Monday, March 23, 2015

Breve reacción a la reacción sobre Lúgaro


Me ha soprendido la mucha cobertura de la candidatura de Lúgaro, no sé si es por eso de ser a gobernadora independiente, por ser mujer empresaria de familia de recursos, o qué. Me ha soprendido porque en la partidocracia, ni ella tiene posibilidades de ganar, ni pudiera gobernar en el caso hipotético de ser electa. Hoy mismo a Bernabé, líder de un partido pero de minoría, lo dejaron hablando solo en las ponencias del IVA en el senado. Sin embargo, todo el mundo sigue hablando y criticando a la empresaria.


Dentro de su imposibilidad de ser electa, su candidatura es buena en el sentido de que siga exponiendo voces alternas a la Palva (y voces alternas al PIP), y si generan debate mucho mejor (aunque le resta votos a los partidos nuevos). Sin embargo, aun los que están debatiendo sus "ideas" parecen hacerlo con rabia. No hay más que pasar revista por algunos status en las redes sociales y ver la entrevista de Eliezer Ramos para ver cómo con la excusa de "se tiró a la política pues la política es sucia" (no, sucio es usted por usar artimañas, levantar la voz y no dejar hablar) la trata como si fuese su padre o con la guapería de barrio que utiliza Rubén Sanchez, que de periodista tiene lo que yo tengo de matemático. La diferencia es que Rubén usa su guapería con todo el mundo porque es lo que le vende su show pero Eliezer? La excusa de que ella habla malo o de que "así es la política" no basta, ya que estoy cansado de ver cómo a candidatos de partidos en el poder, hombres y mujeres (Jenniffer González, Carmen Yulín), los dejan decir lo que les venga en gana sin cuestionarles nada y contribuyendo a la desinformación. Vea los reportajes sobra el IVA en los canales privados y tiene ejemplos. Pero a la que no tiene maquinaria de partido la tratan como basura con la excusa de que "pues que aguante". Demás está decir que es lamentable que algunos validen ese tipo de espectáculo mediático para justificar su reserva ante la candidata. No hablen entonces de cambios cuando la crítica aplaude lo que sea. Tampoco esperen cambios cuando dedican su atención a atacar aspiraciones independientes mientras cambian la mirada a los que sí tienen millones apoyando su candidatura y que proponen mucho menos, y que de seguro resultan electos. Y que conste, no digo que no se critique lo que haya que criticar pero hay una diferencia entre eso y la fiebre de apoyar o atacar a dientes en dos días a Lúgaro. Pasado mañana ella será periódico de ayer como en la canción de Lavoe, pero en medio de la bomba de humo usted dejó ver su costura.

Sunday, March 01, 2015

Te he buscado en la noche milenaria

Te he buscado en la noche milenaria
que devoró a Kant y a Marco Bruno,
en el mar y su furia legendaria,
en la Biblia y hasta en un son montuno.

Debo confesar que te he soñado
en la confusión de vastos urinarios,
en el callejón con su horror desamparado,
en un parque y en cien mil balnearios.

Repitiendo mil sandeces te he buscado
auscultando los cuerpos y los rostros
entre estruendo de injurias y anatemas.

Y finalmente te he encontrado:
eres la soledad ante la cual me postro
para que surja el argumento de mis poemas.

-Reinaldo Arenas

Monday, November 10, 2014

Breve reacción a la reforma electoral que el PPD quiere aprobar a la ligera



El PPD, desde su fundación, fue eje de traición y de tratos a oscuras que atentaban con
la democracia, mientras se maquillaban el rostro con "pan, tierra,
libertad. Desde su fundador, que traicionó su ideal y pactó con el diablo a
cuesta de que lloviera dinero yanqui en la isla, que persiguió y fue cómplice
de asesinatos y experimentos en líderes de la oposición como Albizu, el PPD
siempre hablaba de democracia mientras hacía todo para perpetuarse en el poder
y atentar contra esa misma democracia, consiguiéndolo hasta hace poco. Cada uno
de nosotros tiene un familiar que se cambió al PNP en plena época de LMM ya que
alguien fue perseguido por ser del partido opositor, que fue despedido o puesto
a hacer trabajos a menos por razones políticas. Eso y la propaganda del cuco de
la independencia alimentó al PNP hasta hacerlo el partido mayoritario en la
isla donde el miedo y la ignorancia son la orden del día. No es de extrañar la
estacada a la democracia que le quiere dar el mismo partido que hablaba de
inclusión de los nuevos partidos y ahora les cierra las puertas para perpetuar
el bipartidismo. No es de extrañar que vengan con una retórica barata para
maquillar que, dis que para ahorrar dinero al gobierno en la campaña electoral,
propongan que los partidos sean capaces de atarse las manos con los inversionistas.


Esto es empresarios con Rosselló parte 2. De hecho, el PPD olvida que su
gobernadora, Sila Calderón, implementó las donaciones a los partidos
precisamente para reducir las inversiones de manos privadas ya que abrieron la
puerta a una ola de corrupción sin precedentes durante la administración de
Pedro Rosselló. Y es que si el millonario invierte en tu campaña le debes
favores que tienes que cumplirles. En otras palabras, el político ya no se vale
de la voz del pueblo que representa sino de los intereses privados de unos
pocos. Es lo mismo que ha corrompido la democracia en EEUU y ahora el PPD le
abre la puerta descaradamente para asegurar su silla en la mesa. ¿A costa de
qué? ¿Qué va a pasar cuando regrese al poder el partido que cuenta con más endorsos?
¿Dónde quedan las voces minoritarias que reten los intereses de esos pocos?
Sabemos que esos interesados no van a apostar a partidos nuevos, o ni siquiera
al partido que se ha creído amo y señor de las minorías sin dejar a nadie
entrar más allá de los mismos de siempre (un saludito a Berríos y su
presidencia bajo nombres fatulos).

Esta reforma es la gota que rompe la copa. Pero de nuevo, esta supuesta reforma solo
refleja lo que siempre ha sido el PPD en un intento desesperado por devolverle
el pulseo al PNP ante la fuerza que dejaron en el gobierno con gente atornillá
más allá de lo expresado en las urnas. Luego tienen la fuerza de cara de hablar
de ser el partido de la gente y de decir que la ley no fomenta la corrupción si
el político es decente. Yo me pregunto si AGP se cree sus mentiras y es tan
iluso o si simplemente tratar a la gente como idiotas ya la sale natural. Me
pregunto si él cree que engaña a alguien, porque ni los fans de su partido le
creen ya. Finalmente, me pregunto si es hora de que el pueblo se levante ante
los atropellos de los dos partidos mayoritarios y clamen por una verdadera
democracia, más allá del chequesote de los dos o tres que en realidad gobiernan
a la isla y no pierden elecciones porque ni corren. .....sigh…


PD. Que decepción Ángel Rosa….imagino que aplica aquello de que uno no cambia al
diablo, el diablo cambia a uno.

Sunday, September 14, 2014

Magic in the Moonlight




Blue Jasmine fue una nueva obra maestra en el largo repertorio de Woody Allen. Aquellos que seguimos al director sabemos que, a una película por año y dado su patrón, su próxima película no debe ser la gran cosa (Midnight in Paris, You Will Meet a Tall Dark Stranger, etc.). Se puede asegurar que las películas que le sigan van a ser o malas, o medianamente mediocres, o buenas pero “light”. Claro, medianamente mediocre es, en el caso de Allen, un nivel superior a cualquier otra película, especialmente para los fanáticos de este nihilismo emborrachado con existencialismo que hace que cualquier filme del director sea peculiar, por más ligero que sea. Dicho esto, Magic in the Moonlight es una película para ver, especialmente si eres de los que disfruta hasta las películas más flojas de Woody Allen, no que éste sea el caso.

Situada en la década del 20, Magic in the Moonlight es la historia romántica de cómo un mago nihilista se obsesiona con una genio vidente. Stanley (Colin Firth), mejor conocido como Weing Lee Soo, es un mago lleno de artificios y de trucos pero que solo cree en lo que ve. Invitado por su amigo y colega Howard (Simon McBurney), el protagonista se empeña en desenmascarar a Sophie (Emma Stone), una joven vidente que ha logrado pasar como real por todos los que la han tratado de desenmascarar. El empeño responde a una cruzada por parte del ilusionista inglés, experto en desenmascarar a cada uno de los fraudes que se hacen pasar por videntes para demostrar que no hay un más allá y que esa esperanza es mero truco de magia, por más que él quisiera creer que existe algo más.

La película parece un tanto desbalanceada desde el principio. Colin Firth, ganador de un Oscar por mejor actor y británico acostumbrado a brillar en su actuación, opaca totalmente a Emma Stone, que más allá de The Amazing Spider-man no ha hecho gran cosa. Ok, ok, ella sale en The Help y en Zombieland (hell yeah!), pero fuera del primer caso todos sabemos que una película blockbuster del hombre araña o una comedia paródica sobre zombis no necesita de grandes dotes de actuación. Farrell hace tremenda encarnación de Woody Allen (porque siempre hay un alter-ego del director aun cuando él no aparezca en pantalla), pero Stone hace tan mala actuación que a veces hasta duele, aunque uno siempre se queda con la duda de si es parte del chiste del director…lo más probable. Fuera de la actuación de Farrel es la tía Vanessa (Eileen Atkins) el personaje que se roba la película tras bastidores y quizás sea ella el personaje más interesante.

El género de la película hace que por momentos uno dude si se trata de un intento del director de acoger un poco ese mundo metafísico del que siempre se ha burlado. Digo, hasta la persona más cínica puede ver sus rodillas flaquear en algún momento. Aun así Magic in the Moonlight sigue teniendo la firma de Wood Allen de principio a fin, por lo que el desbalance se traduce en ese rechazo posmoderno de cualquier respuesta definitiva que siempre ha marcado el trabajo del director desde sus primeras películas. No hay tal cosa como razón por encima de todas la cosas y el amor sirve de excusa para abrir la puerta a poner en duda la llamada razón, para abrir una página en blanco de cosas por escribir, de nuevas interrogantes, de magia por suceder, de cosas que simplemente no tienen sentido y no se pueden explicar pero que aun así suceden todo el tiempo.

Magic in the Moonlight promete un poco de esa magia de ver una buena comedia romántica, o de ver una comedia “light” de Woody, o de escuchar un guion que a veces parece surreal, o de gozar de personajes tan geniales como Vanessa. Se trata de poco más de hora y media de disfrutar este montaje artificial de unos tiempos que parecían ser más blanco y negro, pero como trucos de magia, escondían muchas cosas detrás de los espejos.

Thursday, June 26, 2014

El reciclaje de Raymond (y sus “amigos”)



El otro día estuve viendo el nuevo de show de Raymond Arieta porque le dieron bastante publicidad, porque es otro intento de Telemundo de apoyar la televisión local (aprovechando los beneficios propiciados por el gobierno actual apra ello) y porque, pues, me picaba la curiosidad. Sinceramente hay una gran pausa en producción local, especialmente durante las adminitraciones azules, o sea, fuera de las cafrerías de chismes como “La Comay” o “Dando Candela” (etc….incluyendo la macharranería de “Rubén Sanchéz & Company”), que a la gente le gusta, pero a mi eso de ver chismes como que no, porque poco me interesan los chismes, pero mucho menos los de las llamadas celeridades. Que hagan lo que les salga del forro en su vida que yo ni los conozco. ¿Cuál es esta fijación con querer saber los secretos oscuros de los famosos y enfangarlos? ¿Saber que no son perfectos? ¡Eso se debe saber con el mero hecho de que son humanos!
Así que un show con lo mejor del talento local veterano (menos la mafia Vigoreaux) y mezclando con lo que anunciaron nuevo talento sonaba algo interesante, al menos, algo para darle la oportunidad. Y así lo hice.

“Raymond y sus amigos” es…más de lo mismo. Fue decepcionante ver el reciclaje de personajes como ‘Trompetilla’ y ‘Bejuco’. Es lo malo de la televisión local, hacen personajes de sátira y se quedan con ellos por 20 años o más hasta que los queman. No es que sean malos, algunos de ellos son geniales, o eran geniales, o la nostalgia los hace geniales como al vino que mientras más viejo más sabroso. O sea, en su tiempo eran charros, pero todavía uno puede buscar y disfrutar videos en Youtube de los primeros sketch de ‘Vitín’ (Sunshine Logroño), partes de ‘Kiko Jone’s (Tony Sánchez ‘El Gangster’), e incluso recordar con cierta nostalgia personajes como ‘Guille’ (Víctor Alicea), ‘Altagracia’ (Yazmine Mejías), ‘El Barbarazo’, el ‘Hermano Emmanuel’, y el ‘Rubén’, ‘Pepín Galarza’, y ‘Super Mocho’ de “No te duermas”. Algunos de Ramond también fueron memorables en sus tiempos, desde ‘Tropetilla’ hasta ‘Plinia’, desde ‘Pedro Queselló’ hasta el mejor para mi gusto, ‘Sigui-mi’. El problema es cuando pasan de la buena sátira del momento (y hay que subrayar esa parte) a una repetición hasta cansar, hasta que deja de ser novedoso, y por ende graciso, y adiós a los ratings que apenas sobreviven en una televisión saturada de producción extranjera.

El primer episodio de “Raymond y sus amigos” pecó de eso. Yo esperaba ver algo un poco más novedoso, un poco más acorde a nuestros tiempos, no volver a ver a Bejuco y a Trompetilla. De hecho, creo que eso de personajes viejos encajan más con algo como “Día a Día” que es un programa para la tarde que pretende ser ‘light’ y para un público más ligero (que o no tiene nada que hacer, o está haciendo otras cosas mientras apenas ve y escucha lo que pasa). Me parece que lo único medio chévere fue el formato que, aunque tampoco era tan novedoso, era una buena adaptación del formato y algo que no se está haciendo en este momento en la televisión local. También me parecieron buenos uno que otro sketch, como el que imitaba a la jueza insoportable de “Caso Cerrado” que pasa el mismo Telemundo a las 4PM, o los que cerraban antes de pausas comerciales con chistes mongos, un poco imitando los programas que nos trajeron antes de Venezuela pero dentro de nuestra particularidad. Aun así, en uno de esos sketch que estaba entretenido (el de Monclova de cuernú con sus panas) no se dejó atrás al personaje estereotipo del gay/’loquita’. Mencioné que en la nostalgia uno puede recordar y disfrutar personajes de esa índole como Vitín o Guille, pero eso fue en los 80 y estamos en el 2014. Uno ve televisión de otros lugares y nota que se hacen acercamientos más serios de lo gay y etc. (hasta de la ‘loquita’, o sea, el más afeminado) aun dentro de la comedia. ¿Y entonces? ¿Por qué hay que presentar a otro cliché que se pinta el pelo y repite los tonos y manerismos de Guille allá en los 80? Me parece que estamos estancados hasta en TV.¿Acaso el publico no ha madurado? ¿O es que los productores locales no se atreven a apostar a algo diferente? Viendo que hay mucha gente en fila por el regreso de la Comay puede ser que sea mucho de la primera y que los productores no se atrevan a hacer algo nuevo, más acorde con nuestra sociedad y nuestras complejidades. ¿O acaso somos tan simples de satirizar? Quizás, por un tiempo, pero cansa… si no pregunten a los que ya no tienen programas de tevision.

Sé que muchos pensarán que vengo a criticar en vez de apoyar una nueva producción local que fue, al parecer, bastante respaldada. Pero todo el que sabe de televisión sabe que el primer episodio es de prueba y hay gente como yo que se quedó con ganas de ver algo nuevo. No critico por criticar, critico porque pudo haber sido mejor, y veo a los que trabajan en Telemundo pasándose la manita por el supuesto éxito del primer programa. No dudo del potencial de ninguno de los integrantes. He visto a Morales en algún sketch en vivo y puede ser genial. ¿Por qué volverlo a poner hacer de Bejuco? Jorge Díaz era fenomenal con Sunchine en “El condominio” y otros. René Monclova es uno de los mejores intérpretes de la isla (aunque a veces la falta de trabajo lo hace escoger lo que sea). Y Raymond es Raymond, y debió aprovechar su popularidad para proponer algo aun más novedoso y atrevido en la TV, que no todo es caminata. No podemos apostar a lo “seguro” si queremos demostrar lo que podemos hacer en televisión, si queremos transformar la televisión local en algo que retenga un respaldo. ¿O acaso es que esas no eran las expectativas? Quizás ellos esperaban el “safe” y yo esperaba algo más….el “safe” lo tienen.

Espero que este reciclaje solo sea por ser programa nuevo y sea para establecer una continuidad con lo que han hecho los comediantes más veteramos como Morales y Raymond, y que de aquí puedan crecer con nuevas propuestas y/o personajes más interesantes…..pero si ellos solo esperaban el “safe” yo me voy a quedar esperando demasiado (y cambiando el canal).

Saturday, June 21, 2014

The Grand Budapest Hotel



Hablar de Wes Anderson es hablar del director con mejor dominio de la cinematografía que existe en Estados Unidos ahora mismo. El posicionamiento, la iluminación, la geometría del montaje y el detalle en el que se posiciona cada actor y cosa que forma parte de una escena resaltan nuevamente en lo que es una comedia de humor oscuro y bastante violenta, quizás la más violenta del director. Son esas las cositas que hacen de esta película una memorable, sin ellas, quizás fuera solamente una comedia medio boba.

La historia se desarrolla en el ficticio pueblo de Zubrowska, en donde el escritor, ¡ah!, olvidé mencionar que el nombre del pueblo es el mismo de una marca de vodka, dato sin importancia para la narrativa, más allá de ciertas sensaciones. Resulta que el escritor, que no tiene nombre que no sea otro que “el autor” (Jude Law), relata la historia de cuando conociera al dueño del hotel. Al menos esa es una de las narrativas ya que tenemos la del autor presente y avejentado (Tom Wikison), la entrevista del escritor a Moustafa (Murray Abraham), el dueño del hotel, y la historia narrada por el mismo personaje que antes fuera el “lobby boy” de Monsieur Gustave H. (Ralph Fiennes). Esa historia dentro de la historia se ve interrumpida en varias ocasiones por el presente (en realidadun presente que es pasado…) del escritor, por lo que hay que acostumbrarse a intercambiar los Voice-Over de las voces narrativas. Sin embargo, son los personajes de Ralph Fiennes y el del joven Moustafa (Tony Revolori) los que se roban el show. Moustafa cuenta la historia de su aprendizaje y cómo pasa de ser principiante a amigo de Gustave. Éste, por su lado, es un mujeriego burgués que se encarga de dar placer a diferentes mujeres de dinero. Lo peculiar de este Don Juan hotelero es que persigue a mujeres avejen… ¡ehem! mayores de edad…pero mayores de edad en serio, ya a un paso del cementerio. Tilda Swinton interpreta a su amor más importante en la película, cuya muerte pone a Gustave y a Moustafa en medio de una historia detectivesca donde ellos son los acusados que tienen que correr hasta demostrar su inocencia. Claro, se enfrentan a la familia de Madame D (Swinton), importante y poderosa, que de ninguna manera se inclina a dejar que el testamento de D beneficie a Gustave. Dmitri (Adrien Brody), hace todo lo posible para negarle a Gustave su mayor premio, un cuadro de un niño con una manzana que no tiene nada de particular para Moustafa, pero cuyo valor es sobre estimado por la familia me Madame D y Gustave, tú sabes, cosas de la burguesía en decadencia.

A partir de ese cuadro surgen los mil enredos que completan la historia de Moustafa. Willam Dafoe intepreta el asesino a sueldo de la familia, Jeff Goldblum al abogado que tratar de ser parcial, y Edward Norton hace del detective amigo de Gustave que se ve obligado a perseguirle mientras encuentra la verdad detrás del crimen sobre quién mató a Madame D. De hecho, el elenco es tan grande y variado, que demuestra cuántos actores de gran calidad están listos y dispuestos a trabajar para el director, aun para el más pequeño de los personajes. Aun así, es Revolori el que carga la película, un actor desconocido y con rasgos árabes (aunque él es de ascendencia guatemalteca), o sea, nada convencionales en Hollywood.

Grand Budapest quizás no sea la mejor película de Wes Anderson, pero está a la altura de lo que debemos esperar del director. De hecho, más allá de la fama, ¿se puede nombrar la mejor película de Anderson? Me parece que la calidad de sus filmes es tal que si uno decidiera dar ese salto sería un ejercicio puramente subjetivo, o sea, la más que te gusta a ti, porque sus películas siempre están ahí-ahí en el mismo nivel…para mí todavía no hay una ganadora contundente, aunque eso sigue siendo mi interpretación. Si no las has visto, corre a verla y dime si estás de acuerdo o no.

Saturday, March 22, 2014

The Way Way Back




Yo nunca había visto a Steve Carell hacer de un verdadero patán. Sabemos que el actor se hizo a la fama haciendo del inadaptado de Michael Scott en “The Office”, pero aunque a todos los cayera mal en el programa, había cierta empatía con un personaje que trataba de ser “cool” por más que fuera el jefe, empatía que le llevó a ser el rostro de la serie por seis temporadas. En esta película no hay nada de ese intento, ni nada que agradar en Trent (Carell) que, para nuestra fortuna, no es el protagonista. Y es que The Way Way Back no es su historia, sino el ‘coming-of-age’ de Duncan (Liam James), el hijo de la novia de Trent y que, por eso de jugar a ser familia (¿no siempre se juega a ser familia?), se somete a pasar sus vacaciones en la casa de verano del odiado novio de su madre Pam (Toni Collette).
El experimento está condenado al fracaso desde la primera escena. Cuatro personas en un mismo espacio y compartiendo un mismo destino, pero sin que ninguno desee estar allí. Pam y la hija de Trent andan medio dormidas, Duncan escuchando sus audífonos, y Trent conduciendo, quien insiste en interrumpir al adolecente para decirle que él piensa que del 0 al 10, Duncan es un 3.
Ok, demos rewind. Duncan es el emblema del inadaptado adolecente; tiene 14 años, viene de una familia separada y apenas se lleva con Trent (obvio). Para colmo es un adolecente con pésimas formar de interacción social, y cuando digo pésimas me refiero a que hasta yo me sentí como Mr.Popularity. Sí, yo, que no soy conocido por mis destrezas de interacción social. Es así que nos asomamos al mundo del adolecente, en la parte trasera de un carro que se supone grupo familiar, de espaldas a un imaginario (la familia) que no le pertenece, y loco por escapar a descubrir su propio espacio más allá de los círculos que le han sido asignados. Tú sabes, como cualquier adolecente.
Es así que Duncan termina trabajando secretamente en un parque acuático del pueblo. Allí conoce a los personajes más dispares imaginables, todos perfectos ecos de la sensación de no-pertenecer que sufre Duncan. En otras palabras, la “ganga” perfecta para culminar el álbum de un verano inolvidable.
Ese paraíso perdido, donde hasta Duncan parece ser otra persona (sociable, empleado del año, con seudónimo), sirve de opuesto a la vida familiar, en donde la mentira, la hipocresía y la infidelidad llenan los espacios vacíos. Son esos vacíos los que terminan por mover la acción al punto culminante y a la resolución y los que sirven de igual forma a un balance entre la comedia y el melodrama. De hecho, la escena climática, esa donde se revuelca el gallinero, es tan jodida como las cosas que salen de la boca de Betty (Allison Janney), vecina de la casa y bebedora empedernida. Comedia y melodrama. Es ahí donde The Way Way Down conecta con otros filmes como Little Miss Sunshine y Juno, de los mismos productores. De igual forma es donde conecta con otros filmes independientes como Sideways, o las estructuras narrativas de Alan Ball en American Beauty y Six Feet Under (mis disculpas por mezclar TV con cine).
The Way Way Down no intenta inventar la rueda, sino hacerla rodar a través de una historia sumamente fuerte que, por varias razones, te deja riendo en más de una ocasión. Es en ese balance en que seguimos encontrando cierta atracción en estas películas, porque a la hora de identificarse con los personajes y la narrativa, siempre estas historias conectan más que un tipo que mata a medio mundo sin recibir ninguna herida seria.