades. Yo: puertorro, gringo, argentino, italiano, gallego, brasileiro, chileno, árabe. Yo: otro boricua más, una mezcla de indefiniciones. Yo: otro ser humano más.
En primer lugar, viniendo de familia estadista, alguna última patada de una moda piti-yanquista le dio a mis padres por nombrar a sus hijos con nombres anglosajones en una isla de habla hispana (en continua mutación). Así, me pusieron David pero pronunciado al inglés, “Deivid”. Pues “Deivid” se las vio negras diciéndole a la gente que su nombre no era David, como se pronuncia en español, sino, bueno, ya saben. Así que llegada su pre-adolescencia dijo “al carajo” y comenzó a acuñar el nombre que le tocaba en castellano. Y resultó que sus amigos y las personas de por ahí le llamaban David en español, y en su casa y su familia le llamaba David, en inglés. Ya a finales de la adolescencia mis padres encararon mi primera dualidad evidente cuando algunos amigos de la escuela superior llamaban por teléfono a preguntar por David, en español, a lo que respondían con sarcasmo y parodiando el nombre en castellano, de igual forma que parodiaban el nombre en inglés los otros. Recuerdo que una noche mi madre me encaró con la pregunta de por qué permitía semejante desvarío, o desvarío semejante, a lo que contesté que si ella tanto quería que me llamaran David, como se dice en “inglich”, en una isla de habla hispana, en vez de David me hubieran bautizado DEIVID. Silencio.
Y así resultó que mis amigos me llaman David, y mi familia sigue con “Deivid”….cosa que no tuvo grandes contratiempos hasta que me mudé a los Estados Unidos. Dado que en este país sí se habla inglés, pues decidí dejar atrás el exotismo de hacerme llamar David en español y hasta me atreví a poner en mi celular que dejen un mensaje a David, en anglosajón. Todavía es la hora que amigos me reclaman paródicamente y con el mismo sarcasmo de mis padres hace unos años, pero esta vez con esa malicia que pretende sugerir que he vendido mi identidad por querer pasar por gringo, cosa que con mi color de piel jamás y nunca va a pasar y que no me interesa. Lo mejor de dos mundos…. Sí Pepé. Este vaivén de los dos idiomas es una jodienda, y más cuando esa es una de las herramientas principales para construir el concepto de nacionalidad.
No acaba ahí, es más, ¡ya quisiera yo! En plena guerra fría a mis padres se les ocurrió eso de llamarme Iván como segundo nombre, por eso de heredar el nombre del Padre. Y nos jodimos, o me jodí, con otro nombre bíblico (Juan) ¡pero en cabrón ruso! O sea, un nombre anglosajón y asociado con los yanquis en la isla junto a un nombre ruso! Esa se la debo a mi abuela que le dio por llamar a mi padre de esa forma, si más recuerdo por un hermano que tuvo y murió de niño. Pero claro, para aquel tiempo no había guerra fría y esas connotaciones políticas no pasaron por la cabeza de mi abuela cuando explotó la guerra de tal nombre en una colonia estadounidense. Lo que le importaba era la tradición de seguir pasándonos los mismos nombres por eso de honrar a nuestros antepasados. Cool…!pero sigue habiendo un mundo ahí fuera! Claro, mi padre solo lleva el nombre ruso y no compartía a la Guerra Fría en sus dos nombres…no tenía un nombre gringo-judío por un lado, y otro ruso-judío por el otro.
Entonces…mi apellido: Gregory. O sea, mi apellido que hace más veces de nombre que de apellido, y que viene de una isla que fue italiana cuando surgió el “Gregori” y ahora es francesa (Córcega), pero que se regó mucho por el mundo anglosajón y que de hispano suena a tres carajos, pero cool, ¿quién quiere ser otro Ramos o Rodríguez, no (con mis disculpas)? Pero como para colmo ese apellido es más común como nombre, no se imaginan la cantidad de veces en que me han preguntado mi apellido y al contestar me vuelven a preguntar el apellido. Siempre he pensado que de llegar a tener un hijo, la peor broma que le puedo gastar es llamarlo Gregory. ¡¿Se imaginan?! … ¿Nombre? Gregory. ¿Apellido? Gregory. Dije Apellido. Gregory. ¿Y el nombre?
Y los latinos tenemos este respeto por el apellido materno que es verdaderamente hipócrita porque igual termina por borrarse tarde o temprano, pero al menos se les pasa a los hijos. Nunca he entendido bien cómo son los latinos los que tenemos famas de machos y machistas pero son los anglosajones los que pasan solamente su primer apellido. Eso significa que en el minuto que decidí irme a Estados Unidos, Gregory dejó de ser mi apellido para convertirse en… ¡¿Qué carajos!? ¿¿¿Tercer nombre??? No se imaginan las miles de veces que mi estudiantes me llamaban Profesor Negrón, que es mi segundo apellido, ni las miles de cartas que he recibido con eso de David Negrón….o sea, who the fuck is that?! Y a veces hasta he recibido cartas con eso de David Negro… porque se les acabó el espacio o la tinta para la última n o el acento. Bendita cosa que soy el Prof. Negro. Y no que me de vergüenza, pero suena raro en un país donde esa palabra ofende a muchos. Y ni hablar cuando me han llamado de David Negroni, porque al parecer eso de Negrón suena, no sé, ¿muy Negro?
Sumemos a eso las nacionalidades. En Puerto Rico siempre me hacían y hacen sentir como árabe. En Italia pensaban que era no sé de qué parte de Italia. En Madrid los españoles de otros lados me pedían direcciones…solo para decirles con mi acento caribeño que no tenía puta idea. En Francia me hablaban inglés después de ver mi pasaporte gringo o de escuchar mi terrible pronunciación de la palabra más sencilla del mundo; “eau” (agua). En Argentina decían que podía pasar como argentino morocho. En Chile….se daban cuenta que no era chileno cuando empezaba a preguntar los significados de las miles de palabras peculiares del lugar más arrinconado del mundo. En Estados Unidos me llegaron a preguntar que si yo era de Brasil….nada más y nada menos que por Paulo Lins , escritor de la novela que dio vida a “Cidade de Deus” o sea, ¡un brasileiro! ….pero aun así no puedo entrar sin visa a Brasil por el cabrón pasaporte…. ¿y en Cuba? En Cuba me tuvieron esperando veinte minutos paseándose el pasaporte de soldado a soldado mientras me miraban con recelo….éste cara de gringo no tiene.
Y así por el estilo. Cuando estaba en la escuela superior me llamaban el santurceño porque nací en ese barrio de San Juan. Y si me pongo a nombrar la fila de nombres que me dieron en la escuela no acabo….Goofy porque les parecía bobolón, y bobolón también. También me llegaron a llamar Boofy…una mutación del Goofy mezclado con bufón, y Bufón también. Luego “Cookie-Monster”, insecto, apestao’…en fin, miles y miles de nombres a los que responder. Y algunos me llaman por mi apellido, y algunos por alguno de mis nombres, y yo me llamo de una forma en ciertos momentos, de otros en otras. Y me han dicho que tengo muchas personalidades y muchos personajes, y que debí haber sido actor. Y me han dicho que mis “mood-swings” van del cielo a la tierra, y así por el estilo, en la eterna definición del ser que se basa mucho en el otro.
Yo: David, Deivid, Gregory, y mis múltiples personalidades. Yo: puertorro, gringo, argentino, italiano, gallego, brasileiro, chileno, árabe. Yo: otro boricua más, una mezcla de indefiniciones. Yo: otro ser humano más.
Tuesday, February 07, 2012
Las múltiples identidades I:
Vengo de una isla llena de ambigüedades. Muchas de ellas son hijas bastardas de la identidad o falta de identidad de la isla, o la identidad contraída a partir de una falta de identidad, o una identidad inconclusa, o una identidad que se sabe mentida (toda identidad colectiva es sospechosamente mentida pero a la boricua se le nota la costura), o la vaina del status. No. Borremos eso. No todo es del status…pero ese monstruo de mil cabezas que muchas veces se jura mierda sin llegar a peo tiene mucho que ver con eso de que somos o no somos. Y es que la cuestión del “ser o no ser” Hamletaniano, que tanto he malgastado por aquí y por allá, en Puerto Rico asoma como pregunta lanzada al vacío para su procreación de ecos. Somos o no somos el gran invento de las Américas (el otro lado del otro gran invento-disparate de las Américas: Cuba) o el proyecto Frankenstein de Estados Unidos; el Estado Libre Asociado de Puerto Rico….y por ahí se siguen muchos somos: somos o no somos nación, somos o no somos nación con soberanía, somos o no somos una nación libre y soberana, somos o no somos estado, somos o no somos Estados Unidos, somos o no somos estadounidenses (más allá de la libretita azul), somos o no somos boricuas….y ese engendro asoma como Narciso de mil cabezas. Porque, ¿Qué es eso de ser boricua? A juzgar por las payasadas, muchas malas paradas, muchos clichés, mucha peste a guapetón de barrio y de reguetón…y también mucha gente que se jode día a día por trabajar…o por conseguir trabajo, y en fin, mucha gente, conglomerado de gente, múltiples gentes. Así que si cada ser humano se ve construyendo sus complejos egos a partir del reflejo del espejo o del reflejo de Narciso, imagínese si en esa cabeza hay miles de rostros deformados. ¡Gracias a todos! Desde Juan Ponce de León hasta Muñoz Marín o Ferré…una fila eterna de hijos de puta que nos chichó desde principios que ya no podemos recordar.
Insisto, ¿qué somos? Mucho se ha escrito al respecto. Llene su blanco. Mas si en algo podemos coincidir es que, como en toda definición, se trata de algo complejo. Claro, nosotros tenemos nuestras peculiaridades caribeñas, y luego las otras peculiaridades como colonia o no de una nación Otra con diferente historia y cultura. También podemos coincidir que estas definiciones parecen quedarse cortas la mayoría de las veces. El proyecto inconcluso que hubo como colectivo (para no usar el término de nación que tanto cansa a los posmo con guilles de auto-superados…mientras se jactan de su independencia en duchas de quesos y vinos) parece asomar en cada uno de los rostros, en cada uno de los maquillajes. Somos muchas cosas, y ninguna. O quizás somos como aquella canción ochentosa de Chayanne, así de pop, así de símbolo a comprar…
…“un trozo de hielo en la escarcha que no llegó a abrir.”
Insisto, ¿qué somos? Mucho se ha escrito al respecto. Llene su blanco. Mas si en algo podemos coincidir es que, como en toda definición, se trata de algo complejo. Claro, nosotros tenemos nuestras peculiaridades caribeñas, y luego las otras peculiaridades como colonia o no de una nación Otra con diferente historia y cultura. También podemos coincidir que estas definiciones parecen quedarse cortas la mayoría de las veces. El proyecto inconcluso que hubo como colectivo (para no usar el término de nación que tanto cansa a los posmo con guilles de auto-superados…mientras se jactan de su independencia en duchas de quesos y vinos) parece asomar en cada uno de los rostros, en cada uno de los maquillajes. Somos muchas cosas, y ninguna. O quizás somos como aquella canción ochentosa de Chayanne, así de pop, así de símbolo a comprar…
…“un trozo de hielo en la escarcha que no llegó a abrir.”
Sunday, January 29, 2012
Los tiempos de la insinceridad
YO. Condenado por muchos. Amargado, negativo, anormal, apestao’…..¡culpable!
Hola. Mi nombre es David Gregory, David Iván Gregory Negrón, y soy un amargao’.
En coro: Hola David!
No, no hemos superado la hipocresía. Y es que a veces nos parece de porque tenemos ciertas libertades y formas de expresión que no existían antes, hemos superado la censura, el desdén, el rechazo a todo aquel que no vaya de acuerdo a lo que pensamos. No es así.
Mi nombre es David Gregory y muchos me ven culpable por no compartir sus ideologías y, peor de los males, ¡atreverme a cuestionarlos! A veces no se trata siquiera de cuestionar los ideales de ciertas personas sino de cuestionar la forma en que vivimos, las cosas que hacemos, las cosas que se supone que hagamos sin preguntas. Pero yo soy el impertinente que siempre pregunta y eso me vale una mala nota, una F, esa F que siempre busca reprimir al indisciplinado desde Kinder hasta el fin de los estudios.
F=David es un apestao’, en negativo, “bad-vibe”, un “hater”…no puedo con él.
He sido acusado. Culpable, dicen, y que no se defienda, dicen. He sido declarado culpable por decir las cosas como las veo. Culpable por cuestionar cada cosa que no entiendo, que entiendo que son muchas. He sido pintado como Gargamel, como alguien que ni siquiera se puede disfrutar el atardecer, el amanecer, el día a día.
Y es en esa sentencia que se les cae el caso, que demuestran que ignoran cuantas veces yo me siento a ver a la gente pasar y sonreír con ellos, interesarme en sus días, cuantos amaneceres y atardecer he visto, cuantos poemas a la luna he escrito....los que ignoran que tengo al mar y a la luna tatuados por siempre en mi piel para que estén siempre conmigo. ¿Eso hace un amargado?
Pero seguimos viviendo en los tiempos de la insinceridad. Todos debemos sonreír y callar. Todos debemos evitar las preguntas, los cuestionamientos, especialmente si han de ser directos. No, hay que estar con etiqueta, con amores y mojones y namasté. No hablemos, no pensemos, no cuestionemos, todo es buena onda y el lado bonito de la moneda, no vaya a ser que hiramos a los egos de los frágiles. Pobre de aquel que no se incorpore porque va a ser condenado a la alteridad, que por más cool que suene sigue siendo tabú.
Ante ese panorama a mí me queda sola una cosa…levantar mi dedo malo y decir…!Móntense aquí!!Móntense en éste! Tengo que admitir que a veces duele ese menosprecio…pero al final del camino, mi pecado no es ser amargado…una persona amargada no ríe tanto, no contempla tanto, no es tan pasional ni racional….mi pecado es ser sincero, cantarlas como son, y si ese es mi pecado, que digan lo que quieran, que digan que soy el diablo mismo, pero prefiero vivir así con esos nombres antes de vivir engañando y engañándome. Prefiero vivir cada día con mis botas puestas y expresarme como quiero cuando quiero antes que censurarme para cultivar el cariño de las mentes pequeñas, esas que ni siquiera soportan cuestionamientos, esas que son así de delicadas. Prefiero esa libertad de expresarme que ser un verdadero hipócrita. Y esos de las fragilidades dirán que mis palabras son de un apestao’…pero mientras ellos digan eso, yo me alegro al saber que son los intolerantes los que me acusan así, el montón de la pila de mierda.
Una sonrisa. Eso es lo que me queda marcado en el rostro cuando pienso en eso, más allá del dolor de ser incomprendido por algunos en los días grises. Porque creo que todos debemos aspirar a salir del montón de la mierda, y que al parecer ya yo voy saliendo, y eso no lo gusta al montón. Pero no estoy solo. Tengo muchos amigos hermosos que también se van separando del manojo (sin hacerlo…porque al final todo es la misma mierda… ¿ves? ¡Es un amargao’!) de una forma u otra, pero que no están dispuestos a seguir a las manadas con soluciones facsímiles. Una fila de amigos que sí me entienden, que saben que puedo estar apeastao’ pero que no soy un apestao’, que comparten conmigo mis risas, mis llantos y mis apestamientos, o no los comparten, pero no se ofenden y me dejan expresarlos, y mejor aun, debatirlos, porque de eso se trata el deseo de entendimiento, el probar y debatir las cosas que uno cree va aprendiendo de esto que llamamos vida. Una fila que disfruta estar conmigo como yo disfruto estar con ellos.
Esos que saben que yo no soy el monstruo que aquellos me llaman, y que si lo soy, que lo seamos todos los que queremos que las cosas cambien, aquellos que saben que la felicidad y la sonrisa al por mayor solo encubre un conformismo que no cambia nada que no sea la percepción de su vida…si es que en realidad lo hace.
Yo, ellos, nosotros….los apestados….los que se necesitan para explotar las burbujas de aire. Los sinceros.
Hola. Mi nombre es David Gregory, David Iván Gregory Negrón, y soy un amargao’.
En coro: Hola David!
No, no hemos superado la hipocresía. Y es que a veces nos parece de porque tenemos ciertas libertades y formas de expresión que no existían antes, hemos superado la censura, el desdén, el rechazo a todo aquel que no vaya de acuerdo a lo que pensamos. No es así.
Mi nombre es David Gregory y muchos me ven culpable por no compartir sus ideologías y, peor de los males, ¡atreverme a cuestionarlos! A veces no se trata siquiera de cuestionar los ideales de ciertas personas sino de cuestionar la forma en que vivimos, las cosas que hacemos, las cosas que se supone que hagamos sin preguntas. Pero yo soy el impertinente que siempre pregunta y eso me vale una mala nota, una F, esa F que siempre busca reprimir al indisciplinado desde Kinder hasta el fin de los estudios.
F=David es un apestao’, en negativo, “bad-vibe”, un “hater”…no puedo con él.
He sido acusado. Culpable, dicen, y que no se defienda, dicen. He sido declarado culpable por decir las cosas como las veo. Culpable por cuestionar cada cosa que no entiendo, que entiendo que son muchas. He sido pintado como Gargamel, como alguien que ni siquiera se puede disfrutar el atardecer, el amanecer, el día a día.
Y es en esa sentencia que se les cae el caso, que demuestran que ignoran cuantas veces yo me siento a ver a la gente pasar y sonreír con ellos, interesarme en sus días, cuantos amaneceres y atardecer he visto, cuantos poemas a la luna he escrito....los que ignoran que tengo al mar y a la luna tatuados por siempre en mi piel para que estén siempre conmigo. ¿Eso hace un amargado?
Pero seguimos viviendo en los tiempos de la insinceridad. Todos debemos sonreír y callar. Todos debemos evitar las preguntas, los cuestionamientos, especialmente si han de ser directos. No, hay que estar con etiqueta, con amores y mojones y namasté. No hablemos, no pensemos, no cuestionemos, todo es buena onda y el lado bonito de la moneda, no vaya a ser que hiramos a los egos de los frágiles. Pobre de aquel que no se incorpore porque va a ser condenado a la alteridad, que por más cool que suene sigue siendo tabú.
Ante ese panorama a mí me queda sola una cosa…levantar mi dedo malo y decir…!Móntense aquí!!Móntense en éste! Tengo que admitir que a veces duele ese menosprecio…pero al final del camino, mi pecado no es ser amargado…una persona amargada no ríe tanto, no contempla tanto, no es tan pasional ni racional….mi pecado es ser sincero, cantarlas como son, y si ese es mi pecado, que digan lo que quieran, que digan que soy el diablo mismo, pero prefiero vivir así con esos nombres antes de vivir engañando y engañándome. Prefiero vivir cada día con mis botas puestas y expresarme como quiero cuando quiero antes que censurarme para cultivar el cariño de las mentes pequeñas, esas que ni siquiera soportan cuestionamientos, esas que son así de delicadas. Prefiero esa libertad de expresarme que ser un verdadero hipócrita. Y esos de las fragilidades dirán que mis palabras son de un apestao’…pero mientras ellos digan eso, yo me alegro al saber que son los intolerantes los que me acusan así, el montón de la pila de mierda.
Una sonrisa. Eso es lo que me queda marcado en el rostro cuando pienso en eso, más allá del dolor de ser incomprendido por algunos en los días grises. Porque creo que todos debemos aspirar a salir del montón de la mierda, y que al parecer ya yo voy saliendo, y eso no lo gusta al montón. Pero no estoy solo. Tengo muchos amigos hermosos que también se van separando del manojo (sin hacerlo…porque al final todo es la misma mierda… ¿ves? ¡Es un amargao’!) de una forma u otra, pero que no están dispuestos a seguir a las manadas con soluciones facsímiles. Una fila de amigos que sí me entienden, que saben que puedo estar apeastao’ pero que no soy un apestao’, que comparten conmigo mis risas, mis llantos y mis apestamientos, o no los comparten, pero no se ofenden y me dejan expresarlos, y mejor aun, debatirlos, porque de eso se trata el deseo de entendimiento, el probar y debatir las cosas que uno cree va aprendiendo de esto que llamamos vida. Una fila que disfruta estar conmigo como yo disfruto estar con ellos.
Esos que saben que yo no soy el monstruo que aquellos me llaman, y que si lo soy, que lo seamos todos los que queremos que las cosas cambien, aquellos que saben que la felicidad y la sonrisa al por mayor solo encubre un conformismo que no cambia nada que no sea la percepción de su vida…si es que en realidad lo hace.
Yo, ellos, nosotros….los apestados….los que se necesitan para explotar las burbujas de aire. Los sinceros.
Tuesday, January 24, 2012
El socialismo no ha muerto
“[…] el socialismo no murió, porque todavía no era […]”
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 91)
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 91)
Tuesday, January 17, 2012
De la pluralidad de la navidad
De El Nuevo Día, la propaganda cristiana, y la pluralidad de la navidad
Podría comenzar preguntando ¿Dónde quedó la libertad de culto en este país? O más amplio, ¿Dónde queda la libertad? Pero no lo voy a hacer por más tentado que me vea. Y no lo voy a hacer porque tal cosa nunca ha existido, ni siquiera en los primeros latidos del sistema republicano de gobierno. Sí, la idea, que sale de los “ilustrados” franceses, casi todos libres pensadores (hoy serían disminuidos peyorativamente con la calificación de “ateos”), y puesta en práctica por los estadounidenses, era la de separar la Iglesia del Estado, pero eso era para que el estado-nación no fuera gobernado teocráticamente, lo que no significaba que no eran creyentes o que no creyeran que la nación no necesita de la religión, entre otras cosas, para ser formulada. En el caso de Estados Unidos, la mayoría se sentía representada religiosamente por el cristianismo y lo daban por hecho. En fin que nunca hubo tal cosa como libertad de culto porque no existía en la mente de los que crearon estos sistemas de gobierno y no tenían razón para ello.
Pero Puerto Rico es especial. Pareciera que uno vive en esos tiempos donde no cabe en la cabeza que hay gente con otras creencias o religiones. La prensa refleja esto al hablar de Dios pa’quí y pa’llá como si todos creyéramos en eso o como si fueran parte de FOX News. No puedo hablar del resto de los países americanos con la excepción del Cono Sur. En Argentina sería inconcebible que un reportero terminara una oración con “gracias a Dios” o algo por el estilo. En Uruguay tampoco lo vi. En Chile puede pasar y pasa en Perú, así que imagino que no estamos solos (no vi televisión en Colombia). Pero sé que los “amigos” de Facebook en Puerto Rico siempre juegan a los más creyentes, los más que mencionan a Dios y que él te libre si los contradices. No, nada que ver, nosotros los desgraciados “ateos” tenemos que tener respeto por sus creencias mientras ellos le faltan al respeto del resto de la gente al imponer su doctrina. Si quieres hablar de tus creencias en lugares públicos pero eres sensible a la crítica, ¡pues no hables de ellas en un lugar público que sugiere un espacio de ideas y creencias que no son necesariamente las tuyas!
Pero, ¿qué se puede esperar? El Nuevo Día, 24 de diciembre del 2011. Reportaje en la página 6 cuyo titular lee: “Sobre la Navidad verdadera: Más allá del festejo, se conmemora el nacimiento de Jesucristo el Salvador”. Y luego sigue, “si Cristo no hubiera nacido no hubiera muerto en la cruz.” Se jodieron los musulmanes en la isla, se jodieron los judíos, sí, se jodieron los ateos también y todo el que crea en otra cosa porque estamos excluidos de la “verdadera navidad”. Pero claro, la navidad es cristiana, o eso me van a decir. Para el cristiano lo es, pero, ¿a dónde puta fue a parar la objetividad del periódico cuando alega que es verdadera? ¿Dónde carajos queda la separación con la fé? ¿Dónde mi libertad? ¿Dónde el respeto al conglomerado de lectores que no todos son cristianos? Hablan del consumismo como contra partida, pero nada dicen de que la navidad como nacimiento de Jesucristo es un invento (no nació en invierno), de que el cristianismo cogió una costumbre pagana (Saturnalia para los romanos) para sustituirla por la religión y robarle a las otras costumbres (como hacen en Halloween), y aun más, que no todos creen que es “el Salvador”, ¡cosa que dan por hecha! Entonces, ¿qué clase de artículo es este que asume verdades sin fundamentos y sin cuestionar o presentar otros argumentos? ¿Cuál es la diferencia entre esto y un panfleto propagandístico? ¿Qué es lo que pasa? ¿Es que El Nuevo Día se ha vuelto un excremento informativo que no cumple con su misión y ética comunicativa como el resto del media o es que hay iglesias dándole dinero al periódico para que subsista en su mísera existencia?
Yo creo que la navidad no es cristiana. La navidad es plural, es pagana y es cristiana y significa distintas cosas. Para unos significa comprar, para otros ir a la iglesia, para otros el nacimiento de su Dios, para otros se trata de comer, de cantar, de celebrar la vida, de estar con los que uno quiere, de ver la nieve caer, de cantar villancicos, de dar parrandas, de celebrar que estamos vivos y que hemos llegado a otro año para bien o para mal, se trata de ver sonreír a tu amigo, a tu madre, a tu esposo, a tu hijo, a tu sobrino. Si se trata de tantas cosas, ¿cómo se puede alegar un solo significado? Yo creo que hay muchos significados. Y creo también que cada cuál debe tener el derecho a tener su celebración y de que no venga un periódico, ni un religioso, ni nadie a decirme cómo yo la celebro. De eso se trata la libertad, pero muchos olvidan eso a la hora de hablar de su fe…..lo que me hace recordar las palabras de un fenecido profesor mío; “la gente habla del medioevo como si fuera cosa del pasado…”
Podría comenzar preguntando ¿Dónde quedó la libertad de culto en este país? O más amplio, ¿Dónde queda la libertad? Pero no lo voy a hacer por más tentado que me vea. Y no lo voy a hacer porque tal cosa nunca ha existido, ni siquiera en los primeros latidos del sistema republicano de gobierno. Sí, la idea, que sale de los “ilustrados” franceses, casi todos libres pensadores (hoy serían disminuidos peyorativamente con la calificación de “ateos”), y puesta en práctica por los estadounidenses, era la de separar la Iglesia del Estado, pero eso era para que el estado-nación no fuera gobernado teocráticamente, lo que no significaba que no eran creyentes o que no creyeran que la nación no necesita de la religión, entre otras cosas, para ser formulada. En el caso de Estados Unidos, la mayoría se sentía representada religiosamente por el cristianismo y lo daban por hecho. En fin que nunca hubo tal cosa como libertad de culto porque no existía en la mente de los que crearon estos sistemas de gobierno y no tenían razón para ello.
Pero Puerto Rico es especial. Pareciera que uno vive en esos tiempos donde no cabe en la cabeza que hay gente con otras creencias o religiones. La prensa refleja esto al hablar de Dios pa’quí y pa’llá como si todos creyéramos en eso o como si fueran parte de FOX News. No puedo hablar del resto de los países americanos con la excepción del Cono Sur. En Argentina sería inconcebible que un reportero terminara una oración con “gracias a Dios” o algo por el estilo. En Uruguay tampoco lo vi. En Chile puede pasar y pasa en Perú, así que imagino que no estamos solos (no vi televisión en Colombia). Pero sé que los “amigos” de Facebook en Puerto Rico siempre juegan a los más creyentes, los más que mencionan a Dios y que él te libre si los contradices. No, nada que ver, nosotros los desgraciados “ateos” tenemos que tener respeto por sus creencias mientras ellos le faltan al respeto del resto de la gente al imponer su doctrina. Si quieres hablar de tus creencias en lugares públicos pero eres sensible a la crítica, ¡pues no hables de ellas en un lugar público que sugiere un espacio de ideas y creencias que no son necesariamente las tuyas!
Pero, ¿qué se puede esperar? El Nuevo Día, 24 de diciembre del 2011. Reportaje en la página 6 cuyo titular lee: “Sobre la Navidad verdadera: Más allá del festejo, se conmemora el nacimiento de Jesucristo el Salvador”. Y luego sigue, “si Cristo no hubiera nacido no hubiera muerto en la cruz.” Se jodieron los musulmanes en la isla, se jodieron los judíos, sí, se jodieron los ateos también y todo el que crea en otra cosa porque estamos excluidos de la “verdadera navidad”. Pero claro, la navidad es cristiana, o eso me van a decir. Para el cristiano lo es, pero, ¿a dónde puta fue a parar la objetividad del periódico cuando alega que es verdadera? ¿Dónde carajos queda la separación con la fé? ¿Dónde mi libertad? ¿Dónde el respeto al conglomerado de lectores que no todos son cristianos? Hablan del consumismo como contra partida, pero nada dicen de que la navidad como nacimiento de Jesucristo es un invento (no nació en invierno), de que el cristianismo cogió una costumbre pagana (Saturnalia para los romanos) para sustituirla por la religión y robarle a las otras costumbres (como hacen en Halloween), y aun más, que no todos creen que es “el Salvador”, ¡cosa que dan por hecha! Entonces, ¿qué clase de artículo es este que asume verdades sin fundamentos y sin cuestionar o presentar otros argumentos? ¿Cuál es la diferencia entre esto y un panfleto propagandístico? ¿Qué es lo que pasa? ¿Es que El Nuevo Día se ha vuelto un excremento informativo que no cumple con su misión y ética comunicativa como el resto del media o es que hay iglesias dándole dinero al periódico para que subsista en su mísera existencia?
Yo creo que la navidad no es cristiana. La navidad es plural, es pagana y es cristiana y significa distintas cosas. Para unos significa comprar, para otros ir a la iglesia, para otros el nacimiento de su Dios, para otros se trata de comer, de cantar, de celebrar la vida, de estar con los que uno quiere, de ver la nieve caer, de cantar villancicos, de dar parrandas, de celebrar que estamos vivos y que hemos llegado a otro año para bien o para mal, se trata de ver sonreír a tu amigo, a tu madre, a tu esposo, a tu hijo, a tu sobrino. Si se trata de tantas cosas, ¿cómo se puede alegar un solo significado? Yo creo que hay muchos significados. Y creo también que cada cuál debe tener el derecho a tener su celebración y de que no venga un periódico, ni un religioso, ni nadie a decirme cómo yo la celebro. De eso se trata la libertad, pero muchos olvidan eso a la hora de hablar de su fe…..lo que me hace recordar las palabras de un fenecido profesor mío; “la gente habla del medioevo como si fuera cosa del pasado…”
Sunday, January 08, 2012
Borrar el pasado
Fue triste ver a mi hermana en el día de reyes escuchando su I-pod mientras cenaba y se sentaba a lado de su familia. No se incorporaba a compartir con nadie, en todo caso, pretendía des-corporarse, desaparecer con su música del lugar que al parecer era el equivalente al infierno. No se trataba de la compañía de su familia, sino más bien de la música navideña que rociaba los cuartos de la casa, y por ende, de la sala, del comedor. Con un “no soporto esa música”, que era más un trasfondo que un fondo, se espetaba esos audífonos en las orejas para borrar cualquier señal de “esa música”, y mientras lo lograba, se borraba ella misma de nuestra mesa, de la sala…Y no estamos hablando de aguinaldos, ni de música jíbara, era música de navidad, sí, pero salsa inmortalizada por Hector Lavoe. El odio a toda peste a navideño en la música hacía que cualquier otra basura fuera buena, como si Wisín y Yandel o Luis Fonsi fueran a perdurar tanto como Lavoe, como si Lavoe no fuera una música que sobrepasa tiempos y géneros. Quizás los primeros no sobrevivan al juicio del tiempo; Lavoe ya lo hizo.
Me enfoco aquí en la música navideña (y no en el menú servido, en los adornos que servían de contexto, en los regalos de “Reyes” con los que todavía jugaban los niños) como signo de una supuesta tradición. De hecho, pensaba nombrar a esto “Las tradiciones olvidadas”, pero eso me hubiera metido en el meollo de qué es eso de la tradición, de dónde sale, y quién la impone. Pero yo, que voy perdiendo la juventud en cada respiro, recuerdo las parrandas cuando yo era niño, recuerdo los aguinaldos, recuerdo los aguajes de estar unidos con la familia en nombre de la familia y la borrachera. También recuerdo que mi padre dejaba de poner otra música que no fuera de aguinaldo o navidad, o lo que él entendiera como tal (jíbara, plena, criolla, bomba). Navidad era sinónimo de cierta…si no tradición, costumbre, en donde el lechón y el coquito iban de la mano con el güiro y el ritmo repetitivo del aguinaldo, de la salsa, y las voces y temáticas que en su mayoría pecaban por monótonas, por las que quedaban encasilladas para esas ocasiones.
Eso, al parecer, resulta insoportable para alguien de la generación de mi hermana (me consta que no es la única cuando tuve que despedir el 2011 con canciones de los 90 de Ednita, Luis Fonsi, y cuanta música genérica se pueda nombrar…KQ para gente que se cree cool pero que no se da cuenta que ya también van escuchando esas “viejeras” que dicen no soportar). Esa generación de la que yo soy parte pero que, nostálgico al fin, me diferencio en ciertos aspectos, cree que hay que borrar ese rastro del pasado, al punto de borrarse ellos mismos de la actividad que sea, y en el caso de mi hermana, dejar de responder a conversaciones y preguntas por estar simplemente sentada absuelta en su música. O sea, dejar a la familia atrás, y por ende, a su pasado representados en los antepasados, borrar de cierta forma un pasado que, aunque siempre es re-inventado en nuestra imaginación y percepción, tiene que ver con nuestro presente y eso que creemos ser hoy. Así, dejar atrás a uno mismo en una actitud adolescente a destiempo, ya que hablamos de gente que merodea y ya entró en sus treinta, pero que primerizos en acoplarse a los clichés sociales, olvidaron encontrar su propia voz y ahora rechazan cualquier cosa que suena a imposición para su ego mercadeado por las payolas y le televisión. Todo con tal de borrar ese ruido “infernal” que yo solía identificar con navidad.
Y en eso estamos. A eso vamos. Me ponía a pensar. Imaginaba una navidad no muy lejana en donde en vez de cantar “dame la mano paloma” se cantara “atada a tu volcán” o “imagíname sin ti”….o “me calientas cuando siento frío” (lo que contrasta con los gringos en South Bend, que para mi sorpresa, estudiantes cantaban canciones de navidad en karaokes y en todos lados, y eso que aquella música tiene menos sazón….para mí, claro). Y quizás a eso vamos, y quizás peco de melancólico, y quizás me voy poniendo viejo y por eso sueno como tal, aun cuando soy parte de la misma generación y que también heredo una adolescencia tardía, pero la mía sin ser mercadeada por payolas y más bien guiada por una rebeldía inconsecuente que peca mucho de pataleta que de verdadera rebelión.
Pero qué diferencia cuando fui al centro de la isla y me topé con la ñapa de una fiesta familiar en donde, no se escuchaba meramente un CD de música navideña de fondo, sino que toda la familia se unía a coro con canciones, poesía, guitarra, güiro, coros desafinados, etc. Sí, tocó a mi anhelo de parque navideño tipo Disney boricua-o de Banco Popular, que es nuestro Disney local- pero al menos pude terminar la noche pensando que quizás no todo lo que nos quede sea esta desesperación de borrar todo pasado al nivel de quedar totalmente aislado, de que hay gente que todavía cree que hay que compartir lo que tienen, los momentos, lo que pueden, que de si algo debe servir la mentira de la navidad es para eso, para usarla como excusa de hacer lo que deberíamos hacer cada día, acercarnos….convivir…vivir.
Me enfoco aquí en la música navideña (y no en el menú servido, en los adornos que servían de contexto, en los regalos de “Reyes” con los que todavía jugaban los niños) como signo de una supuesta tradición. De hecho, pensaba nombrar a esto “Las tradiciones olvidadas”, pero eso me hubiera metido en el meollo de qué es eso de la tradición, de dónde sale, y quién la impone. Pero yo, que voy perdiendo la juventud en cada respiro, recuerdo las parrandas cuando yo era niño, recuerdo los aguinaldos, recuerdo los aguajes de estar unidos con la familia en nombre de la familia y la borrachera. También recuerdo que mi padre dejaba de poner otra música que no fuera de aguinaldo o navidad, o lo que él entendiera como tal (jíbara, plena, criolla, bomba). Navidad era sinónimo de cierta…si no tradición, costumbre, en donde el lechón y el coquito iban de la mano con el güiro y el ritmo repetitivo del aguinaldo, de la salsa, y las voces y temáticas que en su mayoría pecaban por monótonas, por las que quedaban encasilladas para esas ocasiones.
Eso, al parecer, resulta insoportable para alguien de la generación de mi hermana (me consta que no es la única cuando tuve que despedir el 2011 con canciones de los 90 de Ednita, Luis Fonsi, y cuanta música genérica se pueda nombrar…KQ para gente que se cree cool pero que no se da cuenta que ya también van escuchando esas “viejeras” que dicen no soportar). Esa generación de la que yo soy parte pero que, nostálgico al fin, me diferencio en ciertos aspectos, cree que hay que borrar ese rastro del pasado, al punto de borrarse ellos mismos de la actividad que sea, y en el caso de mi hermana, dejar de responder a conversaciones y preguntas por estar simplemente sentada absuelta en su música. O sea, dejar a la familia atrás, y por ende, a su pasado representados en los antepasados, borrar de cierta forma un pasado que, aunque siempre es re-inventado en nuestra imaginación y percepción, tiene que ver con nuestro presente y eso que creemos ser hoy. Así, dejar atrás a uno mismo en una actitud adolescente a destiempo, ya que hablamos de gente que merodea y ya entró en sus treinta, pero que primerizos en acoplarse a los clichés sociales, olvidaron encontrar su propia voz y ahora rechazan cualquier cosa que suena a imposición para su ego mercadeado por las payolas y le televisión. Todo con tal de borrar ese ruido “infernal” que yo solía identificar con navidad.
Y en eso estamos. A eso vamos. Me ponía a pensar. Imaginaba una navidad no muy lejana en donde en vez de cantar “dame la mano paloma” se cantara “atada a tu volcán” o “imagíname sin ti”….o “me calientas cuando siento frío” (lo que contrasta con los gringos en South Bend, que para mi sorpresa, estudiantes cantaban canciones de navidad en karaokes y en todos lados, y eso que aquella música tiene menos sazón….para mí, claro). Y quizás a eso vamos, y quizás peco de melancólico, y quizás me voy poniendo viejo y por eso sueno como tal, aun cuando soy parte de la misma generación y que también heredo una adolescencia tardía, pero la mía sin ser mercadeada por payolas y más bien guiada por una rebeldía inconsecuente que peca mucho de pataleta que de verdadera rebelión.
Pero qué diferencia cuando fui al centro de la isla y me topé con la ñapa de una fiesta familiar en donde, no se escuchaba meramente un CD de música navideña de fondo, sino que toda la familia se unía a coro con canciones, poesía, guitarra, güiro, coros desafinados, etc. Sí, tocó a mi anhelo de parque navideño tipo Disney boricua-o de Banco Popular, que es nuestro Disney local- pero al menos pude terminar la noche pensando que quizás no todo lo que nos quede sea esta desesperación de borrar todo pasado al nivel de quedar totalmente aislado, de que hay gente que todavía cree que hay que compartir lo que tienen, los momentos, lo que pueden, que de si algo debe servir la mentira de la navidad es para eso, para usarla como excusa de hacer lo que deberíamos hacer cada día, acercarnos….convivir…vivir.
Sunday, January 01, 2012
2012
Mucho se ha hablado del nuevo año: que si año eleccionario, que si el año del dragón, que si el fin del mundo decían los mayas…hasta hay una película mala por demás que lleva por nombre, bueno, “2012”, y por eso de que estamos comenzando el año…pues hablemos del 2012.
En primer lugar, sí, es año eleccionario tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos. Puedo decir sin miedo a exagerar que en ambos países el panorama es tétrico por demás y demuestra la carencia de voz que tiene el pueblo a la hora de elegir a sus líderes encargados de representarlos en la llamada democracia representativa. Ya no se trata (si alguna vez se trató) de emitir un voto por el líder que uno cree mejor lo represente, sino “del menos malo”. Claro, esto no es nuevo. Llevamos décadas de este sistema del cambia-cambia, en ambos países, de rojo a azul y de azul a rojo. Allá implica un cambia-cambia de republicanos a demócratas y viceversa, mientras acá de populares a penepés y…bueno, ya saben por dónde voy. El problema es que si estas décadas nos han enseñado algo, es que ese sistema del cambia-cambia y del voto por “el menos malo” perpetua y agrava los problemas que llevamos cargando por más de medio siglo. Si en Puerto Rico se trata de un sistema económico-colonial que no pare más, en Estados Unidos se trata de un complejo militar y empresas multimillonarias que se han encargado de ir disecando a su sociedad mientras consolidó un gobierno que funciona independientemente del individuo que duerma en Casa Blanca. Sin embargo, el sistema bipartito solo se diferencia en estilos y no en política, y es por eso que hemos llegado a un estanque económico, político y social que se venía venir desde hace tiempo pero que la maquinaria del status quo se empeñó en silenciar.
Del año del dragón poco puedo decir, ya que no estoy muy familiarizado con el tema. Aparentemente la gente que nace en estos años gozan de buena fortuna, y por eso el símbolo del dragón, que para los chinos era un símbolo de fortuna y que debía ser respetado. ¿Cuánto esto se expanda o signifique algo? No tengo ni la menor idea, pero hay gente que le gusta jugar con esos símbolos, incluyéndome, aunque prefiero las vainas del occidente porque soy su hijo bastardo.
Finalmente…el fin del mundo….en diciembre 20, así que tenemos tiempo, ¿no? Sin embargo, ¿esta es la predicción del fin del mundo número qué? ¿Cuántas veces viene un pendejo a anunciar el fin del mundo? Y es que en Occidente viven fascinados con una visión histórica-lineal del mundo, donde todo tiene un alfa y un omega, un principio y un fin, mentalidad subrayada por el cristianismo con su Génesis y Apocalipsis, el juicio final y la segunda venida. Así que cualquiera que diga algo sobre el fin del mundo es el show de última hora….claro, aunque cada vez menos y con más cinismo. Solo hay que recordar al viejo Harold Camping que quiso predecir el fin del mundo por segunda (y tercera) vez para tener a media humanidad burlándose del viejito. Aun así hubo par de creyentes que salieron corriendo a arrepentirse y a esperar lo que sea que esperaban. Pero la pregunta aquí es, ¿hay un fin de los tiempos? En Oriente no creían en esta visión lineal de la historia y sí en algo más cíclico (de lo que tenemos millones de ejemplos en los seres vivos de este planeta).
Por otro lado, ¿quién dice que hay un principio y un final? Eso es una visión limitada del mundo ya que, para empezar, el tiempo es una forma de medición humana para dar sentido al transcurrir de las cosas, desde lo que uno ve usualmente hasta el planeta y cosas más grandes que uno. Podemos estar seguros que hay un final del mundo, del nuestro, cuando nuestro corazón deje finalmente de latir. También podemos asegurar que va a haber un fin para la raza humana, ya sea porque evolucione a algo mejor (o peor) o porque eventualmente el sol deje de calentar, congelando a nuestro sistema solar para siempre. Si eso llegara a pasar, millones de años en el futuro, no será por predicciones ni nada por el estilo, sino porque todo lo que nace tiene que morir, es ley de vida, y eso incluye a los sistemas solares y planetas. No obstante, como van las cosas, puede que llegue ese mentado fin de los días, si seguimos consumiendo al planeta y sus recursos sin renovar lo que consumimos, si seguimos poniendo la avaricia y el individualismo por encima de todas las cosas….o si, por defender los intereses de las grandes corporaciones y las industrias militares acabamos por bombardear al planeta con el veneno más grande inventado por el hombre (el hombre, no el diablo ni ningún demonio); la bomba atómica. Si llegara ese día, que bien puede ser en el 2012 o 2013 o 2063 o lo que sea, sería por nuestros salvajismo como especie, y no porque “estaba escrito”, así que dejémonos de mierdas y de esperar a mesías y aceptemos las cosas cómo son, aceptemos nuestra responsabilidad y punto, dejemos de culpar a deidades de lo que hacemos nosotros y solo nosotros. El futuro no está escrito, nosotros lo vamos escribiendo día a día.
En cuanto a los mayas, al parecer se atrevieron a predecir el fin del mundo en el 20 de diciembre del 2012, pero no predijeron su propio fin, cuando el salvaje europeo vino a exterminarlo. Nada más con el testigo.
En primer lugar, sí, es año eleccionario tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos. Puedo decir sin miedo a exagerar que en ambos países el panorama es tétrico por demás y demuestra la carencia de voz que tiene el pueblo a la hora de elegir a sus líderes encargados de representarlos en la llamada democracia representativa. Ya no se trata (si alguna vez se trató) de emitir un voto por el líder que uno cree mejor lo represente, sino “del menos malo”. Claro, esto no es nuevo. Llevamos décadas de este sistema del cambia-cambia, en ambos países, de rojo a azul y de azul a rojo. Allá implica un cambia-cambia de republicanos a demócratas y viceversa, mientras acá de populares a penepés y…bueno, ya saben por dónde voy. El problema es que si estas décadas nos han enseñado algo, es que ese sistema del cambia-cambia y del voto por “el menos malo” perpetua y agrava los problemas que llevamos cargando por más de medio siglo. Si en Puerto Rico se trata de un sistema económico-colonial que no pare más, en Estados Unidos se trata de un complejo militar y empresas multimillonarias que se han encargado de ir disecando a su sociedad mientras consolidó un gobierno que funciona independientemente del individuo que duerma en Casa Blanca. Sin embargo, el sistema bipartito solo se diferencia en estilos y no en política, y es por eso que hemos llegado a un estanque económico, político y social que se venía venir desde hace tiempo pero que la maquinaria del status quo se empeñó en silenciar.
Del año del dragón poco puedo decir, ya que no estoy muy familiarizado con el tema. Aparentemente la gente que nace en estos años gozan de buena fortuna, y por eso el símbolo del dragón, que para los chinos era un símbolo de fortuna y que debía ser respetado. ¿Cuánto esto se expanda o signifique algo? No tengo ni la menor idea, pero hay gente que le gusta jugar con esos símbolos, incluyéndome, aunque prefiero las vainas del occidente porque soy su hijo bastardo.
Finalmente…el fin del mundo….en diciembre 20, así que tenemos tiempo, ¿no? Sin embargo, ¿esta es la predicción del fin del mundo número qué? ¿Cuántas veces viene un pendejo a anunciar el fin del mundo? Y es que en Occidente viven fascinados con una visión histórica-lineal del mundo, donde todo tiene un alfa y un omega, un principio y un fin, mentalidad subrayada por el cristianismo con su Génesis y Apocalipsis, el juicio final y la segunda venida. Así que cualquiera que diga algo sobre el fin del mundo es el show de última hora….claro, aunque cada vez menos y con más cinismo. Solo hay que recordar al viejo Harold Camping que quiso predecir el fin del mundo por segunda (y tercera) vez para tener a media humanidad burlándose del viejito. Aun así hubo par de creyentes que salieron corriendo a arrepentirse y a esperar lo que sea que esperaban. Pero la pregunta aquí es, ¿hay un fin de los tiempos? En Oriente no creían en esta visión lineal de la historia y sí en algo más cíclico (de lo que tenemos millones de ejemplos en los seres vivos de este planeta).
Por otro lado, ¿quién dice que hay un principio y un final? Eso es una visión limitada del mundo ya que, para empezar, el tiempo es una forma de medición humana para dar sentido al transcurrir de las cosas, desde lo que uno ve usualmente hasta el planeta y cosas más grandes que uno. Podemos estar seguros que hay un final del mundo, del nuestro, cuando nuestro corazón deje finalmente de latir. También podemos asegurar que va a haber un fin para la raza humana, ya sea porque evolucione a algo mejor (o peor) o porque eventualmente el sol deje de calentar, congelando a nuestro sistema solar para siempre. Si eso llegara a pasar, millones de años en el futuro, no será por predicciones ni nada por el estilo, sino porque todo lo que nace tiene que morir, es ley de vida, y eso incluye a los sistemas solares y planetas. No obstante, como van las cosas, puede que llegue ese mentado fin de los días, si seguimos consumiendo al planeta y sus recursos sin renovar lo que consumimos, si seguimos poniendo la avaricia y el individualismo por encima de todas las cosas….o si, por defender los intereses de las grandes corporaciones y las industrias militares acabamos por bombardear al planeta con el veneno más grande inventado por el hombre (el hombre, no el diablo ni ningún demonio); la bomba atómica. Si llegara ese día, que bien puede ser en el 2012 o 2013 o 2063 o lo que sea, sería por nuestros salvajismo como especie, y no porque “estaba escrito”, así que dejémonos de mierdas y de esperar a mesías y aceptemos las cosas cómo son, aceptemos nuestra responsabilidad y punto, dejemos de culpar a deidades de lo que hacemos nosotros y solo nosotros. El futuro no está escrito, nosotros lo vamos escribiendo día a día.
En cuanto a los mayas, al parecer se atrevieron a predecir el fin del mundo en el 20 de diciembre del 2012, pero no predijeron su propio fin, cuando el salvaje europeo vino a exterminarlo. Nada más con el testigo.
Tuesday, December 27, 2011
Los 1,100 asesinatos
Puerto Rico lo hace mejor. No cabe duda que, si no lo hacemos mejor, estamos ahí-ahí, compitiendo cuello a cuello con otras regiones…en ser los mejores….en hacer lo peor. Finalmente hemos pasado el record de asesinatos por año. Hace rato pasamos los 1,000 en una isla que casi no se destaca en el mapa mundial, y que no tiene ni 4 millones de habitantes. Pero gente, ¡aplaudan! ¡Somos el país más violento en términos proporcionales de América Latina! ¡Lo hacemos mejor! ¡Nos cogimos por el culo a la mierda esa del cordero blanco y nos volvimos más violentos que nadie! ¡Somos locos con ver la sangre correr! Somos locos matando a hermanos boricuas, y no solo al que estaba en negocios turbios, sino a todo el que se lleve uno de por medio….y a veces, esto es hasta literal, dado que se han dado caso de personas que le han pegado un tiro a alguien solo porque te tocaron bocina cuando el asesino guiaba tan mal que hizo un corte de pastelillo. Así de grande somos que no tenemos ningún respeto por la vida humana.
Claro, estos son los resultados de años de cosecha con semillas podridas. Yo no sé si es el complejo colonial o el insularismo o la cosa del tamaño de la isla (sí, la tenemos pequeña, ¡vive con eso mijo!), pero el boricua lleva siglos de querer ser el más guapetón, el más listo, la pendejá, no del caribe, ¡sino del mundo! Eso no es nuevo. Libros hay demás que hablan del tema, lo que es nuevo desde hace unas décadas y que ha ido incrementando hasta salirse de control es mostrar esa marca de territorio a fuerza de balas o violencia en general. Basta ver a la gente empujándose y entrándose a pescozas en el viernes negro solo para ahorrarse pal’ de pesos por algo que bien pudieran encargar por Internet con el mismo descuento. Ver a la gente empujándose solo por entrar mostraba este guille bien boricua de que “el más listo soy yo”, ese mismo guille que mostró Carlos Pesquera al entrar a la cañona a la procuraduría de la mujer, ese mismo guille que se ven con los cabrones que empuja o se cuelan para llevarse 20 bolsas de hielo (que se jodan los demás) cuando no hay luz después de un huracán, esa misma desconsideración de llevarse la comida por cajas en momentos de emergencia. En fin, ese guille de que YO, YO, y YO soy el más cabrón aquí.
Ese individualismo salvaje y desmedido denota una falta de empatía con el otro. Si no es parte de tu familia, que se joda, que esto es la ley de la jungla al cuadrado, el sálvese quien pueda. Yo estoy seguro que si este chorro de cabrones asesinos que se pasan matando por joder, o tirando balas al aire porque ganó Cotto, o atropellando a gente por su borrachera, lo pensarían dos veces si se tratara de su hijo, de su madre, de su abuela, de alguien cercano. Pero la guapería y la ley del más malo traducen el todo en un “que se joda”, y en una vendetta si me tocan a mí a los míos, tipo mafia italiana pero sin el orden ni la disciplina.
Siempre está el que vincule este crecimiento en asesinatos con el gobierno de turno. No es de sorprender. De hecho, yo lo he vinculado una que otra vez. Este gobierno se ha caracterizado por insistir en un lenguaje y un estilo sumamente violento, desde los insultos del presidente del senado contra mujeres, homosexuales, y minorías, hasta el despliegue de la policía para entrarles a macanazos y gases pimienta a estudiantes desarmados. De igual forma, el crimen se les ha salido de las manos al derrumbar puntos para lucir bien ante la opinión pública sin garantizar luego la seguridad necesaria que los bichotes proveían dentro de sus territorios asignados en el bajo mundo. Y es que por supuesto, aun siendo el territorio estadounidense con más uniformada, la policía no da abasto para proteger si tienen que dividirse en derrumbar puntos de droga, proteger luego al caos consecuente, y servirle al ciudadano. Mucho menos va a dar abasto cuando los recursos policiales son malgastados en perseguir a ciudadanos que protestan contra los atropellos del gobierno, o contra los estudiantes que exigen una mejor educación a un costo limitado.
Pero el problema es mucho más complejo que eso y yo no pretendo ser quién para dar al punto con todos sus aspectos. Sin embargo, si bien es cierto que el gobierno de turno tiene que ver con la creciente ola de asesinatos y violencia, este es un país violento en el que el promedio de asesinatos no ha bajado de 700 en los últimos 25 años, lo que, nuevamente, para una isla tan pequeña, es inaceptable. De igual forma, la violencia del día a día que contrasta con eso de la “isla del Edén, Isla del encanto” también es algo que yo y mi generación vivió en carne viva y por la que muchos decidimos irnos de la isla, buscando nuevos lugares y nuevas situaciones, buscando nuevas perspectivas a las ideologías imperantes estancadas de la isla.
Por un lado, la falta de educación en la isla ha sido un problema que llevamos arrastrando por décadas. Basta con comparar la calidad de educación de las generaciones anteriores a nosotros para darse cuenta de que esto huele a fuchi. No estoy diciendo que todo tiempo pasado era mejor, pero mientras hoy en día nuestra jerga se vuelve más hacia el spanglish, las generaciones de antes del 50 batallaron una lucha campal contra la imposición del inglés en la isla, aferrándose al español boricua como fuente de identidad. De igual forma, la música popular tenía más riqueza temática y musical, especialmente a partir de los setenta, y en las mismas artes plásticas teníamos a personas haciendo las propuestas más interesantes desde Oller. Hasta el político más charro tenía cierto dominio de la oratoria como Albizu Campos, y hasta en menor medida un Luis Muñoz Marín y un Rubén Berríos. Todo esto reflejaba cierto nivel educativo, que se ha ido perdiendo poco a poco por la pereza colectiva y por una educación atada a reglamentaciones federales basadas en números y porcentajes en lugar de calidad, que no funcionan ni a nivel federal, mucho menos en un territorio. Para colmo, en la pasada década esta erosión ha sido más marcada con la cancelación de actividades culturales como las noches de galería (ahora amenazan a las fiestas de San Sebastian también), y el aumento del miedo colectivo como resultado de la ola de asesinatos, aumentando cada vez más el aislamiento y la falta de empatía con el otro. Y claro, si cuando habían ciertos estándares de calidad versus cantidad esto se reflejaba en los quehaceres culturales, ahora tenemos reguetón, Maripily, la Castro, y la Comay como el programa local número uno. ¿Dónde están los programas infantiles que me amamantaron cuando niño? ¿A dónde se ha ido la programación local? ¿Cómo es posible que mis sobrinos hablen de pastel y no de bizcocho? Ahora tenemos jóvenes que no saben que es “iba” y no “iva” o “hiba”, que es “ha” y no “a” cuando se trata del verbo “haber”, que es trabajo y no “job”, etc. No, la TV se ha mal parido de programas donde las gaznatás enlatadas son la orden del día, dónde el juzgar al otro es lo que hay que hacer (no mostrar empatía sino antipatía…a tirar la primera y todas las piedras en una isla hipócritamente cristiana), donde el sensacionalismo y la violencia hacen noticia. Y sí, esto no es único de Puerto Rico, pasa en Perú, en Estados Unidos, en México, en Chile…pero, ¿por qué tenemos que copiar siempre lo malo para luego quejarnos de los problemas que nos van asfixiando colectivamente?
Y es que el gran experimento de Puerto Rico culminó finalmente en convertirnos en la isla-ghetto. Aquí voy a usar un poco la ficción porque es lo que hago, y me voy a referir a “The Wire”, esa serie de HBO que hacía una crítica cuasi perfecta a todo el sistema norteamericano a través de la ficción televisiva por cable. En esa serie se retrata cómo el sistema norteamericano está corrompido por todas partes, desde el bajo mundo hasta la policía, la política, la educación, los sindicatos, y el media. Lo más triste de ver la serie es pensar que ese mismo sistema es el que se ha impuesto en la isla, convirtiéndola en un ghetto donde todos están atados a unas reglas de las cual es imposible salir; la educación se basa en números y no en resultados concretos (gente educada), la policía se rige por los mismos parámetros, los cuales no resuelven más que estadísticas, la política se debe a los que invierten dinero, los sindicatos viven su propia mafia, y el media….el media es el poder que hace lo que le da la gana sin que nadie lo fiscalice, persiguiendo agendas y vendiendo noticias en lugar de informar y educar sobre lo que informa. Lo peor de todo esto es que, dada nuestra relación con los Estados Unidos, estamos sujetos a esas reglamentaciones federales, que si no les funcionan a ellos, mucho menos a nosotros. Cosa que no se resuelve a menos que dejemos de estar sujetos a esas leyes, o sea, ni con la estadidad ni con el ELA….pero claro, no todo se basa en eso, y hay cosas que he mencionado antes que también tienen que ver con el tener un poquito de respeto por el otro, cosa que cada vez parece ser cosa más rara.
Mas claro es que esta violencia no se va a resolver en un futuro cercano, por más que los números bajen, y no se va a resolver a menos que se atiendan los problemas de raíz…..tardando una o dos generaciones aun. Y nunca se van a resolver si seguimos poniendo parchos y seguimos atados a las cadenas del absurdo que rigen en el norte. Y ya es hora que nos levantemos para resolverlos en lugar de seguir encerrándonos.
Claro, estos son los resultados de años de cosecha con semillas podridas. Yo no sé si es el complejo colonial o el insularismo o la cosa del tamaño de la isla (sí, la tenemos pequeña, ¡vive con eso mijo!), pero el boricua lleva siglos de querer ser el más guapetón, el más listo, la pendejá, no del caribe, ¡sino del mundo! Eso no es nuevo. Libros hay demás que hablan del tema, lo que es nuevo desde hace unas décadas y que ha ido incrementando hasta salirse de control es mostrar esa marca de territorio a fuerza de balas o violencia en general. Basta ver a la gente empujándose y entrándose a pescozas en el viernes negro solo para ahorrarse pal’ de pesos por algo que bien pudieran encargar por Internet con el mismo descuento. Ver a la gente empujándose solo por entrar mostraba este guille bien boricua de que “el más listo soy yo”, ese mismo guille que mostró Carlos Pesquera al entrar a la cañona a la procuraduría de la mujer, ese mismo guille que se ven con los cabrones que empuja o se cuelan para llevarse 20 bolsas de hielo (que se jodan los demás) cuando no hay luz después de un huracán, esa misma desconsideración de llevarse la comida por cajas en momentos de emergencia. En fin, ese guille de que YO, YO, y YO soy el más cabrón aquí.
Ese individualismo salvaje y desmedido denota una falta de empatía con el otro. Si no es parte de tu familia, que se joda, que esto es la ley de la jungla al cuadrado, el sálvese quien pueda. Yo estoy seguro que si este chorro de cabrones asesinos que se pasan matando por joder, o tirando balas al aire porque ganó Cotto, o atropellando a gente por su borrachera, lo pensarían dos veces si se tratara de su hijo, de su madre, de su abuela, de alguien cercano. Pero la guapería y la ley del más malo traducen el todo en un “que se joda”, y en una vendetta si me tocan a mí a los míos, tipo mafia italiana pero sin el orden ni la disciplina.
Siempre está el que vincule este crecimiento en asesinatos con el gobierno de turno. No es de sorprender. De hecho, yo lo he vinculado una que otra vez. Este gobierno se ha caracterizado por insistir en un lenguaje y un estilo sumamente violento, desde los insultos del presidente del senado contra mujeres, homosexuales, y minorías, hasta el despliegue de la policía para entrarles a macanazos y gases pimienta a estudiantes desarmados. De igual forma, el crimen se les ha salido de las manos al derrumbar puntos para lucir bien ante la opinión pública sin garantizar luego la seguridad necesaria que los bichotes proveían dentro de sus territorios asignados en el bajo mundo. Y es que por supuesto, aun siendo el territorio estadounidense con más uniformada, la policía no da abasto para proteger si tienen que dividirse en derrumbar puntos de droga, proteger luego al caos consecuente, y servirle al ciudadano. Mucho menos va a dar abasto cuando los recursos policiales son malgastados en perseguir a ciudadanos que protestan contra los atropellos del gobierno, o contra los estudiantes que exigen una mejor educación a un costo limitado.
Pero el problema es mucho más complejo que eso y yo no pretendo ser quién para dar al punto con todos sus aspectos. Sin embargo, si bien es cierto que el gobierno de turno tiene que ver con la creciente ola de asesinatos y violencia, este es un país violento en el que el promedio de asesinatos no ha bajado de 700 en los últimos 25 años, lo que, nuevamente, para una isla tan pequeña, es inaceptable. De igual forma, la violencia del día a día que contrasta con eso de la “isla del Edén, Isla del encanto” también es algo que yo y mi generación vivió en carne viva y por la que muchos decidimos irnos de la isla, buscando nuevos lugares y nuevas situaciones, buscando nuevas perspectivas a las ideologías imperantes estancadas de la isla.
Por un lado, la falta de educación en la isla ha sido un problema que llevamos arrastrando por décadas. Basta con comparar la calidad de educación de las generaciones anteriores a nosotros para darse cuenta de que esto huele a fuchi. No estoy diciendo que todo tiempo pasado era mejor, pero mientras hoy en día nuestra jerga se vuelve más hacia el spanglish, las generaciones de antes del 50 batallaron una lucha campal contra la imposición del inglés en la isla, aferrándose al español boricua como fuente de identidad. De igual forma, la música popular tenía más riqueza temática y musical, especialmente a partir de los setenta, y en las mismas artes plásticas teníamos a personas haciendo las propuestas más interesantes desde Oller. Hasta el político más charro tenía cierto dominio de la oratoria como Albizu Campos, y hasta en menor medida un Luis Muñoz Marín y un Rubén Berríos. Todo esto reflejaba cierto nivel educativo, que se ha ido perdiendo poco a poco por la pereza colectiva y por una educación atada a reglamentaciones federales basadas en números y porcentajes en lugar de calidad, que no funcionan ni a nivel federal, mucho menos en un territorio. Para colmo, en la pasada década esta erosión ha sido más marcada con la cancelación de actividades culturales como las noches de galería (ahora amenazan a las fiestas de San Sebastian también), y el aumento del miedo colectivo como resultado de la ola de asesinatos, aumentando cada vez más el aislamiento y la falta de empatía con el otro. Y claro, si cuando habían ciertos estándares de calidad versus cantidad esto se reflejaba en los quehaceres culturales, ahora tenemos reguetón, Maripily, la Castro, y la Comay como el programa local número uno. ¿Dónde están los programas infantiles que me amamantaron cuando niño? ¿A dónde se ha ido la programación local? ¿Cómo es posible que mis sobrinos hablen de pastel y no de bizcocho? Ahora tenemos jóvenes que no saben que es “iba” y no “iva” o “hiba”, que es “ha” y no “a” cuando se trata del verbo “haber”, que es trabajo y no “job”, etc. No, la TV se ha mal parido de programas donde las gaznatás enlatadas son la orden del día, dónde el juzgar al otro es lo que hay que hacer (no mostrar empatía sino antipatía…a tirar la primera y todas las piedras en una isla hipócritamente cristiana), donde el sensacionalismo y la violencia hacen noticia. Y sí, esto no es único de Puerto Rico, pasa en Perú, en Estados Unidos, en México, en Chile…pero, ¿por qué tenemos que copiar siempre lo malo para luego quejarnos de los problemas que nos van asfixiando colectivamente?
Y es que el gran experimento de Puerto Rico culminó finalmente en convertirnos en la isla-ghetto. Aquí voy a usar un poco la ficción porque es lo que hago, y me voy a referir a “The Wire”, esa serie de HBO que hacía una crítica cuasi perfecta a todo el sistema norteamericano a través de la ficción televisiva por cable. En esa serie se retrata cómo el sistema norteamericano está corrompido por todas partes, desde el bajo mundo hasta la policía, la política, la educación, los sindicatos, y el media. Lo más triste de ver la serie es pensar que ese mismo sistema es el que se ha impuesto en la isla, convirtiéndola en un ghetto donde todos están atados a unas reglas de las cual es imposible salir; la educación se basa en números y no en resultados concretos (gente educada), la policía se rige por los mismos parámetros, los cuales no resuelven más que estadísticas, la política se debe a los que invierten dinero, los sindicatos viven su propia mafia, y el media….el media es el poder que hace lo que le da la gana sin que nadie lo fiscalice, persiguiendo agendas y vendiendo noticias en lugar de informar y educar sobre lo que informa. Lo peor de todo esto es que, dada nuestra relación con los Estados Unidos, estamos sujetos a esas reglamentaciones federales, que si no les funcionan a ellos, mucho menos a nosotros. Cosa que no se resuelve a menos que dejemos de estar sujetos a esas leyes, o sea, ni con la estadidad ni con el ELA….pero claro, no todo se basa en eso, y hay cosas que he mencionado antes que también tienen que ver con el tener un poquito de respeto por el otro, cosa que cada vez parece ser cosa más rara.
Mas claro es que esta violencia no se va a resolver en un futuro cercano, por más que los números bajen, y no se va a resolver a menos que se atiendan los problemas de raíz…..tardando una o dos generaciones aun. Y nunca se van a resolver si seguimos poniendo parchos y seguimos atados a las cadenas del absurdo que rigen en el norte. Y ya es hora que nos levantemos para resolverlos en lugar de seguir encerrándonos.
Monday, December 19, 2011
El capitalismo latino
“En América Latina, el capitalismo es antidemocrático, con o sin elecciones: la mayoría de la gente está presa de la necesidad y está condenada a la soledad y a la violencia.”
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 90)
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 90)
Monday, December 12, 2011
Sin embajada
“[…] bien dicen por ahí que los Estados Unidos están a salvo de cuartelazos y dictaduras militares porque en los Estados Unidos no hay embajada de los Estados Unidos.”
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 89)
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 89)
Tuesday, December 06, 2011
Los nueve de Calle 13 (Sin-Censurarme)
Los nueve de Calle 13
No es la primera vez que hablo de Calle 13 y sospecho que no será la última, pero recientemente se llevaron el galardón de 9 premios de Grammys Latinos, sumando a 19 los que se han llevado en tal concurso en sus seis años de formación. También han sido nominados para los Grammys de Estados Unidos en la categoría latina de música pop, rock o álbum urbano. Por un lado no debe sorprendernos. El último disco de Calle 13, “Entren los que quieran”, ha sido el trabajo más maduro y de mensaje más profundo que han sacado al mercado. La canción de “Latinoamérica”, que ganó el premio a mejor canción del año (si fuéramos a hablar de calidad y resonancia, ¿cabría duda?), no solo ha dado mucho de qué hablar, sino que se ha convertido en himno de lucha desde Puerto Rico hasta Chile y de toda Latinoamérica. En adición a eso, el disco tiene una variedad de ritmos y experimentaciones musicales como nunca antes habían hecho, aun cuando a mi entender, lo mejor del grupo es precisamente la música más que la letra, aunque en “Entren los que quieran” la letra me dio un tapaboca, justo cuando ya creía que René se había quedado un poco estancado en cuanto a rima y temática. Por el otro lado, sí es de extrañarnos que haya ganado. En primer lugar, estamos hablando de un grupo que se las ha jugado duro al criticar los valores atesorados por el status quo, desde la Iglesia católica hasta los políticos de turno. De igual forma ha sido censurado por la radio en Puerto Rico y en Colombia, hasta dónde sé, y criticados por los que se han sentido ofendidos por sus mensajes. Además, no estoy acostumbrado a que los grupos o cantantes musicales ganen en base a la calidad de su música y sí en base a ventas e influencias. El mejor ejemplo es que Calle 13 acabó de desbancar a Juanes como el más galardonado en los Grammys Latinos: Juanes 17, Calle 19. O sea, Juanes, que desde que le pide a Dios por la camisa negra yo no sé cuál es la diferencia entre las cosas que canta. ¿Otro ejemplo? Shakira, que también fue galardonada. ¿En serio que tengo que hablar al respecto?
Por mi parte digo que aun cuando los Grammy latinos valen mierda, los 9 de 10 que ganó Calle 13 han sido más que merecidos, no por ventas como otros, sino por calidad, tanto musical como lírica. Pero claro, no faltó la mitad de la boricuada abochornada que puso el grito en el cielo. Hablaban de “esos cafres”, “esa gente que auspicia la violencia contra la mujer”, esos que dan “mal ejemplo”, “esos ateos”, esos representantes de “una minoría” en la isla, “la mierda está de moda”, esos que “se creen suramericanos”, “esos que a mí no me representan” sino a “esas sociedades latinoamericanas”. Luego salió el gobernador diciendo que le felicitaba pero que debía de estar agradecido de vivir en una democracia ya que en otros países no podría decir lo que dice, a lo que René le salió al encuentro con una magnífica respuesta: “él habla de la democracia como si fuera un privilegio” dado, claro, por el Tío Sam. Irónicamente, si no fuera por la conflictiva relación de Estados Unidos con Puerto Rico, el gobierno pitiyanqui de Fortuño sería el primero en acabar con los derechos de la mal llamada democracia. ¿No fue él quien censuró a la izquierda de la Universidad de Puerto Rico? ¿Acaso no fue su gobierno el que atropelló estudiantes? ¿Acaso no fue su gobierno el líder detrás del espionaje político que hace la policía en las marchas? ¿Acaso no fue su gobierno el que cerró las gradas del Capitolio a la prensa, el que censuró las expresiones de Calle 13 (que el gobernador era un hijo de puta….hijo de puta, hijo de puta, HIJO DE PUTA….que mucho me gusta repetirlo carajo…y es que hasta el “cabrón” le queda corto….o sea, Aníbal era un cabrón…es más, Rosselló era un hijo de puta, Fortuño es un cabrón hijo de puta y más), que lo censuró en la radio y le prohibió presentarse en San Juan? ¿Acaso no fueron ellos los que colgaron un proyecto de felicitación para el grupo, que entiendo es una estupidez, pero que sí fueron capaz de otorgarle al mafioso cubano Julito Labatut, quien fuera nombrado por Ernesto Abraham Arzola Martínez, ex agente de la policía de Puerto Rico y en testimonio para el FBI, como el que conspiró y dio la orden para asesinar a Carlos Muñiz Varela, cubano en la isla a favor de la revolución cubana?
¿De qué democracia habla este …..hijo de puta? ¿Me quiere decir que matar es permitido y hasta homenajeado pero criticar al gobierno es, como mucho y después de mil censuras, un “privilegio”? No en balde ya hemos pasados los 1,000 asesinatos por año. Si esa es su democracia…pues, como andan las cosas, sálvese quien pueda.
Mas después de toda esta diatriba es obvio que los que fueron heridos cuando Calle 13 ganó más premios que nadie en la historia del certamen son todos de obvia tendencia derechista, penepé y pitiyanqui, que amparados en el concepto de ser la “mayoría”, cosa que es totalmente relativa y cambiable, pretenden que se erradique cualquier otro discurso que no sea el que ellos favorecen, y hasta aplauden cuando tal acción es ejecutada (¿hasta la muerte?), diciendo que “gracias a Dios acá no se escucha eso”, “se pasaron”, “se creen suramericanos”, y/o “a mi no me representan”. Lo más cómico, por no decir patético, es que esta gente hablan del resto de los países latinoamericanos como si fueran una cosa totalmente distante y ajena, como si Puerto Rico no fuera parte de los países latinos.
Al parecer, tener esa libretita azul les confunde y les hace imaginarse blanquitos. Es de entender, a veces, que hasta en “esas sociedades latinoamericanas” (fíjese la negación a ser naciones….no, son meras sociedades) crean que esa libretita nos hace hablar perfecto inglés y que no somos parte del conglomerado de países latinos, pero los norteamericanos tienen muy claro que el inglés no es nuestro primer idioma y que somos de otra cultura (sorry). Es más, por lo general, creen que somos otro país y no su territorio, y hasta se confunden cuando uno les muestra la dichosa libretita que también hace confundir a esos boricuas que se creen estadounidenses. Son esos abochornados los que hablan de “esas sociedades latinoamericanas”, demarcando el desprecio con el uso del pronombre demostrativo (esas), tratando de profundizar que hay una diferencia.
Yo me pregunto qué cabeza tan enajenada piensa que Puerto Rico tiene más características en común con Texas o cualquier otro estado de Estados Unidos que con cualquier país latino. Quizás es que temen que si los estadounidenses entienden lo que canta Calle 13 nos darían una patada, así que necesitan pedir perdón y decir que ese grupo solo representa a una “minoría”, que su mensaje carece de ningún valor, etc. Quizás es que prefieren cantantes monótonos que no tengan ninguna propuesta meramente retante y que, mucho menos (horror de los horrores), canten de cómo los latinos andamos de jodíos. Mejor que canten de amor a que canten de “la operación cóndor invadiendo mi nido”. Mejor que canten del “Waka Waka” y que muevan las caderas antes de cuestionar la “payola”. Pensar es inaceptable, mezclar ritmos con nuevos ritmos es muy incómodo, mejor es quedarse en lo que uno conoce en estos días de mucha gente sin cojones….(pero que se están viendo amenazados por las protestas en Puerto Rico, Chile, Colombia, Estados Unidos, Grecia, Irlanda, Italia, España, Inglaterra…de gente que sí está dispuesta a poner hasta sus cuerpos para protestar en nombre de un mundo mejor).
Para esos que se molestaron, es aun mucho peor es que un grupo de Puerto Rico que ha sido reconocido a nivel mundial busque las conexiones que unen y nos unen a “esas sociedades latinoamericanas”, que promuevan la unión de Latinoamérica, aquel proyecto que todavía late en las cabezas de nosotros los utópicos, heredada desde el siglo 19 y que por personas como éstas que no se creen latinos, que se empeñan en la diferencia en lugar de construir desde ella, y que son locos con aliarse al Norte siempre y cuando ellos estén bien, ha sido imposible de alcanzar (además de por otros factores como la corrupción de los líderes, la violencia, y la traición de esas ideas por gente que se han enamorado de su rol patriarcal).
No, es mucho más fácil ampararse en la ignorancia y hablar despectivamente del grupo, haciendo a un lado la acción política que han ido llevando a cabo más allá de la tarima por todo esto tiempo (no toda va a sus bolsillos…como sí todo va a los bolsillos de los cantantes que defienden), ignorando la intención detrás de los insultos y las palabras fuertes, ignorando incluso su temática ya que no se han dado a la tarea de escuchar con detenimiento. Y no solo eso, sino descartar cualquier defensa del grupo aun cuando se le argumente en su defensa, y es que, volvemos a lo mismo, los que hablan de democracia son los primeros en descartar cualquier otro argumento que no sea parte de la fantasmagórica “mayoría”, como si la mayoría no tuviera la carga histórica de cometer errores, horrores y estupideces.
¿Saben quiénes representaron a ciertas “mayorías” en determinados momentos y contextos? Los Nazi. La gente alemana, en su “mayoría”, apoyó a Hitler. Pero no nos vayamos tan lejos, la “mayoría” también apoyó a Bush Jr. en su reelección, la “mayoría” apoyó a Rosselló y la “mayoría” cometió la estupidez más grande de poner a Fortuño y a Rivera Schatz en el poder. Esa es la sabiduría de la “mayoría”, y se vuelve peligrosa cuando esa mayoría quiere silenciar cualquier disidencia, desde Hitler hasta Pinochet, desde Franco hasta Videla. De hecho, esa “mayoría” sería mucho más poderosa si el gobernador pudiera silenciar a cualquiera que no esté de acuerdo con él, que apuesto es lo que él quisiera. ¿O acaso no es eso lo que sugiere entrelíneas cuando le responde a Calle 13? “Que dé gracias que vive en una democracia”…..porque si no….si no ¿qué? ¿Le van a dar pam-pam? Imagino se babean con la mera idea, un gobierno con guille paternalista pero con complejos de adolescente (y qué no van a adolecer si adolecen su identidad).
Sin embargo, Calle 13 es el mal ejemplo. Lo serán, quizás para aquellos que defienden cierta moral y hasta cierta religión, ¿pero eso significa que todos tienen que seguirla o creen en ella? Hay muchos que dicen pregonarla y se matan, se insultan, se traicionan…al menos el mensaje de Calle 13 siempre ha sido paródico en cuanto a la violencia y ahora solo promueve la violencia a través del arte y no de las balas. Si ese es el mal ejemplo, prefiero a mil Calle 13 que hablen mal del Vaticano pero que promuevan la paz, no solo en Puerto Rico, sino en toda Latinoamérica y más. Que vengan mil Calle 13 que se cuestionen las cosas un poco y que no repitan cosas y odien la diferencia, que aboguen por la educación y no las balas, que aboguen por los derechos del pueblo y no los gobernantes y sus amigos millonarios. Si así fuera, quizás no tendríamos más de mil asesinatos, quizás cambiaríamos las balas por palabras, por el diálogo, quizás haríamos tantas cosas juntos, como esas en que creemos nosotros los utópicos. Mientras no lo haya, yo me uno a las felicitaciones al grupo, y a todos aquellos que, como yo, tratamos de sacudir un poco las cosas que andan mal a través de las palabras, del diálogo y la educación.
*Gracias a Alfredo por incluir este artículo en su revista cibernética “Puerto Rico Indie”. Aclaro que la censura fue, irónicamente, autoimpuesta y no del editor, solo por si acaso eso de repetir el nombre del gobernador hijo de puta tantas veces pudiera ser ofensivo para los lectores en general.
No es la primera vez que hablo de Calle 13 y sospecho que no será la última, pero recientemente se llevaron el galardón de 9 premios de Grammys Latinos, sumando a 19 los que se han llevado en tal concurso en sus seis años de formación. También han sido nominados para los Grammys de Estados Unidos en la categoría latina de música pop, rock o álbum urbano. Por un lado no debe sorprendernos. El último disco de Calle 13, “Entren los que quieran”, ha sido el trabajo más maduro y de mensaje más profundo que han sacado al mercado. La canción de “Latinoamérica”, que ganó el premio a mejor canción del año (si fuéramos a hablar de calidad y resonancia, ¿cabría duda?), no solo ha dado mucho de qué hablar, sino que se ha convertido en himno de lucha desde Puerto Rico hasta Chile y de toda Latinoamérica. En adición a eso, el disco tiene una variedad de ritmos y experimentaciones musicales como nunca antes habían hecho, aun cuando a mi entender, lo mejor del grupo es precisamente la música más que la letra, aunque en “Entren los que quieran” la letra me dio un tapaboca, justo cuando ya creía que René se había quedado un poco estancado en cuanto a rima y temática. Por el otro lado, sí es de extrañarnos que haya ganado. En primer lugar, estamos hablando de un grupo que se las ha jugado duro al criticar los valores atesorados por el status quo, desde la Iglesia católica hasta los políticos de turno. De igual forma ha sido censurado por la radio en Puerto Rico y en Colombia, hasta dónde sé, y criticados por los que se han sentido ofendidos por sus mensajes. Además, no estoy acostumbrado a que los grupos o cantantes musicales ganen en base a la calidad de su música y sí en base a ventas e influencias. El mejor ejemplo es que Calle 13 acabó de desbancar a Juanes como el más galardonado en los Grammys Latinos: Juanes 17, Calle 19. O sea, Juanes, que desde que le pide a Dios por la camisa negra yo no sé cuál es la diferencia entre las cosas que canta. ¿Otro ejemplo? Shakira, que también fue galardonada. ¿En serio que tengo que hablar al respecto?
Por mi parte digo que aun cuando los Grammy latinos valen mierda, los 9 de 10 que ganó Calle 13 han sido más que merecidos, no por ventas como otros, sino por calidad, tanto musical como lírica. Pero claro, no faltó la mitad de la boricuada abochornada que puso el grito en el cielo. Hablaban de “esos cafres”, “esa gente que auspicia la violencia contra la mujer”, esos que dan “mal ejemplo”, “esos ateos”, esos representantes de “una minoría” en la isla, “la mierda está de moda”, esos que “se creen suramericanos”, “esos que a mí no me representan” sino a “esas sociedades latinoamericanas”. Luego salió el gobernador diciendo que le felicitaba pero que debía de estar agradecido de vivir en una democracia ya que en otros países no podría decir lo que dice, a lo que René le salió al encuentro con una magnífica respuesta: “él habla de la democracia como si fuera un privilegio” dado, claro, por el Tío Sam. Irónicamente, si no fuera por la conflictiva relación de Estados Unidos con Puerto Rico, el gobierno pitiyanqui de Fortuño sería el primero en acabar con los derechos de la mal llamada democracia. ¿No fue él quien censuró a la izquierda de la Universidad de Puerto Rico? ¿Acaso no fue su gobierno el que atropelló estudiantes? ¿Acaso no fue su gobierno el líder detrás del espionaje político que hace la policía en las marchas? ¿Acaso no fue su gobierno el que cerró las gradas del Capitolio a la prensa, el que censuró las expresiones de Calle 13 (que el gobernador era un hijo de puta….hijo de puta, hijo de puta, HIJO DE PUTA….que mucho me gusta repetirlo carajo…y es que hasta el “cabrón” le queda corto….o sea, Aníbal era un cabrón…es más, Rosselló era un hijo de puta, Fortuño es un cabrón hijo de puta y más), que lo censuró en la radio y le prohibió presentarse en San Juan? ¿Acaso no fueron ellos los que colgaron un proyecto de felicitación para el grupo, que entiendo es una estupidez, pero que sí fueron capaz de otorgarle al mafioso cubano Julito Labatut, quien fuera nombrado por Ernesto Abraham Arzola Martínez, ex agente de la policía de Puerto Rico y en testimonio para el FBI, como el que conspiró y dio la orden para asesinar a Carlos Muñiz Varela, cubano en la isla a favor de la revolución cubana?
¿De qué democracia habla este …..hijo de puta? ¿Me quiere decir que matar es permitido y hasta homenajeado pero criticar al gobierno es, como mucho y después de mil censuras, un “privilegio”? No en balde ya hemos pasados los 1,000 asesinatos por año. Si esa es su democracia…pues, como andan las cosas, sálvese quien pueda.
Mas después de toda esta diatriba es obvio que los que fueron heridos cuando Calle 13 ganó más premios que nadie en la historia del certamen son todos de obvia tendencia derechista, penepé y pitiyanqui, que amparados en el concepto de ser la “mayoría”, cosa que es totalmente relativa y cambiable, pretenden que se erradique cualquier otro discurso que no sea el que ellos favorecen, y hasta aplauden cuando tal acción es ejecutada (¿hasta la muerte?), diciendo que “gracias a Dios acá no se escucha eso”, “se pasaron”, “se creen suramericanos”, y/o “a mi no me representan”. Lo más cómico, por no decir patético, es que esta gente hablan del resto de los países latinoamericanos como si fueran una cosa totalmente distante y ajena, como si Puerto Rico no fuera parte de los países latinos.
Al parecer, tener esa libretita azul les confunde y les hace imaginarse blanquitos. Es de entender, a veces, que hasta en “esas sociedades latinoamericanas” (fíjese la negación a ser naciones….no, son meras sociedades) crean que esa libretita nos hace hablar perfecto inglés y que no somos parte del conglomerado de países latinos, pero los norteamericanos tienen muy claro que el inglés no es nuestro primer idioma y que somos de otra cultura (sorry). Es más, por lo general, creen que somos otro país y no su territorio, y hasta se confunden cuando uno les muestra la dichosa libretita que también hace confundir a esos boricuas que se creen estadounidenses. Son esos abochornados los que hablan de “esas sociedades latinoamericanas”, demarcando el desprecio con el uso del pronombre demostrativo (esas), tratando de profundizar que hay una diferencia.
Yo me pregunto qué cabeza tan enajenada piensa que Puerto Rico tiene más características en común con Texas o cualquier otro estado de Estados Unidos que con cualquier país latino. Quizás es que temen que si los estadounidenses entienden lo que canta Calle 13 nos darían una patada, así que necesitan pedir perdón y decir que ese grupo solo representa a una “minoría”, que su mensaje carece de ningún valor, etc. Quizás es que prefieren cantantes monótonos que no tengan ninguna propuesta meramente retante y que, mucho menos (horror de los horrores), canten de cómo los latinos andamos de jodíos. Mejor que canten de amor a que canten de “la operación cóndor invadiendo mi nido”. Mejor que canten del “Waka Waka” y que muevan las caderas antes de cuestionar la “payola”. Pensar es inaceptable, mezclar ritmos con nuevos ritmos es muy incómodo, mejor es quedarse en lo que uno conoce en estos días de mucha gente sin cojones….(pero que se están viendo amenazados por las protestas en Puerto Rico, Chile, Colombia, Estados Unidos, Grecia, Irlanda, Italia, España, Inglaterra…de gente que sí está dispuesta a poner hasta sus cuerpos para protestar en nombre de un mundo mejor).
Para esos que se molestaron, es aun mucho peor es que un grupo de Puerto Rico que ha sido reconocido a nivel mundial busque las conexiones que unen y nos unen a “esas sociedades latinoamericanas”, que promuevan la unión de Latinoamérica, aquel proyecto que todavía late en las cabezas de nosotros los utópicos, heredada desde el siglo 19 y que por personas como éstas que no se creen latinos, que se empeñan en la diferencia en lugar de construir desde ella, y que son locos con aliarse al Norte siempre y cuando ellos estén bien, ha sido imposible de alcanzar (además de por otros factores como la corrupción de los líderes, la violencia, y la traición de esas ideas por gente que se han enamorado de su rol patriarcal).
No, es mucho más fácil ampararse en la ignorancia y hablar despectivamente del grupo, haciendo a un lado la acción política que han ido llevando a cabo más allá de la tarima por todo esto tiempo (no toda va a sus bolsillos…como sí todo va a los bolsillos de los cantantes que defienden), ignorando la intención detrás de los insultos y las palabras fuertes, ignorando incluso su temática ya que no se han dado a la tarea de escuchar con detenimiento. Y no solo eso, sino descartar cualquier defensa del grupo aun cuando se le argumente en su defensa, y es que, volvemos a lo mismo, los que hablan de democracia son los primeros en descartar cualquier otro argumento que no sea parte de la fantasmagórica “mayoría”, como si la mayoría no tuviera la carga histórica de cometer errores, horrores y estupideces.
¿Saben quiénes representaron a ciertas “mayorías” en determinados momentos y contextos? Los Nazi. La gente alemana, en su “mayoría”, apoyó a Hitler. Pero no nos vayamos tan lejos, la “mayoría” también apoyó a Bush Jr. en su reelección, la “mayoría” apoyó a Rosselló y la “mayoría” cometió la estupidez más grande de poner a Fortuño y a Rivera Schatz en el poder. Esa es la sabiduría de la “mayoría”, y se vuelve peligrosa cuando esa mayoría quiere silenciar cualquier disidencia, desde Hitler hasta Pinochet, desde Franco hasta Videla. De hecho, esa “mayoría” sería mucho más poderosa si el gobernador pudiera silenciar a cualquiera que no esté de acuerdo con él, que apuesto es lo que él quisiera. ¿O acaso no es eso lo que sugiere entrelíneas cuando le responde a Calle 13? “Que dé gracias que vive en una democracia”…..porque si no….si no ¿qué? ¿Le van a dar pam-pam? Imagino se babean con la mera idea, un gobierno con guille paternalista pero con complejos de adolescente (y qué no van a adolecer si adolecen su identidad).
Sin embargo, Calle 13 es el mal ejemplo. Lo serán, quizás para aquellos que defienden cierta moral y hasta cierta religión, ¿pero eso significa que todos tienen que seguirla o creen en ella? Hay muchos que dicen pregonarla y se matan, se insultan, se traicionan…al menos el mensaje de Calle 13 siempre ha sido paródico en cuanto a la violencia y ahora solo promueve la violencia a través del arte y no de las balas. Si ese es el mal ejemplo, prefiero a mil Calle 13 que hablen mal del Vaticano pero que promuevan la paz, no solo en Puerto Rico, sino en toda Latinoamérica y más. Que vengan mil Calle 13 que se cuestionen las cosas un poco y que no repitan cosas y odien la diferencia, que aboguen por la educación y no las balas, que aboguen por los derechos del pueblo y no los gobernantes y sus amigos millonarios. Si así fuera, quizás no tendríamos más de mil asesinatos, quizás cambiaríamos las balas por palabras, por el diálogo, quizás haríamos tantas cosas juntos, como esas en que creemos nosotros los utópicos. Mientras no lo haya, yo me uno a las felicitaciones al grupo, y a todos aquellos que, como yo, tratamos de sacudir un poco las cosas que andan mal a través de las palabras, del diálogo y la educación.
*Gracias a Alfredo por incluir este artículo en su revista cibernética “Puerto Rico Indie”. Aclaro que la censura fue, irónicamente, autoimpuesta y no del editor, solo por si acaso eso de repetir el nombre del gobernador hijo de puta tantas veces pudiera ser ofensivo para los lectores en general.
En nombre de la democracia
“A lo largo de este siglo, América Latina ha sido invadida más de cien veces por los Estados Unidos. Siempre en nombre de la democracia, y siempre para imponer dictaduras militares o gobiernos títeres que han puesto a salvo el dinero amenazado. El sistema imperial de poder no quiere países democráticos. Quiere países humillados.”
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 88)
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 88)
Cuba
“Nunca he confundido a Cuba con el paraíso. ¿Por qué voy a confundirla, ahora, con el infierno? Yo soy uno más entre los que creemos que se puede quererla sin mentir ni callar.”
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 75)
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 75)
Tuesday, November 15, 2011
cambiar la realidad
“Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable.”
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 75)
-Eduardo Galeano
(Ser como ellos, siglo XXI, 75)
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