Pues llevo un tiempo pensando en escribir otra cosa…pero nunca la termino…y en medio de eso, pues…he seguido andando por ahí y por allá.
Y estuve en el …uff, ¿Cómo traducimos eso? ¿El “bay area”? ¿El “bei erea”?.....la cosa esa, cerca de San Francisco….por ahí… ¡Allí mismo carajo! Y, ¡De regreso allá! Uff…que no regreso desde que me ….clavé o metí…..escoge le mejor alternativa.
De hecho, sabía que ibas a escoger esa canto de cabrón….pero que se joda, no te voy a decir cuál era la contestación.
San Francisco….allá comí con cojones, y estuve con familia…y bebí absintio… ¡De nuevo! (desde Paris) …pero era una cosa así como blanca….que parecía leche más que otra cosa….pero yo me repetía siempre que era absintio (es absintio, es absintio, es absintio) ….. ¡Solo así se podía beber! Y allá bebimos, debajo de la torre triangular esa…. ¡Esa misma! La que sale en mis fotos, la que sale en cualquier foto de San Francisco que no sea del puente. ¡Encuentra a Waldo para morones 101! Allí mismo…y los precios para vivir allí eran absurdos, y yo me preguntaba…. ¿A dónde fueron a parar los tiempos donde los intelectuales, bohemios y artistas jangueaban donde yo estaba, donde antes jangueaban?
¿Qué nos espera gente? Pues ser bohemios de suburbio….o no ser nada…y meternos por el culo la academia, que es sinónimo de conformidad…. ¿O qué? ¿Me van a decir ahora que hay intelectuales en ella? Quizás…. ¿Pensamiento? Me invitan a un trago y discutimos eso.
Casi olvidaba….sí gente, si algún académico se siente ofendido y piensa vengarse si busco trabajo…. ¡Pues aplausos! Eso significa un mínimo esfuerzo de crítica y dignidad, que me parece ya no camina por estos lares, si es que alguna vez lo hizo.
Sunday, April 18, 2010
Friday, April 16, 2010
es hora!
“Los grandes no son grandes sino porque estamos de rodillas. ¡Levantémonos!”
-Ramón E. Betances
-Ramón E. Betances
Monday, March 29, 2010
Canción de recuerdo
-Julia de Burgos
Esta noche,
el deseo de la carne se me fuga hacia la nada,
y el recuerdo de horas tiernas y felices
con mi alma se da cita.
Hace tiempo que mi alma,
en continuo sobresalto con la vida,
uno a uno deshojaba sus ensueños,
una a una renunciaba las caricias
de ese íntimo letargo,
cuando el mundo de las cosas espontáneas
nos florece ramilletes de ilusiones
en la luz no presentida
de un adentro que no piensa
ni analiza
y que sólo sabe y siente
emociones imprevistas.
Esta noche mi alma vibra
en hallazgos de sí misma,
y alejada de la carne,
es presente en el recuerdo de tu vida.
¡Cómo vuelven las primeras ilusiones,
y el silencio de los besos que se abrieron como rosas
al connubio de tus labios y mis labios
en el lecho de la brisa,
y el murmullo de los otros que nos dimos
en el fondo de tu vida y la mía!
¡La emoción de aquellos ojos
que al mirarme se miraban en el fondo de ellos mismos,
y al cerrarse,
en los míos prolongados de los suyos
se veían!
¡La inquietud de aquellas manos
que asaltaban el camino de las mías,
y hacia el íntimo sendero de tu alma
desviaban el capricho de mi loca fantasía,
que iba en busca de tus ojos y tus labios
sin saber que era más hondo
lo que aquella vida intensa que portaban
presentía!
La pasión de aquellas horas
que se echaban al momento
sin ropajes y sin bridas,
cuando el signo visitante del deseo
en colores deslumbrantes
mi respuesta recibía.
Por los hondos ojos de esta
noche mía,
voy filtrándome al pasado
en las alas de un ensueño que me mira.
Es el sueño un leve acierto
con la nota más incierta de mi vida,
esa nota que me pierdo de mi carne
y me escondo en la ilusión de ser mentira.
(Poema en veinte surcos, Huracán, 54-5)
Esta noche,
el deseo de la carne se me fuga hacia la nada,
y el recuerdo de horas tiernas y felices
con mi alma se da cita.
Hace tiempo que mi alma,
en continuo sobresalto con la vida,
uno a uno deshojaba sus ensueños,
una a una renunciaba las caricias
de ese íntimo letargo,
cuando el mundo de las cosas espontáneas
nos florece ramilletes de ilusiones
en la luz no presentida
de un adentro que no piensa
ni analiza
y que sólo sabe y siente
emociones imprevistas.
Esta noche mi alma vibra
en hallazgos de sí misma,
y alejada de la carne,
es presente en el recuerdo de tu vida.
¡Cómo vuelven las primeras ilusiones,
y el silencio de los besos que se abrieron como rosas
al connubio de tus labios y mis labios
en el lecho de la brisa,
y el murmullo de los otros que nos dimos
en el fondo de tu vida y la mía!
¡La emoción de aquellos ojos
que al mirarme se miraban en el fondo de ellos mismos,
y al cerrarse,
en los míos prolongados de los suyos
se veían!
¡La inquietud de aquellas manos
que asaltaban el camino de las mías,
y hacia el íntimo sendero de tu alma
desviaban el capricho de mi loca fantasía,
que iba en busca de tus ojos y tus labios
sin saber que era más hondo
lo que aquella vida intensa que portaban
presentía!
La pasión de aquellas horas
que se echaban al momento
sin ropajes y sin bridas,
cuando el signo visitante del deseo
en colores deslumbrantes
mi respuesta recibía.
Por los hondos ojos de esta
noche mía,
voy filtrándome al pasado
en las alas de un ensueño que me mira.
Es el sueño un leve acierto
con la nota más incierta de mi vida,
esa nota que me pierdo de mi carne
y me escondo en la ilusión de ser mentira.
(Poema en veinte surcos, Huracán, 54-5)
Sunday, February 14, 2010
De San Valentín
Todo el que me conoce sabe que ya no soy tan ogro como solía ser…ahora soy más una cosa medium rare...pero, por más que me haya puesto pussy, todavía es la hora que el cabrón día de San Valentín me saca el monstruo.
Imagino que pensarán, pues claro, si la solterona menopáusica está resentida. Pero no es eso….en fin, ya no me entra ninguna nostalgia. Incluso, hoy me la pasé escuchando a Nacho Vegas y más alegre no podía estar ante tanto desamor y penumbra. Sin embargo, no puedo con el consumerismo implítico detrás de esta fecha. Porque es que no hay otra, este día se trata de comprar…porque esperar desde navidad a madres es mucho,,,y hay muchos más enamorados que madres. Póngase a pensar, ¡se multiplican por dos!…y eso sin descontar los malos hijos…y las malas madres….o las difuntas. No, no, no…..así que ¡día de los enamorados! Y no sólo eso, de la amistad también, para que los solterones apestados como yo también se sientan obligados a mandar mensajes maricones o comprar pendejaces a sus amigos. Y me pregunto yo, coño, ¿para que se necesita un día para eso si no es para consumir? Porque es que me imagino a las reces (oh y mira que vi muchos comprando flores, chocolates y cuanto cliché había para que su noviecita estuviera contenta) diciendo que se trata de expresar el amor a esa o esas personas especiales. Gente, el amor o cariño que tienen por las personas que quieren se expresa cada día y vale más cuando es con acciones que con cosas que se pueden comprar.
Pero claro, yo estoy apestado y hablando mierda, ¿no? Y entonces me pregunto, ¿por qué con la navidad ya he transado y con San Valentín no? Si yo ni siquiera soy cristiano (más allá del agua esa que casi me ahoga cuando bebé). Sencillo, navidad se trata, más que cualquier cosa que se compre, de estar en familia y con la gente que uno quiere….!y comer! Es algo más colectivo. San Valentín es solo un pretexto para comprar ya que, esa persona especial no necesita un día, necesita cada día (así como navidad es un etc. de días y no uno solo). Navidad es más de celebrar con la gente que se quiere, San Valentín… ¿decirle a esa gente cuánto la quieres? Si no estaba claro antes, no sé, me parece que hay algo mal. A menos claro que expresarle a la gente la cantidad de amor que le tienen sea equivalente en dólares. Si es así estoy jodido porque no tengo dinero suficiente.
En fin, no creo que nunca transe con este día rosa. No es envidia, no es resentimiento de jamón, no es nada de eso…es simplemente que, por más que lo pienso, no necesito un día para decirle a la persona que amo cuanto la amo…sino que necesito cada día, cada segundo, cada acto, incluyendo las metidas de pata…en fin, como aquel bolero…. Toda una vida.
DS
Imagino que pensarán, pues claro, si la solterona menopáusica está resentida. Pero no es eso….en fin, ya no me entra ninguna nostalgia. Incluso, hoy me la pasé escuchando a Nacho Vegas y más alegre no podía estar ante tanto desamor y penumbra. Sin embargo, no puedo con el consumerismo implítico detrás de esta fecha. Porque es que no hay otra, este día se trata de comprar…porque esperar desde navidad a madres es mucho,,,y hay muchos más enamorados que madres. Póngase a pensar, ¡se multiplican por dos!…y eso sin descontar los malos hijos…y las malas madres….o las difuntas. No, no, no…..así que ¡día de los enamorados! Y no sólo eso, de la amistad también, para que los solterones apestados como yo también se sientan obligados a mandar mensajes maricones o comprar pendejaces a sus amigos. Y me pregunto yo, coño, ¿para que se necesita un día para eso si no es para consumir? Porque es que me imagino a las reces (oh y mira que vi muchos comprando flores, chocolates y cuanto cliché había para que su noviecita estuviera contenta) diciendo que se trata de expresar el amor a esa o esas personas especiales. Gente, el amor o cariño que tienen por las personas que quieren se expresa cada día y vale más cuando es con acciones que con cosas que se pueden comprar.
Pero claro, yo estoy apestado y hablando mierda, ¿no? Y entonces me pregunto, ¿por qué con la navidad ya he transado y con San Valentín no? Si yo ni siquiera soy cristiano (más allá del agua esa que casi me ahoga cuando bebé). Sencillo, navidad se trata, más que cualquier cosa que se compre, de estar en familia y con la gente que uno quiere….!y comer! Es algo más colectivo. San Valentín es solo un pretexto para comprar ya que, esa persona especial no necesita un día, necesita cada día (así como navidad es un etc. de días y no uno solo). Navidad es más de celebrar con la gente que se quiere, San Valentín… ¿decirle a esa gente cuánto la quieres? Si no estaba claro antes, no sé, me parece que hay algo mal. A menos claro que expresarle a la gente la cantidad de amor que le tienen sea equivalente en dólares. Si es así estoy jodido porque no tengo dinero suficiente.
En fin, no creo que nunca transe con este día rosa. No es envidia, no es resentimiento de jamón, no es nada de eso…es simplemente que, por más que lo pienso, no necesito un día para decirle a la persona que amo cuanto la amo…sino que necesito cada día, cada segundo, cada acto, incluyendo las metidas de pata…en fin, como aquel bolero…. Toda una vida.
DS
Saturday, February 13, 2010
La ñapa…
Olvidé decir de mi viaje a Aguadilla...pero eso era más vaina familiar que otra cosa…dos días después escuchaba todavía los gritos y lloriqueos de los niños….
La bombonera: check
El Hamberguer: check
Guavate: check….
De hecho….Guavate fue lo mejor de aquel día, con to’ y morcilla. Es que ese fue el día que fuimos al jardín botánico de Caguas….que parece una estampa del ELA sobre las mezcla de razas…ahí el africanito, allí el taíno jangueando, y allá….el capataz español…pero todo así masticado como libro de estudios sociales…y uno se pregunta… ¿y el olor a sangre qué?
Pero nada como esos momentos…y fumar un habano mirando al horizonte….al mar, más allá del fin….
La bombonera: check
El Hamberguer: check
Guavate: check….
De hecho….Guavate fue lo mejor de aquel día, con to’ y morcilla. Es que ese fue el día que fuimos al jardín botánico de Caguas….que parece una estampa del ELA sobre las mezcla de razas…ahí el africanito, allí el taíno jangueando, y allá….el capataz español…pero todo así masticado como libro de estudios sociales…y uno se pregunta… ¿y el olor a sangre qué?
Pero nada como esos momentos…y fumar un habano mirando al horizonte….al mar, más allá del fin….
pos pos pos pos..octavitas?
¿Qué se puede decir de mi último viaje a Puerto Rico? ¿Qué se puede decir de un viaje en general? A ver, a ver….dejen que almacene los recuerdos de almanaque. Eso es lo que se hace en las fotos. Eso es lo que se hace en los recuerdos. Eso es lo que se cuenta de cada viaje.
Y como toda navidad fui a Puertorro….porque cuando me fui de la entonces detestada isla me juré ir a la isla en navidad siempre que tuviera dinero. ¿Por qué? “Porque en Puerto Rico Señor la navidad es más larga”….o eso canta Gilbertito, y yo le creo, y no sé si sea cierto, pero sé que la navidad en Estados Unidos es fría y sosa, como son muchos de ellos. Lo sé, no todos, y amo a los gringos que desafían al asqueroso “Real America” de FOX, y es que hay americanos que valen la pena conocer y querer…como no todos los boricuas son el amor caribeño de etiqueta que quieren de vender de nosotros, ni un paquete de sazón y mucho menos Goya, que a esa la tuvieron que cerrar con la explosión.
La cosa es que fui y esta vez, como en veces anteriores, no se trataba de ir a cantar la dichosa canción, sabía que habían problemas esperando por mí…pero se hacen de los limones limonada y ya, y saltamos pasos porque cuando bailo salsa siempre me pierdo en la vueltita (vueltica a lo cubano). Pero mira que a la limonada le faltaba azúcar porque no hice más que llegar y me entero que me dejaron la maleta. ¡Me cagué en la madre como aun me sigo cagando en la madre de los cabrones! Ya olvidé cuántas veces me ha pasado esto, pero sé el procedimiento…..se bajan los pantalones y se olvida que se inventó eso del lubricante. … en eso las aerolíneas son expertas, en metérselo mongo a uno, tras que uno paga con cojones para arriesgar su vida, le chequeen hasta las tetas, te miren mal, te traten como mierda, y luego les tengas que sonreír a los hijos de puta (malparidos en Colombia) …en fin, estoy de acuerdo con aquel capítulo de South Park que cuando se proponía una máquina en la que tenías que sentarte en una estaca de metal, toda queja quedaba olvidada una vez recordaban que eso era mejor que bregar con las aerolíneas. Y es que como canta Blades: ¡Esto está cabrón! Y esa carbonería es internacional, desde el norte al caribe, y se riega por toda Latinoamérica…y ni hablemos de África o Oriente Medio que maletas perdidas es lo de menos.
Y en fin que cuatro días tardó en llegar mi maleta de Bogotá, que al parecer se equivocó de viaje y pensaba que repetía el anterior. ¡Bogotá! OK, un poco de contexto: resulta que el vuelo de Chicago a Miami tenía escala a San Juan, San José, Bogotá y Caracas. O sea, de todos los sitios… ¡Bogotá! De todas las ciudades antes mencionadas, el único lugar que pienso con más pillos que en Bogotá en estos momentos es Caracas (con mis perdones a mis hermanos bogotanos…ustedes saben…y que los boricuas no se quedan para nada atrás y se nos entiende menos cuando hablamos). Y no es que yo sea anti-Chávez (que eso al parecer es una traición al pueblo venezolano) o mucho menos anti-Venezuela. ¡Qué va! Yo soy defensor de las ideas del siglo 19 y de Bolívar y Betances….pero es que como describen el crimen en Caracas….huy y de calle que es tan exagerado como el que hablan de Bogotá. Mira que fui y caminé hasta por las barriadas y acá me ven, enterito,..como enterito regreso de La perla o Villa España…pero yo también he tenido suerte hasta ahora.
El berrinche duró par de días, par de amanecidas peleando….hasta que mi celular se quedó sin batería….*&^%$# …y un minuto de silencio por la copia pirateada de Platoon que se quedaron como impuesto.
A partir de eso fue como ola de mar…y de hecho, que nunca pude tomar el sol apropiado como para regresar negro a USA y darles miedo….ni meterme al agua de mar….siempre habían lluvias, marejadas o planes previos. Mas el sube y baja de la marea no se detuvo por esas pequeñeces. ¡Que va! El día de navidad llegaba y con él los centros comerciales hasta el tope. Yo me preguntaba, con tanto desempleado, ¿de dónde puñeta sacan dinero para seguir llenando Río Hondo (Plaza siempre va a estar lleno)?? Esas tarjetas deben estar al tope. Prioridades gente, prioridades. ¿O es que es que la palabra es muy difícil de deletrear? Ah, y aquella canción de Sabina seguía bailando en mi mente: ¡Joder con la crisis! ¿Dónde está la crisis? Y es que esto es algo así, como te digo una co, te digo la o….
Ahora, nada de esto me sorprendía en realidad. Eso es Puerto Rico, un saco de contradicciones. Como ese 31 de diciembre que yo bebía la cerveza más cara de la isla con simpatizantes socialistas. Lo más cómico del momento fue cuando me hablaban de mercadear esa cerveza (producida localmente) y yo contesté que ese negocio es lo primero que se iba a nacionalizar una vez triunfe la revolución….eso mientras el gerente y un mesero me pasaban por el lado. No me sorprenderían para nada los kilates de mi carpeta. Mas qué importa eso cuando el mismo día comí Mallorca de la bombonera. Sí, de La bombonera, porque aun cuando digan que son unos puercos, sus mallorcas siguen siendo asquerosamente ricas….y sus croquetas acaparan un segundo lugar en mi lista de croquetas melancólicamente recordadas (aunque estas son las más caras). Todo esto mientras un corrillo cantaba “dame la mano paloma” y los gringos (siempre los gringos) se emocionaban porque pensaban que era la cosa más autóctona del mundo. Quizás la música, pero hasta dónde sé, no la canción. Sinceramente hubiera preferido “La loma del tamarindo” o la canción de FBI de Calle 13.
Dejo un espacio de silencio en honor a la madre de un amigo mío…quien falleció en esta navidad. Creo que no debe haber dolor más grande a menos que sea un hijo…y de eso yo no puedo hablar. Como cantaba Lavoe…”si yo perdí lo más querido cuando perdí a mi mamá”….y con eso lo dejo en silencio multiplicado…el recuerdo sigue y las semillas sembradas siguen dando frutos.
También fui al “Asalto navideño” de Willie Colón. Creo que fui el único. Na, en serio, había gente… ¡en serio! Y por más que me temía que Willie cantara las canciones de Lavoe, lo cual hizo, no fue tan mal…..y de una vez conocí nuevas canciones del repertorio de Willie que no conocía como “Oh que será” que luego bajé por Internet. Recuerdo que el último día de mi viaje comenté que Willie era como el Lennon de la salsa. Pasadas unas semanas, qué semanas, ¡días! Que me retracté…más un McCarney, el que sabe cómo poner la miel a la colmena. ….Y luego llegué a mis cabales y pensé que Willie es Willie, uno de los grandes de la salsa, tanto con Lavoe, como con Blades o como solista.
Y hablando de solos, fue solamente una vez que me encontré a varios...algunos planeados, algunos de casualidad, algunos por añadidura…y hasta me tocó reunirme con uno que no veía en años…..y esa noche, no sentí la encía…..mas entre medio de eso, sale Seguí y le grita a la bucha bicha del boricua “!Viva Puerto Rico libre!”….. ¿La respuesta? “Ojalá”…con ese aire de desgano y melancolía que me pareció más boricua que un arroz con gandules.
Y es que si me preguntan de cómo vi la isla quizás respondería con un ojalá, con esa misma nota…porque son tantos los ojalá que nos arropan, tantas las esperanzas congeladas, tantas duras realidades, tanto “ay bendito” y repetición de la misma mierda de siempre que uno solo puede pensar en un Puerto Rico que ojalá y algún día encuentre…o que algún día empecemos a hacer de forma definitiva y no entre sueños de cantina.
Ojalá y ese llamado nos llame pronto a todos….a ver si quitamos las sábanas de una vez…a ver si la sangre derramada y tanta palabra escrita finalmente acentúan el gusto de darse una Medalla, de estar con tanta gente bella, y de pasarla bien,,,,no ya como escapismo tipo BBB, sino porque ya esa es la realidad, nuestra realidad.
Y como toda navidad fui a Puertorro….porque cuando me fui de la entonces detestada isla me juré ir a la isla en navidad siempre que tuviera dinero. ¿Por qué? “Porque en Puerto Rico Señor la navidad es más larga”….o eso canta Gilbertito, y yo le creo, y no sé si sea cierto, pero sé que la navidad en Estados Unidos es fría y sosa, como son muchos de ellos. Lo sé, no todos, y amo a los gringos que desafían al asqueroso “Real America” de FOX, y es que hay americanos que valen la pena conocer y querer…como no todos los boricuas son el amor caribeño de etiqueta que quieren de vender de nosotros, ni un paquete de sazón y mucho menos Goya, que a esa la tuvieron que cerrar con la explosión.
La cosa es que fui y esta vez, como en veces anteriores, no se trataba de ir a cantar la dichosa canción, sabía que habían problemas esperando por mí…pero se hacen de los limones limonada y ya, y saltamos pasos porque cuando bailo salsa siempre me pierdo en la vueltita (vueltica a lo cubano). Pero mira que a la limonada le faltaba azúcar porque no hice más que llegar y me entero que me dejaron la maleta. ¡Me cagué en la madre como aun me sigo cagando en la madre de los cabrones! Ya olvidé cuántas veces me ha pasado esto, pero sé el procedimiento…..se bajan los pantalones y se olvida que se inventó eso del lubricante. … en eso las aerolíneas son expertas, en metérselo mongo a uno, tras que uno paga con cojones para arriesgar su vida, le chequeen hasta las tetas, te miren mal, te traten como mierda, y luego les tengas que sonreír a los hijos de puta (malparidos en Colombia) …en fin, estoy de acuerdo con aquel capítulo de South Park que cuando se proponía una máquina en la que tenías que sentarte en una estaca de metal, toda queja quedaba olvidada una vez recordaban que eso era mejor que bregar con las aerolíneas. Y es que como canta Blades: ¡Esto está cabrón! Y esa carbonería es internacional, desde el norte al caribe, y se riega por toda Latinoamérica…y ni hablemos de África o Oriente Medio que maletas perdidas es lo de menos.
Y en fin que cuatro días tardó en llegar mi maleta de Bogotá, que al parecer se equivocó de viaje y pensaba que repetía el anterior. ¡Bogotá! OK, un poco de contexto: resulta que el vuelo de Chicago a Miami tenía escala a San Juan, San José, Bogotá y Caracas. O sea, de todos los sitios… ¡Bogotá! De todas las ciudades antes mencionadas, el único lugar que pienso con más pillos que en Bogotá en estos momentos es Caracas (con mis perdones a mis hermanos bogotanos…ustedes saben…y que los boricuas no se quedan para nada atrás y se nos entiende menos cuando hablamos). Y no es que yo sea anti-Chávez (que eso al parecer es una traición al pueblo venezolano) o mucho menos anti-Venezuela. ¡Qué va! Yo soy defensor de las ideas del siglo 19 y de Bolívar y Betances….pero es que como describen el crimen en Caracas….huy y de calle que es tan exagerado como el que hablan de Bogotá. Mira que fui y caminé hasta por las barriadas y acá me ven, enterito,..como enterito regreso de La perla o Villa España…pero yo también he tenido suerte hasta ahora.
El berrinche duró par de días, par de amanecidas peleando….hasta que mi celular se quedó sin batería….*&^%$# …y un minuto de silencio por la copia pirateada de Platoon que se quedaron como impuesto.
A partir de eso fue como ola de mar…y de hecho, que nunca pude tomar el sol apropiado como para regresar negro a USA y darles miedo….ni meterme al agua de mar….siempre habían lluvias, marejadas o planes previos. Mas el sube y baja de la marea no se detuvo por esas pequeñeces. ¡Que va! El día de navidad llegaba y con él los centros comerciales hasta el tope. Yo me preguntaba, con tanto desempleado, ¿de dónde puñeta sacan dinero para seguir llenando Río Hondo (Plaza siempre va a estar lleno)?? Esas tarjetas deben estar al tope. Prioridades gente, prioridades. ¿O es que es que la palabra es muy difícil de deletrear? Ah, y aquella canción de Sabina seguía bailando en mi mente: ¡Joder con la crisis! ¿Dónde está la crisis? Y es que esto es algo así, como te digo una co, te digo la o….
Ahora, nada de esto me sorprendía en realidad. Eso es Puerto Rico, un saco de contradicciones. Como ese 31 de diciembre que yo bebía la cerveza más cara de la isla con simpatizantes socialistas. Lo más cómico del momento fue cuando me hablaban de mercadear esa cerveza (producida localmente) y yo contesté que ese negocio es lo primero que se iba a nacionalizar una vez triunfe la revolución….eso mientras el gerente y un mesero me pasaban por el lado. No me sorprenderían para nada los kilates de mi carpeta. Mas qué importa eso cuando el mismo día comí Mallorca de la bombonera. Sí, de La bombonera, porque aun cuando digan que son unos puercos, sus mallorcas siguen siendo asquerosamente ricas….y sus croquetas acaparan un segundo lugar en mi lista de croquetas melancólicamente recordadas (aunque estas son las más caras). Todo esto mientras un corrillo cantaba “dame la mano paloma” y los gringos (siempre los gringos) se emocionaban porque pensaban que era la cosa más autóctona del mundo. Quizás la música, pero hasta dónde sé, no la canción. Sinceramente hubiera preferido “La loma del tamarindo” o la canción de FBI de Calle 13.
Dejo un espacio de silencio en honor a la madre de un amigo mío…quien falleció en esta navidad. Creo que no debe haber dolor más grande a menos que sea un hijo…y de eso yo no puedo hablar. Como cantaba Lavoe…”si yo perdí lo más querido cuando perdí a mi mamá”….y con eso lo dejo en silencio multiplicado…el recuerdo sigue y las semillas sembradas siguen dando frutos.
También fui al “Asalto navideño” de Willie Colón. Creo que fui el único. Na, en serio, había gente… ¡en serio! Y por más que me temía que Willie cantara las canciones de Lavoe, lo cual hizo, no fue tan mal…..y de una vez conocí nuevas canciones del repertorio de Willie que no conocía como “Oh que será” que luego bajé por Internet. Recuerdo que el último día de mi viaje comenté que Willie era como el Lennon de la salsa. Pasadas unas semanas, qué semanas, ¡días! Que me retracté…más un McCarney, el que sabe cómo poner la miel a la colmena. ….Y luego llegué a mis cabales y pensé que Willie es Willie, uno de los grandes de la salsa, tanto con Lavoe, como con Blades o como solista.
Y hablando de solos, fue solamente una vez que me encontré a varios...algunos planeados, algunos de casualidad, algunos por añadidura…y hasta me tocó reunirme con uno que no veía en años…..y esa noche, no sentí la encía…..mas entre medio de eso, sale Seguí y le grita a la bucha bicha del boricua “!Viva Puerto Rico libre!”….. ¿La respuesta? “Ojalá”…con ese aire de desgano y melancolía que me pareció más boricua que un arroz con gandules.
Y es que si me preguntan de cómo vi la isla quizás respondería con un ojalá, con esa misma nota…porque son tantos los ojalá que nos arropan, tantas las esperanzas congeladas, tantas duras realidades, tanto “ay bendito” y repetición de la misma mierda de siempre que uno solo puede pensar en un Puerto Rico que ojalá y algún día encuentre…o que algún día empecemos a hacer de forma definitiva y no entre sueños de cantina.
Ojalá y ese llamado nos llame pronto a todos….a ver si quitamos las sábanas de una vez…a ver si la sangre derramada y tanta palabra escrita finalmente acentúan el gusto de darse una Medalla, de estar con tanta gente bella, y de pasarla bien,,,,no ya como escapismo tipo BBB, sino porque ya esa es la realidad, nuestra realidad.
Tuesday, January 12, 2010
Pendiente
A los pocos que leen este espacio, pronto verán algunos cambios. De hecho, ya cambié el fondo ;)
En fin, que voy a usar este espacio para otras cosas además de poner relatos y poemas. Específicamente, a partir de estos días comenzaré a postear ensayitos, reacciones, artículos y pensamientos “al gare” a la par con los usuales desastres creativos. La idea es mantener una línea más lineal y lineada y, por qué no?, entretenida…hacer de esto un espacio de conversación además de un tablón de expresión fallido. A aprovechar que este será el único espacio de expresión de ahora en adelante además del feisbuk, dado que cerré “mi espacio” (un minuto de silencio).
Comenzaré con la anécdota de mi última visita a la isla –ehem!- del encanto?
Y con eso os dejo. Hasta ese momento cerrado y, como siempre, silenciosamente ruidoso.
D
S
En fin, que voy a usar este espacio para otras cosas además de poner relatos y poemas. Específicamente, a partir de estos días comenzaré a postear ensayitos, reacciones, artículos y pensamientos “al gare” a la par con los usuales desastres creativos. La idea es mantener una línea más lineal y lineada y, por qué no?, entretenida…hacer de esto un espacio de conversación además de un tablón de expresión fallido. A aprovechar que este será el único espacio de expresión de ahora en adelante además del feisbuk, dado que cerré “mi espacio” (un minuto de silencio).
Comenzaré con la anécdota de mi última visita a la isla –ehem!- del encanto?
Y con eso os dejo. Hasta ese momento cerrado y, como siempre, silenciosamente ruidoso.
D
S
Wednesday, January 06, 2010
Ruinas
Ruinas de un poema
En medio de aguaceros
y mares de vientos
se declamó un poema.
Oleadas blancas marcaron un cuerpo
entre palabras vestidas de negro,
palabras de luto
que llevaban el nombre
de una amada
disecada por los aires violentos.
Dicen las bocas aguadas
que de un ojo bajó una lágrima
que dentro del agua los latidos encerraba.
Dicen también las lenguas mojadas
que aquel cuerpo se secó por dentro
mientras oía las últimas palabras
de un destino perdido
que le revelaba el viento.
En medio de aguaceros
y mares de vientos
se declamó un poema.
Oleadas blancas marcaron un cuerpo
entre palabras vestidas de negro,
palabras de luto
que llevaban el nombre
de una amada
disecada por los aires violentos.
Dicen las bocas aguadas
que de un ojo bajó una lágrima
que dentro del agua los latidos encerraba.
Dicen también las lenguas mojadas
que aquel cuerpo se secó por dentro
mientras oía las últimas palabras
de un destino perdido
que le revelaba el viento.
Thursday, December 24, 2009
esperando
Rito a solas
Como toda noche
Se pierde mi sombra
En un canvas vacío,
Sin luz…
Me retiro a mi habitación
A perderme en el alcohol…
…mañana promete ser
El embarazo de la luz.
Como toda noche
Se pierde mi sombra
En un canvas vacío,
Sin luz…
Me retiro a mi habitación
A perderme en el alcohol…
…mañana promete ser
El embarazo de la luz.
Wednesday, December 09, 2009
Scars
The sky
has been scarred.
Old marks
decaying on the skin,
putrid…
dead..
white skin
which once was red,
three scars,
no tears
mumbles or cries.
Three scars
against a blue sky,
three marks
withholding time…
The scar has been scarred
telling a story beneath the marks.
S.
has been scarred.
Old marks
decaying on the skin,
putrid…
dead..
white skin
which once was red,
three scars,
no tears
mumbles or cries.
Three scars
against a blue sky,
three marks
withholding time…
The scar has been scarred
telling a story beneath the marks.
S.
Sunday, November 22, 2009
Duelo por a perdida
Una lágrima que bajó al suelo
por todo lo que he perdido
ha estallado en el centro
de un vaso de vidrio.
Una lágrima, el licor
que a mis labios llevo
para ahogar al cuerpo
con la sequía que llevo dentro.
Una lágrima, y el sabor
del pasado en basureros.
Una lápida empapada
de líquidos del recuerdo.
Una lágrima y el mapa
que marca en mi piel:
Es marca de entierro,
del dolor, el luto y el sepelio,
de todo lo que he perdido
-también se ha ido-
en un momento que no recuerdo
quedando por siempre muerto
separado, alejado, ajeno.
por todo lo que he perdido
ha estallado en el centro
de un vaso de vidrio.
Una lágrima, el licor
que a mis labios llevo
para ahogar al cuerpo
con la sequía que llevo dentro.
Una lágrima, y el sabor
del pasado en basureros.
Una lápida empapada
de líquidos del recuerdo.
Una lágrima y el mapa
que marca en mi piel:
Es marca de entierro,
del dolor, el luto y el sepelio,
de todo lo que he perdido
-también se ha ido-
en un momento que no recuerdo
quedando por siempre muerto
separado, alejado, ajeno.
Tuesday, November 17, 2009
Ríos de vino
Una copa
ahogada en el silencio,
besada por labios sedientos…
En el silencio…
se derraman los ríos de vino,
se esparcen por el camino,
se desbordan en senderos perdidos.
Una copa
que cada segundo que suma
resta color al líquido.
Una copa…
mas con la noche se van los suspiros,
se secan los ríos,
se pierde el sentido.
En el silencio…
una copa
y una silueta se han dormido:
Solo queda la noche rota
Solo queda el sabor a olvido.
S.G.
ahogada en el silencio,
besada por labios sedientos…
En el silencio…
se derraman los ríos de vino,
se esparcen por el camino,
se desbordan en senderos perdidos.
Una copa
que cada segundo que suma
resta color al líquido.
Una copa…
mas con la noche se van los suspiros,
se secan los ríos,
se pierde el sentido.
En el silencio…
una copa
y una silueta se han dormido:
Solo queda la noche rota
Solo queda el sabor a olvido.
S.G.
Thursday, October 29, 2009
Saturday, October 17, 2009
#4
Miradas
Afuera
las calles se visten de blanco,
vestidos que van imitando
papeles vacíos
que a coro nos van invitando
a salir desde el vidrio,
a escribir nuestra historia,
a tallarlas con nuestras manos.
La imaginación se hace poeta
y entre pedazos recuerda
granos de relatos
que quieren ser marcados
por el frío temblor
viajero del cuerpo desnudo y las manos
de una estatua que yace ante la ventana, mirando
Adentro.
Afuera
las calles se visten de blanco,
vestidos que van imitando
papeles vacíos
que a coro nos van invitando
a salir desde el vidrio,
a escribir nuestra historia,
a tallarlas con nuestras manos.
La imaginación se hace poeta
y entre pedazos recuerda
granos de relatos
que quieren ser marcados
por el frío temblor
viajero del cuerpo desnudo y las manos
de una estatua que yace ante la ventana, mirando
Adentro.
Saturday, October 03, 2009
#3
Buscando identidad
Caminando
porque siempre caminando
Sin un norte definido
Alardeando.
Que se dejan huellas en el camino
Boconeando
Con la boca grande: AAAAAA
Porque sabemos tanto.
Engaño
Nuestras huellas no dejan pasos
Porque en ellas, una identidad buscando.
Porque en ellas, vamos dando los pasos.
Mientras tanto estás
Yo, tú, yo, tú
Pasas por pasar
Y mientras tanto en letargo.
Mientras tanto pasos.
S.
Caminando
porque siempre caminando
Sin un norte definido
Alardeando.
Que se dejan huellas en el camino
Boconeando
Con la boca grande: AAAAAA
Porque sabemos tanto.
Engaño
Nuestras huellas no dejan pasos
Porque en ellas, una identidad buscando.
Porque en ellas, vamos dando los pasos.
Mientras tanto estás
Yo, tú, yo, tú
Pasas por pasar
Y mientras tanto en letargo.
Mientras tanto pasos.
S.
Sunday, September 20, 2009
Fantasmas
Se han desvanecido…
Entre espejismos
Se mueven las siluetas.
Dan vueltas y vueltas
Sin dejar su marca,
sin dejar sus huellas.
Los fantasmas…
Tantos han sido
Que me arropan
entre suspiros.
Ecos tallados
en los huecos de mis memorias.
Los fantasmas…
… y siempre
se sumarán más…
S. G.
Entre espejismos
Se mueven las siluetas.
Dan vueltas y vueltas
Sin dejar su marca,
sin dejar sus huellas.
Los fantasmas…
Tantos han sido
Que me arropan
entre suspiros.
Ecos tallados
en los huecos de mis memorias.
Los fantasmas…
… y siempre
se sumarán más…
S. G.
Thursday, August 20, 2009
Noches de Tristeza
…Noches de tristeza
Noches de tristeza, soledad y locura- así leía el letrero junto a la vitrina. Sus letras de color neón quebraban intermitentemente la oscuridad de la noche.
No tenía ganas de regresar, pero ese había sido mi destino por muchas noches seguidas (y perseguidas). Paseé la mirada por la calle fría y vacía, tratando de posponer el momento de mi entrada. Con un brusco movimiento busqué en vano un cigarrillo. Ante mi fracaso, seguí mi camino mientras contaba mis pasos con las manos en los bolsillos. Poco a poco subí las escaleras de la entrada. Aquella luz de neón me llamaba. Me irritaba saber que molestaría mi sueño otra noche más.
Apenas entré escuché la voz de don Paco y un Bienvenido Señor se arrastró por las paredes. Saludé con una ligera sonrisa y un gesto de sorpresa, pero la sonrisa era postiza.
-No me pase ninguna llamada.-le dije-y seguí hacia las escaleras.
El Hotel Melancolía …ese era el hotel, mi hotel, que se anunciaba con un letrero de palabras color neón. La estadía era regalada, y por eso muchos habían pasado por las puertas de este hotel en decadencia, aun cuando estuviera en el medio de esta podrida ciudad, aun cuando ni siquiera tuviera un elevador que funcionara.
Subí a mi habitación mientras que esta vez contaba los escalones. Siempre estamos contando cosas. Por mi parte, desde que comencé a hospedarme en este hotel hacía lo mismo: contar y contar. Contar los pasos y contar escalones, contar y contar solo para entretenerme. (como les estoy contando ahora) Todas las noches. Era una especie de ritual terapéutico.
Saqué la llave y sin mucho estruendo, entré en el cuarto donde me alojaba. Encendí la luz y dejé que las llaves hicieran el sonido metálico de siempre mientras caían en la pequeña mesa. Caminé hasta la cama, dejé los zapatos alineados graciosamente frente a mi litera y me desvestí con el mismo silencio que cubría la calle de afuera. Pensé en ella por un segundo, pero no podía recordar su nombre ni su rostro, así que dejé escapar una sonrisa que, por no ser la que me había aprendido, pareció una mueca más que otra cosa. Nadie deja huellas profundas en esta vida –pensé. Prendí el aire acondicionado de mi existencia, me acosté y apagué la luz.
Afuera, unas letras de color neón seguían traspasando la noche. Penetrándola. El letrero junto a mi ventana anunciaba al hotel, y las letras de color neón el atractivo: Noches de tristeza, soledad y locura. Hasta donde recuerdo, también decía que el aire acondicionado era gratis. Quiero encontrar paz en esta tristeza –me dije, y pensé que todo esto era un poema que quería declamar mañana.
Un pequeño reflejo que masticaba colores iluminó ligeramente el cuarto, solo por un momento, solo por un segundo. El camino ya se sabía de memoria. Entonces, un ligero caliente de un rojizo muy oscuro fue tendiéndose entre las sábanas. La paz. Y un olor a vida que muere junto a un sabor que la lengua lamió varias veces; que sabía a hierro, que sabía a metal, que sabía a nada.
A nada…pero siempre la huella era tan superficial que podía ser disimulada. Cada mapa necesita tener sus signos para ser leído, y yo buscaba los míos trazando rutas en mi piel que perdieran su dirección, haciendo gestos mecánicos que eran calcados con filos metálicos. Es el momento más oscuro, más íntimo y más solitario, en ese momento en que la razón se ha olvidado y solo queda el silencio que descalabra los oídos, y la presencia de la ausencia, de aquello que se ha perdido.
Al otro día me levanté y, como todas las mañanas, las palabras de neón habían perdido su brillo. Me puse los guantes y me arreglé el abrigo. Dejé escapar la primera bocanada de aire y arrojé una mirada a la calle descolorada. Entonces me hice una promesa blasfema: Esta noche no regreso al hotel.
S. Gregory
@
Noches de tristeza, soledad y locura- así leía el letrero junto a la vitrina. Sus letras de color neón quebraban intermitentemente la oscuridad de la noche.
No tenía ganas de regresar, pero ese había sido mi destino por muchas noches seguidas (y perseguidas). Paseé la mirada por la calle fría y vacía, tratando de posponer el momento de mi entrada. Con un brusco movimiento busqué en vano un cigarrillo. Ante mi fracaso, seguí mi camino mientras contaba mis pasos con las manos en los bolsillos. Poco a poco subí las escaleras de la entrada. Aquella luz de neón me llamaba. Me irritaba saber que molestaría mi sueño otra noche más.
Apenas entré escuché la voz de don Paco y un Bienvenido Señor se arrastró por las paredes. Saludé con una ligera sonrisa y un gesto de sorpresa, pero la sonrisa era postiza.
-No me pase ninguna llamada.-le dije-y seguí hacia las escaleras.
El Hotel Melancolía …ese era el hotel, mi hotel, que se anunciaba con un letrero de palabras color neón. La estadía era regalada, y por eso muchos habían pasado por las puertas de este hotel en decadencia, aun cuando estuviera en el medio de esta podrida ciudad, aun cuando ni siquiera tuviera un elevador que funcionara.
Subí a mi habitación mientras que esta vez contaba los escalones. Siempre estamos contando cosas. Por mi parte, desde que comencé a hospedarme en este hotel hacía lo mismo: contar y contar. Contar los pasos y contar escalones, contar y contar solo para entretenerme. (como les estoy contando ahora) Todas las noches. Era una especie de ritual terapéutico.
Saqué la llave y sin mucho estruendo, entré en el cuarto donde me alojaba. Encendí la luz y dejé que las llaves hicieran el sonido metálico de siempre mientras caían en la pequeña mesa. Caminé hasta la cama, dejé los zapatos alineados graciosamente frente a mi litera y me desvestí con el mismo silencio que cubría la calle de afuera. Pensé en ella por un segundo, pero no podía recordar su nombre ni su rostro, así que dejé escapar una sonrisa que, por no ser la que me había aprendido, pareció una mueca más que otra cosa. Nadie deja huellas profundas en esta vida –pensé. Prendí el aire acondicionado de mi existencia, me acosté y apagué la luz.
Afuera, unas letras de color neón seguían traspasando la noche. Penetrándola. El letrero junto a mi ventana anunciaba al hotel, y las letras de color neón el atractivo: Noches de tristeza, soledad y locura. Hasta donde recuerdo, también decía que el aire acondicionado era gratis. Quiero encontrar paz en esta tristeza –me dije, y pensé que todo esto era un poema que quería declamar mañana.
Un pequeño reflejo que masticaba colores iluminó ligeramente el cuarto, solo por un momento, solo por un segundo. El camino ya se sabía de memoria. Entonces, un ligero caliente de un rojizo muy oscuro fue tendiéndose entre las sábanas. La paz. Y un olor a vida que muere junto a un sabor que la lengua lamió varias veces; que sabía a hierro, que sabía a metal, que sabía a nada.
A nada…pero siempre la huella era tan superficial que podía ser disimulada. Cada mapa necesita tener sus signos para ser leído, y yo buscaba los míos trazando rutas en mi piel que perdieran su dirección, haciendo gestos mecánicos que eran calcados con filos metálicos. Es el momento más oscuro, más íntimo y más solitario, en ese momento en que la razón se ha olvidado y solo queda el silencio que descalabra los oídos, y la presencia de la ausencia, de aquello que se ha perdido.
Al otro día me levanté y, como todas las mañanas, las palabras de neón habían perdido su brillo. Me puse los guantes y me arreglé el abrigo. Dejé escapar la primera bocanada de aire y arrojé una mirada a la calle descolorada. Entonces me hice una promesa blasfema: Esta noche no regreso al hotel.
S. Gregory
@
Thursday, August 06, 2009
Friday, July 03, 2009
Ser Amarillo (o antes del silencio)
Un árbol derramó amarillo en el suelo de la plaza. Tanto fue su color que quiso extenderse más allá de sus ramas -el desear desea todo el tiempo-. Sobra decir que el amarillo perdió su color, desapareciendo por completo el reflejo del árbol, la sombra del sol. Entonces un frío silencio se abrió alredor.
Siempre hay una fina línea entre vivir la vida intensamente y la muerte.
S.G.
2008
Siempre hay una fina línea entre vivir la vida intensamente y la muerte.
S.G.
2008
Friday, June 19, 2009
Dame tu hora perdida
De tu existencia múltiple dale la hora perdida,
cuando vacío de todo, no sientas ni la vida.
Cuando te encuentres solo, tan lejos de ti mismo
que te pase la mera conciencia del mutismo.
Cuando estés tan distante del farsante murmullo
que deshagas la fórmula de tu arrogante orgullo.
Entonces, ya vacío de todo, con tu nada
acércate a mi senda y espera mi llegada.
Yo te daré la nota más cierta de mi vida.
tú me darás la nada de tu hora perdida.
Yo te daré inquietudes, sentidas emociones
que turben tu vacío y broten en canciones.
Tú me darás la nada de la inmortal mentira
de eternizar las cosas en su inmortal mentira.
Yo te daré verdades de todo lo tangible
para pesar la nada de tu vida insensible.
Y así, tú te darás en mí como si fuera
mi vida un aletazo de la ida primavera.
Que nunca ha sido, y siempre se extiende en nuestras almas
como verdad de nada, igual que las no almas.
Y yo me daré en ti como futuro incierto
de tiempos que no han sido, y canción que no ha muerto.
Y alzaremos en ritmo vibrante y alocado
la sublime mentira de habernos encontrado.
Yo, en la nada insensible de tu hora perdida,
y tú, en la también nada de mi frívola vida.
-Julia de Burgos
De tu existencia múltiple dale la hora perdida,
cuando vacío de todo, no sientas ni la vida.
Cuando te encuentres solo, tan lejos de ti mismo
que te pase la mera conciencia del mutismo.
Cuando estés tan distante del farsante murmullo
que deshagas la fórmula de tu arrogante orgullo.
Entonces, ya vacío de todo, con tu nada
acércate a mi senda y espera mi llegada.
Yo te daré la nota más cierta de mi vida.
tú me darás la nada de tu hora perdida.
Yo te daré inquietudes, sentidas emociones
que turben tu vacío y broten en canciones.
Tú me darás la nada de la inmortal mentira
de eternizar las cosas en su inmortal mentira.
Yo te daré verdades de todo lo tangible
para pesar la nada de tu vida insensible.
Y así, tú te darás en mí como si fuera
mi vida un aletazo de la ida primavera.
Que nunca ha sido, y siempre se extiende en nuestras almas
como verdad de nada, igual que las no almas.
Y yo me daré en ti como futuro incierto
de tiempos que no han sido, y canción que no ha muerto.
Y alzaremos en ritmo vibrante y alocado
la sublime mentira de habernos encontrado.
Yo, en la nada insensible de tu hora perdida,
y tú, en la también nada de mi frívola vida.
-Julia de Burgos
Thursday, June 04, 2009
Ruinas de un poema
En medio de aguaceros
y mares de vientos
se declamó un poema.
Oleadas blancas marcaron un cuerpo
entre palabras vestidas de negro,
palabras de luto
que llevaban el nombre
de una amada
disecada por los aires violentos.
Dicen las bocas aguadas
que de un ojo bajó una lágrima
que dentro del agua los latidos encerraba.
Dicen también las lenguas mojadas
que aquel cuerpo se secó por dentro
mientras oía las últimas palabras
de un destino perdido
que le revelaba el viento.
S. Gregory
y mares de vientos
se declamó un poema.
Oleadas blancas marcaron un cuerpo
entre palabras vestidas de negro,
palabras de luto
que llevaban el nombre
de una amada
disecada por los aires violentos.
Dicen las bocas aguadas
que de un ojo bajó una lágrima
que dentro del agua los latidos encerraba.
Dicen también las lenguas mojadas
que aquel cuerpo se secó por dentro
mientras oía las últimas palabras
de un destino perdido
que le revelaba el viento.
S. Gregory
Sunday, May 24, 2009
En busca de la tumba
Buscando la tumba
Un día fui a buscar la tumba de Dios.
Encontré un vacío en el medio de la tierra,
en medio de las cenizas perdidas.
Un hueco que sonaba
Shhhhhhhhhhh,
Shhhhhhhhhhh,
y nadie contestaba.
Lancé entonces
al aire una moneda
que dictara mi destino.
Mas
Shhhhhhhhhhh,
Shhhhhhhhhhh,
ni la moneda hizo un sonido.
Decidí entonces lanzar un grito
que fue atrapado por el viento
y un gemido
que fue abrazado por el olvido.
Decidí cavar su nombre
e imaginar que Dios había sido,
-el Señor había existido-
Mas
Shhhhhhhhhhh,
Shhhhhhhhhhh,
solo se escuchaban zumbidos.
Y entre zumbidos
sangraron mis oídos,
y olvidé el sentido,
olvidé el olvido,
olvidé que la tumba era un hueco
y que como todo estaba vacío.
Olvidé mi nombre y me llamé hombre
o mujer o humano o el animal escogido,
e imaginé manzanas y paraísos perdidos
y regresos de escogidos
para olvidar, para olvidar,
para olvidar que la tumba nunca existió
porque nunca Dios estuvo vivo.
Me llamé Adán
susurré un nombre divino
y comencé mi exilio.
Cada paso siempre más lejos
de aquel hueco vacío.
S.
Un día fui a buscar la tumba de Dios.
Encontré un vacío en el medio de la tierra,
en medio de las cenizas perdidas.
Un hueco que sonaba
Shhhhhhhhhhh,
Shhhhhhhhhhh,
y nadie contestaba.
Lancé entonces
al aire una moneda
que dictara mi destino.
Mas
Shhhhhhhhhhh,
Shhhhhhhhhhh,
ni la moneda hizo un sonido.
Decidí entonces lanzar un grito
que fue atrapado por el viento
y un gemido
que fue abrazado por el olvido.
Decidí cavar su nombre
e imaginar que Dios había sido,
-el Señor había existido-
Mas
Shhhhhhhhhhh,
Shhhhhhhhhhh,
solo se escuchaban zumbidos.
Y entre zumbidos
sangraron mis oídos,
y olvidé el sentido,
olvidé el olvido,
olvidé que la tumba era un hueco
y que como todo estaba vacío.
Olvidé mi nombre y me llamé hombre
o mujer o humano o el animal escogido,
e imaginé manzanas y paraísos perdidos
y regresos de escogidos
para olvidar, para olvidar,
para olvidar que la tumba nunca existió
porque nunca Dios estuvo vivo.
Me llamé Adán
susurré un nombre divino
y comencé mi exilio.
Cada paso siempre más lejos
de aquel hueco vacío.
S.
Thursday, April 23, 2009
relato presentado en Neyorrican (fragmentos)
Expulsado y errante (…siempre) ?
Se levantó un día. Desnudo. Confundido. Olvidado. Abrió los ojos y le pesaban, sintió que había pasado una vida en ellos, una eternidad. Sentía que había pasado tanto tiempo y, a la misma vez, no había pasado nada. Una claridad insoportable penetraba entre las cicatrices de sus ojos. Todo blanco. Era casi imposible apreciar el contorno. Era muy difícil percibir que había una especie de jardín a su alrededor. Era mucho más difícil entender que estaba precisamente debajo de un árbol.
La noche anterior todavía daba vueltas en la cabeza cual resaca. No dejaban de sonar ecos estridentes de los excesos que dieron muerte a la misma. Sin embargo, entre todas las chispas, entre todas las imágenes, había una que se repetía constantemente, subrayándose. Era el árbol. Cansado de andar hasta donde lo dejara la noche, Daniel se topó frente a frente con este producto vegetal. Una aberración. Tronco marrón y grueso, silueta deforme y siniestra. Las raíces eran profundas y eternas. No sabía por qué, pero sospechaba que esas raíces no tenían fin, que se extendían por toda la Tierra hasta llegar a su centro, y sobreviviendo a tal calor, resurgía en los helados polos, y seguía dando vueltas por todo el planeta, sin acabar jamás, y sin toparse nunca nuevamente con el tronco. No obstante, lo más particular eran las hojas de este árbol. Las mismas eran de un rojo tan vivo que comía la vista. De ellas goteaban gotas de un líquido del mismo color pero de un tono menos intenso. Era sangre. Entre las ramas y las hojas bailaban unos frutos extraños que Daniel no había visto nunca. Había demasiado rojo. Demasiado intenso.
Daniel trepó lo más alto que pudo, hacia el norte, hacia el cielo. Allá, en la cima, Daniel movió las ramas violentamente. Solo una fruta bajó del árbol y lo hizo lentamente, como si fuera el único fruto, como si fuera una lágrima del mismo árbol. Cayó en el suelo y Daniel se bajó del árbol.
Y comió…
…y dejó caer una lágrima tan roja como la fruta.
…y se alejó de aquel sitio. Para siempre. Sin decir adiós a mami. Sin decir adiós a papi. Que solo queda camino. Siempre cambiando. Como un dios. Solo. Olvidando. Sin nadie. Solo como solo comió del fruto. Marcado para siempre. Expulsado del paraíso. Un mundo nuevo. Un nuevo suspiro. Un destino que desconoce su ritmo. Siempre cambiante. Siempre genuino. Siempre abierto. Siempre vivo.
S.
Se levantó un día. Desnudo. Confundido. Olvidado. Abrió los ojos y le pesaban, sintió que había pasado una vida en ellos, una eternidad. Sentía que había pasado tanto tiempo y, a la misma vez, no había pasado nada. Una claridad insoportable penetraba entre las cicatrices de sus ojos. Todo blanco. Era casi imposible apreciar el contorno. Era muy difícil percibir que había una especie de jardín a su alrededor. Era mucho más difícil entender que estaba precisamente debajo de un árbol.
La noche anterior todavía daba vueltas en la cabeza cual resaca. No dejaban de sonar ecos estridentes de los excesos que dieron muerte a la misma. Sin embargo, entre todas las chispas, entre todas las imágenes, había una que se repetía constantemente, subrayándose. Era el árbol. Cansado de andar hasta donde lo dejara la noche, Daniel se topó frente a frente con este producto vegetal. Una aberración. Tronco marrón y grueso, silueta deforme y siniestra. Las raíces eran profundas y eternas. No sabía por qué, pero sospechaba que esas raíces no tenían fin, que se extendían por toda la Tierra hasta llegar a su centro, y sobreviviendo a tal calor, resurgía en los helados polos, y seguía dando vueltas por todo el planeta, sin acabar jamás, y sin toparse nunca nuevamente con el tronco. No obstante, lo más particular eran las hojas de este árbol. Las mismas eran de un rojo tan vivo que comía la vista. De ellas goteaban gotas de un líquido del mismo color pero de un tono menos intenso. Era sangre. Entre las ramas y las hojas bailaban unos frutos extraños que Daniel no había visto nunca. Había demasiado rojo. Demasiado intenso.
Daniel trepó lo más alto que pudo, hacia el norte, hacia el cielo. Allá, en la cima, Daniel movió las ramas violentamente. Solo una fruta bajó del árbol y lo hizo lentamente, como si fuera el único fruto, como si fuera una lágrima del mismo árbol. Cayó en el suelo y Daniel se bajó del árbol.
Y comió…
…y dejó caer una lágrima tan roja como la fruta.
…y se alejó de aquel sitio. Para siempre. Sin decir adiós a mami. Sin decir adiós a papi. Que solo queda camino. Siempre cambiando. Como un dios. Solo. Olvidando. Sin nadie. Solo como solo comió del fruto. Marcado para siempre. Expulsado del paraíso. Un mundo nuevo. Un nuevo suspiro. Un destino que desconoce su ritmo. Siempre cambiante. Siempre genuino. Siempre abierto. Siempre vivo.
S.
Friday, April 10, 2009
A NADIE
Y llegó el bardo:
Coge su guitarra
Y en alguien se inspira,
Mas el silencio le acongoja
Y solo le salen tristes notas.
A quién cantarle?
A nadie…a nadie…
Una noche que me arropa
Pretende secar mis llantos
De no tener a quién cantarle
De solo poder cantarle a nadie.
Suena el eco seco de mis zapatos
Que pretende seguir el paso,
Un, dos, tres, un, dos, tres;
Llanto en mi regazo,
Un sueño destruido,
Una guitarra que consuela entre mis brazos,
Una nota que me hace cantos.
Suena la voz borracha,
Me he embriagado de melancolía,
Las lágrimas mías
Han recorrido mi cuerpo desnudo
Y han hecho un dibujo
De mi piel vacía.
A quién cantarle?
…a nadie…a nadie…
Y entre tanta pesadez
No habrá quién pueda con tanta resaca,
Ya no existe la lucidez,
Ya solo se ven luces blancas
Y una nota que se ahoga,
Otra noche que se espanta,
Un bohemio en bancarrota,
Una alma en cesantía
Un sonido perdido, confuso,
Que no sabe a dónde va
Y unas manos que me tiemblan
De tanto llorar.
Mas entre la guitarra y mi llanto
Se olvida la lírica de la canción,
Si no hay a quién cantarle
No hay un amor en vigía
Solo recuerdos de lo que había
Y un corazón con insanable herida.
Una noche que se abre,
Finge que no es culpable
Pero solo ella sabe
A dónde se ha ido mi amante
Y lo oculta en su silencio
Que siempre huele a desastre.
A quién cantarle?
Si ya el amor no tiene sentido,
Es una burla a este poeta,
Una mala broma de cupido.
Queda la canción incompleta
En una noche que se cierra
Un bardo cantando afligido
Un dolor en eucaristía.
A quién catarle esta poesía?
A nadie…a nadie…
S. Gregory
Coge su guitarra
Y en alguien se inspira,
Mas el silencio le acongoja
Y solo le salen tristes notas.
A quién cantarle?
A nadie…a nadie…
Una noche que me arropa
Pretende secar mis llantos
De no tener a quién cantarle
De solo poder cantarle a nadie.
Suena el eco seco de mis zapatos
Que pretende seguir el paso,
Un, dos, tres, un, dos, tres;
Llanto en mi regazo,
Un sueño destruido,
Una guitarra que consuela entre mis brazos,
Una nota que me hace cantos.
Suena la voz borracha,
Me he embriagado de melancolía,
Las lágrimas mías
Han recorrido mi cuerpo desnudo
Y han hecho un dibujo
De mi piel vacía.
A quién cantarle?
…a nadie…a nadie…
Y entre tanta pesadez
No habrá quién pueda con tanta resaca,
Ya no existe la lucidez,
Ya solo se ven luces blancas
Y una nota que se ahoga,
Otra noche que se espanta,
Un bohemio en bancarrota,
Una alma en cesantía
Un sonido perdido, confuso,
Que no sabe a dónde va
Y unas manos que me tiemblan
De tanto llorar.
Mas entre la guitarra y mi llanto
Se olvida la lírica de la canción,
Si no hay a quién cantarle
No hay un amor en vigía
Solo recuerdos de lo que había
Y un corazón con insanable herida.
Una noche que se abre,
Finge que no es culpable
Pero solo ella sabe
A dónde se ha ido mi amante
Y lo oculta en su silencio
Que siempre huele a desastre.
A quién cantarle?
Si ya el amor no tiene sentido,
Es una burla a este poeta,
Una mala broma de cupido.
Queda la canción incompleta
En una noche que se cierra
Un bardo cantando afligido
Un dolor en eucaristía.
A quién catarle esta poesía?
A nadie…a nadie…
S. Gregory
Thursday, March 26, 2009
A vagabond's mumbling
(the last one)
I’ve been wandering,
walking in the city of nonsense
between the clouds of nowhere
imagining that I was going somewhere.
Dreaming,
swimming in my illusion,
in an ocean of seclusion,
seeing with the eyes close
that my body is dying,
dying of thirst.
Flying,
making love to the air,
loosing it in my despair
and simulating that I’m a fire;
I’m a fire on a plane.
I’ve been wandering,
walking in the city of nonsense
between the clouds of nowhere
imagining that I was going somewhere.
Dreaming,
swimming in my illusion,
in an ocean of seclusion,
seeing with the eyes close
that my body is dying,
dying of thirst.
Flying,
making love to the air,
loosing it in my despair
and simulating that I’m a fire;
I’m a fire on a plane.
Saturday, March 14, 2009
Duelo por la perdida
Una lágrima que bajó al suelo
por todo lo que he perdido
ha estallado en el centro
de un vaso de vidrio.
Una lágrima, el licor
que a mis labios llevo
para ahogar al cuerpo
con la sequía que llevo dentro.
Una lágrima, y el sabor
del pasado en basureros.
Una lápida empapada
de líquidos del recuerdo.
Una lágrima y el mapa
que marca en mi piel:
Es marca de entierro,
del dolor, el luto y el sepelio,
de todo lo que he perdido
-también se ha ido-
en un momento que no recuerdo
quedando por siempre muerto
separado, alejado, ajeno.
S. Gregory
por todo lo que he perdido
ha estallado en el centro
de un vaso de vidrio.
Una lágrima, el licor
que a mis labios llevo
para ahogar al cuerpo
con la sequía que llevo dentro.
Una lágrima, y el sabor
del pasado en basureros.
Una lápida empapada
de líquidos del recuerdo.
Una lágrima y el mapa
que marca en mi piel:
Es marca de entierro,
del dolor, el luto y el sepelio,
de todo lo que he perdido
-también se ha ido-
en un momento que no recuerdo
quedando por siempre muerto
separado, alejado, ajeno.
S. Gregory
Saturday, February 28, 2009
Saturday, February 14, 2009
SCARS
The sky
has been scarred.
Old marks
decaying on the skin,
putrid…
dead..
white skin
which once was red,
three scars,
no tears
mumbles or cries.
Three scars
against a blue sky,
three marks
withholding time…
The scar has been scarred
telling a story beneath the marks.
has been scarred.
Old marks
decaying on the skin,
putrid…
dead..
white skin
which once was red,
three scars,
no tears
mumbles or cries.
Three scars
against a blue sky,
three marks
withholding time…
The scar has been scarred
telling a story beneath the marks.
Saturday, January 31, 2009
Hielo y...
La luna helada
Ahí, ahí
Fría y seca
Distante y lejana
me va coqueteando
mi vida de porcelana.
Blanca y vacía
Fría, fría
me esclaviza
y me hace buscarle
debajo de las faldas
para encontrar
como momia petrificada
una luna helada.
S. G.
Ahí, ahí
Fría y seca
Distante y lejana
me va coqueteando
mi vida de porcelana.
Blanca y vacía
Fría, fría
me esclaviza
y me hace buscarle
debajo de las faldas
para encontrar
como momia petrificada
una luna helada.
S. G.
Thursday, January 15, 2009
comenzando....
Sueños…
Sueños…
me han nublado letras
fingidoras de poesía.
Sueños…
estatuas de discordancias
penetrando mi inconciencia.
Sueños que han sido envueltos
en decrépitos fragmentos,
sueños que los visten,
sueños que los enredan.
Sueños, sueños
y más sueños…
Sueños sólo sueños
solo sueño,
sueño en la noche
sueño en el día.
Y soñando
algún día
soñé que escribía.
S. Gregory
Sueños…
me han nublado letras
fingidoras de poesía.
Sueños…
estatuas de discordancias
penetrando mi inconciencia.
Sueños que han sido envueltos
en decrépitos fragmentos,
sueños que los visten,
sueños que los enredan.
Sueños, sueños
y más sueños…
Sueños sólo sueños
solo sueño,
sueño en la noche
sueño en el día.
Y soñando
algún día
soñé que escribía.
S. Gregory
Wednesday, December 31, 2008
Thursday, December 25, 2008
Sunday, December 14, 2008
Saturday, November 29, 2008
Friday, November 14, 2008
Ríos de vino
Una copa
ahogada en el silencio,
besada por labios sedientos…
En el silencio…
se derraman los ríos de vino,
se esparcen por el camino,
se desbordan en senderos perdidos.
Una copa
que cada segundo que suma
resta color al líquido.
Una copa…
mas con la noche se van los suspiros,
se secan los ríos,
se pierde el sentido.
En el silencio…
una copa
y una silueta se han dormido:
Solo queda la noche rota
Solo queda el sabor a olvido.
S. Gregory
ahogada en el silencio,
besada por labios sedientos…
En el silencio…
se derraman los ríos de vino,
se esparcen por el camino,
se desbordan en senderos perdidos.
Una copa
que cada segundo que suma
resta color al líquido.
Una copa…
mas con la noche se van los suspiros,
se secan los ríos,
se pierde el sentido.
En el silencio…
una copa
y una silueta se han dormido:
Solo queda la noche rota
Solo queda el sabor a olvido.
S. Gregory
Tuesday, October 14, 2008
Hay que buscar otras formas: Primera parte (garabatos sobre la forma de retomar la idea de unir a Latino-America)
¿Por qué Chávez?
Hay un rugido en Latinoamérica:
Y suena por la llamada izquierda….y tiene muchos nombre pero el más famoso (el más peligroso) es…Chávez!
Huy… esa da miedo, eso suena a URSS, a Fidel, a la China Comunista!
Si, eso da miedo…. caer en esos sistemas que son abiertamente antidemocráticos, contrario a nuestros gobiernos, que lo son a paredes cerradas…eso da miedo. Aunque, no estoy seguro si da más miedo saber lo que viene o esperar una cosa y…
Pero, hasta ahora, por más que vea a Hugo sentado con Fidel, no veo las mismas acciones, a menos que no sea bajo la manipulación del media. Oh, pero Chávez censuró la TV. No: el presidente dejó de continuar el permiso para ese canal (que contribuyó en un golpe de estado) usara las ondas gubernamentales. El canal puede seguir transmitiendo, en cable (transmitido en Venezuela), no con las ondas del gobierno. Chávez censuró a los Simpsons (así lo leí yo en la prensa de Chicago): no, se cambió el horario a uno que no fuera familiar, que ni en EU se trasmite a esa hora porque se trata de dibujos para adultos.
Pero Chávez es un dictador.
Y quizás lo sea… ¿no botó hace poco a una persona que trató de denunciar al país? ¡Sí! ¡Lo sacó! Las Cámaras lo retrataron…mientras el pobre diablo preguntaba el ¿por qué?
Bueno, otras fuentes indican que el tipo viene de Chile con visa de turista, y en nombre de esa organización (Humasn Right Watch), llama a conferencias de prensa desacreditando el gobierno. Es como si yo hubiera hecho lo mismo en Habana....con ese acto, violó leyes de la constitución de Venezuela....que conste, es un extranjero con permiso para turista y no para criticar o convocar conferencias de prensa en nombre de una institución ya organizada....en ese contexto... ¿suena descabellado q hayan interesen envueltos detrás de todo esto? En base a esas violaciones se sacó al tipo del país...no se trata de un empleado de gobierno ni de un civil venezolano,,,sino de alguien q mintió para entrar al país y manipular la opinión (quizás pagado por terceras manos).
Pero… ¡!la prensa es libre e imparcial!! Así es en la “democracia”… ¿No lo pusieron como un atento a la libertad de expresión?
Sí…pero la prensa trata siempre de mantener el status quo, que es el sistema que hace su razón de ser. O sea, por más que critique, su mordida nunca va a ser grave a la mano que le da de comer. Así que este tipo es ejemplo de que “el otro” sistema es maligno (Cada uno de estos puntos merecen ensayos apartes).
Sin embargo, “el otro” es parte de nosotros. Es Latinoamérica…que cada vez que trata de formar gobiernos bajo sus propios parámetros, cae en la misma calificación. Ok, Castro se aprovechó del ideal para joder a los cubanos, pero aun así tuvo sus aciertos. Allende…ni siquiera lo dejaron. Panamá…y así se pueden buscar otros ejemplos en que hubieron intentos genuinos de Latinoamérica de hacer sus gobiernos y EU lo boicoteó…. Porque para ellos los latinos somos indios y negros, que por ende, somos inferiores, “Brown people”, brutos….
En cuanto al expulsado, se trata de alguien que trata de desestabilizar el gobierno y ponerlo como un Castro a la opinión internacional para luego justificar su destitución en pos de la democracia que aun no se dónde es q existe. O sea, para que EU siga impidiendo que los países latinos busquen su forma de autogobernarse. Que conste, que eso no impide su gobierno, pero ellos sí se empeñan en impedir los gobiernos latinos que no sean falderos a sus intereses. Siempre se dice que se buscan las democracias. Pero, democracia siempre significa gobiernos que dejen a los pobres, a los indios, atrás.....se ve aquí,,,mientras miles de mejicanos sacrifican su vida por entrar e EU,,,,en Notre Dame,,,veo mejicanos que me entero q son de México cuando los escucho hablando....porque sus facciones son de gringos: blanquitos, rubios,,,una minoría ricachona que aplaude estos gobiernos corruptos porque ellos cobran su traición (que se basa en racismos y diferencias marcadas de clase)con dólares...mientras sus hijos puedan ir a Notre Dame ¡que se jodan los demás!...Esos son los mismos q acusan de dictador a cualquiera que proponga nivelar la cosa, a traer a los indios y pobres y negros a formar parte del gobierno que es parte de los que somos latinos, no como nación, sino como gente que comparte una historia y una herencia.
No aplaudo todas las acciones de Chávez, ni Evo, ni nadie, pero también tengo cuidado porque la prensa quiere ponerlo como diablo para justificar atacarlo. Claro, yo no soy parcial, defiendo el sueño de Bolívar de que se una Latino América, el gran cuco de EU......y el caribe,,.,,,,EU ve eso como una amenaza,,,,yo creo que EU debe respetarnos como latinos, y cada cual gobernar y negociar entre ambos..
…y PR puede ser crucial para la unión de ambas Américas,,,,si dejara de ser tan parcial a favor de los gringos y jugara un papel activo en la economía,,,para eso,,,hay que comenzar, poco a poco,,,de dejar el mantengo y buscar la soberanía,,,,no la independencia de golpe (eso no sirve es la economía actual...again...mira la mayor parte de los países latinos q son esclavos de EU) sino de buscar formas de trazar puentes.
Pero esto es idea,teoría,,,en Cuba pensaba que PR nunca se embarcaría en este proyecto...la gente esta muy apegada al consumerismo…y mi mejor ejemplo es Plaza las Américas.
Hay que buscar otras formas.
Por eso, Chávez es una excusa para comenzar a pensar las formas que establezcan gobiernos que no sean solo para flaquitos, sino para todos los que forman una comunidad. No se trata de naciones ni los anticuados patriarquismos que tanto convocan los Evo o los Hugo, sino de la gente, y de comenzar a pensar primero la forma de crear gobiernos para ellos y todos, y luego la forma de pasar de la palabra a la práctica y de hacer un verdadero gobierno, una verdadera América, y una verdadera comunidad trasnacional que aprenda a respetarse y valorarse, para poder así valorar a el otro.
DS
Hay un rugido en Latinoamérica:
Y suena por la llamada izquierda….y tiene muchos nombre pero el más famoso (el más peligroso) es…Chávez!
Huy… esa da miedo, eso suena a URSS, a Fidel, a la China Comunista!
Si, eso da miedo…. caer en esos sistemas que son abiertamente antidemocráticos, contrario a nuestros gobiernos, que lo son a paredes cerradas…eso da miedo. Aunque, no estoy seguro si da más miedo saber lo que viene o esperar una cosa y…
Pero, hasta ahora, por más que vea a Hugo sentado con Fidel, no veo las mismas acciones, a menos que no sea bajo la manipulación del media. Oh, pero Chávez censuró la TV. No: el presidente dejó de continuar el permiso para ese canal (que contribuyó en un golpe de estado) usara las ondas gubernamentales. El canal puede seguir transmitiendo, en cable (transmitido en Venezuela), no con las ondas del gobierno. Chávez censuró a los Simpsons (así lo leí yo en la prensa de Chicago): no, se cambió el horario a uno que no fuera familiar, que ni en EU se trasmite a esa hora porque se trata de dibujos para adultos.
Pero Chávez es un dictador.
Y quizás lo sea… ¿no botó hace poco a una persona que trató de denunciar al país? ¡Sí! ¡Lo sacó! Las Cámaras lo retrataron…mientras el pobre diablo preguntaba el ¿por qué?
Bueno, otras fuentes indican que el tipo viene de Chile con visa de turista, y en nombre de esa organización (Humasn Right Watch), llama a conferencias de prensa desacreditando el gobierno. Es como si yo hubiera hecho lo mismo en Habana....con ese acto, violó leyes de la constitución de Venezuela....que conste, es un extranjero con permiso para turista y no para criticar o convocar conferencias de prensa en nombre de una institución ya organizada....en ese contexto... ¿suena descabellado q hayan interesen envueltos detrás de todo esto? En base a esas violaciones se sacó al tipo del país...no se trata de un empleado de gobierno ni de un civil venezolano,,,sino de alguien q mintió para entrar al país y manipular la opinión (quizás pagado por terceras manos).
Pero… ¡!la prensa es libre e imparcial!! Así es en la “democracia”… ¿No lo pusieron como un atento a la libertad de expresión?
Sí…pero la prensa trata siempre de mantener el status quo, que es el sistema que hace su razón de ser. O sea, por más que critique, su mordida nunca va a ser grave a la mano que le da de comer. Así que este tipo es ejemplo de que “el otro” sistema es maligno (Cada uno de estos puntos merecen ensayos apartes).
Sin embargo, “el otro” es parte de nosotros. Es Latinoamérica…que cada vez que trata de formar gobiernos bajo sus propios parámetros, cae en la misma calificación. Ok, Castro se aprovechó del ideal para joder a los cubanos, pero aun así tuvo sus aciertos. Allende…ni siquiera lo dejaron. Panamá…y así se pueden buscar otros ejemplos en que hubieron intentos genuinos de Latinoamérica de hacer sus gobiernos y EU lo boicoteó…. Porque para ellos los latinos somos indios y negros, que por ende, somos inferiores, “Brown people”, brutos….
En cuanto al expulsado, se trata de alguien que trata de desestabilizar el gobierno y ponerlo como un Castro a la opinión internacional para luego justificar su destitución en pos de la democracia que aun no se dónde es q existe. O sea, para que EU siga impidiendo que los países latinos busquen su forma de autogobernarse. Que conste, que eso no impide su gobierno, pero ellos sí se empeñan en impedir los gobiernos latinos que no sean falderos a sus intereses. Siempre se dice que se buscan las democracias. Pero, democracia siempre significa gobiernos que dejen a los pobres, a los indios, atrás.....se ve aquí,,,mientras miles de mejicanos sacrifican su vida por entrar e EU,,,,en Notre Dame,,,veo mejicanos que me entero q son de México cuando los escucho hablando....porque sus facciones son de gringos: blanquitos, rubios,,,una minoría ricachona que aplaude estos gobiernos corruptos porque ellos cobran su traición (que se basa en racismos y diferencias marcadas de clase)con dólares...mientras sus hijos puedan ir a Notre Dame ¡que se jodan los demás!...Esos son los mismos q acusan de dictador a cualquiera que proponga nivelar la cosa, a traer a los indios y pobres y negros a formar parte del gobierno que es parte de los que somos latinos, no como nación, sino como gente que comparte una historia y una herencia.
No aplaudo todas las acciones de Chávez, ni Evo, ni nadie, pero también tengo cuidado porque la prensa quiere ponerlo como diablo para justificar atacarlo. Claro, yo no soy parcial, defiendo el sueño de Bolívar de que se una Latino América, el gran cuco de EU......y el caribe,,.,,,,EU ve eso como una amenaza,,,,yo creo que EU debe respetarnos como latinos, y cada cual gobernar y negociar entre ambos..
…y PR puede ser crucial para la unión de ambas Américas,,,,si dejara de ser tan parcial a favor de los gringos y jugara un papel activo en la economía,,,para eso,,,hay que comenzar, poco a poco,,,de dejar el mantengo y buscar la soberanía,,,,no la independencia de golpe (eso no sirve es la economía actual...again...mira la mayor parte de los países latinos q son esclavos de EU) sino de buscar formas de trazar puentes.
Pero esto es idea,teoría,,,en Cuba pensaba que PR nunca se embarcaría en este proyecto...la gente esta muy apegada al consumerismo…y mi mejor ejemplo es Plaza las Américas.
Hay que buscar otras formas.
Por eso, Chávez es una excusa para comenzar a pensar las formas que establezcan gobiernos que no sean solo para flaquitos, sino para todos los que forman una comunidad. No se trata de naciones ni los anticuados patriarquismos que tanto convocan los Evo o los Hugo, sino de la gente, y de comenzar a pensar primero la forma de crear gobiernos para ellos y todos, y luego la forma de pasar de la palabra a la práctica y de hacer un verdadero gobierno, una verdadera América, y una verdadera comunidad trasnacional que aprenda a respetarse y valorarse, para poder así valorar a el otro.
DS
Sunday, September 14, 2008
Thursday, August 14, 2008
Friday, June 13, 2008
POEMA Abortado
Es la penumbra
la mueca de la inconciencia
ante la forma de ceniza
de los que han callado
sepultando su legado.
Los verbos se empañan en este espanto,
un cristal y una sonrisa muerta,
una fosa que se jura parto
¿Cuantos versos se han perdido?
La poesía ha perdido su esencia
cansada de nombrarse a sí misma
en una rima que la deja insatisfecha.
¿Quién perdonará a los que
declamarán la condena?
El deseo incumplido
se rehúsa a darse por vencido,
sus manos de hilo
se tuercen entre sonetos perdidos,
esqueletos fríos de una noche en vela,
sangre hueca en asfixia
que va cargando la pena
de ser castrada desde su principio.
Va la marcha con el duelo:
“aquí ha nacido otro fallecido
¡Bienvenidos sean los malditos!”
Lleva por cicatriz la cuna negra
que ha parido
en un presagio que parece infinito,
un eterno calvario
que lleva la cruz sangrando
en la crudeza de la frente.
El silbido se hace presente
y deja como testigo un silencio
esperando al velador
que enterrará el próximo sonido.
la mueca de la inconciencia
ante la forma de ceniza
de los que han callado
sepultando su legado.
Los verbos se empañan en este espanto,
un cristal y una sonrisa muerta,
una fosa que se jura parto
¿Cuantos versos se han perdido?
La poesía ha perdido su esencia
cansada de nombrarse a sí misma
en una rima que la deja insatisfecha.
¿Quién perdonará a los que
declamarán la condena?
El deseo incumplido
se rehúsa a darse por vencido,
sus manos de hilo
se tuercen entre sonetos perdidos,
esqueletos fríos de una noche en vela,
sangre hueca en asfixia
que va cargando la pena
de ser castrada desde su principio.
Va la marcha con el duelo:
“aquí ha nacido otro fallecido
¡Bienvenidos sean los malditos!”
Lleva por cicatriz la cuna negra
que ha parido
en un presagio que parece infinito,
un eterno calvario
que lleva la cruz sangrando
en la crudeza de la frente.
El silbido se hace presente
y deja como testigo un silencio
esperando al velador
que enterrará el próximo sonido.
Thursday, May 29, 2008
Duelo por la pérdida
Una lágrima que bajó al suelo
por todo lo que he perdido
ha estallado en el centro
de un vaso de vidrio.
Una lágrima, el licor
que a mis labios llevo
para ahogar al cuerpo
con la sequía que llevo dentro.
Una lágrima, y el sabor
del pasado en basureros.
Una lápida empapada
de líquidos del recuerdo.
Una lágrima y el mapa
que marca en mi piel:
Es marca de entierro,
del dolor, el luto y el sepelio,
de todo lo que he perdido
-también se ha ido-
en un momento que no recuerdo
quedando por siempre muerto
separado, alejado, ajeno.
por todo lo que he perdido
ha estallado en el centro
de un vaso de vidrio.
Una lágrima, el licor
que a mis labios llevo
para ahogar al cuerpo
con la sequía que llevo dentro.
Una lágrima, y el sabor
del pasado en basureros.
Una lápida empapada
de líquidos del recuerdo.
Una lágrima y el mapa
que marca en mi piel:
Es marca de entierro,
del dolor, el luto y el sepelio,
de todo lo que he perdido
-también se ha ido-
en un momento que no recuerdo
quedando por siempre muerto
separado, alejado, ajeno.
Monday, April 28, 2008
poesia y arte
Recientemente, Derek Walcott empredió contra el poeta norteaméricano. Según lo ponía la prensa, él no se explicaba cómo los poetas en EU no se preocupaban por asuntos trascendetales como la guerra, cómo no asumían posturas, etc. Aun cuando la prensa pretendía poner la noticia como si “al loco” le hubiera dado por atacar a los pobres poetas de EU, tenía puntos interesantes en lo poco que imprimieron sin manipular.
En primer lugar, estoy de acuerdo con Walcott con que cada revolución es poética y que cada poema es político. Aun cuando el poeta describa cuerpos, hay una posición política cuando se presenta el cuerpo de tal forma, en lugar de “cual” forma. Esto lo han olvidado muchos ...”poetas”.
Pero quiero ir más allá y decir q el arte es poesía, a la medida que se quiere re-crea algo que ya estaba hecho (en el caso del poeta, la palabra). Muchos artistas se fijan en una historia “cool”, en sus intensiones como artista, en su ego....y si –¡fua!-¡la pegan! ¡Eureka!- En ese monento se olvida que el arte se trata de expresar y, asumir posturas, no de repetir cosas. De qué nos vale pintar un cuerpo diferente si no nos atrevemos a imponer ese cuerpo como protesta, como resultado, como medio, como lenguaje? Ya no se trata de crear “l’art pour l’art” (lo que era una comodidad burguesa de todos modos), pero de crear para expresar sentidos, sentimientos, mensajes que no se quieren saber en este mundo en que el HD es un norte.
El pobre Walcott se cuestiona porqué los artistas han callado. Respuesta: porque sus egos han sido pagados. Fuera de eso, están enajenados de toda realidad que no sea su egocentrismo, jurando que su arte responde a una individualidad que no se compromete (o sea, comprometidos con cualquier anuncio X en TV) . Como si hacer arte en estos tiempos ofreciera esa opción.
Sí, el arte-poesía traspasa dictaduras porque es revolucionaria por naturaleza. Asumamos esta “naturaleza” y salgamos de las burbujas que nos crean los cheques. Denunciemos con nuestras voces de “poetas”, y nunca nos atrevamos a callar sin antes renunciar al nombre de poeta o artista.
En primer lugar, estoy de acuerdo con Walcott con que cada revolución es poética y que cada poema es político. Aun cuando el poeta describa cuerpos, hay una posición política cuando se presenta el cuerpo de tal forma, en lugar de “cual” forma. Esto lo han olvidado muchos ...”poetas”.
Pero quiero ir más allá y decir q el arte es poesía, a la medida que se quiere re-crea algo que ya estaba hecho (en el caso del poeta, la palabra). Muchos artistas se fijan en una historia “cool”, en sus intensiones como artista, en su ego....y si –¡fua!-¡la pegan! ¡Eureka!- En ese monento se olvida que el arte se trata de expresar y, asumir posturas, no de repetir cosas. De qué nos vale pintar un cuerpo diferente si no nos atrevemos a imponer ese cuerpo como protesta, como resultado, como medio, como lenguaje? Ya no se trata de crear “l’art pour l’art” (lo que era una comodidad burguesa de todos modos), pero de crear para expresar sentidos, sentimientos, mensajes que no se quieren saber en este mundo en que el HD es un norte.
El pobre Walcott se cuestiona porqué los artistas han callado. Respuesta: porque sus egos han sido pagados. Fuera de eso, están enajenados de toda realidad que no sea su egocentrismo, jurando que su arte responde a una individualidad que no se compromete (o sea, comprometidos con cualquier anuncio X en TV) . Como si hacer arte en estos tiempos ofreciera esa opción.
Sí, el arte-poesía traspasa dictaduras porque es revolucionaria por naturaleza. Asumamos esta “naturaleza” y salgamos de las burbujas que nos crean los cheques. Denunciemos con nuestras voces de “poetas”, y nunca nos atrevamos a callar sin antes renunciar al nombre de poeta o artista.
Wednesday, April 16, 2008
Cancion del vagabundo
Canción del vagabundo
Cantó una vez el cantante
del vagabundo de la voz errante,
Poeta extraviado
de caminos vendidos y olvidados.
Cantó de sueños y de juventud,
de esperma y su sudor,
cantó entre ríos inundados de olor,
de un incierto destino.
Mas en su canto de olivo
olvidó el rumbo perdido
por la brújula marcada de arena,
y con el viento y el sonido
se fué con aquella sombra
el poeta, -Odiseo en delirios-
y con las olas y la tormenta
el canto, el camino y su destino.
Cantó una vez el cantante
del vagabundo de la voz errante,
Poeta extraviado
de caminos vendidos y olvidados.
Cantó de sueños y de juventud,
de esperma y su sudor,
cantó entre ríos inundados de olor,
de un incierto destino.
Mas en su canto de olivo
olvidó el rumbo perdido
por la brújula marcada de arena,
y con el viento y el sonido
se fué con aquella sombra
el poeta, -Odiseo en delirios-
y con las olas y la tormenta
el canto, el camino y su destino.
Sunday, April 06, 2008
sabores de vino
Ríos de vino
Una copa
ahogada en el silencio,
besada por labios sedientos…
En el silencio…
se derraman los ríos de vino,
se esparcen por el camino,
se desbordan en senderos perdidos.
Una copa
que cada segundo que suma
resta color al líquido.
Una copa…
mas con la noche se van los suspiros,
se secan los ríos,
se pierde el sentido.
En el silencio…
una copa
y una silueta se han dormido:
Solo queda la noche rota
Solo queda el sabor a olvido.
S. G.
Una copa
ahogada en el silencio,
besada por labios sedientos…
En el silencio…
se derraman los ríos de vino,
se esparcen por el camino,
se desbordan en senderos perdidos.
Una copa
que cada segundo que suma
resta color al líquido.
Una copa…
mas con la noche se van los suspiros,
se secan los ríos,
se pierde el sentido.
En el silencio…
una copa
y una silueta se han dormido:
Solo queda la noche rota
Solo queda el sabor a olvido.
S. G.
Friday, March 21, 2008
La sangre de la luna
Solo sangró la luna;
En una noche vacía de estrellas
Solo sangró la luna.
Cada lágrima tatuaba la ausencia;
Solo sangró la luna
y la desesperación se abrazaba de ella.
Cada gota
Una mueca,
una marca,
una huella.
Cada lágrima
Una imitación tétrica
de lo que fuera una estrella.
Solo sangró la luna
Y nadie estaba con ella;
Solo sangró la luna.
S.G.
En una noche vacía de estrellas
Solo sangró la luna.
Cada lágrima tatuaba la ausencia;
Solo sangró la luna
y la desesperación se abrazaba de ella.
Cada gota
Una mueca,
una marca,
una huella.
Cada lágrima
Una imitación tétrica
de lo que fuera una estrella.
Solo sangró la luna
Y nadie estaba con ella;
Solo sangró la luna.
S.G.
Monday, March 10, 2008
Ophelia's Walking
Ophelia’s Walking
Walking with a broken heart
The lonely dance
Of farewell and goodbyes.
Walking to the life
Giving birth an end
Born again in light.
With a smile
Goes and goes
The eternal march
Embracing death
with open hands…
There it lies
A naked body
A drowned heart.
And the mournful act
That will also walk.
Walking with a broken heart
The lonely dance
Of farewell and goodbyes.
Walking to the life
Giving birth an end
Born again in light.
With a smile
Goes and goes
The eternal march
Embracing death
with open hands…
There it lies
A naked body
A drowned heart.
And the mournful act
That will also walk.
Sunday, January 20, 2008
Ayer
Dialogando con el ayer
Prácticamente estaba acabando de llegar a mi casa. Estacioné el carro frente a mi pequeño buzón y bajé algunas cosas que dejé en algún lugar del comedor. Había trabajado durante todo el día y me moría de cansancio. Entonces regresé a chequear el buzón. No sé ni para qué lo hago. Es mas manía que otra cosa porque vivo sola. Casi nadie me escribe y, cuando por fin recibo algo, son cuentas, anuncios o cualquier otra cosa que no me interesa para nada. Hay veces que le echo una ojeadita dos o tres veces, sabiéndo que no tengo nada, o ya recogí la correspondencia de ese día. ¡A veces lo chequeo los domingos! Abrí el dichoso aparato y ví una sola carta dentro de él. Era una de esas cartas que nunca recibía. Se veía familiar. Leí su encabezado:
Damián Lugo
Commiato, rue du Fauberl, Montmatre
París, France, 75009
¡Damián! Hacía tanto tiempo que no sabía nada de él. Me daba mucha alegría que me hubiera escrito. No sabía como se enteró de mi dirección, ni la razón de su carta, pero esas cosas, aunque siguen dando vueltas en la cabeza, se dejan atrás una vez una se puede sentar con toda la calma del mundo y leer. Transportarse a un presente que no existe, porque hace tanto tiempo no se sabe de esa persona, y enredarse entre la historia que te escriben en la carta, y todos los recuerdos escondidos entre las palabras. Damián. Se había ido al extranjero hace unos cinco o seis años. No puedo recordar con claridad. Según me enteré estuvo un tiempo en Cánada y como al año se fue a Europa, donde se perdió en Madrid. Digo se perdió porque fue allí donde la perdí la pista. Ahora me escribía desde París. Yo misma me fuí un tiempo a Estados Unidos a terminar de estudiar pero cuando tuve el diploma en las manos volví a la Isla.
Me quité la ropa del trabajo y me puse cómoda. Empezé a cocinar y me fuí al comedor a leer a Damián.
Querido amor:
Amor. La palabra se me quedó atorada en la garganta y casi me asfixia. Hace tanto tiempo de eso. Ya te olvidé. Somos somos viejos amigos. Te conozco desde que eramos niños. ¿Por qué sales con eso ahora?
Espero que Juan me haya dado la dirección correcta y recibas esta carta. ¿Te acuerdas de Juan? Siempre testigo de nuestras ocurrencias. Siempre allí cuando lo necesitabamos. ¿Recuerdas que era nuestro “padrino”de bodas? Claro, nunca nos casamos pero igual, hicimos una actividad para parecer como si nos estuviéramos casando.”Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre”. Quizás eso fué lo que terminó por separarnos. Cuando se promete la eternidad se decreta la muerte. La cosa es que Juan ha cambiado. Ahora se ha puesto tan serio y juega a ser importante. Ganando tanto dinero. Tantas resposabilidades. Por mi parte, sigo siendo el mismo soñador de siempre. Con todo y eso nos telefoneábamos de vez en cuando. Las conversaciones siempre terminaban en regaños. Para nuestro viejo amigo yo soy todo lo que el no quiere ser. Un desperdicio. Jamás le daré la razón.
¿Desperdicio? ¿Juan le diría eso? Con Damián nunca se sabía. Toda palabra trágica no era mas que lo que el entendía de las situaciones. Siempre trataban de resumir su perspectiva. ¿Y por qué esta carta parece tan triste? Damián siempre fue triste. Por eso no podía quedarse tranquilo. Quería seguir buscando nuevas cosas que lo entretuvieran. Era eso lo que finalmente me enamoró. El siempre tenía un brillo en sus ojos nostálgicos que te hacían querer seguirlo, hacerlo feliz, estar con él. Nunca se dejaba. Como dije, no podía estarse quieto.
Como ves, estoy viviéndo en París. Llevo aquí casi dos años. Mi querido París. Te contaría cada detalle de la ciudad; sus calles, sus parques, su enorme cielo, sus carentes montañas y sus casas, que son tan apasionadas que se pegan hasta casi no poder respirar. Pero París es un sueño. Una idea. Una cosa que no se puede imaginar. Es tan lejana que siempre dejas escapar ciertos líquidos por ella. El espejismo en medio del desierto. Pero¿Sabes qué? París siempre sigue siendo una ciudad lejana, incluso cuando llegas a vivir en ella. Con tus dos pies explorando cada centímetro de su cuerpo, solo puedes imaginártela, sigue siendo como una alucinación. Como una imágen acompañada de una fiebre que es capaz de castrarte. Creo que esta ciudad es así de extranjera hasta para los que nacen aquí. Pero no te escribo para eso. A la larga, debes saber que este es el lugar perfecto para mí. Esta ciudad es tan triste como yo.
Acababamos de hacer el amor...
-¿Por qué tienes esa mirada de nuevo?
-Te voy a perder.
Me enderezé.-¿Por que piensas eso?
-Siempre pasa. Tarde o temprano, o te cansas tú, o me canso yo. Dos personas no pueden amarse así por mucho tiempo. Los que dicen hacerlo son unos hipócritas.
Espero no me guardes rencor. Si no estuvieras en mi cabeza, aún después de tantos años sin vernos, no te estuviera escribiendo en este momento. En mi momento.
¿Su momento? ¿Qué momento? ¿Se pensará casar?
...Una foto por aquí. ¡Por los novios!
¡Click!
Me encantaba cuando me creabas esas pequeñas cositas. Yo te había dicho que siempre había soñado con casarme y tú contestaste que no se hablara más. Al otro día estaban Juan y Maried haciendo de padrinos y todas nuestras amistades en una fiesta que simulaba una boda. Para que sientas la realidad del sueño- me dijiste. Había bizcocho, fotos y vals. En realidad se sintió real.
Desde que te escribí he estado de sitio en sitio. Ya te dije que no he cambiado. Estuve en Madrid, Barcelona, Berlín y Venecia. Finalmente terminé en París. Creo que me llamaba. Su esplendor y belleza era tan catastrófico como mi vida. No quiero que pienses que me siento culpable, que compré el discurso de Juan, que no pudé con la pesadez de esta ciudad. No es nada de eso. Mi vida no fue un fracaso. ¡Al contrario! Es mi triunfo. Desde mi nombre hasta este punto. No rechazo nada de ella, ni siquiera la tristeza. Sencillamente me encantó.
¿Le encantó? Pero si me estaba escribiéndo esta carta solo quiere decir....¡Es una carta de despedida!
Mi corazón palpitaba a las millas. No podía disimularlo. Sentía su piel tan cerca de mí, tan caliente. Sus uñas todavía estaban clavadas en mi espalda, y lo estarían por par de días más. Su aliento me rodeaba el cuello, y amenazaba con asfixiarme. Sus manos aún se paseaban tímidamente por mi piel, simplemente para tocar. El huracán había pasado, pero uno siempre quiere quedarse jugando con la piel.
Ignoro si todavía lo amo. No sé si será verdad lo que dicen: “Donde hubo fuego, cenizas quedan”. Si fuera cierto, no intentaría borrar sus cenizas de mi cuerpo desnudo. Sus huellas sin cicatrizar. Su olor abriéndome las fosas nasales. A veces todavía siento ese olor. Siento sus besos. El sabor de su boca, el sabor de su sexo...de su piel. No sé si será porque por mas que he compartido la cama desde que se fue, nunca le sustituí en realidad. Sigo soltera y quizás, esperando esta carta. Pero no de este modo. No ahora. Siempre me gustó pensarlo, aunque no supiera nada de él. Al menos estaba en algún rincón olvidado del mundo. Pero estaba. Tiene que seguir estando. Mi idea. Mi amor.
Sin saber la verdadera razón, siguiéndo mis impulsos, en mas o menos una hora estaba en el Aeropuerto. Tomé el primer vuelo a París y fuí, con la carta en la mano, hacia la dirección de Damián. Iba a llamar al trabajo en cuanto pisara tierra.
Pero ya me cansé. Simplemente he hecho lo que quería, y no me gusta seguir repitiéndome. No quiero asumir resposabilidades. No quiero asumir posiciones. No quiero madurar. No quiero ser adulto. Quiero vivir. Quiero hacer el amor. Quiero tomar el café mientras dejo perder mi vista por la ventana. Quiero ver la estrellas, la luna, leer un libro. Quiero escribirte esta carta. El ocio no existe. Esa palabra no hace mas que degradar la vida misma. No hay ocio, solo lo que uno quiere hacer. No quiero vivir para trabajar. En fin, no quiero ser Juan. No lo he sido. No lo voy a ser. Cuando repaso todos estos pensamientos me doy cuenta de la espantosa realidad.... yo ya he vivido mi vida.
No podía creer lo que leía. No podía creerlo en él, ese egoísmo. Para colmo, ¿Después de todos estos años me escribe para que yo sea su testigo? No puede ser. No quiero. No puedo. No quiero hablar de eso.
-Creo que voy a morir jóven.
-¿Por qué dices eso?
-Lo siento...para colmo, cada día la siento más cercana...
-¿A quién?
-A la muerte.
-¿Por qué dices esas cosas?
El avión siguió su curso. Clase económica. Sin audífonos para las películas. Una comida barata rechazada. Solo importa la velocidad. La rapidez. ¡Al cabrón París!
Siento haberte escrito tan tarde. Si vamos a decir la verdad, nunca antes intenté contactarte. Intentaba dejarte atrás, como todo lo que se vuelve muy conocido. Intentaba olvidarte. Ahora solo puedo pensar en tí y en todo lo que vivimos juntos. Por eso quería despedirme. Quería que solo me recordaras. Quiero que sepas que, incluso en los momentos mas callados, de esos que no quieren decir nada, venía tu recuerdo a mi cabeza. Siempre se me ocurría que era una deidad insana con mucho tiempo libre. Lo que quiero decir es que nunca te olvidé. Juan dice que aún no te has casado, que trabajas como enfermera en un hospital, que vives sola y casi nunca sales....eso no me dice si me olvidaste. De todos modos, quiero que encuentres a alguien que no juegue a hacer tus sueños realidad. Alguien que te cumpla tus sueños. Alguien que no se vaya.
Escribo esta carta en medio de mis lágrimas. Te amo. Nunca podré decir que es lo que significan esas dos palabras pero no tiene nada que ver con lo que todos dan por sentado. Es por eso que las puedo decir. Te amo.
Era una carta corta después de todo, pero tenía demasiados mensajes escondidos entre las palabras. Demasiados recuerdos que intenté dejar en las cenizas. Demasiadas cenizas capaces de mancharnos.
Tú eras la persona de la que me quería despedir... Adiós.
Llegué temprano en la mañana de no sé que día. Habían demasiados cambios de fecha. Tomé el primer taxi que pude y le indiqué la dirección que aparecía en el encabezado de la carta.
-No quiero hacerte más daño....es por eso que me voy.
No pude contestar. Las lágrimas ahogaban la primera letra de cualquier palabra que le quisiera decir.
Quédate. No me dejes sola. No me dejes ir....
Me dejarón frente al edificio de apartamentos. Era un edificio feo, pobre, barato. Típico de Damián. Cualquier cosa que pudiera pagar y que pareciera lo menos lujosa posible, esa sería su dirección inscrita por algún tiempo.
-Bonjour madamme.
-Bonjour. Vous parlez espagnol?
-Sí.¿Qué se le ofrece?
-Busco al Señor Lugo. Monsieur Lugo?
.....
-Lo siento señorita.
Su “r” estaba putamente sodomizada por el idioma francés....sonaba demasiado arrastrada.
-....el Señor Lugo se suicidó ayer. Encontramos el cuerpo en la noche. Ahora mismo está en la funeraria....mi más sentido pésame.
S Gregory
Prácticamente estaba acabando de llegar a mi casa. Estacioné el carro frente a mi pequeño buzón y bajé algunas cosas que dejé en algún lugar del comedor. Había trabajado durante todo el día y me moría de cansancio. Entonces regresé a chequear el buzón. No sé ni para qué lo hago. Es mas manía que otra cosa porque vivo sola. Casi nadie me escribe y, cuando por fin recibo algo, son cuentas, anuncios o cualquier otra cosa que no me interesa para nada. Hay veces que le echo una ojeadita dos o tres veces, sabiéndo que no tengo nada, o ya recogí la correspondencia de ese día. ¡A veces lo chequeo los domingos! Abrí el dichoso aparato y ví una sola carta dentro de él. Era una de esas cartas que nunca recibía. Se veía familiar. Leí su encabezado:
Damián Lugo
Commiato, rue du Fauberl, Montmatre
París, France, 75009
¡Damián! Hacía tanto tiempo que no sabía nada de él. Me daba mucha alegría que me hubiera escrito. No sabía como se enteró de mi dirección, ni la razón de su carta, pero esas cosas, aunque siguen dando vueltas en la cabeza, se dejan atrás una vez una se puede sentar con toda la calma del mundo y leer. Transportarse a un presente que no existe, porque hace tanto tiempo no se sabe de esa persona, y enredarse entre la historia que te escriben en la carta, y todos los recuerdos escondidos entre las palabras. Damián. Se había ido al extranjero hace unos cinco o seis años. No puedo recordar con claridad. Según me enteré estuvo un tiempo en Cánada y como al año se fue a Europa, donde se perdió en Madrid. Digo se perdió porque fue allí donde la perdí la pista. Ahora me escribía desde París. Yo misma me fuí un tiempo a Estados Unidos a terminar de estudiar pero cuando tuve el diploma en las manos volví a la Isla.
Me quité la ropa del trabajo y me puse cómoda. Empezé a cocinar y me fuí al comedor a leer a Damián.
Querido amor:
Amor. La palabra se me quedó atorada en la garganta y casi me asfixia. Hace tanto tiempo de eso. Ya te olvidé. Somos somos viejos amigos. Te conozco desde que eramos niños. ¿Por qué sales con eso ahora?
Espero que Juan me haya dado la dirección correcta y recibas esta carta. ¿Te acuerdas de Juan? Siempre testigo de nuestras ocurrencias. Siempre allí cuando lo necesitabamos. ¿Recuerdas que era nuestro “padrino”de bodas? Claro, nunca nos casamos pero igual, hicimos una actividad para parecer como si nos estuviéramos casando.”Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre”. Quizás eso fué lo que terminó por separarnos. Cuando se promete la eternidad se decreta la muerte. La cosa es que Juan ha cambiado. Ahora se ha puesto tan serio y juega a ser importante. Ganando tanto dinero. Tantas resposabilidades. Por mi parte, sigo siendo el mismo soñador de siempre. Con todo y eso nos telefoneábamos de vez en cuando. Las conversaciones siempre terminaban en regaños. Para nuestro viejo amigo yo soy todo lo que el no quiere ser. Un desperdicio. Jamás le daré la razón.
¿Desperdicio? ¿Juan le diría eso? Con Damián nunca se sabía. Toda palabra trágica no era mas que lo que el entendía de las situaciones. Siempre trataban de resumir su perspectiva. ¿Y por qué esta carta parece tan triste? Damián siempre fue triste. Por eso no podía quedarse tranquilo. Quería seguir buscando nuevas cosas que lo entretuvieran. Era eso lo que finalmente me enamoró. El siempre tenía un brillo en sus ojos nostálgicos que te hacían querer seguirlo, hacerlo feliz, estar con él. Nunca se dejaba. Como dije, no podía estarse quieto.
Como ves, estoy viviéndo en París. Llevo aquí casi dos años. Mi querido París. Te contaría cada detalle de la ciudad; sus calles, sus parques, su enorme cielo, sus carentes montañas y sus casas, que son tan apasionadas que se pegan hasta casi no poder respirar. Pero París es un sueño. Una idea. Una cosa que no se puede imaginar. Es tan lejana que siempre dejas escapar ciertos líquidos por ella. El espejismo en medio del desierto. Pero¿Sabes qué? París siempre sigue siendo una ciudad lejana, incluso cuando llegas a vivir en ella. Con tus dos pies explorando cada centímetro de su cuerpo, solo puedes imaginártela, sigue siendo como una alucinación. Como una imágen acompañada de una fiebre que es capaz de castrarte. Creo que esta ciudad es así de extranjera hasta para los que nacen aquí. Pero no te escribo para eso. A la larga, debes saber que este es el lugar perfecto para mí. Esta ciudad es tan triste como yo.
Acababamos de hacer el amor...
-¿Por qué tienes esa mirada de nuevo?
-Te voy a perder.
Me enderezé.-¿Por que piensas eso?
-Siempre pasa. Tarde o temprano, o te cansas tú, o me canso yo. Dos personas no pueden amarse así por mucho tiempo. Los que dicen hacerlo son unos hipócritas.
Espero no me guardes rencor. Si no estuvieras en mi cabeza, aún después de tantos años sin vernos, no te estuviera escribiendo en este momento. En mi momento.
¿Su momento? ¿Qué momento? ¿Se pensará casar?
...Una foto por aquí. ¡Por los novios!
¡Click!
Me encantaba cuando me creabas esas pequeñas cositas. Yo te había dicho que siempre había soñado con casarme y tú contestaste que no se hablara más. Al otro día estaban Juan y Maried haciendo de padrinos y todas nuestras amistades en una fiesta que simulaba una boda. Para que sientas la realidad del sueño- me dijiste. Había bizcocho, fotos y vals. En realidad se sintió real.
Desde que te escribí he estado de sitio en sitio. Ya te dije que no he cambiado. Estuve en Madrid, Barcelona, Berlín y Venecia. Finalmente terminé en París. Creo que me llamaba. Su esplendor y belleza era tan catastrófico como mi vida. No quiero que pienses que me siento culpable, que compré el discurso de Juan, que no pudé con la pesadez de esta ciudad. No es nada de eso. Mi vida no fue un fracaso. ¡Al contrario! Es mi triunfo. Desde mi nombre hasta este punto. No rechazo nada de ella, ni siquiera la tristeza. Sencillamente me encantó.
¿Le encantó? Pero si me estaba escribiéndo esta carta solo quiere decir....¡Es una carta de despedida!
Mi corazón palpitaba a las millas. No podía disimularlo. Sentía su piel tan cerca de mí, tan caliente. Sus uñas todavía estaban clavadas en mi espalda, y lo estarían por par de días más. Su aliento me rodeaba el cuello, y amenazaba con asfixiarme. Sus manos aún se paseaban tímidamente por mi piel, simplemente para tocar. El huracán había pasado, pero uno siempre quiere quedarse jugando con la piel.
Ignoro si todavía lo amo. No sé si será verdad lo que dicen: “Donde hubo fuego, cenizas quedan”. Si fuera cierto, no intentaría borrar sus cenizas de mi cuerpo desnudo. Sus huellas sin cicatrizar. Su olor abriéndome las fosas nasales. A veces todavía siento ese olor. Siento sus besos. El sabor de su boca, el sabor de su sexo...de su piel. No sé si será porque por mas que he compartido la cama desde que se fue, nunca le sustituí en realidad. Sigo soltera y quizás, esperando esta carta. Pero no de este modo. No ahora. Siempre me gustó pensarlo, aunque no supiera nada de él. Al menos estaba en algún rincón olvidado del mundo. Pero estaba. Tiene que seguir estando. Mi idea. Mi amor.
Sin saber la verdadera razón, siguiéndo mis impulsos, en mas o menos una hora estaba en el Aeropuerto. Tomé el primer vuelo a París y fuí, con la carta en la mano, hacia la dirección de Damián. Iba a llamar al trabajo en cuanto pisara tierra.
Pero ya me cansé. Simplemente he hecho lo que quería, y no me gusta seguir repitiéndome. No quiero asumir resposabilidades. No quiero asumir posiciones. No quiero madurar. No quiero ser adulto. Quiero vivir. Quiero hacer el amor. Quiero tomar el café mientras dejo perder mi vista por la ventana. Quiero ver la estrellas, la luna, leer un libro. Quiero escribirte esta carta. El ocio no existe. Esa palabra no hace mas que degradar la vida misma. No hay ocio, solo lo que uno quiere hacer. No quiero vivir para trabajar. En fin, no quiero ser Juan. No lo he sido. No lo voy a ser. Cuando repaso todos estos pensamientos me doy cuenta de la espantosa realidad.... yo ya he vivido mi vida.
No podía creer lo que leía. No podía creerlo en él, ese egoísmo. Para colmo, ¿Después de todos estos años me escribe para que yo sea su testigo? No puede ser. No quiero. No puedo. No quiero hablar de eso.
-Creo que voy a morir jóven.
-¿Por qué dices eso?
-Lo siento...para colmo, cada día la siento más cercana...
-¿A quién?
-A la muerte.
-¿Por qué dices esas cosas?
El avión siguió su curso. Clase económica. Sin audífonos para las películas. Una comida barata rechazada. Solo importa la velocidad. La rapidez. ¡Al cabrón París!
Siento haberte escrito tan tarde. Si vamos a decir la verdad, nunca antes intenté contactarte. Intentaba dejarte atrás, como todo lo que se vuelve muy conocido. Intentaba olvidarte. Ahora solo puedo pensar en tí y en todo lo que vivimos juntos. Por eso quería despedirme. Quería que solo me recordaras. Quiero que sepas que, incluso en los momentos mas callados, de esos que no quieren decir nada, venía tu recuerdo a mi cabeza. Siempre se me ocurría que era una deidad insana con mucho tiempo libre. Lo que quiero decir es que nunca te olvidé. Juan dice que aún no te has casado, que trabajas como enfermera en un hospital, que vives sola y casi nunca sales....eso no me dice si me olvidaste. De todos modos, quiero que encuentres a alguien que no juegue a hacer tus sueños realidad. Alguien que te cumpla tus sueños. Alguien que no se vaya.
Escribo esta carta en medio de mis lágrimas. Te amo. Nunca podré decir que es lo que significan esas dos palabras pero no tiene nada que ver con lo que todos dan por sentado. Es por eso que las puedo decir. Te amo.
Era una carta corta después de todo, pero tenía demasiados mensajes escondidos entre las palabras. Demasiados recuerdos que intenté dejar en las cenizas. Demasiadas cenizas capaces de mancharnos.
Tú eras la persona de la que me quería despedir... Adiós.
Llegué temprano en la mañana de no sé que día. Habían demasiados cambios de fecha. Tomé el primer taxi que pude y le indiqué la dirección que aparecía en el encabezado de la carta.
-No quiero hacerte más daño....es por eso que me voy.
No pude contestar. Las lágrimas ahogaban la primera letra de cualquier palabra que le quisiera decir.
Quédate. No me dejes sola. No me dejes ir....
Me dejarón frente al edificio de apartamentos. Era un edificio feo, pobre, barato. Típico de Damián. Cualquier cosa que pudiera pagar y que pareciera lo menos lujosa posible, esa sería su dirección inscrita por algún tiempo.
-Bonjour madamme.
-Bonjour. Vous parlez espagnol?
-Sí.¿Qué se le ofrece?
-Busco al Señor Lugo. Monsieur Lugo?
.....
-Lo siento señorita.
Su “r” estaba putamente sodomizada por el idioma francés....sonaba demasiado arrastrada.
-....el Señor Lugo se suicidó ayer. Encontramos el cuerpo en la noche. Ahora mismo está en la funeraria....mi más sentido pésame.
S Gregory
Friday, January 04, 2008
Wastes
How many words
Lost and spoiled
In the forgotten silence
Of an empty room
Lost,
Pour.
How many words
Buried under the common stone
Of a paper already hurt.
Once the farewell is gone
There’s just the silence froze:
No one cared
No one bled to death
The poet is not dead…
…he never was.
S. G.
Lost and spoiled
In the forgotten silence
Of an empty room
Lost,
Pour.
How many words
Buried under the common stone
Of a paper already hurt.
Once the farewell is gone
There’s just the silence froze:
No one cared
No one bled to death
The poet is not dead…
…he never was.
S. G.
Thursday, December 06, 2007
Mensaje para mi hermano
¿Quién es S? Spartagous, mejor conocido como S. o Spart, es mi hermano menor. Prácticamente mi héroe, tenemos un vínculo que va más allá de la sangre. Éste es tan fuerte, que puedo decir también que Spart es mi amigo y enemigo; a veces lo amo y a veces lo odio. Mas sin embargo, aun cuando es menor que yo, siempre miro hacia dónde él para inspirarme, siempre respondo a él. A veces pienso que todo esto es medio enfermizo, a veces parece una historia de amor con mi hermano, con mi hijo, pero yo no creo en enfermedades ni incestos, más allá de esa enfermedad que llamamos la existencia y el saberse parte de ella (que también merece aplausos y un homenaje de nuestros mejores fluidos). En honor a ti, mi hermano, brindo las pocas palabras que puedo escribir como farsante que soy. Mas ellas, son el tétrico homenaje que te puedo brindar en cambio de todas las que tú a mí me has dado. Tú, que me has mostrado nuevos mundos y sentidos. Tú poeta. Tú escritor. Tú amante y vagabundo errante. Tus palabras han marcado mi camino y a ellas me debo, aun cuando dicen que es la experiencia la que enriquece a uno. Joder, con tus 11 años has mecho más para mi que lo que Rimbaud para el mundo, aun cuando ese te vea con desdén e indiferencia. La sangre tuya no se derrama en vano y será recogida por la tierra, que engendrará nuevos frutos con ellas.
Un abrazo y mis más sinceros respetos. Por tu silencio, y por tus palabras, yo te he ofrecido las mías.
David Gregory
Un abrazo y mis más sinceros respetos. Por tu silencio, y por tus palabras, yo te he ofrecido las mías.
David Gregory
mas del poeta
“Me fui sin duda a titular
De caballero caminante,
Me puse todos los sombreros,
Conocí muchachas veloces,
Comí arena, comí sardinas,
Y me casé de cuando en cuando.
Pero sin querer presumir
De emperador o marinero
Debo confesar que recuerdo
Los más amables huracanes,
Y que me muero de codicia al recordar lo que no tengo:
Lo rico que fui y que no fui,
El hambre que me mantenía,
Y aquellos zapatos intrusos
Que no golpeaban a la puerta.”
-Pablo Neruda
De caballero caminante,
Me puse todos los sombreros,
Conocí muchachas veloces,
Comí arena, comí sardinas,
Y me casé de cuando en cuando.
Pero sin querer presumir
De emperador o marinero
Debo confesar que recuerdo
Los más amables huracanes,
Y que me muero de codicia al recordar lo que no tengo:
Lo rico que fui y que no fui,
El hambre que me mantenía,
Y aquellos zapatos intrusos
Que no golpeaban a la puerta.”
-Pablo Neruda
Sunday, November 25, 2007
palabras del poeta...
“He vivido tanto que un día
tendrán que olvidarme por fuerza,
borrándome de la pizarra:
mi corazón fue interminable.
Pero porque pido silencio
no crean que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
voy a vivirme.”
-Pablo Neruda
tendrán que olvidarme por fuerza,
borrándome de la pizarra:
mi corazón fue interminable.
Pero porque pido silencio
no crean que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
voy a vivirme.”
-Pablo Neruda
Friday, October 26, 2007
La carrera
La carrera
Estábamos reunidos en la orilla. Un riachuelo de brea nos separaba de nuestro destino. Era la misma emoción todo el tiempo. Nadie sabía quién iba a morir. Alguien de seguro. Quizás ninguno. Eso dependía del día. Dependía de la suerte de cada uno. A fin de cuentas dependía de muchas cosas. Sin embargo había que hacerlo. Una y otra vez. Ahogarse en la brea o en la repetición. No había más nada que hacer.
A correr. Somos perros callejeros. Tenemos que buscar nuestra comida en la calle y una forma de sobrevivir mientras seguimos siendo perros, animales libres, y no los esclavos que los humanos llevan por imagen cuando nombran esa palabra.
¡Uno!
Sale el primero pero sin riesgo alguno. Habían pasado las 12:00 A.M, lo que quería decir que no existía ni siquiera la amenaza de que pasara un carro. Eso no significaba que nunca pasaran. De todos modos Bushy hizo trampa. Se supone que esperaran a que se acercara un carro, de lo contrario, a hacerse a un lado en la competencia. No todos pueden ganar. No todos tienen los cojones para competir. El mero hecho de la sangre, la adrelanina, el sentir de que a cada paso que das la muerte da tres bajo el símbolo del neumático. Siguiéndonos. Es la naturaleza. Nosotros nos la vivimos de esa manera.
Salió el segundo y un carro casi le atropelló la cola. Salió ileso. El chofer miró por el retrovisor para ver si su víctima había sobrevivido. El perro lo había logrado. El carro, al ver que todo estaba bien, siguió su camino.
Entonces salió el tercero. El chofer no lo vio. Dio un golpe bien fuerte y quedó enredado en la confusión. ¿Qué rayos había pasado? Miró por todos lados. Incluso miró por el espejo. Frenó el carro. Entonces se fue esfumando la visión de Samy, el tercero de nosotros. Lo único que el pobre podía ver era a los otros perros en la otra orilla, con cara de asombro e incredulidad. Solo podía oír el motor de su victimario. Dejó que su lengua remojara su hocico por un momento. Cerró los oídos y perdió la competencia. Ahora solo quedaban dos perros y miles de espectadores. Sin embargo, se unirían más. Se unirían más…
David S. Gregory
Estábamos reunidos en la orilla. Un riachuelo de brea nos separaba de nuestro destino. Era la misma emoción todo el tiempo. Nadie sabía quién iba a morir. Alguien de seguro. Quizás ninguno. Eso dependía del día. Dependía de la suerte de cada uno. A fin de cuentas dependía de muchas cosas. Sin embargo había que hacerlo. Una y otra vez. Ahogarse en la brea o en la repetición. No había más nada que hacer.
A correr. Somos perros callejeros. Tenemos que buscar nuestra comida en la calle y una forma de sobrevivir mientras seguimos siendo perros, animales libres, y no los esclavos que los humanos llevan por imagen cuando nombran esa palabra.
¡Uno!
Sale el primero pero sin riesgo alguno. Habían pasado las 12:00 A.M, lo que quería decir que no existía ni siquiera la amenaza de que pasara un carro. Eso no significaba que nunca pasaran. De todos modos Bushy hizo trampa. Se supone que esperaran a que se acercara un carro, de lo contrario, a hacerse a un lado en la competencia. No todos pueden ganar. No todos tienen los cojones para competir. El mero hecho de la sangre, la adrelanina, el sentir de que a cada paso que das la muerte da tres bajo el símbolo del neumático. Siguiéndonos. Es la naturaleza. Nosotros nos la vivimos de esa manera.
Salió el segundo y un carro casi le atropelló la cola. Salió ileso. El chofer miró por el retrovisor para ver si su víctima había sobrevivido. El perro lo había logrado. El carro, al ver que todo estaba bien, siguió su camino.
Entonces salió el tercero. El chofer no lo vio. Dio un golpe bien fuerte y quedó enredado en la confusión. ¿Qué rayos había pasado? Miró por todos lados. Incluso miró por el espejo. Frenó el carro. Entonces se fue esfumando la visión de Samy, el tercero de nosotros. Lo único que el pobre podía ver era a los otros perros en la otra orilla, con cara de asombro e incredulidad. Solo podía oír el motor de su victimario. Dejó que su lengua remojara su hocico por un momento. Cerró los oídos y perdió la competencia. Ahora solo quedaban dos perros y miles de espectadores. Sin embargo, se unirían más. Se unirían más…
David S. Gregory
Monday, October 15, 2007
Hemorragia
Hemorragia
La luna se llenó de sangre
y bajó por ella su memoria.
Una marca abrumadora
la abrazó entre la niebla
Y en su dolor una caricia
se olvidaba de ella.
La luna se llenó de sangre
y bajó por ella su memoria.
Una marca abrumadora
la abrazó entre la niebla
Y en su dolor una caricia
se olvidaba de ella.
Tuesday, September 25, 2007
Ecos
Eco estéril
My father’s life…I am his echo…
-Bei Dao
Yo, que ya no soy
nunca he sido;
veo el verbo transmitido
en cada esquina,
cada pensamiento dicho
el verbo me ha conjugado.
-Que de verbo eco eres-
eco he sido
eco hueco y vacío
De mi padre
De su padre
De el padre.
Eco he sido
mas eco estéril
que no produce sonido,
que ha sido castrado
que no será
que nunca ha sido.
My father’s life…I am his echo…
-Bei Dao
Yo, que ya no soy
nunca he sido;
veo el verbo transmitido
en cada esquina,
cada pensamiento dicho
el verbo me ha conjugado.
-Que de verbo eco eres-
eco he sido
eco hueco y vacío
De mi padre
De su padre
De el padre.
Eco he sido
mas eco estéril
que no produce sonido,
que ha sido castrado
que no será
que nunca ha sido.
Wednesday, September 12, 2007
poema de la caballa
Desde adentro
Es un lamento.
Es un grito sin lágrimas.
Desde adentro.
Desde el fondo de todo lo inevitable.
Desde el sollozo en espiral de espadas.
Desde la rama trágica
de un silencio perfecto.
Desde el azul caído
en los pies de la noche.
Desde la tempestad de
un sueño solitario.
Desde tí
y desde mí
grita un lamento
sin lagrimas
diciendo
¡Adiós!
-Julia de Burgos
Es un lamento.
Es un grito sin lágrimas.
Desde adentro.
Desde el fondo de todo lo inevitable.
Desde el sollozo en espiral de espadas.
Desde la rama trágica
de un silencio perfecto.
Desde el azul caído
en los pies de la noche.
Desde la tempestad de
un sueño solitario.
Desde tí
y desde mí
grita un lamento
sin lagrimas
diciendo
¡Adiós!
-Julia de Burgos
Friday, July 20, 2007
Desperdicio
Cuantas palabras
He derramado
en el silencio perdido
de un rincón vacío
Olvidado,
Blanco.
Cuantas palabras
Enterradas en fosa común
de un papel herido.
Una vez pasado el sepelio
Sigue estando el silencio;
A nadie le importó
Nadie se desangró
El poeta no ha muerto
…nunca existió.
He derramado
en el silencio perdido
de un rincón vacío
Olvidado,
Blanco.
Cuantas palabras
Enterradas en fosa común
de un papel herido.
Una vez pasado el sepelio
Sigue estando el silencio;
A nadie le importó
Nadie se desangró
El poeta no ha muerto
…nunca existió.
Friday, June 15, 2007
Monedas
Una historia dentro del baúl de color metálico
-para S.
La oscuridad de la noche le sirvió de abrigo. No había luna que sirviera de testigo. Sólo el silencio y el sonido de un aire acondicionado que intentaba desafiar al calor y la humedad de la naturaleza. En vano.
No sólo la luna; nadie pudo hacer de testigo. Otra momia olvidada, ¿Qué más daba? Esto era un asilo, o sea, un cementerio en potencia. Los empleados de este lugar no se preocupaban para nada de la vida, más bien esperaban la muerte. No la de ellos, la ajena, la de las pobres momias silentes que habían sido arrojadas allí para una sola cosa: morir. Hay que aceptar una cosa, lo único con lo que podemos contar es con la muerte. Esta es la razón por la que los ancianos se nos hacen tan incómodos. ¡Los cabrones se aferraron tanto a la vida que ahora no se sabe qué hacer con ellos! Retirarlos. Encerrarlos. Cuidarlos. De nada sirve, porque en lo más sincero y oscuro de nuestra ilusoria juventud creemos que nunca debieron dejarse poner viejos y, si ahora lo son, deberían resignarse con dignidad y retirarse. Morir. Aceptémoslo. Este mundo no es para viejos. Este mundo es para jóvenes. Este mundo es para gente que no sabe que hacer con la vida. ¿Por qué? Porque esta vida no tiene ninguna función, por tanto ¿Para qué sobre-vivirla? No. Vivámosla por accidente y ya. Rindámosle tributo a la eterna juventud inexistente y recemos para que no se vaya. El que llega a viejo, con todas las lágrimas de la hipocresía, merece que se le diga, ya una vez en su ataúd de metal: “Por fin.”
Samuel no esperaba eso. No era que él quisiera ser eterno. Simplemente no pensaba en la muerte. No, no la esperaba aún cuando todos los que le visitaban aseguraban su visita. Para él la vida se había resumido a un abrir y cerrar de ojos que ya estaba olvidado. Un abrir y cerrar de ojos que se tragaba cada recuerdo, cada pedazo de historia. Se tragaba cada pedazo de historia…hasta mi recuerdo.
¿Ismael? No sé quién es.
Fue entonces cuando llegó un silencio en los oídos que embarazó la habitación. El ruido del eco amenazaba con hacer sangrar los oídos de Samuel. La oscuridad subrayó su presencia. Nadie podía ver sombra alguna. Sin embargo, entre las mismas sombras, se coló una mancha que opacaba a las demás criaturas de la noche. Entró entre el silencio que dejaba la ausencia de la luna y las estrellas, y entre tanto silencio llegó al cuerpo de Samuel, que yacía durmiendo. Y le besó…le besó con un beso tan apasionado que le dejó sin aliento, salivando las últimas gotas de su existencia, los últimos recuerdos que yacían olvidados dentro de las pupilas arrugadas.
Al amanecer encontraron a Samuel con la boca abierta. Su semblante reflejaba la paz que sólo puede dar el encuentro con el beso de la amada que siempre hemos esperado. Su frente todavía guardaba las sobras del febril fervor que causa la pasión de un beso.
-Llama a sus familiares.
***
Yacían sepultadas en un pequeño baúl de color metálico. Ese color se hacía uno con su contenido. Metal. Metal. Más metal. El moho amenazaba con comerse aunque fuera el cobre anciano. Su olor a metal viejo marcaba una historia. Días, meses, años, décadas…eran monedas. Marcadas por el tiempo. Destinadas a ser usadas por un período de tiempo. Robadas, usurpadas de la circulación para ser secuestradas en ese baúl. Degradadas a ser piezas de museo, testigos en metal vivo de una época, una civilización y, por ende, una mentira creída por un momento. Monedas que pasaron de mano en mano. Mano a mano. Mano a mano. Mano a…y llegaron a las manos de Samuel. Ese muchacho, joven y pobre, otro extranjero más, parecido a las monedas mismas, una de entre infinitas. Había emigrado a la ciudad desde que era muchacho, aún cuando no tenía educación. En su sangre latían los sueños de Walt Disney, una version lite de Adam Smith. Uno se puede hacer rico, solo hay que entregar su sudor. Sí, es más fácil de lo que parece. Sólo se pasa por una oficina que hay en el mismo centro de la ciudad. Allí se entrega una gran cantidad de sudor, las energías, el tiempo y la vida. A cambio le dan dinero. Se supone que mucho, el suficiente para hacerse rico. Sin embargo, el precio es tan alto que lo dejan seco como una pasa, y sin saber que hacer con su muerte, porque ya de la vida no queda casi nada.
La ciudad era otro fraude. La ilusión del progreso quedaba aplastada entre toneladas de cemento, varilla, ruido y metal. En medio de ese monstruo y de un trabajo de doce horas los siete días a la semana, Samuel se refugiaba en la confección de su pequeño museo de metal. Su colección. Una historia que se acumulaba, que era testigo de la riqueza que se recibía a cambio, que aumentaba con cada año que era guardado en el baúl.
¡Ah! Y ese placer de admirarlas. Ese olor cobrizo. Ese olor a historia. Ese delirio de poder que causa el valor multiplicado. La importancia de cada historia que era plasmada entre ellas. El símbolo del poder. La mentira de la riqueza.
Horas. Más horas. Las que fueran necesarias para admirar toda esta belleza. Para guardar cada una, brillarlas, darle su amor, mientras iba introduciendo nuevas piezas al museo. Luego a estudiar el valor, más inestables que las olas del océano. Este rito era repetido varias veces en la semana, cuantas veces fuera necesario escapar. El escape casi siempre significa la posibilidad o el intento de poder darle una pizca de sentido a lo que no lo tiene; vivir. Samuel, con una leve sonrisa que no podía disimular su gozo, su satisfacción, olvidaba cualquier noción de escape. Para él, la única importancia de tener algún tiempo libre se debía a que podía repetir su rito. Era su tributo final al dios que había decidido buscar. Quería dinero y allí estaba emblematizado. Valía la pena el trabajo. Esto era vivir. Otra sonrisa.
Valió la pena.
Valió la pena. Si no lo hubiera hecho no hubiera podido soportar su ausencia. Mi deber era perdonarle sus faltas como padre. Soy su hija. Eso es lo que importa…es lo que importa, aún cuando la mayor parte de su vida él lo hubiera olvidado. Ẻl hizo lo mejor que pudo. Trabajaba todos los días para mantenerme, para sostener un hogar. Ahora lo puedo entender. Más bien lo entendí desde que me hice madre. Hay que estar calzando los mismos zapatos para poder entender los sacrificios de los padres. Hay que cargar a cuestas un hogar para saber que eso significa estar ausente del mismo la mayor parte del tiempo.
Mi padre murió ayer. Mi padre será enterrado mañana. Vivió el tiempo suficiente. Es algo cruel, pero al menos ahora puede descansar. La pena es que, como vivió tanto tiempo, sobrevivió a sus amigos y a los compañeros de una generación. Ahora sólo quedamos nosotros. Su pequeña familia. Somos los testigos en silencio del espectáculo de nuestro futuro. Somos los herederos de un ataúd color metálico, con olor a cobre. Así como está él, acostado entre tanto frío, estaré yo, y lo menos que puedo hacer es servir de ejemplo a mis hijos para que ellos me imiten. ¡Ojalá me imiten!
El espectáculo de la muerte. Su celebración. En todo momento estamos celebrando la cercanía de la misma. En nuestro cumpleaños, cuando las velas intentan incendiar la vida a medida que se va acabando. En nuestra boda, cuando decidimos dejar de vivir y comenzar a envejecer junto a alguien que en poco tiempo comenzará a pudrirse y nos hará imposible la convivencia. Finalmente en estas fiestas, que ya no necesitan de lloronas. Todas estas fiestas son para el mundo entero, menos para uno. Sí, porque en nuestro eterno temor, le huimos y nos ausentamos a las mismas. Es como si nuestra ausencia en tales rituales nos pudiera excusar ante la anfitriona, ante la diosa que pide hambrienta su oración. ¿Quién sabe? Quizás seamos inmortales. ¡Je! Quizás esa es nuestra esperanza. Si fuéramos sinceros nos daríamos cuenta de que no hay tal cosa, que por más que huyamos la muerte se nos va a aparecer de frente y nos dará su suculento beso. Si fuéramos sinceros nos daríamos cuenta de que lo menos que queremos es ser inmortales. Corremos precisamente para saborear el beso, para irnos lubricando ante la espera del mismo.
Es un pequeño alivio que abuelo se haya ido. No sé cuanto tiempo hubiera podido seguir soportando esas visitas para verlo muerto en vida. La vida nos come vivos, o la muerte. No sé. Sé que si abuelo llevaba la marca del final, yo tenía que refugiarme, escapar, buscar cualquier excusa para retrasar su visita, el recuerdo de que tengo que morir rápido si no quiero permanecer encerrado en un cuerpo que me ha traicionado y me ha sentenciado a mirar el techo hasta que llegue una noche oscura.
No. Ya yo no conocía quién era ese que estaba acostado. A la misma vez, él no me reconocía a mí. Éramos dos extraños al borde de una cama de hospital. Las palabras eran imposibles. Por eso yo me sentaba en medio de esas escasas visitas a entablar conversaciones mudas con él. Era una nueva relación. Era lo que hacía posible que pudiéramos tragar en medio de la visita. Recuerdo que la última vez que le visité había soñado con él. El guiaba un jeep, como en los tiempos de su juventud. Guiaba a exceso de velocidad en medio de una cordillera. Sabía que tenía que visitarlo esa semana. Sabía que era la última vez que lo visitaría. Era por eso que, en medio del silencio, me despedí. Él hizo lo mismo y me guiñó el ojo mientras seguía con los ojos cerrados. Fue por eso que cuando me llamaron al trabajo para decirme que mi abuelo había muerto, pude sonreír. Ya nos habíamos despedido. Todos habíamos sido perdonados. Podíamos descansar en paz.
Ahora miro su cuerpo, tan pequeño y esquelético. Tan frío. Tan duro. Y en medio de mi admiración están los demás, familiares y extraños, amigos y los amigos de amigos. Celebrando. Comen galletas, toman café o chocolate caliente, narran los últimos aburrimientos de sus vidas, como queriendo disculparse ante la muerte y su más reciente víctima, como queriendo subrayar que aún estaban vivos, aún cuando estuvieran más muertos que abuelo. Todo esto me hace recordar El velorio de Francisco Oller y renovar mi admiración por esa pieza de arte. Una fiesta. Un carnaval que nunca puede detenerse, y abuelo es el plato principal.
Tantas veces me pareció que abuelo se había movido que he perdido la cuenta. Este estado febril sólo me sirve para no perder la perspectiva. Todo me recuerda que, como en el cuadro, la muerte está vivita y coleando, paseándose en medio del jolgorio. Trata de memorizarse los rostros de sus futuros clientes.
El testamento confirmó lo que ya Samuel había dicho en vida. Las monedas pasarían a las manos de su nieto Ismael. Fue por eso que le entregaron el baúl unos días después del entierro. Ahora, el reflejo de la luz en el metal solo le podía recordar a Ismael el sol intenso que les quemó la frente, mientras se aseguraban de que Samuel no volviera, ahogando su cuerpo bajo toneladas de cemento. Siempre iba a vivir en la ciudad, aún después de muerto.
Samuel se quedó mirando la fosa de las monedas por largo tiempo. Sentado. Reflexionando. Mientras se decidía a abrir el baúl y escuchar la versión de la historia que aquellas monedas le iban a narrar, Ismael seguía coleccionando pedazos de recuerdos. ¿En realidad había sido perdonado? Eso había creído. Sin embargo, ahora recordaba que fueron años los que dejó al abuelo morir en aquel cementerio. Eso sólo hizo que durante aquel tiempo las palabras se hicieran más pesadas entre los dos extraños. Ahora lo único que quedaba del abuelo eran las monedas. Entre sus dedos querían hablar más que todo lo que ellos pudieron expresar en aquellas visitas. Ahora eran las monedas las que hacían la visita, y con ellas el abuelo, Samuel. Aquel fantasma que lo perseguía, con olor a metal y cobre, con el sol reflejado en la frente, cambió de semblante, y a medida que Ismael vio las monedas y percibió la historia de cada una de ellas, las contó, imaginó su valor, y las volvió a su ataúd color gris. Entonces sonrieron. Samuel sonrió porque allí estaba su vida. Su inmortalidad dorada, que podía ser vendida y revivida. Ismael sonrió porque vio al abuelo en sus ratitos libres haciendo lo mismo que él hacía ahora. El abuelo contaba una historia, la de su vida, que estaba encerrada en aquel baúl. Aquella había sido la herencia para el nieto. Una historia.
Ismael cerró el baúl y se volvió a sentar. Miró el baúl una vez más, por largo tiempo. Sentado, volvió a reflexionar, y más que eso, a recordar. La sonrisa seguía marcada en su rostro. Habíamos sido perdonados. Descansa en paz.
23 de agosto 2004
S. Gregory
Una historia dentro del baúl de color metálico. 2005. All Rights reserved. No Part of this story may be reproduced without the permission of David Gregory except for purposes of review.
-para S.
La oscuridad de la noche le sirvió de abrigo. No había luna que sirviera de testigo. Sólo el silencio y el sonido de un aire acondicionado que intentaba desafiar al calor y la humedad de la naturaleza. En vano.
No sólo la luna; nadie pudo hacer de testigo. Otra momia olvidada, ¿Qué más daba? Esto era un asilo, o sea, un cementerio en potencia. Los empleados de este lugar no se preocupaban para nada de la vida, más bien esperaban la muerte. No la de ellos, la ajena, la de las pobres momias silentes que habían sido arrojadas allí para una sola cosa: morir. Hay que aceptar una cosa, lo único con lo que podemos contar es con la muerte. Esta es la razón por la que los ancianos se nos hacen tan incómodos. ¡Los cabrones se aferraron tanto a la vida que ahora no se sabe qué hacer con ellos! Retirarlos. Encerrarlos. Cuidarlos. De nada sirve, porque en lo más sincero y oscuro de nuestra ilusoria juventud creemos que nunca debieron dejarse poner viejos y, si ahora lo son, deberían resignarse con dignidad y retirarse. Morir. Aceptémoslo. Este mundo no es para viejos. Este mundo es para jóvenes. Este mundo es para gente que no sabe que hacer con la vida. ¿Por qué? Porque esta vida no tiene ninguna función, por tanto ¿Para qué sobre-vivirla? No. Vivámosla por accidente y ya. Rindámosle tributo a la eterna juventud inexistente y recemos para que no se vaya. El que llega a viejo, con todas las lágrimas de la hipocresía, merece que se le diga, ya una vez en su ataúd de metal: “Por fin.”
Samuel no esperaba eso. No era que él quisiera ser eterno. Simplemente no pensaba en la muerte. No, no la esperaba aún cuando todos los que le visitaban aseguraban su visita. Para él la vida se había resumido a un abrir y cerrar de ojos que ya estaba olvidado. Un abrir y cerrar de ojos que se tragaba cada recuerdo, cada pedazo de historia. Se tragaba cada pedazo de historia…hasta mi recuerdo.
¿Ismael? No sé quién es.
Fue entonces cuando llegó un silencio en los oídos que embarazó la habitación. El ruido del eco amenazaba con hacer sangrar los oídos de Samuel. La oscuridad subrayó su presencia. Nadie podía ver sombra alguna. Sin embargo, entre las mismas sombras, se coló una mancha que opacaba a las demás criaturas de la noche. Entró entre el silencio que dejaba la ausencia de la luna y las estrellas, y entre tanto silencio llegó al cuerpo de Samuel, que yacía durmiendo. Y le besó…le besó con un beso tan apasionado que le dejó sin aliento, salivando las últimas gotas de su existencia, los últimos recuerdos que yacían olvidados dentro de las pupilas arrugadas.
Al amanecer encontraron a Samuel con la boca abierta. Su semblante reflejaba la paz que sólo puede dar el encuentro con el beso de la amada que siempre hemos esperado. Su frente todavía guardaba las sobras del febril fervor que causa la pasión de un beso.
-Llama a sus familiares.
***
Yacían sepultadas en un pequeño baúl de color metálico. Ese color se hacía uno con su contenido. Metal. Metal. Más metal. El moho amenazaba con comerse aunque fuera el cobre anciano. Su olor a metal viejo marcaba una historia. Días, meses, años, décadas…eran monedas. Marcadas por el tiempo. Destinadas a ser usadas por un período de tiempo. Robadas, usurpadas de la circulación para ser secuestradas en ese baúl. Degradadas a ser piezas de museo, testigos en metal vivo de una época, una civilización y, por ende, una mentira creída por un momento. Monedas que pasaron de mano en mano. Mano a mano. Mano a mano. Mano a…y llegaron a las manos de Samuel. Ese muchacho, joven y pobre, otro extranjero más, parecido a las monedas mismas, una de entre infinitas. Había emigrado a la ciudad desde que era muchacho, aún cuando no tenía educación. En su sangre latían los sueños de Walt Disney, una version lite de Adam Smith. Uno se puede hacer rico, solo hay que entregar su sudor. Sí, es más fácil de lo que parece. Sólo se pasa por una oficina que hay en el mismo centro de la ciudad. Allí se entrega una gran cantidad de sudor, las energías, el tiempo y la vida. A cambio le dan dinero. Se supone que mucho, el suficiente para hacerse rico. Sin embargo, el precio es tan alto que lo dejan seco como una pasa, y sin saber que hacer con su muerte, porque ya de la vida no queda casi nada.
La ciudad era otro fraude. La ilusión del progreso quedaba aplastada entre toneladas de cemento, varilla, ruido y metal. En medio de ese monstruo y de un trabajo de doce horas los siete días a la semana, Samuel se refugiaba en la confección de su pequeño museo de metal. Su colección. Una historia que se acumulaba, que era testigo de la riqueza que se recibía a cambio, que aumentaba con cada año que era guardado en el baúl.
¡Ah! Y ese placer de admirarlas. Ese olor cobrizo. Ese olor a historia. Ese delirio de poder que causa el valor multiplicado. La importancia de cada historia que era plasmada entre ellas. El símbolo del poder. La mentira de la riqueza.
Horas. Más horas. Las que fueran necesarias para admirar toda esta belleza. Para guardar cada una, brillarlas, darle su amor, mientras iba introduciendo nuevas piezas al museo. Luego a estudiar el valor, más inestables que las olas del océano. Este rito era repetido varias veces en la semana, cuantas veces fuera necesario escapar. El escape casi siempre significa la posibilidad o el intento de poder darle una pizca de sentido a lo que no lo tiene; vivir. Samuel, con una leve sonrisa que no podía disimular su gozo, su satisfacción, olvidaba cualquier noción de escape. Para él, la única importancia de tener algún tiempo libre se debía a que podía repetir su rito. Era su tributo final al dios que había decidido buscar. Quería dinero y allí estaba emblematizado. Valía la pena el trabajo. Esto era vivir. Otra sonrisa.
Valió la pena.
Valió la pena. Si no lo hubiera hecho no hubiera podido soportar su ausencia. Mi deber era perdonarle sus faltas como padre. Soy su hija. Eso es lo que importa…es lo que importa, aún cuando la mayor parte de su vida él lo hubiera olvidado. Ẻl hizo lo mejor que pudo. Trabajaba todos los días para mantenerme, para sostener un hogar. Ahora lo puedo entender. Más bien lo entendí desde que me hice madre. Hay que estar calzando los mismos zapatos para poder entender los sacrificios de los padres. Hay que cargar a cuestas un hogar para saber que eso significa estar ausente del mismo la mayor parte del tiempo.
Mi padre murió ayer. Mi padre será enterrado mañana. Vivió el tiempo suficiente. Es algo cruel, pero al menos ahora puede descansar. La pena es que, como vivió tanto tiempo, sobrevivió a sus amigos y a los compañeros de una generación. Ahora sólo quedamos nosotros. Su pequeña familia. Somos los testigos en silencio del espectáculo de nuestro futuro. Somos los herederos de un ataúd color metálico, con olor a cobre. Así como está él, acostado entre tanto frío, estaré yo, y lo menos que puedo hacer es servir de ejemplo a mis hijos para que ellos me imiten. ¡Ojalá me imiten!
El espectáculo de la muerte. Su celebración. En todo momento estamos celebrando la cercanía de la misma. En nuestro cumpleaños, cuando las velas intentan incendiar la vida a medida que se va acabando. En nuestra boda, cuando decidimos dejar de vivir y comenzar a envejecer junto a alguien que en poco tiempo comenzará a pudrirse y nos hará imposible la convivencia. Finalmente en estas fiestas, que ya no necesitan de lloronas. Todas estas fiestas son para el mundo entero, menos para uno. Sí, porque en nuestro eterno temor, le huimos y nos ausentamos a las mismas. Es como si nuestra ausencia en tales rituales nos pudiera excusar ante la anfitriona, ante la diosa que pide hambrienta su oración. ¿Quién sabe? Quizás seamos inmortales. ¡Je! Quizás esa es nuestra esperanza. Si fuéramos sinceros nos daríamos cuenta de que no hay tal cosa, que por más que huyamos la muerte se nos va a aparecer de frente y nos dará su suculento beso. Si fuéramos sinceros nos daríamos cuenta de que lo menos que queremos es ser inmortales. Corremos precisamente para saborear el beso, para irnos lubricando ante la espera del mismo.
Es un pequeño alivio que abuelo se haya ido. No sé cuanto tiempo hubiera podido seguir soportando esas visitas para verlo muerto en vida. La vida nos come vivos, o la muerte. No sé. Sé que si abuelo llevaba la marca del final, yo tenía que refugiarme, escapar, buscar cualquier excusa para retrasar su visita, el recuerdo de que tengo que morir rápido si no quiero permanecer encerrado en un cuerpo que me ha traicionado y me ha sentenciado a mirar el techo hasta que llegue una noche oscura.
No. Ya yo no conocía quién era ese que estaba acostado. A la misma vez, él no me reconocía a mí. Éramos dos extraños al borde de una cama de hospital. Las palabras eran imposibles. Por eso yo me sentaba en medio de esas escasas visitas a entablar conversaciones mudas con él. Era una nueva relación. Era lo que hacía posible que pudiéramos tragar en medio de la visita. Recuerdo que la última vez que le visité había soñado con él. El guiaba un jeep, como en los tiempos de su juventud. Guiaba a exceso de velocidad en medio de una cordillera. Sabía que tenía que visitarlo esa semana. Sabía que era la última vez que lo visitaría. Era por eso que, en medio del silencio, me despedí. Él hizo lo mismo y me guiñó el ojo mientras seguía con los ojos cerrados. Fue por eso que cuando me llamaron al trabajo para decirme que mi abuelo había muerto, pude sonreír. Ya nos habíamos despedido. Todos habíamos sido perdonados. Podíamos descansar en paz.
Ahora miro su cuerpo, tan pequeño y esquelético. Tan frío. Tan duro. Y en medio de mi admiración están los demás, familiares y extraños, amigos y los amigos de amigos. Celebrando. Comen galletas, toman café o chocolate caliente, narran los últimos aburrimientos de sus vidas, como queriendo disculparse ante la muerte y su más reciente víctima, como queriendo subrayar que aún estaban vivos, aún cuando estuvieran más muertos que abuelo. Todo esto me hace recordar El velorio de Francisco Oller y renovar mi admiración por esa pieza de arte. Una fiesta. Un carnaval que nunca puede detenerse, y abuelo es el plato principal.
Tantas veces me pareció que abuelo se había movido que he perdido la cuenta. Este estado febril sólo me sirve para no perder la perspectiva. Todo me recuerda que, como en el cuadro, la muerte está vivita y coleando, paseándose en medio del jolgorio. Trata de memorizarse los rostros de sus futuros clientes.
El testamento confirmó lo que ya Samuel había dicho en vida. Las monedas pasarían a las manos de su nieto Ismael. Fue por eso que le entregaron el baúl unos días después del entierro. Ahora, el reflejo de la luz en el metal solo le podía recordar a Ismael el sol intenso que les quemó la frente, mientras se aseguraban de que Samuel no volviera, ahogando su cuerpo bajo toneladas de cemento. Siempre iba a vivir en la ciudad, aún después de muerto.
Samuel se quedó mirando la fosa de las monedas por largo tiempo. Sentado. Reflexionando. Mientras se decidía a abrir el baúl y escuchar la versión de la historia que aquellas monedas le iban a narrar, Ismael seguía coleccionando pedazos de recuerdos. ¿En realidad había sido perdonado? Eso había creído. Sin embargo, ahora recordaba que fueron años los que dejó al abuelo morir en aquel cementerio. Eso sólo hizo que durante aquel tiempo las palabras se hicieran más pesadas entre los dos extraños. Ahora lo único que quedaba del abuelo eran las monedas. Entre sus dedos querían hablar más que todo lo que ellos pudieron expresar en aquellas visitas. Ahora eran las monedas las que hacían la visita, y con ellas el abuelo, Samuel. Aquel fantasma que lo perseguía, con olor a metal y cobre, con el sol reflejado en la frente, cambió de semblante, y a medida que Ismael vio las monedas y percibió la historia de cada una de ellas, las contó, imaginó su valor, y las volvió a su ataúd color gris. Entonces sonrieron. Samuel sonrió porque allí estaba su vida. Su inmortalidad dorada, que podía ser vendida y revivida. Ismael sonrió porque vio al abuelo en sus ratitos libres haciendo lo mismo que él hacía ahora. El abuelo contaba una historia, la de su vida, que estaba encerrada en aquel baúl. Aquella había sido la herencia para el nieto. Una historia.
Ismael cerró el baúl y se volvió a sentar. Miró el baúl una vez más, por largo tiempo. Sentado, volvió a reflexionar, y más que eso, a recordar. La sonrisa seguía marcada en su rostro. Habíamos sido perdonados. Descansa en paz.
23 de agosto 2004
S. Gregory
Una historia dentro del baúl de color metálico. 2005. All Rights reserved. No Part of this story may be reproduced without the permission of David Gregory except for purposes of review.
MOSTAZAS
Mostazas calladas
Punto amarillo
que vino,
se ha corrido
en paredes
sin bolsillos.
Desastrosa mostaza
que se ha desprendido
de su cigarrillo,
de su semilla,
de su color resbaladizo.
Punto.
Círculo.
Ceniza de sonrisa.
Mueca entre la brisa.
Guiñada al olvido
que deja una huella.
La forma.
La marca.
La violada doncella.
Un beso perdido
colgado de la luna,
una herida que se abruma
entre pus malherido.
Mas en la esquina
un ojo dividido
se ha muerto en el camino
de una palabra muda
que no dice, no nombra
ni bendice
lo que ha malparido.
Spartagous G.
Mostazas Calladas. 2006. All Rights reserved. No Part of this poem may be reproduced without the permission of David Gregory except for purposes of review.
Punto amarillo
que vino,
se ha corrido
en paredes
sin bolsillos.
Desastrosa mostaza
que se ha desprendido
de su cigarrillo,
de su semilla,
de su color resbaladizo.
Punto.
Círculo.
Ceniza de sonrisa.
Mueca entre la brisa.
Guiñada al olvido
que deja una huella.
La forma.
La marca.
La violada doncella.
Un beso perdido
colgado de la luna,
una herida que se abruma
entre pus malherido.
Mas en la esquina
un ojo dividido
se ha muerto en el camino
de una palabra muda
que no dice, no nombra
ni bendice
lo que ha malparido.
Spartagous G.
Mostazas Calladas. 2006. All Rights reserved. No Part of this poem may be reproduced without the permission of David Gregory except for purposes of review.
Wednesday, May 23, 2007
Exiliado de ella
Exiliado de ella
Tic Tac
Y el sonido se congela
-o eso parece-
en el tiempo
en el silencio.
Un nombre
Se rompe
Escupe su aroma al aire
dejando dos cadáveres,
Sombras caminando sin talones.
Despojos,
Añicos,
Cantos ahogados
Pedazos hilados
con chicle usado
Salivado…
-yo no vivía en aquel momento-
Entre las manos
se escapa un pensamiento
que bailaba entre los dedos,
el sonámbulo gesto
de un rostro seco.
Que nadie me vea
(que no, que no me vean)
Que tengo la sonrisa postiza
Una sonrisa que pesa.
-Aquel día que yo estaba muerto-
Han reventado mis cejas
causándome esta ceguera
Exiliada, voluntaria.
¡Que no quiero ver nada!
A nadie, llevo un letrero
Enterrándose en mis espaldas.
Llevo un letrero
Grande
que lee escúpeme
Déjame en la esquina tirado
Cadáver exquisito
Cuerpo podrido.
-Descompuesto-
Que estas manos
me quiten la cara
Y la entierren adentro, adentro.
Tirado, tirado
En el piso olvidado
Tirado
Tirado
Horroroso, desamparado
¡Horror!
El mundo y yo
Y entre tanta gente
No hay sonido
No hay murmullo
Solo pasos vacíos
Espejismos, espejismos
Labios sellados
Visión en mutismo…
-El día muerto-
y este cansancio.
S. G.
Tic Tac
Y el sonido se congela
-o eso parece-
en el tiempo
en el silencio.
Un nombre
Se rompe
Escupe su aroma al aire
dejando dos cadáveres,
Sombras caminando sin talones.
Despojos,
Añicos,
Cantos ahogados
Pedazos hilados
con chicle usado
Salivado…
-yo no vivía en aquel momento-
Entre las manos
se escapa un pensamiento
que bailaba entre los dedos,
el sonámbulo gesto
de un rostro seco.
Que nadie me vea
(que no, que no me vean)
Que tengo la sonrisa postiza
Una sonrisa que pesa.
-Aquel día que yo estaba muerto-
Han reventado mis cejas
causándome esta ceguera
Exiliada, voluntaria.
¡Que no quiero ver nada!
A nadie, llevo un letrero
Enterrándose en mis espaldas.
Llevo un letrero
Grande
que lee escúpeme
Déjame en la esquina tirado
Cadáver exquisito
Cuerpo podrido.
-Descompuesto-
Que estas manos
me quiten la cara
Y la entierren adentro, adentro.
Tirado, tirado
En el piso olvidado
Tirado
Tirado
Horroroso, desamparado
¡Horror!
El mundo y yo
Y entre tanta gente
No hay sonido
No hay murmullo
Solo pasos vacíos
Espejismos, espejismos
Labios sellados
Visión en mutismo…
-El día muerto-
y este cansancio.
S. G.
Saturday, May 12, 2007
Madman
Silhouette of a madman
A madman glimpses at the window
causing fear and pain
A madman singing a song
that is only heard in his head
He falls and moves
like a drop of rain
Smiles gently
to the view ahead
His strange mumblings
poetry that cannot be said
A dice thrown
a sound deaf
a man alone
isolated
in white
afraid.
A madman crosses his fingers
dancing in front of him
A madman painted by the window
forever trembling in hurt.
-Spartagous
A madman glimpses at the window
causing fear and pain
A madman singing a song
that is only heard in his head
He falls and moves
like a drop of rain
Smiles gently
to the view ahead
His strange mumblings
poetry that cannot be said
A dice thrown
a sound deaf
a man alone
isolated
in white
afraid.
A madman crosses his fingers
dancing in front of him
A madman painted by the window
forever trembling in hurt.
-Spartagous
Saturday, April 28, 2007
Ophelia
Ophelia
Dancing in a stage
the black procession;
a possible meaning to her life,
a “maybe” in the love of a man,
a prince;
the dreamer that she dreams.
And while her father smiles,
a shadow takes you by her hand
-the smile always seems so sad-
whispering in your ear
some words you cannot forgive:
let’s fly.
Water enters the body
and a silent weep dies,
there is a smell of vengeance,
blood and tears that no one cried.
Ophelia is dead by the river,
her naked body left aside,
may her dreams be forgotten ,
may her poem soak the sky .
Spart Gregory
Dancing in a stage
the black procession;
a possible meaning to her life,
a “maybe” in the love of a man,
a prince;
the dreamer that she dreams.
And while her father smiles,
a shadow takes you by her hand
-the smile always seems so sad-
whispering in your ear
some words you cannot forgive:
let’s fly.
Water enters the body
and a silent weep dies,
there is a smell of vengeance,
blood and tears that no one cried.
Ophelia is dead by the river,
her naked body left aside,
may her dreams be forgotten ,
may her poem soak the sky .
Spart Gregory
Saturday, April 21, 2007
Cancion de cuna
Canción de cuna (o de entierro)
para un cadáver de corazón herido
o infantilismos #1
Hay un corazoncito herido
entre puertas secas escondido,
Vendado, fugitivo
acobardado
que tiembla, tiene frío
Se ha secado adentro
(su sangre se ha ido
se ahogó en los ríos)
Se ha enterrado vivo
-Nadie penetre su silencio-
para pararse rapidito
(¡En cuanto antes!)
y olvidar
-olvida, olvida mijito-
(Son los ecos del pasado,
una viejita meciendo al niño)
el nombre tatuado por el destino
para echar a la muerte
(¡Muere! ¡Muere!)
al pobre corazoncito herido.
Spartagous Gregory
para un cadáver de corazón herido
o infantilismos #1
Hay un corazoncito herido
entre puertas secas escondido,
Vendado, fugitivo
acobardado
que tiembla, tiene frío
Se ha secado adentro
(su sangre se ha ido
se ahogó en los ríos)
Se ha enterrado vivo
-Nadie penetre su silencio-
para pararse rapidito
(¡En cuanto antes!)
y olvidar
-olvida, olvida mijito-
(Son los ecos del pasado,
una viejita meciendo al niño)
el nombre tatuado por el destino
para echar a la muerte
(¡Muere! ¡Muere!)
al pobre corazoncito herido.
Spartagous Gregory
Friday, March 23, 2007
Manos lanzadas al aire con un no entre los dedos
Manos lanzadas al aire con un no entre los dedos
-No.
El espacio que consumía esta palabra ardía en el aire consumiendo todo lo que hallaba a su paso hasta llegar a plasmarse en mis oídos. No. Mientras escuchaba esta contestación mis manos temblaban sin poder ejercer control sobre ellas; las mismas manos que un día descubrieron la hermosura de su piel, las mismas manos que ahora sabían demasiado para pretender que así de la nada olvidaran todo lo que había pasado.
Estabamos sentados en uno de los bancos frente al Centro Estudiantil. Cuando me senté junto a ella en ese lugar yo ignoraba que ese sería el cementerio de nuestra relación.
-No.
Miré en sus ojos y ví un reflejo ajeno. Ya no era yo el que los llenaba de fuego.
Mi mente se transportó por el tiempo. Allí estaban esos ojos de nuevo. Sin embargo, ahora tenían chispa, ahora tenían fuego. Me miraban fijamente, bañados de deseo. Asumían una posición nublosa, entrecortada.
-Tócame.
¿Tocar? ¿Qué significa eso? ¿Acaso las manos pueden ayudar a propagar el fuego o a extinguirlo? Miré mis manos. Estaban acongojadas, inocentes, vírgenes. ¿Qué puedo hacer yo con estas manos?
De repente cobraron vida y se elevaron. Cada dedo de esas manos llegó a los confines mas secretos de su cuerpo. Cada gesto, cada movimiento dejaba clavado el nombre de mi amor secreto...Sofía. Bajaba y subía de momento una melodía. Yo estaba sentado en el piano y tocaba como loco. Estaba desesperado. De arriba a abajo sonaba cada tecla hasta quedar extasíado. Sudor en frente, despeinado, dejé de tocar y ví nuevamente mis manos, totalmente asombrado de lo que habían hecho.
-Esas manos están hechas para tocar el piano-dijo una vez.
¿Lo habían comprobado? Miré sus ojos pero estaban cerrados. Me ocultaban algo.
-No.
Mis manos bajaron por su espalda. Sus bellos se erizaron. Su cuerpo hiperventilaba. Sus respiros eran tan fuertes que ensordecían. Me pasié ahora por su cuello. Juraba que había magia en mis manos. A través de ellas podía entrar en su cuerpo y sentir cada palpitar, cada movimiento. Entraba y salía dentro de ella a través de mis manos.
Derramé vino sobre su sexo que mis manos, atrevidamente, habían dejado al descubierto. Fueron mis manos las que me abrieron camino para beberme el vino. Agarré fuertemente sus manos y sentí que ibamos a quebrar los huesos. Fue lo mas cerca que estuvimos de derretirnos y ser uno.
-No.
Debí haberlo presentido. Mi mano cogió la suya, trataba de acercarla a mí, de guiarla hacia mi pecho. De momento, con un movimiento brusco, ella retiró su mano de la mía. Parecía que ya no la reconocía.
Traté de disimular el incidente, su repentino rechazo. Fingí que no me dolió su negación. ¿No son estas las mismas manos de siempre?
-No.
No siempre fue así. Hubieron momentos en que sus manos se pasearon por las mías provocándome unas ligeras cosquillas. La sonrisa mía se desbordaba de mejilla en mejilla.
-Te quiero-se me escapó en ese momento. Ya estaba incriminado y no tenía nada mas que perder.-Mas bien te amo.
Ella sonrió pero no dijo nada. Solo sonrió. Luego de eso lanzó una mirada que leía "Yo también te amo". Y me besó. ¿Cuántas veces me he perdido en su boca? Ya parecen interminables las veces. Pero su boca es tan jugosa que nunca me canso de besarla. ¿Cuántas veces mis manos quisieron agarrar todo su cuerpo mientras la besaba, temiéndo que se me esfumara en el aire?
Mis manos. Tocaron las colinas de su cuerpo. Ella deliraba en fiebre y yo en el sudor de la fiebre. El temblor era incontrolable.
-No.
Su pelo revolcado trató de ahorcarme. Me golpeó con ellos hasta que mi rostro escupió sangre.
-...me fascina tener fiebre.
-La pasión-me dijo ella.
-Sin ella no hay amor-contesté. Sus ojos se centraron en la pared de mi cuarto. Me ocultaba algo. Me ocultaba su pasado.
-No.
Se esfumó en el aire.
-No.
Este temblor de mis manos es incontrolable.
-No.
Me ocultaba su pasado.
-No.
Hablamos de cosas olvidables. Triviales. Sin saber como tocamos su pasado.
-No. No lo he olvidado. Me he dado cuenta de que aún le amo.
Quedé perdido. Estupefacto. ¿Entonces sus ojos me habían mentido? ¿O fue que, ciego al fin, no pude leerlos? Traté de actuar lo mas naturalemente posible.
-Creí que eso ya había pasado.
-Yo también. Traté de olvidarlo. Cuando me entregué a tí trataba de olvidarlo a él.
-¿Entonces cuando te tocaba a tí lo veías a él?
-No.
Pero como creerle ahora. En el mejor de los casos yo fuí un instrumento para olvidarlo. Un instrumento fracasado.
Miré mis manos. Las mismas manos que llevaba muy en alto, sumamente orgulloso de lo que podían hacer. Sin embargo, todo había cambiado. Ya yo no las miraba con el mismo agrado. La magia se había ido y mis manos tenían toda la culpa.
-Entonces,¿Ya no me amas?
-No... creo que nunca lo hize.
Aparté la mirada a otro lugar, específicamente al banco del lado. Había un grupo de extranjeros hablando y haciendo chistes. Traté de concentrarme un momento en lo que decían pero su inglés era bien isleño; de las Islas Vírgenes. Además, apenas oí unas palabras y me pareció que toda la gente alrededor de nosotros no importaba. Hablaban bien duro pero yo no los oía, ni ellos podían oír lo que nosotros estabamos diciendo. El centro del mundo en ese momento era ella y el banco en que un amor fallecía.
-¿Quieres decir que todo acabó?
-No. Podemos seguir siendo amigos.
-¡Je!¡Yo no puedo estar a tu lado sabiendo que eres de otro!
-Yo no le cuento a nadie mis intimidades.
-¡Pero ya yo lo sé! Y no podré quitarmelo de la mente.
Yo hablaba de sentimientos y ella de trivialidades.
-Sabes que no puedo seguir como amigo tuyo-continué. En ese momento trataba de esconder las lágrimas. Si se acabó que así sea.
-Pensé que ibas a cambiar.
-Y yo pensé que me querías pero ahora tu silencio de siempre me hace sentido.
Entonces fuí yo quien hizo silencio. Me levanté y dije:
-Me alegra que todo te esté saliendo bien con el.
-No...las mentiras no te quedan. Si quieres mírate en el espejo y practícalo.
-¿Que quieres que diga?¿Que estoy aguantando las ganas de llorar?...Adiós. Que te vaya bien. Siempre te recordaré.
(Se que suena korny pero eso dije).
Caminé sin mirar atrás pretendiendo huir de ese banco. Medio borracho de pensamientos caminé zigzagueando hasta el Centro Universitario. Me metí en el baño y me recosté en el lavamanos. Miré el reflejo del espejo, buscaba que me contestara la pregunta,¿Y ahora qué?
Silencio. Mis manos seguían temblando. Las pobres tampoco entendían que había pasado. Entonces las odié, las odié tanto porque no hicieron nada para impedir que ella se fuera. No la agarraron. No hicieron nada para enamorarla. De tanta vida que parecieron tener resultaron ser impotentes.
Cerré mi puño derecho y lo lanzé contra el espejo. La sangre salpicó enseguida de él pero logré mi propósito. El lavamanos se llenó de trozos de espejo, todos afilados y puntiagudos. Escogí el que más puntiagudo me pareció y con él me corté las manos. Abrí toda la piel que las unía de mis brazos y luego las halé, una con una mano y la otra con la entrepierna. Si había alguien a mi lado debió haber estado petrificado. Toda la sangre tintó de rojo el piso que antes era blanco. Entonces recogí como pude las manos y las eché al zafacón, justo donde merecían estar, en una pila de papeles sanitarios llenos de mierda.
Di unos pasos hacia la pared y me recosté de ella. Me deslizé suavemente hasta quedar sentado entre el piso y el charco de sangre. Así, sentado, desangrándome, incapaz de entender palabra alguna de las que me decían la gente que había entrado al baño, cerré mis ojos como una vez ella lo hizo. A mi mente vino su imágen con los ojos cerrados después del orgasmo. Entonces todo se puso blanco.
Manos lanzadas al aire con un no entre los dedos. All Rights reserved. No Part of this poem may be reproduced without the permission of David Gregory except for purposes of review.
Spartagous Gregory
-No.
El espacio que consumía esta palabra ardía en el aire consumiendo todo lo que hallaba a su paso hasta llegar a plasmarse en mis oídos. No. Mientras escuchaba esta contestación mis manos temblaban sin poder ejercer control sobre ellas; las mismas manos que un día descubrieron la hermosura de su piel, las mismas manos que ahora sabían demasiado para pretender que así de la nada olvidaran todo lo que había pasado.
Estabamos sentados en uno de los bancos frente al Centro Estudiantil. Cuando me senté junto a ella en ese lugar yo ignoraba que ese sería el cementerio de nuestra relación.
-No.
Miré en sus ojos y ví un reflejo ajeno. Ya no era yo el que los llenaba de fuego.
Mi mente se transportó por el tiempo. Allí estaban esos ojos de nuevo. Sin embargo, ahora tenían chispa, ahora tenían fuego. Me miraban fijamente, bañados de deseo. Asumían una posición nublosa, entrecortada.
-Tócame.
¿Tocar? ¿Qué significa eso? ¿Acaso las manos pueden ayudar a propagar el fuego o a extinguirlo? Miré mis manos. Estaban acongojadas, inocentes, vírgenes. ¿Qué puedo hacer yo con estas manos?
De repente cobraron vida y se elevaron. Cada dedo de esas manos llegó a los confines mas secretos de su cuerpo. Cada gesto, cada movimiento dejaba clavado el nombre de mi amor secreto...Sofía. Bajaba y subía de momento una melodía. Yo estaba sentado en el piano y tocaba como loco. Estaba desesperado. De arriba a abajo sonaba cada tecla hasta quedar extasíado. Sudor en frente, despeinado, dejé de tocar y ví nuevamente mis manos, totalmente asombrado de lo que habían hecho.
-Esas manos están hechas para tocar el piano-dijo una vez.
¿Lo habían comprobado? Miré sus ojos pero estaban cerrados. Me ocultaban algo.
-No.
Mis manos bajaron por su espalda. Sus bellos se erizaron. Su cuerpo hiperventilaba. Sus respiros eran tan fuertes que ensordecían. Me pasié ahora por su cuello. Juraba que había magia en mis manos. A través de ellas podía entrar en su cuerpo y sentir cada palpitar, cada movimiento. Entraba y salía dentro de ella a través de mis manos.
Derramé vino sobre su sexo que mis manos, atrevidamente, habían dejado al descubierto. Fueron mis manos las que me abrieron camino para beberme el vino. Agarré fuertemente sus manos y sentí que ibamos a quebrar los huesos. Fue lo mas cerca que estuvimos de derretirnos y ser uno.
-No.
Debí haberlo presentido. Mi mano cogió la suya, trataba de acercarla a mí, de guiarla hacia mi pecho. De momento, con un movimiento brusco, ella retiró su mano de la mía. Parecía que ya no la reconocía.
Traté de disimular el incidente, su repentino rechazo. Fingí que no me dolió su negación. ¿No son estas las mismas manos de siempre?
-No.
No siempre fue así. Hubieron momentos en que sus manos se pasearon por las mías provocándome unas ligeras cosquillas. La sonrisa mía se desbordaba de mejilla en mejilla.
-Te quiero-se me escapó en ese momento. Ya estaba incriminado y no tenía nada mas que perder.-Mas bien te amo.
Ella sonrió pero no dijo nada. Solo sonrió. Luego de eso lanzó una mirada que leía "Yo también te amo". Y me besó. ¿Cuántas veces me he perdido en su boca? Ya parecen interminables las veces. Pero su boca es tan jugosa que nunca me canso de besarla. ¿Cuántas veces mis manos quisieron agarrar todo su cuerpo mientras la besaba, temiéndo que se me esfumara en el aire?
Mis manos. Tocaron las colinas de su cuerpo. Ella deliraba en fiebre y yo en el sudor de la fiebre. El temblor era incontrolable.
-No.
Su pelo revolcado trató de ahorcarme. Me golpeó con ellos hasta que mi rostro escupió sangre.
-...me fascina tener fiebre.
-La pasión-me dijo ella.
-Sin ella no hay amor-contesté. Sus ojos se centraron en la pared de mi cuarto. Me ocultaba algo. Me ocultaba su pasado.
-No.
Se esfumó en el aire.
-No.
Este temblor de mis manos es incontrolable.
-No.
Me ocultaba su pasado.
-No.
Hablamos de cosas olvidables. Triviales. Sin saber como tocamos su pasado.
-No. No lo he olvidado. Me he dado cuenta de que aún le amo.
Quedé perdido. Estupefacto. ¿Entonces sus ojos me habían mentido? ¿O fue que, ciego al fin, no pude leerlos? Traté de actuar lo mas naturalemente posible.
-Creí que eso ya había pasado.
-Yo también. Traté de olvidarlo. Cuando me entregué a tí trataba de olvidarlo a él.
-¿Entonces cuando te tocaba a tí lo veías a él?
-No.
Pero como creerle ahora. En el mejor de los casos yo fuí un instrumento para olvidarlo. Un instrumento fracasado.
Miré mis manos. Las mismas manos que llevaba muy en alto, sumamente orgulloso de lo que podían hacer. Sin embargo, todo había cambiado. Ya yo no las miraba con el mismo agrado. La magia se había ido y mis manos tenían toda la culpa.
-Entonces,¿Ya no me amas?
-No... creo que nunca lo hize.
Aparté la mirada a otro lugar, específicamente al banco del lado. Había un grupo de extranjeros hablando y haciendo chistes. Traté de concentrarme un momento en lo que decían pero su inglés era bien isleño; de las Islas Vírgenes. Además, apenas oí unas palabras y me pareció que toda la gente alrededor de nosotros no importaba. Hablaban bien duro pero yo no los oía, ni ellos podían oír lo que nosotros estabamos diciendo. El centro del mundo en ese momento era ella y el banco en que un amor fallecía.
-¿Quieres decir que todo acabó?
-No. Podemos seguir siendo amigos.
-¡Je!¡Yo no puedo estar a tu lado sabiendo que eres de otro!
-Yo no le cuento a nadie mis intimidades.
-¡Pero ya yo lo sé! Y no podré quitarmelo de la mente.
Yo hablaba de sentimientos y ella de trivialidades.
-Sabes que no puedo seguir como amigo tuyo-continué. En ese momento trataba de esconder las lágrimas. Si se acabó que así sea.
-Pensé que ibas a cambiar.
-Y yo pensé que me querías pero ahora tu silencio de siempre me hace sentido.
Entonces fuí yo quien hizo silencio. Me levanté y dije:
-Me alegra que todo te esté saliendo bien con el.
-No...las mentiras no te quedan. Si quieres mírate en el espejo y practícalo.
-¿Que quieres que diga?¿Que estoy aguantando las ganas de llorar?...Adiós. Que te vaya bien. Siempre te recordaré.
(Se que suena korny pero eso dije).
Caminé sin mirar atrás pretendiendo huir de ese banco. Medio borracho de pensamientos caminé zigzagueando hasta el Centro Universitario. Me metí en el baño y me recosté en el lavamanos. Miré el reflejo del espejo, buscaba que me contestara la pregunta,¿Y ahora qué?
Silencio. Mis manos seguían temblando. Las pobres tampoco entendían que había pasado. Entonces las odié, las odié tanto porque no hicieron nada para impedir que ella se fuera. No la agarraron. No hicieron nada para enamorarla. De tanta vida que parecieron tener resultaron ser impotentes.
Cerré mi puño derecho y lo lanzé contra el espejo. La sangre salpicó enseguida de él pero logré mi propósito. El lavamanos se llenó de trozos de espejo, todos afilados y puntiagudos. Escogí el que más puntiagudo me pareció y con él me corté las manos. Abrí toda la piel que las unía de mis brazos y luego las halé, una con una mano y la otra con la entrepierna. Si había alguien a mi lado debió haber estado petrificado. Toda la sangre tintó de rojo el piso que antes era blanco. Entonces recogí como pude las manos y las eché al zafacón, justo donde merecían estar, en una pila de papeles sanitarios llenos de mierda.
Di unos pasos hacia la pared y me recosté de ella. Me deslizé suavemente hasta quedar sentado entre el piso y el charco de sangre. Así, sentado, desangrándome, incapaz de entender palabra alguna de las que me decían la gente que había entrado al baño, cerré mis ojos como una vez ella lo hizo. A mi mente vino su imágen con los ojos cerrados después del orgasmo. Entonces todo se puso blanco.
Manos lanzadas al aire con un no entre los dedos. All Rights reserved. No Part of this poem may be reproduced without the permission of David Gregory except for purposes of review.
Spartagous Gregory
Friday, March 02, 2007
Entre letra y deseo 5
Deseos a carne viva
Tu boca,
ese faro de luz que el mar desboca
irradiando fuerza magnética en mi cuerpo,
desbancando sueños y deseos.
Un beso tuyo
que es veneno dulce a mi existencia
cubre de torrentes mi enyesada mueca
salándome con tu afrodisíaca lengua,
bañándome en tus saladas fragancias,
sintiendo como en mí te bañas
como naufragio en la arena blanca
que en la travesía hemos dibujado.
Mis labios al rojo vivo
esperando algún remedio
que amortigüen el ardor, que me dejen sereno
y nademos sexo, lo vivamos,
en el silencio de un cementerio
donde viajen mis dedos por tu cuerpo
navegando en el océano de tu deseo.
Un fuego en la seda
que lentamente nos desnuda, nos quema
cantando entre las quimeras
un papel confuso firmado por muecas
que no se atreven a escribir poetas;
un credo y nosotros vagando
entre la leche, la miel y las caretas.
En el fin tu boca
que quema mis labios gota a gota
soñando despierto tu cuerpo completo,
desnudo, embravecido, peligroso por dentro,
pintando poesía entre los momentos
como fotos del faro bajo el mar
que como el mar invitan a tocar;
así, poco a poco, imaginar
este beso que te estoy dando,
desconociendo si me hace bien,
si me hace daño,
si lo estoy viviendo, o solo imaginando;
tocándote me completo, voy agonizando
y abro las puertas de aquello profano,
me envuelvo en el sin fin de tí,
ahogándome;
sintiendo en ti el sabor a mí,
salado...
respirándote;
dejándome hundir
por toda orilla que se asoma
mi voz se pierde incesante
sonando hueca y distante.
Me perdí en la tormenta
me hundí en tu océano,
sólo con este deseo
que se ha desnudado
se ha desgarrado la piel
para cicatrizar una eternidad
que es sólo otro momento.
...en el medio de tu beso...
Silencio
Cierra los labios.
No susurres palabra alguna
ni menciones nuestros presagios
que son del escándalo la cuna,
criando una relación
que vive la palabra amor
como doncella y su señor.
Dame un beso
que robe la luz a la luna
que lloren las estrellas, y la naturaleza
se exalte como buena puta.
No digas nada…calla;
que tu amor será mi escudo
tu nombre será mi espada
tus ojos mi tesoro
tus labios que tanto añoro;
mi amuleto dorado.
Viajaremos como en un sueño
entre nuestro mundo perfecto
que nadie más entienda el efecto
abrazados por siempre
durmiendo nuestro sueño;
viajaremos, lloraremos, amaremos,
las paredes guardarán el secreto
se abrazarán nuestros esqueletos
y nuestro amor quedará…en silencio.
Spartagous G
Tu boca,
ese faro de luz que el mar desboca
irradiando fuerza magnética en mi cuerpo,
desbancando sueños y deseos.
Un beso tuyo
que es veneno dulce a mi existencia
cubre de torrentes mi enyesada mueca
salándome con tu afrodisíaca lengua,
bañándome en tus saladas fragancias,
sintiendo como en mí te bañas
como naufragio en la arena blanca
que en la travesía hemos dibujado.
Mis labios al rojo vivo
esperando algún remedio
que amortigüen el ardor, que me dejen sereno
y nademos sexo, lo vivamos,
en el silencio de un cementerio
donde viajen mis dedos por tu cuerpo
navegando en el océano de tu deseo.
Un fuego en la seda
que lentamente nos desnuda, nos quema
cantando entre las quimeras
un papel confuso firmado por muecas
que no se atreven a escribir poetas;
un credo y nosotros vagando
entre la leche, la miel y las caretas.
En el fin tu boca
que quema mis labios gota a gota
soñando despierto tu cuerpo completo,
desnudo, embravecido, peligroso por dentro,
pintando poesía entre los momentos
como fotos del faro bajo el mar
que como el mar invitan a tocar;
así, poco a poco, imaginar
este beso que te estoy dando,
desconociendo si me hace bien,
si me hace daño,
si lo estoy viviendo, o solo imaginando;
tocándote me completo, voy agonizando
y abro las puertas de aquello profano,
me envuelvo en el sin fin de tí,
ahogándome;
sintiendo en ti el sabor a mí,
salado...
respirándote;
dejándome hundir
por toda orilla que se asoma
mi voz se pierde incesante
sonando hueca y distante.
Me perdí en la tormenta
me hundí en tu océano,
sólo con este deseo
que se ha desnudado
se ha desgarrado la piel
para cicatrizar una eternidad
que es sólo otro momento.
...en el medio de tu beso...
Silencio
Cierra los labios.
No susurres palabra alguna
ni menciones nuestros presagios
que son del escándalo la cuna,
criando una relación
que vive la palabra amor
como doncella y su señor.
Dame un beso
que robe la luz a la luna
que lloren las estrellas, y la naturaleza
se exalte como buena puta.
No digas nada…calla;
que tu amor será mi escudo
tu nombre será mi espada
tus ojos mi tesoro
tus labios que tanto añoro;
mi amuleto dorado.
Viajaremos como en un sueño
entre nuestro mundo perfecto
que nadie más entienda el efecto
abrazados por siempre
durmiendo nuestro sueño;
viajaremos, lloraremos, amaremos,
las paredes guardarán el secreto
se abrazarán nuestros esqueletos
y nuestro amor quedará…en silencio.
Spartagous G
Sunday, February 18, 2007
Palabras de una poeta mejor
Madrugada:
Desnudo soñando una noche solar.
He yacido días animales.
El viento y la lluvia me borraron
como a un fuego, como a un poema
escrito en un muro.
-Alejandra Pizarnik
Desnudo soñando una noche solar.
He yacido días animales.
El viento y la lluvia me borraron
como a un fuego, como a un poema
escrito en un muro.
-Alejandra Pizarnik
Friday, February 09, 2007
Friday, February 02, 2007
Entre letra y deseo 4
Dulce Veneno
Sensación momentánea
tu corona de savia
tus ojos deseables
que pretenden perturbarme.
Fieras salvajes
que engañan a cualquier amante.
Labios que encienden el fuego
de la pasión, amor y el deseo,
despertando los instintos
y confundiendo el momento.
La sangre palpita por las venas
acelerando en cada momento
jugando tu juego del engaño,
tu(,) trampa, tu(,) ilusión, tu(,) invento.
Gato y ratón; se repite el cuento,
serpiente venenosa
que envenena mi cuerpo,
amiga destructora,
enemiga que aniquila mi llanto.
Eres tú el personaje de mis pesadillas
tú la dueña, la amante, la protagonista
Eres mi corazón palpitando
a un millón de millas
tactactactactactactac
para entre cada latido
girar mi existencia
entre las comas perdidas;
Eres vino ardiente
que se derrama en mi frente
confundiendo mis heridas,
dudando de otra vida.
Sí; todo eso eres tú...
cielo e infierno,
con velo, con cuernos,
purgatorio de mi Edén
¡Bendigo el día en que te encontré!
Si me engañas o me matas
me confundes las palabras
quiero esa sensación de tenerte
aunque termines siendo
la causa de mi muerte.
Un segundo, una mirada;
que importa si me engañas
si poco a poco me matas
en el orgasmo del delirio de tu cama,
si mi vida gota a gota se extingue,
no la valoro porque vi tu esfinge
y en las puertas del mas allá
te volveré a nombrar.
¿Cómo terminar
si siempre he de empezar?
Si te amo tanto
no sé si mas de lo que te sé odiar,
quizás odiándote me dejé atrapar
y gocé y amé, mientras no paraba de llorar.
Al final todo es igual...
Se percibe tu inocencia
en cada decímetro de tu existencia,
tus ojos siguen siendo los deseados,
tus labios siguen siendo una hoguera,
tu sangre palpita por mis venas
unas gotas de vino que embriagan
los últimos versos de mi coherencia.
Sensación momentánea
tu corona de savia
tus ojos deseables
que pretenden perturbarme.
Fieras salvajes
que engañan a cualquier amante.
Labios que encienden el fuego
de la pasión, amor y el deseo,
despertando los instintos
y confundiendo el momento.
La sangre palpita por las venas
acelerando en cada momento
jugando tu juego del engaño,
tu(,) trampa, tu(,) ilusión, tu(,) invento.
Gato y ratón; se repite el cuento,
serpiente venenosa
que envenena mi cuerpo,
amiga destructora,
enemiga que aniquila mi llanto.
Eres tú el personaje de mis pesadillas
tú la dueña, la amante, la protagonista
Eres mi corazón palpitando
a un millón de millas
tactactactactactactac
para entre cada latido
girar mi existencia
entre las comas perdidas;
Eres vino ardiente
que se derrama en mi frente
confundiendo mis heridas,
dudando de otra vida.
Sí; todo eso eres tú...
cielo e infierno,
con velo, con cuernos,
purgatorio de mi Edén
¡Bendigo el día en que te encontré!
Si me engañas o me matas
me confundes las palabras
quiero esa sensación de tenerte
aunque termines siendo
la causa de mi muerte.
Un segundo, una mirada;
que importa si me engañas
si poco a poco me matas
en el orgasmo del delirio de tu cama,
si mi vida gota a gota se extingue,
no la valoro porque vi tu esfinge
y en las puertas del mas allá
te volveré a nombrar.
¿Cómo terminar
si siempre he de empezar?
Si te amo tanto
no sé si mas de lo que te sé odiar,
quizás odiándote me dejé atrapar
y gocé y amé, mientras no paraba de llorar.
Al final todo es igual...
Se percibe tu inocencia
en cada decímetro de tu existencia,
tus ojos siguen siendo los deseados,
tus labios siguen siendo una hoguera,
tu sangre palpita por mis venas
unas gotas de vino que embriagan
los últimos versos de mi coherencia.
Friday, January 19, 2007
Entre letra y deseo 3
Entre la letra y el deseo III
Sensación al viento
Bajando la sangre
por las venas tal cual vino
siento tu aliento
como despierta tu suspiro.
Y te quiero,
como también quiero comer de tu piel
y beber de los líquidos
que adivinan mis instintos.
Sintiendo que te acercas,
que tu cuerpo está en el mío
que tu piel me va tragando
que me corto y en ti me vacío.
Me pierdo en tu lengua húmeda,
me mojo en ella,
me seco en tu espalda,
me excito en tu ser.
Hablan,
entre los vientos nuestros cuerpos hablan
y sienten que se queman por dentro
entre mil estremecimientos,
locura cual peldaña
clímax sin montaña
lenguaje eterno.
[Me di entero;
ella recibió mis manos,
sintió mi cuerpo
y se unió como si fuese viento...
como en un sueño.]
Cuando las palabras callan
hablan los deseos
cuando la mente traiciona
ceden los sentimientos
se unen los cuerpos
se atan, se sienten,
y sin decir nada,
sin nada más
que esparcir alientos
dejan escrito
para siempre un momento
que deja de serlo
para convertirse en recuerdo.
E inmortales seremos
por siempre, congelados
en ese momento
que fuimos derritiendo
gritando un rito al viento
mientras nos escondimos
en dos cuerpos unidos…
Sensación al viento
Bajando la sangre
por las venas tal cual vino
siento tu aliento
como despierta tu suspiro.
Y te quiero,
como también quiero comer de tu piel
y beber de los líquidos
que adivinan mis instintos.
Sintiendo que te acercas,
que tu cuerpo está en el mío
que tu piel me va tragando
que me corto y en ti me vacío.
Me pierdo en tu lengua húmeda,
me mojo en ella,
me seco en tu espalda,
me excito en tu ser.
Hablan,
entre los vientos nuestros cuerpos hablan
y sienten que se queman por dentro
entre mil estremecimientos,
locura cual peldaña
clímax sin montaña
lenguaje eterno.
[Me di entero;
ella recibió mis manos,
sintió mi cuerpo
y se unió como si fuese viento...
como en un sueño.]
Cuando las palabras callan
hablan los deseos
cuando la mente traiciona
ceden los sentimientos
se unen los cuerpos
se atan, se sienten,
y sin decir nada,
sin nada más
que esparcir alientos
dejan escrito
para siempre un momento
que deja de serlo
para convertirse en recuerdo.
E inmortales seremos
por siempre, congelados
en ese momento
que fuimos derritiendo
gritando un rito al viento
mientras nos escondimos
en dos cuerpos unidos…
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